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viernes, 30 de abril de 2021

Entrevista a la poeta y pintora Julia de la Rúa (Araña Editorial) realizada por Juan Carlos Vásquez

Julia de la Rúa es una escritora, poeta y acuarelista salmantina, con una amplia trayectoria artística que compatibiliza con la gestión empresarial cultural. Tan solo unos días después de la reapertura de la sede de la Araña Editorial «esta vez» en el emblemático barrio del Carmen, De la Rúa nos habló de sus inicios, de su obra y de este proyecto internacional ya consolidado en sus más de quince años de existencia. Hoy, Araña Editorial y la librería La Telaraña comparten sede en pleno corazón de Valencia.

—Me gustaría visualizar el lugar donde creciste, sus entornos, sus colores. ¿Crees que existe relación entre el mundo «onírico» de la niñez y la creación artística?, no lo intelectualices.
—Si no la hay, la creo fundamental. Nací en la Sierra de Béjar (Salamanca) una ciudad de ancestral historia y naturaleza en la que las estaciones se notaban todas y se las vivía de origen. El frío intenso, las nieves, los ríos de agua helada aun en verano… y lo más caótico por la estructura desigual del terreno en las calles y la huerta de mis abuelos en la que viví durante años. Allí descubrí la vida de los animales, los insectos, los árboles y las plantaciones de todo tipo de hortalizas… siempre vagando entre las mazorcas de maíz, los tomates, las zanahorias, los árboles frutales u otras plantas según las estaciones.
Los colores… Los recuerdos grises por la luz y las nieblas desde el otoño- invierno y muchos verdes y marrones por los árboles y los arbustos; los castaños abundaban, y las montañas aún en verano cubiertas de nieve, recuerdo las tormentas inesperadas que para mí eran un espectáculo sobrenatural, me encantaban.
No concibo el arte sin la naturaleza y sin ella la imaginación… en aquellos años tuve un amigo imaginario que me guiaba por los lugares más agrestes a los que me escapaba sola. Fue mi guía incluso en la adolescencia, me duro durante muchos años, incluso en algún momento tengo nostalgia en mis momentos de rebeldía y la pasión por saber y conocer el universo e incluso los comportamientos humanos más primitivos hacia la sobrevivencia… también recuerdo de continuo escuchar a los mayores hablar de guerras, de hambre, de dolor... de misterio y de miedo… creo que jamás he vivido tan intensamente como de niña. ¡Imposible separar lo “onírico” de la niñez de la creatividad!

—La Araña es una editorial de vanguardia, con muchos autores publicados y la experiencia de más de una década. ¿Cuál ha sido la mayor dificultad y la mayor alegría en el transcurso de este tiempo? ¿Qué consejos darías a los que comienzan en el campo editorial?
—Araña editorial ha cumplido 16 años. La mayor dificultad, la de encajar la estética y valores que creíamos que podíamos ofrecer y que aún hoy cuesta. Más difícil intentar hacer sentir empatía o sensibilidad hacia recuperar la verdadera literatura, que hemos perdido en cuanto a vocabulario, profundidad, valores creativos y honestos. Con el tiempo he descubierto que lo único que interesa cada vez más, es que se les edite sin pensar en los contenidos valiosos para los lectores, solo en la cantidad de títulos que pueden amasar, para cobrar protagonismo en los círculos, y eso cada vez es más común… lo cual empobrece notablemente todo contenido. El lucro como objetivo, y la vanidad de sentirse escritor ya desde un solo libro.
La mayor alegría… para mí la magia que conlleva crear el libro con estos parámetros y después luchar por su valor hacia los proyectos de lectura, la comunicación con los demás o el propio texto, el saber que el libro deja de ser del autor o autora y navega libre y será leído en libertad.
No sé dar consejos a las editoriales ya que están demasiados mercantilizadas la mayoría… Recuerdo a principios de los 80 que vivíamos otra filosofía, entonces yo trabajaba en la imprenta de nuestra primera editorial sobre textos en la Universidad de Valencia, eso sí que era puro arte, creatividad, compromiso y rescate de autores importantes; se buscaba la estética gozando cada minuto. Ahora se puede ver como la mayoría de los libros son todos iguales. Nuestra editorial no puede escapar de los que sentimos y seguimos creando como lo hacíamos en aquellos años, aún imperando nuevas tecnologías… El diseño, seguimos apostando por continuar buscando la fuerza de la belleza como objeto. Un libro es una responsabilidad enorme, ya que puede perdurar en el tiempo y eso cautiva mucho más a cualquier  persona que pueda poseerlo.

—Tienes una fascinación por la belleza y las cualidades del color. Mi asociación, insuficiente, no nos bastará para comprender el efecto de la luz sobre tu psique. ¿Qué ves en esos mundos oníricos y extrasensoriales que pintas?
—Pinto lo que la vida me provoca «creo que despedazada». Ciudades heladas, encarceladas. Humanos, guerras, políticas mal aplicadas, sensualidad, erotismo de vivir… energía girando en el cosmos. A muchos pintores les resulta incomprensible como puedo hacer trazos enormes sin haber dibujado antes. El movimiento no pensado, y la velocidad de mi brazo, va creando lo que siento. No pienso siquiera en el tono a utilizar, dejando que el pincel se pose en cualquier color. No me interesa hacer una obra para que la vean los demás, si no, que necesito conocer el más allá de la técnica preconcebida de como pintar acuarela, por ejemplo. Creo que es una especie escapatoria de las reglas establecidas. Esas reglas hacen que jamás se encuentre un estilo propio. El mío es mi salvaje forma de sentir.
La belleza para mí es la intensidad que vibra en toda estética. Nada es feo-solo insólito, o realmente espectacular y sublime como un atardecer en la cima de una montaña. La belleza es imprescindible para alcanzar la mejor forma de sentir la vida y ¡vivir! También en poesía la siento. La luz como ente, es algo que descompone y arrasa cualquier pensamiento prejuicioso y pueden ser pocos minutos los necesarios para hacer una obra que de pensar se multiplicaría por días. Para mí es fácil «utilizar mi espíritu» lo difícil es dejarme llevar por la parte racional.

—¿Alguna vez te has autocensurado?
—¡Me cuesta mucho hacerlo! No puedo. No lo hago en la escritura y la poesía, tampoco en la pintura. Comunicándome con los demás oralmente menos aún, aunque a veces interiormente me esté escuchando sabiendo que no me entienden o «meto la pata». Es quizás lo peor del ser humano autocensurarse. Es una tragedia increíble porque no se evoluciona y se muere sin saber que es la vida a través de uno mismo.

—¿Cómo hacerles frente a esos pequeños grupos de «literatos» que normalmente se forman en las ciudades y se apropian del mensaje y de los espacios, esos que se resisten ante el cambio y las apuestas, los llamados expertos?
—Pues, en el fondo me entristecen, ya que realmente están llenos de prejuicios, son incapaces de sentir la creación, el poder de la imaginación. En realidad, ahora he descubierto que en el fondo no son capaces de sentir el vértigo apasionante de estos valores en el interior de sí mismos y frivolizan. Está siendo muy dañino este proceder, cercenando sin piedad una ideología muy positiva para las sociedades del futuro, ya que son capaces de hundir ideales y valores. Creo sin duda que están aniquilando sin  piedad losderechos humanos. ¿Cómo hacerles frente? Mientras los intereses mercantilistas sigan gozando protegidos de las malas artes que anulan la cultura, debemos seguir siendo honestos y no dándole importancia se les hace frente. Una dura labor, pero más gratificante que la de ellos.

—Recientemente han mudado la sede de la Araña Editorial al barrio del Carmen. Si hay un distrito que concentra todo lo que Valencia representa, ese es el barrio del Carmen. ¿Cómo lo has interiorizado?
—¡Sintiendo de verdad el hogar de las artes, mi hogar! Todos los credos, nacionalidades y las historias de siglos. Experiencia para la experiencia y creo que aquí se puede vislumbrar la libertad de expresión. ¡Qué mejor me podía suceder a mis años!

—¿Cuál de tus libros es el preferido? ¿No por su profundidad en el tema sino por tu relación con él?
—Todos han abierto puertas hacia lugares que necesitaba conocer, experimentar y habitar, tanto intelectualmente como personal. Ellos, han sido aventuras programadas por la misma vida. A todos les estoy muy agradecida.

—Al recordar Salamanca, más allá de tu infancia, ¿qué te viene a la mente?
—Un choque frontal muy duro en la adolescencia. Recuerdo cientos de rejas… las iglesias, las catedrales, los conventos de clausura, edificaciones militares, la universidad… pensaba de continuo que habría detrás de la oscuridad de aquellas rejas. No me gustó… no concebía que el agua saliese de una fuente que encontré en una calle ¿Por qué? ¿Para qué? Mi espíritu se hizo melancólico, no era capaz de confrontar la naturaleza con aquellas calles llenas de siglos construidas por inmensas piedras rosadas, solo después de unos años pude conocer la cultura, la lectura, los grandes poetas y los libros incluso prohibidas que nos traían clandestinamente de las librerías… el amor y los primeros besos y encuentros juveniles en la bellísima Plaza Mayor… casarme…. Nada que ver con la magia de mis montañas, pero a la vez conocer un mensaje de siglos que dejaron los sabios se complementaron. ¡La Salamanca del saber!

—¿A qué lugar te gustaría ir que de momento no hayas ido?
—A uno en el que nada que existiese lo hubiera visto conocido antes. Que todo fuese nuevo y único… Puro… Supongo que solo existirá en el más allá.

—Ante una sociedad que vuelve al prejuicio, se aísla, que antes del confinamiento ya se auto confinaba para estructurar con métodos de cálculo formas artísticas, adoptando de forma consciente o inconsciente «sistemas Inteligentes» que se hacen cargo de sus procesos mentales, o la tan recurrente lectura, reemplazada por combinatorias de imágenes, ¿cómo recompondrías lo antes mencionado con algún criterio, orientación o sentido?
—Habitar las artes, la música, la cultura general, la historia, suprimir el ego, practicar el amor, la bondad, ser felices… buscar el absoluto de la belleza…. ¿Más? Volver a los rituales ancestrales… ¡Sonreír! Y cuidar más a los niños, futuras generaciones… Dejar que los humanos puedan ser longevos y mueran de muerte natural. Necesitamos de estos extremos humanos. Pureza y sabiduría.

—¿A qué genio elegirías para que te incluyera en alguna de sus obras como personaje o de algún otro modo?
—Alejandro Magno… Sí, ojalá hubiera viajado con él.

—¿Qué deduces de las distintas idiosincrasias de países que representan a los creativos al evidenciar sus experiencias, relatos y testimonios, después de tantos proyectos elaborados? También te quería preguntar sobre México. Viendo tu trabajo, leyendo entrevistas, es evidente que México ha sido importante para ti.
—Que es un regalo majestuoso de la vida. Compartir experiencias de tal calibre es una bendición del cielo. Nada comparable. ¿México? Creo haber nacido en él, en otra vida. Lo cuento en «Yrha y luna, caminos cruzados». ¡Sin palabras!

—¿Estás trabajando en algún libro?
—Si, una novela, pero la editaré con seudónimo masculino. Jajaja. Es una novela negra. ¿Será otra venganza hacia mí misma?

—Muchos expertos consideran al Caos la única entidad existente originalmente, y que las deidades posteriores necesariamente debieron surgir de él. ¿Cómo reordenar ese elemento tan profundo y misterioso?
—¡Ves, esta pregunta contesta a la anterior! Exactamente pienso desde siempre que lo que expresan los expertos sobre el CAOS es la realidad. Reordenar el caos es muy sencillo. ¡Paciencia y ser uno mismo!
Aunque surjan miles de catarsis.

—¿Qué viaje, qué momento, qué lugar recuerdas con mayor nostalgia o cariño?
—Muchos. Atardeceres en soledad o acompañada, incluso de mi perrita Coco…. En una vida hay muchos momentos mágicos que recuerdo. Los viajes mentales también. En mi juventud los viajes por Europa del Este… ¿Nostalgia? Tengo pensado repetirlos para no sentirla. ¿Con cariño? Mi niñez.

—Descríbenos tu mundo imaginario.
 Uissss ¡Secreto! Siempre «la imaginación en el poder».

jcvasquezf@gmail.com

jueves, 3 de noviembre de 2011

Entrevistas editoriales: Enrique Mercado, de Varasek Ediciones

¿Desde cuando estáis editando y qué os motivó a comenzar?
Somos una nueva editorial, un proyecto tan flamante como una vieja motocicleta de los sesenta con su motor incombustible y su pintura brillando en la noche. Comenzamos nuestro periplo este año 2012, pero en realidad Varasek Ediciones recorre las carreteras secundarias desde hace tiempo. Hemos compartido lugares de paso, recitales en las cuevas, aprendido desde hace más de veinte años con los mismos baches y las mismas cunetas, lecturas y bares. Después de caminar en silencio durante varias manzanas, decidimos entrar en el garito y apostar. Y empezamos una nueva singladura.

¿Qué géneros publicáis normalmente?
Nuestro lema es "¡Poesía, viajes  y R´N´R!" que es la máxima que aplicamos en nuestra editorial. Pero más que cada uno de estos géneros aislados, nos atraen los lugares intermedios, las zonas fronterizas, el mestizaje entre ellos. Nos interesan las obras que intervengan en estos tres ejes, que aporten nuevas y diferentes perspectivas. No sólo amamos a los poetas beats, que obviamente son una referencia, sino a todo aquel que salpique en nuestros retrovisores vida y contempla-acción. Otro tema importante es la estética, el aspecto gráfico de nuestras publicaciones. No sólo nos referimos al diseño de las colecciones, que está a cargo del conocido editor gráfico Santi Carballal, sino al libro como espacio común, como ágora donde literatura y artes visuales y gráficas conviven a la perfección. En ese sentido, otra de las impulsoras del proyecto, la artista visual Beatriz Ruibal, coordina todo lo relativo a las imágenes que aparecen en las portadas de los libros y a la obra gráfica con que cuenta la colección de poesía 'Buccaneers'.

¿Qué criterios tenéis a la hora de seleccionar los libros que publicáis?
Que se acerque a la idea de la que parte Varasek Ediciones: Poesía, viajes y R´N´R. Todo seguido, esa riada de la que acabamos de hablar en la pregunta anterior. Y desde luego la calidad de la obra y el compromiso del autor con la misma. Este último punto es muy importante para nosotros.

¿Admitís originales?, ¿cuál es el canal para ponerse en contacto con vosotros?
Admitimos originales, pero tenemos una línea muy definida y eso hace que, de entrada, no sea fácil publicar con nosotros, dicho sea con todo cariño. Nosotros mismos somos escritores con una larga trayectoria de publicaciones y entendemos el punto de vista del autor, pero no creemos que sea bueno hacer concesiones. Estamos convencidos de que en este aspecto no puede haber medias tintas. Por otra parte, nuestra idea es publicar poco, pero muy bueno, con lo cual no podemos garantizar fechas exactas de edición incluso a aquellas obras y autores que nos puedan interesar. Nuestro contacto es: info@varasekediciones.es

¿Cuáles son los principales problemas que encontráis a la hora de desarrollar vuestra labor editorial?
Creemos que existe toda una red de librerías, páginas Web especializadas como Literaturas.com, blogs como el tuyo, autores y canales alternativos que han propiciado la existencia de editoriales independientes como la nuestra. Libros cuidados, selección rigurosa de textos, tiradas pequeñas, presentaciones dentro del circuito… Por fortuna, contamos con un nuevo lector culto e inquieto que además entiende el libro físico como un objeto de placer y buen gusto, lo que no nos impide apostar también por Internet, las redes sociales y el libro electrónico como manera de hacer más accesibles nuestras publicaciones.

¿Y cuáles son las satisfacciones que recibís?
Las satisfacciones son constantes. Por un lado, editar autores como Bruno Montané o Benito del Pliego, auténticas joyas de la literatura en castellano que pasan por alto incluso las buenas editoriales de poesía de este país. Por otra parte, la relación mágica que tenemos con nuestros autores, que creen firmemente en este proyecto. Y luego está el día a día. Una librería que te pide ejemplares de Índice o de El diente de la ballena, un escritor al que admiras y que de pronto, por tu cara bonita, te cede su última obra… Editar, y más si eres tú mismo autor, te hace menos egoísta, más persona, te muestra el espejo y lo que hay detrás sin la ayuda de Lewis Carroll.

Una breve valoración del mundo editorial actual…
Como ya te comentábamos dos preguntas más atrás, valoramos muy positivamente el fenómeno de las editoriales independientes, que a nuestro juicio es una manera sostenible de seguir apostando por la literatura de calidad y menos visible para los grandes grupos editoriales. Seguro que los autores ganan mucho más con ellos, pero seguro también que con nosotros se sienten como en casa. De todas formas, es importante que se lea, aunque sea el último best-seller. Nada en contra, siempre a favor.

martes, 31 de mayo de 2011

Entrevistas Editoriales: Aharon Quincoces Lorén, de Editorial Intangible












¿Desde cuando estáis editando y qué os motivó a comenzar?
La editorial se fundó en mayo de 2010 y el primer libro salió el 27 de septiembre de 2010. La fundación de la editorial tuvo motivaciones distintas. La primera, común y clásica en cualquier editor, encontrar “el texto”, ese que todos soñamos con encontrar, que nadie ha leído y que todos deberán leer. Al margen de esa ensoñación, más o menos comprensible, existen otras tres fundamentales: una, obvia, editar buenos libros; dos, contribuir a hacer avanzar una cultura literaria digital, que en nuestra opinión representa el futuro de la lectura; tres, intentar un modelo de negocio editorial diferente, que no cree exclusiones sino que incluya a cuantos más, potenciales y reales, lectores sea posible. Creemos que este último punto es el punto estratégico, social, que discriminará a medio plazo entre los editores y por tanto que los colocará en modos distintos ante lectores y sociedad.

¿Qué géneros publicáis normalmente?
Publicamos narrativa y ensayo, incluyendo el ensayo de corte más académico y la narrativa ultrabreve que incluimos en nuestra Colección 5'. En cuanto a los géneros, cuya definición es siempre más problemática, por ahora hemos excluido la poesía y la ciencia ficción.

¿Qué criterios tenéis a la hora de seleccionar los libros que publicáis?
Lo que buscamos es buena literatura y en ella no importa la longitud del relato sino la profundidad, de ahí que apostemos no sólo por los formatos clásicos del libro sino también por el microrrelato, porque todo eso puede hallarse en un microrrelato.
   Las virtudes de los textos que buscamos pueden resumirse, sin duda alguna, en la notable capacidad evocativa, la construcción autónoma del propio espacio literario, la sutilidad del léxico, la ambición estilística y la habilidad en la reconstrucción de lo cotidiano bajo nuevos prismas. Somos ambiciosos. Todo ello nos impone cierta severidad a la hora de valorar los textos que recibimos.

¿Admitís originales?, ¿cuál es el canal para ponerse en contacto con vosotros?
No sólo admitimos originales sino que los demandamos y buscamos activamente. Deseamos encontrar autores nuevos que puedan dar a los lectores textos distintos, con enfoques distintos y de calidad. Estamos convencidos de un hecho: si se desea que haya grandes lectores hay que procurarles grandes libros. En eso estamos.
   Tenemos diversos canales abiertos, nuestro perfil en Facebook y nuestra página web son los primarios y justamente en nuestra web indicamos un correo electrónico destinado a esta interacción con autores candidatos: lectur@editorialintangible.com

¿Cuáles son los principales problemas que encontráis a la hora de desarrollar vuestra labor editorial?
Existen tres órdenes de problemas: la reticencia de los autores, especialmente los que no son noveles o no son ya jóvenes, a publicar en el formato digital; la dificultad de las pequeñas editorial digitales independientes de hallar canales de distribución con costes ecuos; el estado aún incipiente de hábitos de lectura digital, aunque puede que este sea el menor de los problemas.

¿Y cuáles son las satisfacciones que recibís?
Las satisfacciones también pertenecen a distintos órdenes y cada uno de ellos tiene su sabor particular. Estamos satisfechos cuando vemos que una obra se vende, cuando hallamos un autor interesante y trabajamos con él para editar su obra, cuando recibimos una buena crítica aunque sea en privado, cuando otras editoriales nos consideran un punto de referencia, cuando estudios e iniciativas internacionales coinciden con la dirección de nuestra labor, cosa que, por ejemplo, ha ocurrido con la colección de microrrelatos para smartphones. Algunos pensaron que era demencial, pero en realidad es una de las líneas de lectura del futuro, y eso por distintas razones.
   En general nuestras satisfacciones derivan de saber que lo que estamos haciendo tiene sentido y es coherente. Son acciones que nos permiten bucear en aguas literarias aún virgenes en más de una ocasión y eso significa que podemos ofrecer a los lectores absolutas novedades.

Una breve valoración del mundo editorial actual…
   Hoy por hoy el mundo editorial vive una fase de agitación y redefinición. En ella conviven aspectos muy positivos y avanzados, a nuestro entender, como por ejemplo la extensión de las licencias creative commons, la eliminación de los sistemas de DRM, la focalización sobre el valor del libro y no sobre su precio.
   Existen, ciertamente, aspectos negativos que derivan de la tensión creciente entre agencias, editoriales y distribuidores: esto se debe a que todos pugnan por ocupar espacios y concentrar toda la cadena de edición, lo que comprende derechos, distribución, etc… Es en este ámbito donde, creemos, se anidan falacias y pequeñas mentiras y, claro, esta tensión a la concentración tiende a dejar poco espacio a las pequeñas editoriales.
   Pensamos que, por otro lado, este periodo de agitación está favoreciendo una imagen poco positiva del editor, sin tener en cuenta a los editores que quieren editar literatura, más que libros, a los que intentan dar una coherencia a sus propias editoriales, y eso no es negativo, pero no hará rico a nadie.
   En extrema síntesis y trazando un balance más completo podemos decir que es un panorama positivo, prometedor en su potencialidad aunque su evolución dependerá también de la actitud y las exigencias de los lectores, de lo que estos pretendan y exijan a los editores, autores, agentes y distribuidores, o sea del sector editorial en su conjunto y a cada una de sus partes.

lunes, 23 de mayo de 2011

Entrevistas Editoriales: Anna Alonso Guilera, de Editorial Takatuka





¿Desde cuando estáis editando y qué os motivó a comenzar?
Los primeros libros aparecieron a finales de 2008. Nos gustan los libros infantiles y teníamos ganas de publicar cosas diferentes, de calidad, atractivas y que además tocasen temas sociales y de la vida en general, que dieran pie a dialogar con los pequeños y mostrarles el mundo desde otro punto de vista.

¿Qué géneros publicáis normalmente?
Publicamos álbumes ilustrados para niños y niñas desde 3 hasta 7 años y novelas infantiles y juveniles. Publicamos casi todos los títulos en catalán y en castellano.

¿Qué criterios tenéis a la hora de seleccionar los libros que publicáis?
Nos gustan las historias de solidaridad y amistad, que hablen sobre la libertad personal, el cambio social, que huyan de estereotipos familiares, sexuales y de belleza. En el caso de las novelas nos fijamos en historias de temática social, de actualidad o narraciones históricas en las cuales chicos y chicas no adoptan roles de adultos ni son superhéroes, sino que se enfrentan a conflictos reales y lidian con ellos con las estrategias de la gente de su edad. Nos gustan las chicas protagonista decididas y autónomas y los chicos capaces de mostrar sus debilidades.
   Pero también creemos que niños y niñas tienen que pasarlo bien leyendo y que se han de ver reflejados en las historias que leen o les leen. Por eso elegimos libros que además de abordar un tema significativo, hacen reír, o sonreír, que les guiñan el ojo a los niños, que tienen un toque transgresor y son cómplices de los lectores.

¿Admitís originales?, ¿cuál es el canal para ponerse en contacto con vosotros?
Si, se pueden enviar a takatuka@takatuka.cat

¿Cuáles son los principales problemas que encontráis a la hora de desarrollar vuestra labor editorial?
Se vende poco, muchas librerías dan prioridad a libros más comerciales, los libros en general duran poco tiempo en las estanterías. La competencia de las grandes editoriales es muy fuerte, venden directamente a bibliotecas y escuelas con grandes descuentos. Al ser pequeños tenemos menos medios para hacer difusión y llegar a más sitios.

¿Y cuáles son las satisfacciones que recibís?
Los libros gustan a lectores, profesionales, críticos.

Una breve valoración del mundo editorial actual…
Se publica mucho y no muy bueno. Pero en literatura infantil hay varias editoriales que están sacando obras de calidad y con buenos contenidos. Creo que el panorama de la literatura infantil mejora, despacio, pero mejora.

lunes, 14 de marzo de 2011

Entrevistas Editoriales: Vanesa Pellicer y Javier Tenías, de Ediciones Dispares

Página web de Ediciones Dispares



¿Desde cuando estáis editando y qué os motivó a comenzar?
Editamos desde 2004 como Ediciones Dispares, ya habíamos colaborado en otros proyectos desde 1992. La idea es publicar cosas diferentes, no necesariamente comerciales, por eso lo de Dispares, abierto a todos los géneros.

¿Qué géneros publicáis normalmente?
De momento se ha editado poesía, teatro, teoría y técnica teatral, y relatos. Estamos a la espera de editar pronto una novela y lo que vaya surgiendo.

¿Qué criterios tenéis a la hora de seleccionar los libros que publicáis?
Que nos resulte interesante, que se adecue a nuestro formato y que sea más o menos viable económicamente.

¿Admitís originales?, ¿cuál es el canal para ponerse en contacto con vosotros?
Sí, los originales pueden llegarnos a través del email: edicionesdispares@gmail.com

¿Cuáles son los principales problemas que encontráis a la hora de desarrollar vuestra labor editorial?
Evidentemente el ser pequeños y estar distanciados del gran negocio, pero a la vez esa es la ventaja: nos confiere libertad, no depender de plazos, etc.

¿Y cuáles son las satisfacciones que recibís?
Cada libro que se vende es como encontrar una gota de agua en el desierto, esa es la máxima satisfacción ¡y más hoy día! Y, por supuesto, el conocer gente maravillosa con la excusa de los libros.

Una breve valoración del mundo editorial actual…
Es amplio y difuso, en una librería hay que buscar y buscar para encontrar algo interesante y cuando has conseguido sortear los grandes cartelones de los best sellers que tratan de cortarte el paso y llegas a un libro “dispar” se te dilatan las pupilas.

lunes, 28 de febrero de 2011

'El boom de la poesía mexicana y los estilos variados del ahora' (segunda parte), por Guillermo Fernández Rentería

(Leer la primera parte de este artículo en este mismo blog)

En la primera entrega de este texto, bien observó Adán Echeverría, faltó enumerar algunas editoriales, como son: Tinta Nueva, Editorial Pharus, y Guadalupe Morfín me preguntó sobre Ediciones Era. Me parece importante arrancar el texto con estos anexos pues para hacer un redondeo general de los estilos y el nivel poético que oscila en ellos es necesario tener “el margen” lo mejor delimitado posible. Karina Falcón, editora de la revista ARCA, acotó respecto a la calidad en la producción lírica nacional, cierto escepticismo, el cual no es ella la única que lo posee, pues el rango de “calidad” es uno de los requerimientos con los que más frecuentemente se da de golpes el “crítico” literario mexicano de ocasión; es decir, los lectores exigentes (en su mayoría poetas) piden siempre un nivel que “no alcanzan a cumplir” los vates con los que se topan en las ahora tan frecuentes lecturas.
    La respuesta es (para esta constante frustración del “lector crítico”, para este continuo desastre poético): que la poesía se ha especializado. De nueva cuenta (antaño ha pasado), se ha dividido; si no en nuevos géneros, por lo menos sí en nuevas poéticas, o en diferentes estadios móviles para la delimitación de su estética. En pocas palabras: ya no hay una sola poesía nacional que albergue a todas las nuevas corrientes, y que guarde en su seno una calidad heterogénea, o el rigor de un solo canon para determinar el alcance escritural de los poetas desde un eje homogéneo.
   Comienzo con esta acotación para dejar en claro la óptica con la que abordaré la “plasticidad poética” de México actualmente, y de cómo en su totalidad genera una riqueza que puede traducirse en un estridente (por no decir: no ecualizado) margen de calidad. Después de todo qué podría esperarse de un arte tan prolífero como la poesía, en un país que alberga más de 100 millones de personas, y en donde las lenguas son varias y la ciudades son verdaderos hervideros poli-culturales, que bien pueden recordar a la vieja Tenochtitlán, envuelta en una aureola de chinampas y casas, comunidades enteras tejiendo una corona de flores alrededor de aquella ciudad guerrera.
   Es bien sabido que todas las épocas clásicas del arte se han dado en grandes ciudades, regularmente a través de sus esculturas u obras arquitectónicas magnas, para así consolidar el esplendor de su grandeza cosmopolita. Pero en el siglo XXI parece habrá otra lógica para designar la grandeza de una ciudad, y esta será medida por su capacidad para albergar en sí misma una “infinita” variedad de ciudades conviviendo en tensa armonía, y así lograr un panorama amplio, enriquecido. Es importante subrayar que esta nueva grandeza no se basará en una cultura bélica, o de mercado, como hubiese sido en otras épocas. Ahora “la cruzada” por la conquista del mundo es: la paz, la unidad, lo global. Y como su antagónico natural, y al mismo tiempo medio para concretarse de una forma sincrética, es el desarrollo de las comunidades pequeñas en base a una auto-estructuración. Así, la poesía es, como lenguaje, base primera de una comunidad viva, como elemento constitutivo. Digámoslo más aventurado: es la poesía el monumento vivo de la lengua, y su forma de consolidarse es la manera en que se practica la realidad y cómo ésta práctica alimenta la riqueza sociolingüística de sus integrantes. La variante lingüística de la comunidad, así se vuelve una aportación para el infinito mosaico de las Lenguas.
   Queda en claro que un boom significa que la estética (o estéticas) en juego, están no en su estado de esplendor (donde se refinan y constituyen los cánones) sino de conformación; y toda esta serie de estéticas terminarán por generar el aura poética en torno a una nueva nación, ahora, no geográfica, no tangible. Esta nueva nación de los poetas y sus discusiones invisibles será donde se acomodarán todos en un mismo concepto, y al mismo tiempo cada uno puede y debe desarrollarse en su propia dirección. Digamos que sería la vuelta a un nomadismo intelectual, donde cada punto de llegada es punto de partida para un monumento infinito como lo es la lengua misma. Bien lo han estudiado los sociolingüistas, que al tomar apunte de las lenguas vivas y reconocer que de ahí (de cada uno de esos dialectos espontáneos o en meditación) nacerán futuros mundos semánticos; historias enteras de humanidades aún inverosímiles. De aquí viene la importancia de esta forma natural de consolidación de las lenguas en conflicto, que en la actualidad derivan en un cúmulo de poetas, en caudalosa creación y armonización de estéticas ahora diminutas, pero que a diferencia de sus antecesores, seguirán el patrón constructivo de lo maleable, el “monumento indestructible” de la poesía.
   Con este breve mosaico arqueológico, podemos hablar ahora sí de estilos, latitudes, sociogeografías, estados y tendencias. Empecemos. De la reunión de editoriales enumerada en la primera parte del ensayo, valdría entresacar a las editoriales que han terminado por definirse como Editoriales Alternativas (o de alto riesgo ¿?), grupo en el cual se nota la tendencia a editar poetas ya con cierto renombre dentro del circuito central de la poesía. Por central entendamos, editoriales ya supeditadas al capital nacional, y que por tanto corresponden a un mercado específico, canónico por supuesto, ya que es el canon el que da garantía de una calidad, aunque éste a veces quede supeditado a intereses ajenos o indiferentes a los autores mismos y sus contextos de vida, o históricos. El mecanismo funciona de este modo: el grupo Alternativo es un círculo editorial que se desprendió del mismo punto central para construir editoriales que no pertenecieran al Estado o a una cadena mercantil de libros, sino que pudieran dar una cara más libre, tanto del centro estético como del mercado volátil de la literatura rápida. Dentro de estas editoriales podemos leer El Billar de Lucrecia, que se ha especializado en poesía latinoamericana, aunque su editora, Rocío Cerón, es miembro de un grupo sólido de poetas que ha ejercido la poesía estilizada, herencia de la pulcra escritura posmoderna; Bonobos, que ha editado a poetas de garantía formal, ya sea legitimados por una beca o por un premio; Ediciones de El Ermitaño, con una especialización en tirajes cortos, y que ha publicado al igual que Praxis un sinnúmero de poetas consagrados así como de recién ingreso al circuito.
   Otras editoriales de ya larga trayectoria y con una muy larga tradición de coediciones con instituciones y con un catálogo de autores que bien coincide con el de FCE, y el de Conaculta, y estas son en su mayoría parte de la Asociación de Editoriales Mexicanas Independientes (AEMI), como Monte Carmelo, AldusEdiciones El tucán de Virginia, Ediciones Sin Nombre, Ficticia, Mantis, Ediciones Arlequín (de Guadalajara), Trilce Ediciones, o más reciente, Almadía; editoriales que comparten en mayoría los autores de su catálogo, y que nos dan un margen alternativo central, con poetas que pueden leerse dentro o fuera del canon poético instituido por las últimas generaciones legitimadas en México.
   ¿Los nombres? Basta echar un ojo al catálogo de poesía de Tierra Adentro y Conaculta. Hablar sobre la calidad poética de este primer grupo es un tanto sencillo, en cuanto que responde directamente a una tradición ya forjada. Es decir, no hay el desarrollo radical de un estilo o una propuesta, sino que se engloban como clase burocrática (sin que esto sea peyorativo, sino funcional) de un sistema definido por valores nacionales y que son el “frente principal” que incluye a México dentro de una tradición mundial poética, y lo vincula directamente con la literatura europea, que en este caso, por obvio, es España. ¿Hay calidad?, por supuesto. Ya avalada bajo los nombres de la historia reciente de la poesía global (recordemos la reciente entrega del premio ibérico a José Emilio Pacheco), y por otra parte en el clasicismo ilustrado, griego o renacentista, incluso neoclásico, sustentado en figuras como Rubén Bonifaz Nuño o Eduardo Lizalde.
   La contraparte de lo alternativo, es la editorialidad independiente, que busca editar no de segunda vuelta los mismos autores, sino que apuesta por autores nuevos, por supuesto con una “calidad” no comprobada, puesto que muchos de ellos son aventureros transitorios, y otros tantos apuestan por estéticas aún “indefinidas” (digamos en formación). Sin embargo, hay también los que ya han desarrollado un estilo y que bien pueden hacer contrapeso a la estética formal, con una estética innovadora, por su particularidad. En definitiva la evolución de la poesía está hacia la particularización de los estados volátiles, sean altas poblaciones o breves comunidades: es un hecho ya; el mundo artístico avanza hoy no hacia la “universalidad” concéntrica de las ciudades, o continentales, sino hacia la proliferación de las “pequeñas” entidades: el ejemplo claro es la polípolis mexicana, donde cabe no sólo el Centro, sino Iztapalapa, Tlalpan, Neza, Ecatepec, como ejes del desarrollo cultural.
   Tenemos como pioneras en México varias redes sociales de poesía, tanto virtuales como físicas, entre ellas, La Pluma del Ganso, que tiende al aislamiento y sectorización de sus agremiados, pues tiene una cuota, o la Sogem, que funge como una AC, con lo cual recae más como un eje sistemático piramidal, más que de red, al igual que su réplica renovada la AEMAC. La primera como escuela, o esquema (o distribuidor) de talleres y la segunda más al modo convencional de agremiarse en torno a un núcleo de poder. Pero para hablar de redes unilaterales, o donde cada uno de sus miembros sea independiente, podemos analizar la Red de la PLACA (Plataforma Chilango Andaluz, que como bien dice su nombre ha tendido un puente entre autores mexicanos y españoles, en una especie de dimensionalidad doble), el mismo Mapa Poético, del Drenaje (aunque sea una red en potencia), o la de los Miércoles Itinerantes de Poesía, Verso Destierro, (que no sólo reunió poetas presencialmente, sino que también los vinculo a través de la red virtual), similitud con las Elecciones afectivas, que responde más a un impulso latinoamericano y que reúne igual a poetas virtualmente, aunque no presencialmente.
   Estas son muestras generales, sin contar las recientes redes virtuales de jóvenes poetas de los noventa y finales de los ochenta, que empiezan a experimentar el reunirse virtualmente, (paso inverso de las generaciones que les precedieron, ahora sólo falta que en lo táctil puedan convivir también), pues existen innumerables redes (materiales) en los estados, aunque en realidad la tendencia es a la permanencia de núcleos poéticos aislados, incluso entre sí, aislantes en sus propios estados o comunidades, como se da en la zona conurbada, en el mismo DF (pues es amplísimo) y en la provincia en general. Lo trascendente de estas redes es que son germen, o modelo básico para vincular a los núcleos aislados, y en la medida que se repliquen en los diversos “grupos” propulsores también se pueda lograr un mayor rango de impacto en la sociedad.
   Existen los lectores de poesía, es verdad. Yo los he visto. He platicado con ellos. Ahora mismo este breve artículo sobre poesía mexicana es para ellos. En su mayoría tienden a leer lo que se les ponga en frente, entiéndase por esto, lo que encuentran en los libros de viejo o en los aparadores de Gandhi, Sanborn’s y en las librerías EDUCAL o el FCE, y en el caso de universitarios, lo que hay en sus librerías y bibliotecas. Pareciera éste, todo el fondo de donde tomar poesía. No leen más, y esto no porque no quieran, o sean holgazanes en su búsqueda, en su verdadero deseo de encontrar nuevos poetas, sino por la simple y llana practicidad de consumo: el aparador, y en recurrentes ocasiones la falta de dinero para comprar y arriesgarse con un autor raro.
   En este sentido escribo este texto, no sólo a partir de estas fuentes de la bibliografía poética reciente, sino fundamentado en un panorama con “un poco más de riesgo”, un poco más allá del “aparador”, pero no por ello menos relevante. Lo hago no para presentar los “mejores 10 poetas”, como lo haría Letras Libres, la revista Chilango de Expansión, o algún crítico que habla a la ligera a partir de un panorama efímero. Es de mi interés ofrecer al lector en este artículo un panorama breve, con la intención de instarlo a dudar, a interrogarse si es verdad la “equivalencia jerárquica” que propondré, y en caso de no conocer al poeta que enumero, buscarlo y leer su obra (que será breve, seguro, por ser de autores recientes, y en caso de poetas ya muertos, difícil de encontrar, pero que bien vale la pena el esfuerzo). Mi intención es compartir una lectura con el “ojo extendido”, tanto para atrás, como para el presente punzante, a partir de las editoriales que mencioné en la primera parte de este texto, suscitado del movimiento que provocaron dichas editoriales (ya sea por sus antologías, sus encuentros, sus ferias o festivales, e incluso por sus concursos) que publican y difunden a los poetas que veremos a continuación catalogados, y que fueron extraídos de las colecciones varias de estas editoriales tanto independientes como alternativas, y que detonan el ya citado boom poético; que no por ello son totales, sino todo lo contrario, son apenas base para los principios de investigación que comparto para su escrutinio, dejando así en claro que se aceptan propuestas para expandir el marco de referencia bibliográfica de la creación poética reciente.
   Con estos datos, dejo en claro que hay movimiento poético en diversas partes de México, y no es unilateral; lo que nos deja la tarea de valorar el nivel estético ante tanta producción (como lo planteaba Karina Falcón) haciendo una comparación entre la estética alternativa y la independiente. Así, podemos ir delimitando los términos generales para enmarcar, no un juicio o análisis poético a fondo, pero sí una referencia de garantía de calidad dentro de ambos círculos. Intentaré señalar ciertos puntos generatrices o tendenciales de los “movimientos” poéticos actuales, y lo realizaré a partir de la generación de duplas antagónicas entre poetas editados, unos desde lo alternativo y otros desde lo independiente, pues en mucho la proliferación de estéticas responde a un diálogo intertextual de la época, ya sea a nivel simbólico, estructural o ideológico. Con antagónico me refiero, que pese a un estilo o fondo opuestos, hay en cada uno de los poetas que integran la “dupla” un vínculo lírico, histórico, dialéctico, que los ampara con la ya referida calidad (sustentada por supuesto en una referencia comparativa con el canon tácito), detalle que valdría la pena analizar más sistemáticamente en un futuro ensayo.
   Presento la lista de poetas, que a mi criterio, pueden generar la dinámica con la que realizo la asociación en pares dialecto-estéticos como posibles parejas contrapuestas. Esto con la idea, de que hay una correspondencia, no sólo histórica, sino estética, entre los alternativos y los independientes, pues hay semejanzas ya sea en el tratamiento del poema, en el objeto crítico, o en el manejo simbólico de los elementos naturales que vinculan los estilos de los integrantes de cada par, que enlisto de manera cronológica a partir de sus fechas de nacimiento, aunque las parejas de poetas no siempre pertenezcan a la misma década. Lanzo mi configuración para dar cabida a la crítica de todos, aquí mi perspectiva, que como siempre, dejo abierta a sus valoraciones:

1. Ramón Martínez Ocaranza (1915) / Rubén Bonifaz Nuño (1923)
2. Alí Chumacero (1918) / Max Rojas (1940)
3. Enrique González Rojo Arthur (1928) / Eduardo Lizalde (1929)
4. Raúl Renán (1928) / Juan Bañuelos (1932)
5. Norma Bazúa (1928) / Jaime Labastida (1939)
6. Saúl Ibargoyen (1930) / Eduardo Milán (1952)
7. Marco Antonio Montes de Oca (1932) / Abigael Bohórquez (1936)
8. Gerardo Deniz (1934) / Roberto López Moreno (1942)
9. José Emilio Pacheco (1939) / Ikram Antaki (1948)
10. Leopoldo Ayala (1939) / Carlos Montemayor (1947)
11. Juan Manz (1945) / Fabio Morábito (1955)
12. Antonio Deltoro (1947) / Óscar Wong (1948)
13. Francisco Hernández (1946) / José Peguero (1955)
14. Elsa Cross (1946) / Isabel Quiñones (1949)
15. Evodio Escalante (1946) / Eusebio Ruvalcaba (1951)
16. Teresa Guarneros (1946) / José Luis Rivas (1950)
17. José Vicente Anaya (1947) / José Javier Villarreal (1959)
18. David Huerta (1949) / Pedro Damián (1954)
19. Marco Antonio Campos (1949) / Mario Raúl Guzmán (1959)
20. Efraín Bartolomé (1950) / Orlando Guillén (1954)
21. José de Jesús Sampedro (1950) / Mario Santiago Papasquiaro (1953)
22. Coral Bracho (1951) / Silvia Tomas Rivera (1956)
23. Iliana Godoy (1952) / Vicente Quirarte (1954)
24. Eduardo Lagagne (1952) / Julio Eutiquio Sarabia (1957)
25. María Rivera Valdez (1954) / Jorge Esquinca (1957)
26. Ricardo Castillo (1954) / Kyra Galván (1956)
27. Luis Miguel Aguilar (1956) / Jorge Fernández Granados (1965)
28. Porfirio García Trejo (1957) / Juan Domingo Argüelles (1958)
29. José Ángel Leyva (1958) / José Francisco Zapata (1962)
30. Tedi López Mills (1959) / Ivan Leroy (1966)
31. Sergio García Díaz (1962) / José Eugenio Sánchez (1965)
32. Josué Ramírez (1963) / Adán Echeverría (1975)
33. Miguel Ángel Galván (1955) / Jorge Lara (1960)
34. María Baranda (1962) / Guadalupe Ochoa (1963)
35. Cosme Álvarez (1964) / Jeremías Marquines (1968)
36. José Homero (1965) / Jesús Bartolo Bello (1970)
37. Ernesto Lumbreras (1966) / Arturo Terán y Mendoza (1968)
38. Marco Fonz (1965) / Sergio Valero (1969)
39. Ángel Carlos Sánchez (1967) / Luigi Amara (1971)
40. Mario Bojórquez (1968) / Adriana Tafoya (1974)
41. María Rivera (1971) / Javier Gaytán (1971)
42. Julián Herbert (1971) / José Miguel Lecumberri (1981)
43. Rocío Cerón (1972) / Gabriela Puente (1973)
44. Kenia Cano (1972) / María Cruz (1974)
45. Lorenzo Morales Malasangre (1973) / Álvaro Solís (1974)
46. Luis Felipe Fabre (1974) / Andrés Cisneros de la Cruz (1979)
47. Balam Rodrigo (1974) / Estephani Granda Lamadrid (1985)
48. Jair Cortés (1977) / Neri Tello (1978)
49. Eduardo Oláiz (1977) / Hernán Bravo Varela (1979)
50. Óscar de Pablo (1979) / Iván Cruz Osorio (1980)
51. Rodrigo Castillo (1982) / Ileana Garma (1985)


martes, 22 de febrero de 2011

Entrevistas editoriales: Iván Vergara / Appu, de Editorial Ultramarina cartonera & digital




La editorial en Twitter, Facebook y Youtube



¿Desde cuando estáis editando y qué os motivó a comenzar?
Tenemos más de cuatro años agitando la vida literaria y cultural de Sevilla con la PLACA (Plataforma de Artistas Chilango Andaluces), los primeros dos años trabajamos con un par de editoriales, teniendo desde entonces presente que en cualquier momento abriríamos nuestro propio proyecto editorial, principalmente porque nos interesaba hacerlo a nuestra propia manera; nuestra ideología finalmente es un cúmulo de ideas que queremos compartir: vincular diversos mundos creativos en torno a la edición, hacer publicaciones híbridas, realizar Experiencias poéticas en las presentaciones, publicar ediciones bilingües, encontrar similitudes antes que diferencias. Creo que el objetivo principal es desarrollar una ‘editorial expandida’, o lo que sería una versión 2.0 de lo que hasta ahora desarrollan la mayor cantidad de editoriales.
   Comenzamos a editar en el último trimestre del 2011, habiendo presentado nuestro modelo editorial en la Feria del Libro de Córdoba, EDITA, y otros eventos de importancia. Los primeros cuatro títulos se publicaron en octubre/noviembre del 2010 y estamos ya preparando los siguientes cuatro, abriremos nuevas colecciones con más propuestas; tendremos un primer semestre muy ajetreado.

¿Qué géneros publicáis normalmente?
Nuestra primera colección se llama 'Poesía de Ultramar' y contiene tres poemarios y una antología de poesía. Los siguientes cuatro títulos abrirán tres nuevas colecciones y trabajaremos con otros géneros: relato y novela. Hemos comenzado con poesía básicamente porque es lo que venimos haciendo desde hace muchos años, nuestras principales vinculaciones son con poetas y nuestra inquietud creativa está estrechamente vinculada con ella; de hecho, podremos publicar cualquier género, pero dudo que publiquemos alguno que no tenga poesía en ellos.
   Me gustaría hacer un adelanto y decirte los nombres, algunos de ellos tentativos, de lo que publicaremos este año: ‘Músicos que escriben’, ‘Ultramarina Bilíngüe’, ‘Saltamontes’, ‘Clásicos de Ultramar’, ‘Narradores de Ultramar’.

¿Qué criterios tenéis a la hora de seleccionar los libros que publicáis?
En poesía básicamente que sea POESÍA, así, con letras grandes. No queremos vender humo. Si estamos por algo, es porque nuestro trabajo lleve al público y lectores a relacionarnos como una editorial que no solamente abre nuevos caminos, trabaja con nuevas tecnologías y vinculaciones; nos interesa ante todo que digan: Ultramarina publica buenos libros de poesía. Empezar por ello nos resulta indispensable.
   Al final de cuentas, no creo que ninguna editorial no piense en ello al momento de publicar un libro, espero que nuestro criterio falle lo menos posible. Buscamos obras que tengan un profundo compromiso con el ser humano, es decir: que sean títulos que busquen tener una cercanía con el lector. Buscamos obras completas, no poemas sueltos o un compendio de ellos. Buscamos autoras y autores que sean escritores de su tiempo, que se sepan deudores de sus influencias y hagan de estas su propia creación. Necesitamos sinceridad y buscaremos ello, no publicaremos nada que no lo sea así.

¿Admitís originales?, ¿cuál es el canal para ponerse en contacto con vosotros?
Si, ha sido una sorpresa que sin publicar una invitación a enviar originales nos hayan llegado ya obras de Chile, Argentina, México, España; además revelaré un pequeño adelanto de nuestra editorial, dada tu pregunta, y es que uno de los poemarios que publicaremos en el tercer trimestre de este año, ha sido de una persona que nos envió su original, lo leímos y nos pareció lo suficiente bueno para publicarlo. Apostaremos por ello.
   Quien quiera ponerse en contacto con nosotros puede escribirnos a editorialultramarina@gmail.com, por el momento no publicaremos poemarios de poetas de otros países, pero sí podremos incluirles en nuestras plaquettes ultramarinas. Les recomiendo envíen material, leeremos lo que nos hagan llegar, eso es seguro.

¿Cuáles son los principales problemas que encontráis a la hora de desarrollar vuestra labor editorial?
En este momento el propio género es el principal problema; la mayoría de la gente tiene aún en mente que la poesía es un género pesado, aburrido y de gente sobria y de salón; que en parte es verdad: los poetas se han encargado de que sea así, por fortuna hay muchos colectivos que en este momento están desarrollando nuevos caminos de difusión de la poesía, es indispensable esta labor, pero más importante aún que estos nuevos caminos convivan con los otros, lo académico con la vanguardia, aunque suene a imposible, hay que intentarlo.
   Por otra parte, ser pioneros en estos modelos de publicación nos está haciendo toparnos con infinidad de dificultades, es normal cuando la gente no conoce lo que es una editorial cartonera y valoren el objeto como algo más que una herramienta de lectura; luego está el modelo digital, que la mayoría de los lectores aún no asimilan, bien, es más complicado decirles que tenemos dos modelos digitales, uno de venta y uno gratuito. Todavía no hay un trabajo profundo en torno a ello, estamos comenzando y ya te digo, la independencia y el hacer las cosas como se nos ocurre tiene sus ventajas, pero también lo contrario.

¿Y cuáles son las satisfacciones que recibís?
Estar creando algo. Así de sencillo.
   Somos un grupo de cuatro personas que está dirigiendo sus esfuerzos en abrir nuevos caminos, que quieren compartir su experiencia y hacer que más personas emprendedoras compartan lo que hacemos, lo hagan suyo, lo modifiquen y a su vez lo difundan a más gente.
   Por otra parte, somos amantes de los libros, no disfrutaríamos de la misma manera si esto lo viéramos solamente como un negocio para llenarnos de pasta (je). Regreso a lo que dije al principio: crear es la mayor satisfacción, cada uno de nosotros lo hace a su manera, yo tengo la fortuna (y desgracia) de ser quien recoge el cartón, corta, pega y cuando el artista lo termina de ilustrar, le pongo el librillo, la cintilla y las demás peculiaridades de la versión cartonera; cuando termino cada libro tiene su propia historia. Ahora mismo estoy en Madrid vendiendo libros y acabo de vender un libro, no miento si te digo que me costó decirle adiós.

Una breve valoración del mundo editorial actual
No hay manera de hacer algo breve en torno a esto, es un momento de tránsito y está ocurriendo de todo, lo mejor de todo es que somos conscientes de ser actores en este proceso y que todo lo que ocurra será por lo que cada uno de los editores emprendedores ponga sobre la mesa. Eso si, estamos trabajando no por borrar el antiguo modelo editorial, tiránico y agresivo, sino porque los diversos modelos de edición puedan convivir sin que uno se coma al otro. La edición ganará cuando aprendan a convivir los modelos, ganaremos todos entonces.

Alguna cosa más que quieras añadir
Si: compren libros únicos y personalizado, no clónicos. Hacer un libro cuesta muchos recursos, hay que ser conscientes que debemos dejar de producir tal y como lo hemos hecho hasta hoy. Si compran algo físico que sea una obra única, entonces tendrá un verdadero valor.

lunes, 17 de enero de 2011

Entrevistas editoriales: Ediciones 98










¿Desde cuando estáis editando y qué os motivó a comenzar?
Desde 2007, divulgar la literatura de la segunda mitad del siglo XIX y de la primera del siglo XX. Recuperar grandes obras olvidadas, inéditas o desconocidas de grandes autores y aquellas de los que han caído en el olvido pese a su gran calidad literaria.

¿Qué géneros publicáis normalmente?
Novela, ensayo, poesía y teatro

¿Qué criterios tenéis a la hora de seleccionar los libros que publicáis?
Que tengan un gran calidad literaria en el caso de las obras de ficción y una gran calidad científica y una prosa amena en el caso de los ensayos.

¿Admitís originales?, ¿cuál es el canal para ponerse en contacto con vosotros?
Los admitimos y pueden ser remitidos a info@ediciones98.com.

¿Cuáles son los principales problemas que encontráis a la hora de desarrollar vuestra labor editorial?
La distribución, la visibilidad en las librerías y la difusión en los medios de nuestro fondo.

¿Y cuáles son las satisfacciones que recibís?
Las que nos comunican los lectores de nuestros libros cuando los han disfrutado ellos.

Una breve valoración del mundo editorial actual…
Las pequeñas editoriales están realizando una gran labor y las grandes firmas están mejorando sus catálogos.

Alguna cosa más que quieras añadir…
Buscamos editar obras excelentes con la mayor calidad.

miércoles, 12 de enero de 2011

Entrevistas Editoriales: Eduardo Berti, de la Editorial La Compañía





¿Desde cuándo estáis editando y qué os motivó a comenzar?
Lanzamos los dos primeros títulos en marzo de 2008 y ya hemos publicado quince. La principal motivación fue y sigue siendo compartir lecturas y difundir obras que, por razones muchas veces inexplicables, no estaban disponibles en castellano. Por ejemplo, el Cuaderno de notas de Anton Chéjov nunca se había publicado en nuestra lengua. Del mismo modo, La madriguera, de Franz Kafka, o Una historia desagradable, de Fiodor Dostoievski, se habían publicado en volúmenes que incluían otros textos y creímos que merecían una edición autónoma, que muestre su relevancia, que les dé aire. Luego hay motivaciones de otro tipo, como aprovechar los muy buenos traductores que hay en Argentina.

¿Qué géneros publicáis normalmente?
Publicamos textos vinculados, de un modo u otro, a la narrativa: cuentos, novelas, ensayos, diarios, algunas obras difíciles de clasificar como el Catálogo de juguetes, de Sandra Petrignani… Lo sustancial es que editamos obras “raras”, poco difundidas o inéditas en castellano, de autores muy reconocidos (por ejemplo, El punto de vista, de Henry James) o bien libros muy valiosos de escritores que han tenido poca circulación en nuestra lengua (William Goyen o Jacques Sternberg).

¿Qué criterios tenéis a la hora de seleccionar los libros que publicáis?
En principio, nos guía la idea de compartir una lectura, poner a disposición de los lectores de habla castellana un título que no está disponible en las librerías. Desde ya, debe ser una obra que nos guste, que queramos compartir. En cierta medida, al elegir un título, al pensar en el diseño, al imprimirlo, durante todo el proceso, debe cumplir con un estándar muy claro: tiene que ser un libro que nos gustaría regalar. Por otra parte, buscamos un balance en el catálogo, un balance que incluye distintas variables: la nacionalidad de los escritores, el idioma, la época en que vivieron, la difusión que han tenido… Así, podemos publicar un diario casi inédito de Adolfo Bioy Casares y después una serie de casi 300 cuentos del belga Jacques Sternberg inédita en castellano. Se complementan. Más allá de eso, aunque parezca un lugar común, las elecciones de un editor suelen responder a sus gustos como lector; mantener esa idea hace del trabajo un deleite.

¿Admitís originales?, ¿cuál es el canal para ponerse en contacto con vosotros?
Como estamos centrados en la traducción, no recibimos originales de autores actuales en castellano. A su vez, tenemos una larga lista de títulos que nos interesa publicar, a la que se suman las propuestas de traductores, críticos y/o amigos. Nunca llegamos a editar todo lo que quisiéramos. Es una pena decirle que no a un escritor que quiere mandarte sus trabajos, pero debemos hacerlo porque nuestro proyecto se apoya en otras bases; al menos, por ahora.

¿Cuáles son los principales problemas que encontráis a la hora de desarrollar vuestra labor editorial?
La industria editorial es muy heterogénea y bastante imprevisible. Sobre todo, cuando uno publica textos literarios en Argentina, que tiene un mercado de libros menos importante que España. Se trata de una industria con poco margen, donde cada apuesta supone un riesgo importante para una editorial independiente, sin un gran respaldo financiero.

¿Y cuáles son las satisfacciones que recibís?
Son muchas y es difícil acordarse de todas. Por ejemplo, el correo electrónico de alguien que descubrió a William Goyen y quedó fascinado gracias a que lo publicamos es una satisfacción enorme. Trabajar con traductores y críticos como los que colaboran con La Compañía es otra gran satisfacción. Que un librero con años de experiencia o un escritor admirado elogien nuestros libros también nos satisface y enorgullece. Comprobar que la elección de un libro fue acertada, que los lectores o la prensa la valoran, también. O encontrar un buen libro que no se publicó en castellano y que queremos compartir. Nuestro trabajo nos brinda satisfacciones a diario.

Una breve valoración del mundo editorial actual…
Se hace muy difícil dar una valoración breve de un mundo tan heterogéneo, con tantas aristas. El mundo editorial en España es distinto que en Argentina y en cada país presenta diferencias muy importantes, de todo tipo. Además, se puede segmentar en los libros de literatura, los libros de actualidad, los libros infantiles… A su vez, están ganando terreno los libros digitales y con eso se abre un panorama que no sabemos adónde nos llevará en cinco o diez años. Ante la imposibilidad de abarcar tanto, vale la pena celebrar las muchas editoriales independientes, con catálogos interesantísimos, que han aparecido durante estos años en distintos países de nuestra lengua y que tienen perspectivas de mantenerse. De la misma manera, hay que celebrar que las buenas traducciones que se hacen en Argentina estén siendo valoradas otra vez como antes, cosa que se había ido perdiendo en décadas pasadas.