Mostrando entradas con la etiqueta Poetas finlandeses. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poetas finlandeses. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de diciembre de 2025

Poema del día: "Inseguridad confiable...", de Sini Silveri (Finlandia, 1987)

Inseguridad confiable, potente en general, un grupo llegado por tierra. La destreza no tiene aquí ningún significado. Momentos breves. Breve empatía. Ira diurna. Liebre. Yo husmeo así. Corro en la playa con el pecho vuelto al agua. Repito. Soy completamente dependiente de los otros y al mismo tiempo todo está sujeto a mí. Gente cae a un compás regular, a un ritmo lento, desde un andamiaje de madera de una zona de construcción hacia un colchón voluminoso. La gente desfila en calma de regreso al andamio. Gotean. Hay una alfombra verde en el suelo. No sé qué hay dentro de nadie: restaurante chino frecuentado a solas, viento que lanza todos los muebles por la puerta, a yacer luego en el patio. Esto es una situación melancólica, la agresión del mal humor finlandés, incesante estado de “yo sí puedo”. Primer encuentro. Identificarse con el árbol, volver la mirada sobre el hombro. Quedarse viendo. ¿Hablar es perder palabras? La nada del ningún yo mismo. Escape. Ahumador. Un líquido borbotea de un conducto. No hay póliza para mí, llana abundancia de instrumentos, constante superficie consumible, cólera contra sí, no contra el escenario, emborronamiento desigual en derredor.

Sini Silveri en Titaanidisko (2020), incluido en Periódico de poesía (11 de marzo de 2024, UNAM, México, trad. de José Luis Rico).

Otros poemas de Sini Silveri


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM - BLUESKY

lunes, 10 de noviembre de 2025

Poema del día: "Afuera hay animales, dioses...", de Sini Silveri (Finlandia, 1987)

Afuera hay animales, dioses, baldíos, trozos de cable y basura. El dios oscuro y húmedo se perdió en el bosque. Está borrachísimo, arrastra su bicicleta en la maleza. La luz del celular no ayuda, la bici se atora en una rama, la ropa abrasiva se pega, las rodillas del pantalón abanican, la frente cae. Talan los restos de bosque para hacer leña. El reflector de la máquina leñadora corta todo en el jardín. La máquina marcha, el árbol se inclina, hace caravana, se arrodilla, abre la puerta, es gentil. La radio suena. Gente que habla rápido. La luz corta el espacio sobre el conductor, la rienda satelital llega escrita a su computadora. En el descanso, pan e internet, la mañana blanquea. Se festeja, la luz está en el paisaje, dios, muro de la ciudad, criatura humana y temerosa.

Sini Silveri en Titaanidisko (2020), incluido en Periódico de poesía (11 de marzo de 2024, UNAM, México, trad. de José Luis Rico).

Otros poemas de Sini Silveri


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM - BLUESKY

sábado, 14 de septiembre de 2024

Poema del día: "La infancia de Munch y muchos otros", de Helena Sinervo (Finlandia, 1961)

El niño se arrastra por la playa, sabe caminar, trepar, correr,
se para en cuatro patas sobre la arena,
mira hacia adelante como una excavadora,
lo que está mirando está fuera de alcance,
charcos de luz, mistificado hielo resbaladizo de la infancia,
olor a algas, una imagen tierna y dolorosa,
y el otro niño, hermanito, se para
con sus dedos descansando sobre sus hombros,
aletea sus alas,
pero el artista los congela en vuelo,
no por el bien del niño sino por la composición,
y eso incluye todo el museo, la gente
pasando por sus habitaciones
leyendo las notas descriptivas,
sus dolores de espalda y pastillas,
un bebé dormido en su bolsa, su madre
se sienta en un banco
y mira la pintura,
miran al frente, siempre al frente, qué
permanece fuera del marco,
un castillo de arena, la ciudad brillante
carros, armas, teléfonos,
fondos de inversión,
el guardia en la parte superior de la pared gira
y escanea la playa
detrás de él

Helena Sinervo, incluido en Altazor. Revista electrónica de literatura (1ª época, año 2, julio 2020, Chile, trad. de Enrique Solinas).

Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM

sábado, 3 de agosto de 2024

Poema del día: "El jinete", de Helena Sinervo (Finlandia, 1961)

Por detrás del sol, fuera del ardiente regazo de una tormenta de partículas,
aterrizó debajo de esta lámpara de lectura
e inmediatamente cargó de una habitación a otra,
                            banderines que fluyen desde los omóplatos,
y sobre la capa, los primeros gérmenes de identidad
       lo suficientemente pequeños como para caber en una cucharadita.

Praderas y pozos veloces bajo sus párpados, ¿qué intentó hacer?

Construir una pista de carreras, luego arrodillarse
                                           sobre la hierba frágil
                                           delante de sus juguetes

Helena Sinervo, incluido en Altazor. Revista electrónica de literatura (1ª época, año 2, julio 2020, Chile, trad. de Enrique Solinas).

Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM

lunes, 1 de julio de 2024

Poema del día: "Media madera", de Helena Sinervo (Finlandia, 1961)

somos dos y las hojas nos cubren
somos dos y las raíces se apoderan de nosotros
tú comes la mitad de las nubes, yo como la otra mitad
tú aflojas la mitad del suelo, yo la otra mitad
cuando mueres, me convierto en un perro y aúllo
tu fantasma aúlla la mitad del aullido
cegado por el dolor, tu fantasma pisa un clavo,
trota la mitad de mi carrera con su pie doloroso
y la mitad de mi pata está inflamada en mi mitad
y la mitad de mi dolor brilla como brasas debajo de tu piel
y yo vuelvo la otra mitad de mi otra mejilla hacia la muerte y digo
no ciega, pero habiendo visto demasiado, es lo mismo, y digo:
somos dos por la mitad
desde la mitad de este lado hasta la mitad del lado lejano
como el que mira con impaciencia
como aquel cuya canción corren los árboles para escuchar
como la mitad de quien canta y la otra mitad que escucha
de los cuales la mitad son dos en los que se sientan las aves
mientras se sientan en nosotros y nos hacen agujeros

Helena Sinervo, incluido en Altazor. Revista electrónica de literatura (1ª época, año 2, julio 2020, Chile, trad. de Enrique Solinas).

Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM

sábado, 2 de julio de 2022

Poema del día: "En el pene hay un lazo que es rojo...", de Kati Neuvonen (Finlandia, 1975)

En el pene hay un lazo que es rojo como una matriz, en la habitación resuena la confundida voz de un robot: “Quisiera una mujer algo seca, una investigadora académica, que esté interesada en el celibato”. El informe ha sido grabado, este se puede escuchar al apretar un botón una y otra vez. Las trompas de Falopio escudriñan al hombre con interés por un momento, pero luego desisten, al hombre se le siente frío, el lazo no ayuda a pesar de ser lindo. La mujer se sienta encima como un guante, sólo lleva puesta una piel muy pigmentada, se pone el lazo en el pelo, estira el cuello de cisne. Veo extendiéndose en tus ojos la altamar: una ola baja, una ola alta, yo te remo hasta llegar, ruego por una pequeña lluvia.

Kati Neuvonen, incluido en Periódico de poesía (6 de enero de 2020, UNAM, México, versiones de Zoila Forss-Crespo Moreyra y Roxana Crisólogo).

Otros poemas de Kati Neuvonen

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

domingo, 29 de mayo de 2022

Poema del día: "Profe", de Kati Neuvonen (Finlandia, 1975)

En el patio las muchachas gritan como gaviotas en la mar: quieren lo extremo y dar grandes pasos. Quieren las rodillas abiertas y más hondo, el resuello de bebé de regreso a la nariz, patean puertas, manijas de puerta, marcos de puerta, se acuestan con las almohadas, atan respaldos de cama, sangran por lugares inesperados. Arrancan eso que sale al ser arrancado: vendas, vellos, pelos, caspa, espinillas, tornillos, sangres, uñas, dedos de la mano, dedos del pie, ombligo. Se preguntan qué es todo lo que se puede hacer con el cuerpo. Piernas, entumecidas piernas gritan por auxilio. Respondo: a ellas se las puede abrir y cerrar. ¡Abrir y cerrar!

Kati Neuvonen, incluido en Periódico de poesía (6 de enero de 2020, UNAM, México, versiones de Zoila Forss-Crespo Moreyra y Roxana Crisólogo).

Otros poemas de Kati Neuvonen

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

sábado, 30 de abril de 2022

Poema del día: "Siempre he sido una persona amante de la naturaleza...", de Kati Neuvonen (Finlandia, 1975)

Siempre he sido una persona amante de la naturaleza. De niña bendecía las casas
con árboles enteros, al recibir la confirmación me regalaron una escopeta.
Sin alas no puedo volar, canturreo y redacto las ciencias naturales a mi gusto: abrazando al árbol se reproduce el ave.
Tomo al árbol más grueso del parque, me introduzco en los anillos, por un momento soy un ciclo. La tierra tiembla, la savia mana del costado, mancha las sábanas drapeadas. De la yema axilar brota un nido, del nido brotan crías, yo lloro y grito: picos picos picos cerrados, ojos ojos ojos abiertos, soy esencial, femenina, perfecta, llena de árboles, tierra, amor.

Kati Neuvonen, incluido en Periódico de poesía (6 de enero de 2020, UNAM, México, versiones de Zoila Forss-Crespo Moreyra y Roxana Crisólogo).


Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

lunes, 7 de febrero de 2022

Poema del día: "Creo conocerte pero nunca te vi arder...", de Matilda Södergran (Finlandia, 1987)

Creo conocerte pero nunca te vi arder.
No vi el oro lamiendo tu piel.

Ahora acaricia nuestras pieles un entorno estático.
Somos animales. Y nuestro cuero arde.

Déjame verte una última vez,

antes de que las llamas te pusieran bajo tierra,
antes de que las llamas te fundieran con el humus.

Porque no sé cavar. Mis dedos son demasiado delgados,
se abren por los litorales de tus mandíbulas.

Déjame verlo una vez más
antes de que ardas, antes de que estés limpio.

Matilda Södergran en Ella arranca las venas (2008), incluido en Vallejo & Co. (14 de mayo de 2020, Perú, trad. David Guijosa Aeberhard).

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

martes, 20 de octubre de 2020

Poema del día: "En la escalinata de la iglesia gorriones palpitantes...", de Agneta Enckell (Finlandia, 1957)

en la escalinata de la iglesia gorriones palpitantes, como vivos
la luz del sol llena a veces el espacio como alfilerazos, el calor un pequeño
pájaro cae    un pequeño
cuerpo de pájaro cae sin
cabeza sin
cabeza a través de la luz del sol, iglesia como
piedra    piedra
palpitante como un cuerpecillo
vivo / en la luz

Agneta Enckell en Falla (1991), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM - BLUESKY - MASTODON

domingo, 6 de septiembre de 2020

Poema del día: "Querida Marilyn Monroe", de Tua Forsström (Finlandia, 1947)

Volví a leer sobre usted en el periódico.
Usted estaba a la puerta de su casa de Beverly Hills
y decía que era la suma de
cuarenta habitaciones de hotel solitarias.
Iba embutida en un provocativo vestido,
también su cabello estaba resplandeciente y claro como una nube.
Yo nunca he vivido en un hotel.
Le escribo porque una debe evitar a
ciertas personas, en la medida de lo posible.
Necesitan todo lo que ven.
La necesitan porque usted es luminosa
y como una niña. ¿Sabe usted
lo que se dice del ministro de Justicia?
¿Incluso del Señor Presidente y usted?
No quiero meterme en eso, no crea
Pero soy mayor que usted,
y no tan hermosa: Entre la noche y el alba
alguien se lleva su vida  Por la mañana
van a misa con la esposa y los hijos
No es asunto mío, claro
En el periódico dicen muchas cosas sobre nervios
Yo quiero decirle: usted es preciosa
Usted se parece a algo que hay en todos nosotros
Usted no deja de hablar de la muerte, pero usted
nunca ha sido lanzada a las profundas tinieblas que ahogan
al ser humano sin piedad en ceniza y noche
Evite pues vestirse medio desnuda
No susurre de esa manera tan rara cuando cante
Evite los paseos solitarios y la oscuridad  Su casa
casi no se ve en las fotos por el follaje
¿le interesa a usted la jardinería?

Tua Forsström en Snöleopard (19S7), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Tua Forsström
Es verano en la pesadilla...

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

martes, 28 de julio de 2020

Poema del día: "Es verano en la pesadilla...", de Tua Forsström (Finlandia, 1947)

Es verano en la pesadilla.
A la puerta de la tienda de vaqueros hace cola una multitud de sombras grises
y una figura entra y sale corriendo, entra y sale
por una puerta presa de extrañas convulsiones, como
en una película incomprensible.
En la playa hay un transistor olvidado
susurrando sus últimas noticias hacia el mar. Por él
se pelean violentamente en alguna parte todavía hoy,
o por alguna otra cosa. De niño
Tom se negó a comer casi del todo
Se quedó como una empalizada en el descuidado prado
que había fuera de casa, con su cabeza redonda y asombrada
asomando entre altramuces y perifollos
Madre le cantaba «Duérmete mi niño» para consolarlo,
entonces él rompía a llorar.                               Después
alguien ha volcado bloques de piedra en el camino
Es que quieren fotografiarnos y
miniaturizar las imágenes hasta la irreconocibilidad
Y las irreconocibles imágenes
nos miniaturizan hasta la irreconocibilidad
Y ahora es de noche en las calles de alguna ciudad grande,
un hombre avanza tambaleándose hasta la resplandeciente
cabina telefónica de la estación
Marca un número y dice
«Perdone que hable de mí mismo»
Mañana llamará y dirá
«Perdone, no quería decir nada»
pero nadie contesta ya, él dice
«No vas a hablar, ¿verdad?»
Y la mañana es como fiebre y guerra
en su cabeza. Echa a andar

Tua Forsström en Egentligen är vi mycket lyckliga (1976), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Tua Forsström

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

martes, 16 de junio de 2020

Poema del día: "Érase una vez un hombre que amaba tanto a su mujer...", de Sirkka Turkka (Finlandia, 1939-2021)

Érase una vez un hombre que amaba tanto a su mujer
que no le quedaba energía para otra cosa.
Se le reventaron los zapatos, su abrigo se gastó hasta convertirse en gasa,
y los botones de la camisa volaban hacia el alto cielo
por el mero embate de su apasionado corazón.
Su mujer se vio demasiado apurada cuando la necesidad apremió,
la pobreza se salía por las ventanas, no funcionaba nada,
y el hombre no hacía otra cosa que amar.
Todo esto ocurrió en Rusia, a la luz de un quinqué,
en los días en que las gentes eran todavía ricas en nieve,
el vodka brillaba como un diamante en su copita mellada,
una rodaja de pepino era el centelleo de un sueño,
y en la esquina del granero junto a la casa parroquial
un cascabel en la correa del perro sonaba como campanillas de un trineo onírico.
Una noche de helada, caí en la cuenta:
los perros son las tartas del corazón, cálidos, alimenticios,
y en alguna parte en el fondo de mi pecho, como un canto rodado,
hay un fragmento de la Vieja Rusia, unas migajas de amor crucificado.
Los brillantes lazos giran serenos,
la esquina de la casa se está resquebrajando,
algo se está rompiendo aquí en el silencio.
Por alguna parte en la nieve un viejo árbol se está muriendo:
su corazón de madera no puede soportar semejante frío.
En la centelleante noche Dios está durmiendo: es una vieja historia,
y a la luna se le puso ese aspecto de fin del mundo.

Sirkka Turkka en Mies joka rakasti vaimoaan liikaa (1979), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

lunes, 4 de mayo de 2020

Poema del día: "La certeza de la catástrofe ecológica nos paraliza...", de Claes Andersson (Finlandia, 1937-2019)

                                                                                            (Para Pentti Linkola)

La certeza de la catástrofe ecológica nos paraliza
Reaccionamos de maneras diferentes, tú crees en Baader & Meinhof
A unos se les mete en la cabeza que ya nada significa nada
Otros piensan que ahora lo que importa es vivir de verdad mientras
quede algo de vida por vivir
Un olor como a ratas se introduce furtivamente en nuestras conversaciones
Nos procuramos biombos, no queremos saber nada de tus ideas:
de las guerras como algo necesario y deseable
de la solidaridad como lo más fatídico desde el punto de vista ecológico
Adam Smith y Keynes se van convirtiendo en dragones de nuestra infancia
La idea de que Malthus a pesar de todo tenía razón nos tortura, al menos a algunos de nosotros
Yo sólo he visto fotos de las selvas de Brasil y sus heridas
Sin embargo pienso en ellas como en los pulmones de mis hijos
Es sencillamente muy difícil renunciar al humanismo, que
tantos privilegios nuestros y de nuestros amigos legitimaba
Si todos alcanzan mi alto nivel de vida, dices, se acaba toda esperanza
Tú estás descontento con nuestros intentos de recortar, como decimos
Nos odias a nosotros que te tomamos en serio, haciéndonos por ejemplo vegetarianos
Vamos a cursos de ayuno, de meditación, al solario, masaje eléctrico, bodybuilding
Pongo una foto del «hombre más gordo del mundo» encima de la nevera
Lo peor es que el capitalismo y el socialismo tienen el mismo motor:
¡Más! ¡Más grande! ¡Más deprisa!
Se estaba mejor pues en 1848, incluso en 1871. La Fe la Esperanza y el Amor se sentían más
          firmes
Ya no nos preguntamos qué será de nosotros y de nuestros hijos
Simplemente nos preguntamos: ¿cuándo?
Somos la generación tres mil de seres humanos, dices
Sin embargo yo sólo tengo fuerzas para pensar en la tres mil uno
Los niños han pedido un vídeo como regalo de Navidad
En mi caso ahí está el límite, al menos este año

Claes Andersson en Tillkortakommanden (1981), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

viernes, 20 de marzo de 2020

Poema del día: "Leo en el periódico que me van a matar a tiros a 30.000 haveldas...", de Pentti Saarikoski (Finlandia, 1937-1983)

Leo en el periódico que me van a matar a tiros a 30.000 haveldas
y estoy sorprendido por esa inmensa población
de la que nunca había oído siquiera hablar
aquí cerca, cuántos otros pueblos
lejos de aquí, por el mundo

Enciendo la estufa, barro el suelo
embellezco la casa para hacerla digna de mi esposa
voy a buscarla llega en autobús
cargada de bolsas,
ella puede llevar la validez
yo cojo la objetividad, en mis manos
pesa menos
Ya es primavera

La noche pasada Nixon empapeló los muros, hoy vuela hacia China
El gato pasea por la carretera, el viento parlotea en la estufa
todavía no está demasiado oscuro es el momento
en que el cielo está de un negro vulva
Van a matar a tiros a 30.000 haveldas, haveldas rusas
a las suecas las matan en aguas noruegas
cuántos pueblos a lo lejos, por el mundo

Tú que piensas que la sociedad puede ser mejorada
que el trabajo y los pensamientos tuyos y de tus camaradas
¡Lenin descansa en su mausoleo
tan definitivamente muerto!

se ha añadido una nueva cláusula a la ley
que prohíbe el trabajo contra la ley
que nos prohíbe a nosotros
pronto no habrá nada permitido excepto
las ideas que no saben cómo morir

Pentti Saarikoski en Tanssilattia vuorella (1977), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Pentti Saarikoski
En Helsinki firmé un contrato para mi próximo libro...

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

lunes, 3 de febrero de 2020

Poema del día: "En Helsinki firmé un contrato para mi próximo libro...", de Pentti Saarikoski (Finlandia, 1937-1983)

En Helsinki firmé un contrato para mi próximo libro
y pensé en el socialismo.
Acompañamos a Popescu a la estación
y después fuimos al mercado a comprar un lucio.
Guisaré el lucio hoy.
El socialismo es una nostalgia diferente a mi nostalgia.
Cuando una mujer empieza a hablar sin saber lo que dice
es mejor que se vaya si sabe adonde ir.
Los elementos se contaminan.
No estallaremos en pedazos ni nos derretiremos
hasta petrificarnos.
El poder está escapando de las manos de todo el mundo
y el usurpador del poder ya no sabe dónde meter la mano.
Pero yo no quiero poner a tender mis opiniones para que se sequen.

                                                 * * *

De mi viaje a Helsinki no me quedó nada en la mente.
Ya he regresado.
Aplico insecticidas al busto de Stalin,
tiene un aspecto agradable con las moscas muertas en el pelo.
Dicen cosas malas de Stalin,
es fácil sobre los muertos,
pero, qué hizo peor que los demás:
Mandó construir un horno y echó en él a los constructores.
Qué es lo que quiero:
verano y campánulas,
frescor bajo los pies.

                                                 * * *

Hay que hacer sopa de ortigas mañana,
en verdad que es algo bueno porque
me trae recuerdos,
mi madre nos mandaba a recoger ortigas,
hacíamos café de raíces de diente de león —eran tiempos de guerra—
cuando no tenía más padre que uno de permiso.

                                                 * * *

It’s a hard day’s night.
Hace fresco
cuando entro en el bosque, polla en mano,
buscando un lugar para mear.
Cuando esta tarde estaba tumbado de espaldas con dolores
pensé en algo que debería asustarme,
que todo lo que he hecho es negro sobre blanco;
pero no me asusta.
Cuando vuelvo de mear, todo el mundo estaba dando conferencias
hablando todos a la vez sobre la virginidad, gritando terzetti
en estéreo sobre la HI FI erótica, con la vela inclinada
y mi Stalin serio con la cabeza ligeramente inclinada.
La radio anuncia noticias,
después un programa sobre los sueños;
todo el mundo tiene mucha prisa para contar el suyo,
porque es el mejor.
Ahora todo ha pasado y ese lecho no era aún mi lecho de muerte
aunque tuve ocasión de pensar así cuando mi corazón se hizo puño;
en la otra almohada había un sombrero vacío
y vi el lado divertido del asunto.
¿Hubiese hecho reír a Tuula ese sombrero de paja?
No; no la hubiese hecho reír,
ella simplemente se hubiese echado a llorar. Oh, cómo la quiero.

Pentti Saarikoski en Katselen Stalinin pään yli ulos (1969), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).


Otros poemas de Pentti Saarikoski

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

jueves, 12 de diciembre de 2019

Poema del día: "Cárcel", de Gösta Ågren (Finlandia, 1936-2020)

Mientras hubo
una posibilidad de huir
se quedaron todos
en la cárcel.

La posibilidad de escaparse
era una libertad que nadie
quería perder.

Gösta Ågren en Hid (1992), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Gösta Ågren
Catedrales de EuropaDiscurso finalMañana otoñal

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

sábado, 19 de octubre de 2019

Poema del día: "Mañana otoñal", de Gösta Ågren (Finlandia, 1936-2020)

De niño encontré una vez
un dios moribundo. Yacía inmóvil
entre sus alas esperando
que lo dejasen
en libertad. El hombre es
polvo; sólo los dioses pueden morir.
Al alba él ya se había hundido
en una montaña que ahora temblaba
al compás de los latidos de su corazón. Sólo los cordones
de los caminos la mantenían unida. En lo alto,
al este, se derramaban intestinos ardientes
entre las nubes. Comprendí
que un dios utiliza toda
la realidad como cuerpo
cuando sufre. Después
parecía un pájaro muerto,
pero yo sabía que ningún pájaro
puede morir tan profundamente.

Gösta Ågren en Jär (1988), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Gösta Ågren
CárcelCatedrales de EuropaDiscurso finalMañana otoñal

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

martes, 20 de agosto de 2019

Poema del día: "Catedrales de Europa", de Gösta Ågren (Finlandia, 1936-2020)

Son los inmensos aparatos de radio
de la Edad Media, sintonizados
a una estación, que
sin descanso emite silencio.
El mensaje es que hay
un mensaje; las palabras
no pueden explicar algo tan simple.
Se necesitan catedrales. Pero.
una ola sigue a otra ola; la fuerza
se transforma en cansancio. Como
un páramo sin caminos está la multitud humana
del siglo XIII bajo el cielo.
Ahora nuestro conocimiento es mayor,
pero también nuestra ignorancia. Cuanto
más fuerte sea la realidad,
más profunda es su sombra.
Las columnas se yerguen como cinturas
anhelantes; himnos de luz
penetran a raudales por las ventanas.
La noche cae, los ojos
se apagan, las estrellas
arden.

Gösta Ågren en Den andre guden (1985), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Gösta Ågren
CárcelCatedrales de EuropaDiscurso finalMañana otoñal

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

viernes, 14 de junio de 2019

Poema del día: "Discurso final", de Gösta Ågren (Finlandia, 1936-2020)

Estimado público.
Nos hemos reunido aquí.
Hay reuniones multitudinarias en la tierra.
El estado de salud mejora.
Ahora los muertos tienen tiempo de morir
mientras están vivos todavía.
Ahora los niños vienen
de la impetuosa puerta de la madre.

No voy a tratar
del sentido de la vida.
Lo importante parece claro.
La muerte es su propio cadáver. Las palabras
sólo pueden referirse a las circunstancias.

La cuestión de si hay vida en el cosmos
la tratará el orador siguiente.
Durante mucho tiempo hemos mirado fijamente a las estrellas
pero sólo en la luna
va dando tumbos un solitario astronauta.

Alguna otra cosa espera a las palabras.
Lo dicho oscuramente es una superficie.
Lo claro es inexplicable
como la realidad.

Por eso son las palabras comunes
en su sencillez lo más próximo a mi mensaje.

Nosotros consumimos la tierra. Reina desordenadamente la opresión.
Día tras día desaparece nuestra vida.

Gösta Ågren en Massmöte på jorden (1972), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Gösta Ågren
CárcelCatedrales de EuropaDiscurso finalMañana otoñal

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas