jueves, 8 de diciembre de 2016

Poema del día: "Devenir Marta", de Néstor Perlongher (Argentina, 1949-1992)

A lacios oropeles enyedrada
la toga que flaneando las ligas, las ampula
para que flote en el deambuleo la ceniza, impregnando
de lanas la atmósfera cerrada y fría del boudoir.

A través de los años, esa lívida
mujereidad enroscándose, bizca,
en laberintos de maquillaje, el velador de los aduares
incendiaba al volcarse la arena, vacilar

en un trazo que sutil cubriese
las hendiduras del revoque
y, más abajo, ligas, lilas, revuelo
de la manipostería por la presión ceñida y fina que al ajustar

los valles microscópicos del tul
sofocase las riendas del calambre, irguiendo
levemente el pezcuello que tornado
mujer se echa al diván.

Néstor Perlongher en Hule (1989), incluido en Rivales dorados (Antología) (Varasek Ediciones, Madrid, 2015, ed. de Roberto Echavarren).

Otros poema de Néstor Perlongher y artículos sobre su obra
AmeliaFrenesíHerida piernaMichéMoreira
*Artículo de Francisco Cenamor sobre Rivales dorados (Antología)

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Poema del día: "Escribo en este trozo de papel...", de Carlos Ríos (Argentina, 1967)

Escribo en este trozo de papel la muerte de
      la monja mientras comía un durazno; se
      desplomó sin más, como una bolsa, decirlo así
      habla mal de mí: cayó más bien como caen las
      plumas de los pájaros cuando parten al medio
      el corazón del invierno. Qué ruso me puse.
      Qué ruso se puso todo. ¿Hay monjas en Rusia?
      ¿Su modo de morir es desplomarse? Como
      cierre digamos que el durazno continúa
      suspendido gracias al mordisco de la monja.
      Desde esta cerrazón puedo verlo, no al
      durazno, sí a lo otro, o ni siquiera, desde afuera
      lo que se ve es cierto sistema, su posible
      estructura, listo para morder o ser mordido.

Carlos Ríos en Excursión a Farandulí (2015), incluido en Penúltimos 33 poetas de Argentina  (UNAM, México, 2014, selec. de   Ezequiel Zaidenwerg).

Otros poemas de Carlos Ríos
Magos de BaliMeiko KajiOwenianaWork Camp

martes, 6 de diciembre de 2016

Poema del día: "Ahora 7", de Ernestina de Champourcin (España, 1905-1999)

La lluvia desnudando apasionada y lenta
las enjoyadas sienes del árbol pensativo,
cala el suelo alfombrado con agujas leves,
ahondan en la tierra los cristales del frío.

El alma es una sombra; la soledad, un velo
que esboza la irisada faceta de mis dudas.
¿El horizonte gris es acaso la escena
donde surge a diario la belleza desnuda?

Aguaje de luceros, diamantes de rocío.
Brilla el arco sin forma de una vaga esperanza.
El pastor de la espuma conduce su rebaño
hacia el perfil de concha que dibuja la playa.

Ernestina de Champourcin en Ahora (1928), incluido en Peces en la tierra. Antología de mujeres poetas en torno a la Generación del 27 (Fundación José Manuel Lara, Sevilla, 2010, ed. de Pepa Merlo).

Otros poemas de Ernestina de Champourcin y artículos sobre su obra
Amor de cada instante (46), Cartas cerradas (146,), Cruzó el perro la calle...El que miraba,  EmaúsEn voz baja (17), Epílogo de un sueño (I), Exilio y fiesta (16 de septiembre),  Fe, Fiesta,   FinalLo distinto y la muerte, Noche oscura (278910), Primer exilio (612171920),  Romances del camino (3510)
*Artículo de Francisco Cenamor sobre la vida y obra de Ernestina de Champourcin

lunes, 5 de diciembre de 2016

Poema del día: "Sola", de Kabita Shina (India, 1931-1999)

Sola,          la pronunciación profunda de esta palabra
rompe ventanas y puertas con ruido,
se va sonando sonando             hacia lo eterno

queda la resonancia fría.

Sola,
el andar              el balcón señorial
crece poco a poco en la boca del atardecer
¡el suelo brillante amortigua el sonido de los movimientos!

No habrá instituto desde mañana
no habrá reunión desde mañana
no habrá acto de música feudal desde mañana
                 el Sarengui, el perfume islámico, el tabaco aromático

como las huidizas estaciones del tren,
nos abandona la niñez, parte luego la adolescencia, la juventud,
queda el tren fantasmal.

Los ratones que esperan los residuos desde el
barco náufrago son compradores insignificantes.
Los hijos, los amigos, los compañeros, las amantes gruesas
van hacia el infierno deseado.
La pronunciación sigue rompiendo las ramas con ruido.

La flor cae desde el árbol, el cuerpo del árbol desde la flor
¡caen los cometas!
cae el cielo entero desde el lado de las estrellas.

Sigue el sonido y la resonancia con mucho bullicio
a veces se marcha la memoria, el compañero del fin          cuando se vaya la memoria
me iré de todas las partes
Todas las partes se van de mi lado                           yo
¡quedo sin religión, sin el perro obediente de la memoria, sola!

Sola
                                                                    los balcones señoriales
extienden sus sombras grandes poco a poco,
desde un asteroide a otro asteroide en la galaxia,
los movimientos lentos
sin sentido, sin memoria, sin infierno-paraíso                  sola
la niñez, la adolescencia, la juventud, la vejez                 la niña
queda lejos como puntos
Sahadeva, Draupadi, Arjuna, Bhima,             el cuarto Pandava (*)

sola
va el sonido rompiendo la pronunciación con ruido
rompe mi vacío                             mi vacío.


(*)Personajes del libro Mahabharata.

Kabita Shina, incluido en La pared de agua. Antología de poesía bengalí contemporánea  (Olifante Ediciones de poesía, Zaragoza, 2011, ed. y trad. de Subhro Bandopadhyay).

domingo, 4 de diciembre de 2016

Poema del día: "Una elegía para Ernest Heminway", de Thomas Merton (Estados Unidos, 1915-1968)

Ahora por primera vez en la noche de tu muerte tu nombre se menciona en conventos, ne cadas in obscururn.

Ahora con una campana verdadera tu historia es final. Ahora hombres de monasterios, hombres de réquiems familiares con los muertos, te incluyen en sus oficios.

Permaneces anónimo entre miles, esperando en la oscuridad de grandes estaciones en la orilla de países conocidos tan sólo por la oración, donde los fuegos no son impíos, esperamos, y tampoco son eternos.

Pasas brevemente por nuestro medio. Tus libros y escritos no han sido consultados. Nuestras oraciones son pro defuncto N.

Sin embargo, algunos miran, como en una multitud de prisioneros o de personas desplazadas, reconocen a un amigo una vez conocido en un país lejano. Para ellos el sol también apareció después de una guerra olvidada sobre un idioma que tú hiciste grande. Ellos no te han olvidado. En su silencio todavía eres famoso y no una sombra ritual.

Cuan lentamente dobla esta campana en la torre de un monasterio por toda una edad y por la rápida muerte de una dinastía ignorante y por aquella brava ilusión:

¡La propia aventura!

¡Porque con un solo disparo se termina la cacería!

Thomas Merton, incluido en Nueva poesía USA. de Ezra Pound a Bob Dylan (Ediciones de la flor, Buenos Aires, 1970, selec. y trad. de Marcelo Covián).

viernes, 2 de diciembre de 2016

Poema del día: "Acecho", de Pablo Armando Fernández (Cuba, 1930)

Ahora nos tenderemos callados
para fingir qué amarillenta transición.
Yo velaré el minuto que comunica su eternidad.
Velaré el tiempo que presiento,
velaré su ceniza.
Si su llegada a la madera no inundara
los ojos, pensaría en los trenes,
en el tren que trajo a mi prima en Nochebuena.
Cuidaría de no agrandar los ojos
cuando me ofreciera, para iluminar
mi infancia, la manzana.
Y pensaría para siempre en amapolas y peces.
Pero traspasará victoriosa, sin que lo consintamos,
la noche que pusimos a los números
y también a las cruces y a las máscaras.
Por eso será mejor que no hablemos de reposar
y no se sentirá tentada.
De cualquier modo volverá a acurrucarse
en los relojes y nos señalará
que está presente y que sólo aguarda
que descuidemos la vigilia.

Pablo Armando Fernández, incluido en Nueva poesía cubana (Ediciones Península, Barcelona, 1970, ed. de José Agustín Goytisolo).