sábado, 16 de diciembre de 2017

Poema del día: "El fantasma del buque de carga", de Pablo Neruda (Chile, 1904-1973)

Distancia refugiada sobre tubos de espuma,
sal en rituales olas y órdenes definidos,
y un olor y rumor de buque viejo,
de podridas maderas y hierros averiados,
y fatigadas máquinas que aúllan y lloran
empujando la proa, pateando los costados,
mascando lamentos, tragando y tragando distancias,
haciendo un ruido de agrias aguas sobre las agrias aguas,
moviendo el viejo buque sobre las viejas aguas.

Bodegas interiores, túneles crepusculares
que el día intermitente de los puertos visita: sacos,
sacos que un dios sombrío ha acumulado
como animales grises, redondos y sin ojos,
con dulces orejas grises,
y vientres estimables llenos de trigo o copra,
sensitivas barrigas de mujeres encinta,
pobremente vestidas de gris, pacientemente
esperando en la sombra de un doloroso cine.

Las aguas exteriores de repente
se oyen pasar, corriendo como un caballo opaco,
con un ruido de pies de caballo en el agua,
rápidas, sumergiéndose otra vez en las aguas.
Nada más hay entonces que el tiempo en las cabinas:
el tiempo en el desventurado comedor solitario,
inmóvil y visible como una gran desgracia.
Olor de cuero y tela densamente gastados,
y cebollas, y aceite, y aún más,
olor de alguien flotando en los rincones del buque,
olor de alguien sin nombre
que baja como una ola de aire las escalas,
y cruza corredores con su cuerpo ausente,
y observa con sus ojos que la muerte preserva.

Observa con sus ojos sin color, sin mirada,
lento, y pasa temblando, sin presencia ni sombra:
los sonidos lo arrugan, las cosas lo traspasan,
su transparencia hace brillar las sillas sucias.

Quién es ese fantasma sin cuerpo de fantasma,
con sus pasos livianos como harina nocturna
y su voz que sólo las cosas patrocinan?
Los muebles viajan llenos de su ser silencioso
como pequeños barcos dentro del viejo barco,
cargados de su ser desvanecido y vago:
los roperos, las verdes carpetas de las mesas,
el color de las cortinas y del suelo,
todo ha sufrido el lento vacío de sus manos,
y su respiración ha gastado las cosas.

Se desliza y resbala, desciende, transparente,
aire en el aire frío que corre sobre el buque,
con sus manos ocultas se apoya en las barandas
y mira el mar amargo que huye detrás del buque.

Solamente las aguas rechazan su influencia,
su color y su olor de olvidado fantasma,
y frescas y profundas desarrollan su baile
como vidas de fuego, como sangre o perfume,
nuevas y fuertes surgen, unidas y reunidas.

Sin gastarse las aguas, sin costumbre ni tiempo,
verdes de cantidad, eficaces y frías,
tocan el negro estómago del buque y su materia
lavan, sus costras rotas, sus arrugas de hierro:
roen las aguas vivas la cáscara del buque,
traficando sus largas banderas de espuma
y sus dientes de sal volando en gotas.

Mira el mar el fantasma con su rostro sin ojos:
el círculo del día, la tos del buque, un pájaro
en la ecuación redonda y sola del espacio,
y desciende de nuevo a la vida del buque
cayendo sobre el tiempo muerto y la madera,
resbalando en las negras cocinas y cabinas,
lento de aire y atmósfera, y desolado espacio.

Pablo Neruda, incluido en Las ínsulas extrañas. Antología de poesía en lengua española (1950-2000) (Galaxia Gutenberg Círculo de lectores, Barcelona, 2002, selecc. de Eduardo Milán,   Andrés Sánchez RobaynaBlanca Varela y José Ángel Valente).

Otros poemas de Pablo Neruda
Arte poéticaBarcarolaCaballo de los sueñosDébil del almaEl deshabitadoGalope muerto, Poema (VXX), Reunión bajo las nuevas banderasSólo la muerteWalking around

viernes, 15 de diciembre de 2017

Poema del día: "Verano", de Germán Carrasco (Chile, 1971)

                                               (Ruby y su amigo de turno se enclaustran. Nosotros, deshidratados
                                               balbuceamos los sinónimos y complementos del calor
                                               o practicamos como ellos las artes siamesas o geminianas
                                               como si la carne fuese a calcinarse a las 3:00 P.M. en este lado).

Alguien purga sus culpas en un diario o novela de publicación imposible
o se quita los ácaros del alma dejando la página hecha un hervidero;
las catas cantan a deshora su presagio y afuera gritan tocando la bocina. Por su parte
nuestros primos descifran sus Cementerios Marinos con las mismas lupas
con que observan moscas muertas durante lapsos de inmovilidad (primer plano: entrecejo de mi
          prima).
Mientras eso ocurre, los amantes se examinan, es la hora de su cita quirúrgica,

                                                          ¿para qué el verano?

Germán Carrasco en Calas (2001), incluido en Doce en punto. Poesía chilena reciente (1971-1982) (UNAM, México, 2012, selec. de Daniel Saldaña París).

jueves, 14 de diciembre de 2017

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Poema del día: "Fragmentos de región 1", de Milo de Angelis (Italia, 1951)

Si alguno cae en el arco de
tardes y tardes u otra floritura
durmiendo cerca del templo
se comprende y se alarga
ahora que viene en este viento
ni cabalgata ni escudo lo detienen, ni
el estertor de la plegaria; el único viento

(aparecen los cometas, la ciudad)

y quisiera desatar sus plumas
disipando el perfil por ese
aire que canceló el aire
ahora: cielgema es la palabra desnuda

las leyendas de la uva y del rey
se volvieron carretera, dibujos
a lápiz, sutil rastro
dentro de la noticia sutil
se abre un cáliz que lo espera y contendrá
el huracán o beberá la boca y la sed y
bajo un relámpago, viendo al mundo

leopardos, largos trancos, lunas
conocen la oscuridad y el oráculo
tiene otra palabra, sin botín

Milo de Angelis, incluido en Cuatro jóvenes poetas italianos (UNAM, México, 2010, selec. y trad. de Guillermo Fernández García).

martes, 12 de diciembre de 2017

Poema del día: "Poema X", de Lawrence Ferlinghetti (Estados Unidos, 1919)

podría decir que quizás ella era más feliz
que todos
esa vieja solitaria del chal
en el tren de vagones naranja
con el pequeño pájaro manso
en su pañuelo
al que le canturreaba
todo el tiempo
mia mascotta
mia mascotta
y ni uno de los excursionistas de domingo
con sus botellas y sus canastas
le ponía atención
y el vagón
chirriaba a través de los maizales
tan lentamente que
las mariposas
entraban y salían

Lawrence Ferlinghetti, incluido en Cinco poetas de la Generación beat (Ediciones Alma_Perro, s.l., s.a.).

Otros poemas de Lawrence Ferlinghetti
Escritura (I), Poema (IVVI)

lunes, 11 de diciembre de 2017

Poema del día: "Confesión", de Wen Yiduo (China, 1899-1946)

No te miento, no tengo nada de poeta,
Incluso si amo la fidelidad de las piedras blancas,
Los pinos verdes y el mar, los cuervos a los que les baña el dorso la luz del atardecer,
Y las alas de los murciélagos con las que se llenan esos mismos atardeceres.
Tú sabes que yo amo a los héroes, amo las montañas altas,
Yo amo las banderas que ondean en el viento,
Del color amarillo de las plumas de ganso hasta la flor de crisantemo, de color cobre como una
          moneda antigua,
Y lo único que me meto en la boca es té amargo.
Pero yo, todavía tengo otro yo, ¿acaso lo temes?
La mosca parece que quiere meterse dentro del cubo de la basura.

Wen Yiduo en Aguas muertas (1926), incluido en El cielo a mis pies. Antología de la poesía china moderna 1918-1949  (Ediciones Hiperión, Madrid, 2013, selec. y traduc. de Blas Piñero Martínez).

Otros poemas de Wen Yiduo
El jardín prohibido

domingo, 10 de diciembre de 2017

Poema del día: "Nemoroso", de Paul Celan (Alemania, nacido en Rumanía, 1920-1970)

Nemoroso, por ciervos bramado,
acosa el mundo a la palabra,
que en tus labios se retarda
encandecida de estío demorado.

Él la arrebata y tú la sigues,
la sigues y tropiezas - sientes,
como un viento en que largo confiaste,
el brazo te dobla del brezo en redor:

quien desde el sueño vino
y hacia el sueño se volvió
puede mecer lo hechizado.
Tú lo meces bajando a las aguas,
donde se mira el martín pescador
cercano al no-lugar de los nidos.

Tú lo meces bajando por la trocha
que en lo hondo del ascua de los árboles ansía la nieve,
tú lo meces hasta la palabra,
que allí nombra lo que ya es blanco en ti.

Paul Celan en De umbral en umbral (1955), incluido en Obras completas (Editorial Trotta, Madrid, 2004, trad. de José Luis Reina Palazón).

Otros poemas de Paul Celan
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