pocos pájaros son blancos excepto las palomas
pero han vivido el invierno
plantados como cruces en el espacio
un despliegue de sequedad y escalofríos
tan extraños como la nieve
¿tiene ella más tarea que posarse en nosotros los pueblos las jaulas
entre las piedras las ramillas esculpidas por el viento?
nuestros muertos no se echan a volar
más que en nosotros mismos
como los hijos que tenemos
y que se abren su camino dentro
pájaros blancos aéreas osamentas
Paul-Marie Lapointe en Pour les âmes (1964), incluido en Poetas franco-canadienses (Árbol de fuego, año 6, nº 63, Caracas, 1973, trad. de Isabel Paraíso de Leal).





