la mirada se pierde
en los barcos
que navegan lentamente
hacia el mar
hacia el mar cuyas aguas se asoman
sobre el cuerpo desnudo
esta noche.
Desde aquí, el horizonte no se pierde
y dices que es seguro este rompeolas
que el mundo puede terminar
y comenzar nuevamente
mientras juntos navegamos
desde aquí.
Y dices más
que mire el puente y los tres faroles
y los dibujos en la chimenea del barco
y yo no miro,
porque el rompeolas,
piedra y vida
recibe suavemente con ternura
las aguas
del mar.
Gloria Young en Fiebre (1987), incluido en Altazor. Revista electrónica de literatura (1ª época, año 4, agosto 2023, Chile).






