qué orgullosa estoy de ti,
por haber dado tantos hombres
en defensa de Madrid.
Tú siempre ganaste honores
en tus antiguas batallas,
pero ahora ganarás glorias
por la libertad de España.
Pues tus hombres son de acero,
y si van a la pelea,
saben morir como héroes,
saben luchar como fieras.
Mis simpáticos paisanos
en los frentes donde van,
saben sembrarles la muerte
a esos hijos de Satanás.
Y cuando van a mi pueblo,
en los días de descanso,
vienen cada vez más hombres
a vengar a sus hermanos.
Qué orgullosas estarán
sus madres, novias y hermanas;
hablo juzgando por mí,
y solo soy una paisana.
Yo también tengo un hermano
que sabe honrar esta tierra,
pues se marchó voluntario
al empezar esta guerra.
En un pueblo como este
no puede haber emboscados,
ni enchufistas, ni cobardes,
sino hombres muy honrados.
Almansa, pueblo valiente,
pueblo noble y guerrero;
después del Madrid heroico,
eres tú el que más quiero.
Almansa, pueblo bonito;
lo mejor de la provincia,
por ser también sus mujeres
con sus hombres socialistas.
Isabel Almendros en Sobre la marcha (Semanario de la 4ª Brigada Mixta, n° 26, 6 de febrero de 1938), incluido en Romancero de mujeres poetas de la guerra de España (1936-1939) (Ediciones Espuela de plata, Sevilla, 2026, ed. de Serge Solaün).






