martes, 18 de junio de 2019

Poema del día: "Lo que quieren los barcos", de Kate Naess (Noruega, 1938-1987)

Sería estupendo salir
con la tempestad y la tormenta como amigos
aliados con las fábricas de niebla
el siniestro les vale
es eso lo que quieren los barcos
dejarlo todo
hundirse en su propia ilusión
de seguridad
acostarse en calma sobre el fondo

Kate Naess en Blindgjengere (1969), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

lunes, 17 de junio de 2019

Poema del día: "Petrificación", de Inger Christensen (Dinamarca, 1935-2009)

Allá en la mesa
están mis manos
Debajo en el suelo
están mis pies
Fuera
muy lejos en algún lugar
yo no veo
lo que tú ves
con mis ojos

Inger Christensen en Grœs (1963), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Inger Christensen

domingo, 16 de junio de 2019

Poema del día: "Un lance", de Víctor Cabrera (México, 1973)

El umbral del dolor que abre la llave.
El candado que niega la salida.
El cuerpo en vilo que se rige por las leyes del taladro :
girar sobre el eje de su luz en tanto excava un surco en la mirada.

El surco
—que es la luz—,
la imagen de su vuelo suspendida en el instante
y un instante
después su consecuencia :

la plancha que fractura el fulgor en mil astillas.

Chispazos,
esquirlas de su sombra
que trazan en la lona un acertijo :
el nudo de rencor en que se trenzan
el cálculo científico,
la ira marrullera.

Y un instante después
El Fin
(que es la caída).

Víctor Cabrera en El libro de la arena, incluido en Un orbe más abcho. 40 poetas jóvenes (1971-1983) (Ediciones de punto de partida, UNAM, México, 2005, selec. de Carmina Estrada).

sábado, 15 de junio de 2019

Poema del día: "Él dijo", de Bodil Malmsten (Suecia, 1944-2016)

ÉL DIJO:
           Tú siempre estarás bronceada desnuda
           siempre hará calor como por el día
           en plena noche, un agosto cálido, cielo estrellado, luna.

           Yo siempre vendré hasta ti
           en cualquier coche viejo.
           Gritaré.
           Tú siempre me echarás la llave.

ELLA NO DIJO:
           Estoy helada.
           Quiero el jersey de lana de cordero, el azul claro
           tengo un frío tan crudo bajo la piel
           porque ahí debajo no tengo piel.

ÉL DIJO:
           Pronto será de día, un amanecer nublado
           el día se acerca con las hojas frescas
           entremos juntos por entre los abedules
           metámonos en el abeto.

ELLA NO DIJO:
           Es tarde
           y la luna comienza realmente a palidecer.
           El cielo vibra sobre ciudades y plazas.
           Todo está vendido aquí abajo en la tierra
           cúbreme
           apágame
           es noche en mis manos.

     Ella no dijo
     nada.
     Él oyó
     entre líneas.
     Se volvió de espaldas
     y se puso la ropa.
     Le dio un beso
     y salió del piso a toda velocidad.
     Se fue a su casa
     con su esposa y la continuidad.

Bodil Malmsten en Damen, det brinner (1984), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

viernes, 14 de junio de 2019

Poema del día: "Discurso final", de Gösta Ågren (Finlandia, 1936)

Estimado público.
Nos hemos reunido aquí.
Hay reuniones multitudinarias en la tierra.
El estado de salud mejora.
Ahora los muertos tienen tiempo de morir
mientras están vivos todavía.
Ahora los niños vienen
de la impetuosa puerta de la madre.

No voy a tratar
del sentido de la vida.
Lo importante parece claro.
La muerte es su propio cadáver. Las palabras
sólo pueden referirse a las circunstancias.

La cuestión de si hay vida en el cosmos
la tratará el orador siguiente.
Durante mucho tiempo hemos mirado fijamente a las estrellas
pero sólo en la luna
va dando tumbos un solitario astronauta.

Alguna otra cosa espera a las palabras.
Lo dicho oscuramente es una superficie.
Lo claro es inexplicable
como la realidad.

Por eso son las palabras comunes
en su sencillez lo más próximo a mi mensaje.

Nosotros consumimos la tierra. Reina desordenadamente la opresión.
Día tras día desaparece nuestra vida.

Gösta Ågren en Massmöte på jorden (1972), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

jueves, 13 de junio de 2019

Poema del día: "El árbol y el amor", de Jean-Baptiste Tati Loutard (República del Congo, 1938-2009)

Aquí el hombre y el árbol se parecen
el amor se va con paso oscuro
como la progresión de las raíces
contigo he caminado a mis orígenes
la sensitiva es mi ancestro totémico
tanto destello ha producido nuestro fuego
que no han de ver nuestros ojos sus cenizas
yo miro el cielo lavado por la primavera
y querría aún amarte con este cuerpo del pasado
lleno de una savia que ahonda
su otra filiación con el río
hemos vivido en un bosque colmado de leyendas
y tú has olvidado las esencias de luz clara
especies nobles que desafían a los siglos
desde las lejanas dinastías del Mayombe
Sappeli Okumé Limba Kambala
recuerdo tu parecido con las olas
por eso te escucho en el ruido del mar
en la playa se anuncia ya el reflujo
los años nos empujan con tal fuerza que ya es hora
de desatar tu rostro
el perfume que nos frecuenta ignoto permanece
qué olorosa hierba
¿es el silfio
de las costas Cirenaicas
que nos llega por fin
como un presente retrasado?

El amor nos muda más que el sueño
devuelta a los pesares del tiempo ya vivido
la cabeza es sólo una ancha quemadura
te coloco desde ahora en el más alto rellano del lenguaje
sobrevivirás emigrante de libro en libro
tu inmortalidad queda así más protegida
que la de los hijos del Levante
inhumados hace tiempo en vasijas de arcilla

Jean-Baptiste Tati Loutard en  La tradition du Songe (1985), incluido en Poesía negra. Antología de poesía africana francófona contemporánea (Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos de la Región de Murcia, 2007, selec. y trad. de Francisco Torres Monreal).

Otros poemas de Jean-Baptiste Tati Loutard
Abandonado a la corrientePor el río Congo

miércoles, 12 de junio de 2019

Poema del día: "Figura 38", de James Sacré (Francia, 1939)

Si volviera ahora a una escritura como suele decirse más gramaticalmente correcta
quizás se notara mejor después de la travesía de imprecisiones torpes en los poemas
que preceden
que el lenguaje en francés elegante está lleno de agujeros ocultos bajo
dudas lentas amoldadas en el amaneramiento y con frecuencia en la tontería
un poco grandilocuente
por prueba me remito
a los primeros esbozos de algunas páginas de Saint-John Perse expuestas en el
museo Jacquemart-André
me complace de verdad que esto pueda resistir tales torpezas para mostrarse
en la superficie organizada del poema resulta algo así como
las entonaciones y las palabras vulgares de mi padre en la conversación familiar
de todos los días
o como
en la sonrisa de una niña sus nalgas de repente contraídas como
se podría decir casi todo y cualquier cosa a un tiempo y con exactitud y no
esta especie de lenguaje selecto sin riesgos y con maneras
de gran terrateniente o profesor de fraseo firme tan semejantes a comerciantes instalados
yo
me
vuelvo
a la mezcolanza de la gramática que ha quedado tocada del ala
con mi ignorancia uncida a mi saber y mi afición a guiar frases
a través de cualquier cosa

James Sacré, incluido en Poesía francesa actual (Biblioteca digital, República Dominicana, 2009).