jueves, 20 de agosto de 2026

Poema del día: "Elegía en memoria de Mrs. Virginia Woolf", de Sidney Keyes (Gran Bretaña, 1922-1943)


Desventurada dama, donde el blanco ranúnculo
da inútiles guirnaldas, con estrellas de flores
ajadas, yace al fondo, duerme, sin fieros vientos
de las pugnas y guerras que nos rigen.

Que la clara corriente te respete, pues fuiste
espíritu acuático; guarde tus mansos ojos;
gusano y lagartija tu timidez respeten;
ya sin sorpresa, húndete, lindo cráneo cansado.

Sobre aquella cabeza y los huesos pequeños,
nobles, ve raudo, río juvenil; su retiro
guarda. Común, el sauce, no lejos de su tumba,
se inclina y, como es propio, arrastra su follaje.

En asilo del Tiempo, donde el gasterosteo
tiene hogar laberíntico, reposa;
colores y corrientes la cuidan; ya no cansan
su mente-río nuestras villas y cielos rotos.

Sidney Keyes, incluido en Antología de poetas ingleses modernos  (Editorial Gredos, Madrid, 1963, trad. de Mariano Manent).


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miércoles, 19 de agosto de 2026

Poema del día: "Los músicos del espacio", de Maurice Blanchard (Francia, 1890-1960)


                                                  A Lucien Coutaud

Alondras estridentes se quiebran contra un espejo y desde entonces son frutos que cantan el Aleluya. Sus gargantas transparentes se han vuelto puntos negros perdidos en el marfil de las vértebras. Un grito de vidriero las devolvió a su plumaje de cristal.
Después de la última cosecha, el hombre y la mujer ya no se conocerán. Pero estarán de pie. Las herramientas serán por fin herramientas; luego dormirán sobre un jergón. La lluvia será un harpa en la que nuestras manos desconocidas beberán.
Un cielo en crecimiento perdió un día su armadura. Perdió su sol. Un solo plegamiento del invierno fijó su delirio. Un castillo lanzó sus anclas de piedra para afirmarlo. Un guerrero vestido de negro hace sonar el cuerno mientras contempla la tierra.

Maurice Blanchard, incluido en Antología de la poesía surrealista de lengua francesa (Fabril Editora, Buenos Aires, 1961, selec. de Aldo Pellegrini).

Otros poemas de Maurice Blanchard


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martes, 18 de agosto de 2026

Poema del día: "Silencio", de Marianne Moore (Estados Unidos, 1887-1972)


Mi padre solía decir:
“La gente superior no hace largas visitas,
hay que enseñarles la tumba de Longfellow
o las flores de vidrio de Harvard.
Seguros de ellos mismos como el gato—
que pone en privado su presa,
la cola floja del ratón colgada
de su boca—
como un cordón de zapato—
Algunas veces gozan de soledad,
y pueden privarse de las palabras
por palabras que los han deleitado.
El sentimiento profundo siempre se muestra en silencio;
no en silencio, sino represión”.
Ni fue insincero al decir: “Hagan de mi casa su posada”.
Posadas no son residencias.

Marianne Moore, incluido en Antología de la poesía norteamericana (Fundación editorial El perro y la rana, Venezuela, 2007, selec. de Ernesto Cardenal, trad. de José Coronel Urtecho y Ernesto Cardenal).

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lunes, 17 de agosto de 2026

Poema del día: "Gaviota", de Robert Shvarc (Albania, 1932-2003)


Peligrosos recuerdos,
recuerdos a orillas del mar—
venís ola tras ola,
a veces cercanos, a veces lejanos,
y despertáis en mí tristeza y nostalgia
y de nuevo me dejáis solitario:
con una Nada más,
como esta espuma que se deshace sobre los guijarros,
y con un verso cansado
y pálido,
que no sé de dónde ha salido—
como esta hermosa gaviota
que se posó sobre la tormenta apaciguada
para descansar...

                                                            1987

Robert Shvarc, incluido en Antología. Poesía albanesa hoy (Diputación de Zaragoza, 1992, selec. de Robert Shvarc, trad. de Ramón Sánchez Larrazalde).

domingo, 16 de agosto de 2026

Poema del día: "Sus garras han golpeado...", de Wolfram von Eschenbach (Alemania, ca 1170–ca 1220)


Sus garras han golpeado de las nubes a través,
él sube con gran fuerza,
lo veo amanecer, el día, que quiere amanecer,
el día que la compañera
le quiere quitar, al hombre noble,
que he dejado con peligro que pasara.
Lo llevo lejos de aquí si dispone:
su gran valor me dice que lo haga.

Guardián, tú cantas, lo que alegrías me quita
y aumenta mi queja.
Me traes noticia que por desgracia no me anima
siempre antes que amanezca.
Eso me lo debes ocultar incluso.
Eso a tu fidelidad lo exijo.
Te lo recompenso como puedo
y queda aquí como mi amigo.

Tiene que salir, pronto y sin demorarse:
Dale pues permiso, dulce señora,
déjale amarte y después dejarte,
que el honor y la vida mantenga.
En mi fidelidad él ha confiado
que también de nuevo lo traiga.
Es de día: la noche era cuando
lo recibiste y besándolo lo abrasas.

Charla y canta lo que quieras, guardián, y aquí déjalo,
al que trajo amor y amor recibió.
Por tu son él y yo asustado nos hemos:
cuando en ninguna parte el lucero del alba salió
sobre él que aquí al amor llegado,
y en ninguna parte alumbraba del día la luz,
a menudo me lo has tomado
de los puros brazos —pero del corazón no.

Por los rayos que el día por el cristal hacía
y cuando el guardián cantando alertó
tuvo que asustarse por el que con ella yacía.
Los pechos en su pecho presionó,
el caballero el elán no olvidaba
(en eso quería impedirle del guardián la canción):
la despedida, cercana y más cercana,
les dio con beso y otras cosas el pago del amor.

Wolfram von Eschenbach, incluido en Antología esencial de la poesía alemana (Editorial Espasa Calpe, Madrid, 2004, ed. y trad. de José Luis Reina Palazón).


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sábado, 15 de agosto de 2026

Poema del día: "El día del Sabbath", de Angi Melania Cristea (Rumanía, nacida en Macedonia del Norte, siglo XX)


el tiempo crece como una cría de petirrojo
olas de oscuridad disuelven días en la mezcladora
echo de menos la muerte salada
de mi último amor
igual que ves el amanecer/ gaviota al alba/
así oirás la vida quejarse agachada en los precipicios
y este mundo girará/ águila con garras de hierro/
rosas florecidas secretamente en el cielo se marchitarán

estrella de mar barco balanceado por los peces te pregunto
¿cuántos destinos/ piedras blancas de río/ desperdicias?

aquí y ahora alas de pájaros nocturnos
comerán nuestras huellas rojas
el aire ya no será suave el universo
sólo olerá a sentimientos amargamente vivos
mis labios te darán horas esculpidas en arcilla
de todos los caballos del mundo tú elegirás para mí
a ése que va a correr en la última carrera
el amor nacerá divino
nos amaremos perdidos en la luz/ muertos uno por el otro/
a partir de este día el amor será como el Sabbath

Angi Melania Cristea, incluido en Revista Kametsa (13 de agosto de 2021, Perú).

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viernes, 14 de agosto de 2026

Poema del día: "Salmo pluvial", de Leopoldo Lugones (Argentina, 1874-1938)


                           Tormenta

Érase una caverna de agua sombría el cielo;
el trueno, a la distancia, rodaba su peñón;
y una remota brisa de conturbado vuelo
se acidulaba en tenue frescura de limón.
Como caliente polen exhaló el campo seco
un relente de trébol lo que empezó a llover.
Bajo la lenta sombra colgada en denso fleco
se vio al cardal con vívidos azules florecer.
Una fulmínea verga rompió el aire al soslayo;
sobre la tierra atónita cruzó un pavor mortal,
y el firmamento entero se derrumbó en un rayo,
como un intenso techo de hierro y de cristal.


                           Lluvia

Y un mimbreral vibrante fue el chubasco resuelto
que plantaba sus líquidas varillas al trasluz,
o en pajonales de agua se espesaba revuelto,
descerrajando al paso su pródigo arcabuz.
Saltó la alegre lluvia por taludes y cauces;
descolgó del tejado sonoro caracol;
y luego, allá a lo lejos, se desnudó en los sauces,
transparente y dorada bajo un rayo de sol.


                           Calma

Delicia de los árboles que abrevó el aguacero,
delicia de los gárrulos raudales en desliz.
Cristalina delicia del trino del jilguero.
Delicia serenísima de la tarde feliz.


                           Plenitud

El cerro azul estaba fragante de romero,
y en los profundos campos silbaba la perdiz.

Leopoldo Lugones en El libro de los paisajes (1917), incluido en Antología crítica de la poesía modernista hispanoamericana (Ediciones Hiperión, Madrid, 1992, selec. de José Olivio Jiménez).