martes, 19 de febrero de 2019

Poema del día: "La renovación imposible", de Salvador Novo (México, 1904-1974)

Todo, poeta, todo —el libro,
ese ataúd— ¡al cesto!
y las palabras, esas
dictadoras.

Tú sabes lo que no consignan
la palabra ni el ataúd.

La luna, la estrella, la flor
¡al cesto! Con los dedos...
¡El corazón! Hoy todo el mundo
lo tiene...

Y luego el espejo hiperbólico
y los ojos, ¡todo poeta!
¡al cesto!
                 Mas ¿el cesto....?

Salvador Novo en XX Poemas (1925), incluido en Antología de la poesía latinoamericana de vanguardia (1916-1935) (Ediciones Hiperión, Madrid, 2003, ed. de Mihai G. Grünfeld).

lunes, 18 de febrero de 2019

Poema del día: "Mi tan pobre cuñada...", de Mukaghali Makatayev (Kazajistán, 1931-1976)

Mi tan pobre cuñada que da leche y yogur si pides agua,
parece haber envejecido mucho.
Dime, ¿por qué resurges como jota de picas
con los ojos tan fuera de las órbitas?

Oh, Dios mío, ¡qué fría es su mirada!
Ya mira por encima de los hombres
como un palo de guardia mostrándonos la senda
para supervisar sus actitudes con estricto bigote.

Oh, querida cuñada, ¿aún recuerdas a nuestro noble tío?
Respetábamos ambos el familiar entorno.
Maldita sea la sangrienta guerra.
Pobre cuñada mía, ¿quién habrá trastornado tu sosiego apacible?

¿En dónde está tu risa tan resuelta?
¿Por qué tienes la cara muy ceñuda?
Eras rebelde, nadie te atraparía con un lazo.
¿Quién hizo que cambiaras tu adicta rebeldía?

Precipitadamente, sometida te has visto.
Recibiste dolor en lugar de alborozo.
Eras una mujer que tenía buen gusto.
¿Cómo te has enganchado a esos negros bigotes?

Orgullosa de ti estaba la familia,
poniéndote las botas en los pies.
Ignorabas a muchos otros hombres,
pisoteaste a muchos...

Ya te has envejecido, pobre cuñada mía.
No solías ceder apenas al dolor.
¿De dónde te ha llegado?
¿O acaso echas de menos, mi querida,
aquella juventud que murió entre la guerra?

Mukaghali Makatayev, incluido en Antología de la poesía kazaja contemporánea (Siglos XIX, XX y XXI) (Ediciones Vitruvio, Madrid, 2017, selec. y trad. de Justo Jorge Padrón).

domingo, 17 de febrero de 2019

Poema del día: "Lo dicen los ruiseñores", de Miltiadis Malakasis (Grecia, 1869-1943)

¡Ah! Cómo palpita a veces este corazón y tiembla despacio,
            ahora, en mi vejez.
Como un joven, me regocijo con la noche y el día, con la claridad
            de las estrellas, con los ocasos, con los amaneceres.

Como si volviese de la clase enmohecida a casa de mis padres
            con tres días de vacaciones
y me fuese a Galatá y a la inmortal montaña
            con su tranquila ladera.

Como si me esperasen allí mis fieles pastores de cabras
            y mis compañeros, los pastores de ovejas,
para entrar con unos en los bosques mientras los demás corran
            desde la cima visible hasta la fiesta de mi boda.

E, incluso, como si estuviesen preparados el queso, el requesón,
            la carne, el dulce de Ios,
el kokoretzi caliente sobre las hojas de los plátanos
            y el aguardiente eliótico.

Y, después, como si me llevasen al baile con sus pañuelos de seda
            las pastoras y sus hijos
y, allí, donde me balanceo y me inclino y me retuerzo y me deslizo,
            me gritasen: ¡Vamos, vamos!...

¡Ay! Cómo palpita a veces este corazón y tiembla despacio
            y cómo me sube la sangre,
como si estuviese allí cantando con el acompañamiento del caramillo:
            "Lo dicen los ruiseñores en los desfiladeros..."

Miltiadis Malakasis en Takis Plumás (1920), incluido en  Antología de la poesía griega. Desde el siglo XI hasta nuestros días  (Ediciones Clásicas, Madrid, 1997, ed. de José Antonio Moreno Jurado).

Otros poemas de Miltiadis Malakasis
Takis Plumás

sábado, 16 de febrero de 2019

Poema del día: "Ardí...", de Estratón de Sardes (Turquía. Imperio Romano, 125-150)

Ardí, cuando Teudis brilló en medio de los demás muchachos,
tal el sol al elevarse por sobre los astros.
Y sigo ardiendo, ahora que un velo nocturno le oculta,
porque aunque en el poniente, él es el sol todavía...

Estratón de Sardes en Musa puerilis, incluido en Amores iguales. Antología de la poesía gay y lésbica. Panorama general (La Esfera de los libros, Madrid, 2002, selec. de Luis Antonio de Villena, trad. de Luis Antonio de Villena  para  La musa de los muchachos. Ediciones Hiperión, Madrid, 1980).

viernes, 15 de febrero de 2019

Poema del día: "Alegraos", de Nezahualcóyotl deTexcoco (México. Imperio azteca, 1402-1472)

Alegraos con las flores que embriagan,
las que están en nuestras manos.
Que sean puestos ya
los collares de flores.
Nuestras flores del tiempo de lluvia,
fragantes flores,
abren ya sus corolas.
Por allí anda el ave,
parlotea y canta,
viene a conocer la casa del dios.
Sólo con nuestras flores
nos alegramos.
Sólo con nuestros cantos
perece vuestra tristeza.
Oh señores, con esto,
vuestro disgusto se disipa.
Las inventa el Dador de la vida,
las ha hecho descender
el inventor de sí mismo,
flores placenteras,
con esto vuestro disgusto se disipa.

Nezahualcóyotl deTexcoco, incluido en Trece poetas del mundo azteca (Fundación Editorial El perro y la rana, Caracas, 2006, selec. de Miguel León-Portilla).

Otros poemas de Nezahualcóyotl deTexcoco
Canto de la huidaCanto de primavera

jueves, 14 de febrero de 2019

Poema del día: "Extinción (fragmento)", de Karen Villeda (México, 1985)

Banco de Cargados Carajos, hay dieciséis islas. Pedro de Mascarenhas, primer amante de Mauricio. Una cotorra gris, segunda amante de Mauricio. Sirenios, seis espaldas. Le estamos pisando los talones a Madagascar. “Tres macizos volcánicos levantándose en la llanura”. Mi hijito amado.


A la redonda. Puños atestados de plumas pardas levantando amarras. Cinco marineros que se toman el atrevimiento de quemar al Güeldres en sus sueños. Seis camisolas y siete, siete barriles desvencijados. Un pulgar astillado. Mauricio alongado se pierde en el horizonte. Su ocre deslumbra.


Llevamos los brazos en jarras, la cubierta. Un hilillo de saliva trenzado con sangre. Seis temores henchidos de alcohol, el mascarón. La lengua tan corta de El Mongol. Su lengua renegrida que se hizo nuestra. Burbujitas. Empápanos, por favor.


Cinco marineros suspiran. El Pelirrojo, la palma de Van Warwijck. Cinco marineros que derraman una sola lágrima. Manos toscas que abrigan a cinco esqueletos. Cinco ombligos haciendo honor a una tuerca. Algas que esclavizan. El mar babea cinco sueños, hacia 1681.


Los canales en Ámsterdam son el testimonio de la rendición del Mar del Norte. El Güeldres entra sigilosamente, cae el viento. Seis dorsos cubiertos por seis, seis camisolas. Culpa que impregna. Diez tobillos caminando de puntillas, un quejido. “Ya apesta a anchoas”, dice El Almirante. El Mar del Norte llevándose nuestra gloria.


Nadie me cantará como mamá, sus tetas. Inclinando la barbilla en mi cráneo calvo. Tú, mordisqueándole el pezón —punta de estrella guía— para hacerle ver que eras dolorosísimo. Mi hijito amado. La leche derramada y cinco alientos fétidos. “Pondremos huevos, necesitamos un par de tetas”. El Mar del Norte nos babea también.


Plumas, el cráneo de mi pelona enamorada. Tres o siete o catorce plumas curvadas. Garra, uñas carbonizadas. La canción de mamá, cañas de azúcar. Fiebre de cañas de azúcar, plumas pardas. Miasma de leche, guarapo, mi hijito amado. El Almirante truena los dedos, mi pelona enamorada dando a luz un dodo albino.

Karen Villeda en Dodo (2013), incluido en Todo pende de una transparencia. Muestra de poesía mexicana reciente  (Vallejo & Co., Internet, 2016, selec. de Iván Méndez González).

miércoles, 13 de febrero de 2019

Poema del día: "La Novena Sinfonía de Beethoven entendida por fin como un mensaje sexual", de Adrienne Rich (Estados Unidos, 1929-2012)

Un hombre aterrorizado de impotencia
o infertilidad, sin saber la diferencia,
un hombre tratando de decir algo
aullando desde la música
climatérica de su enteramente
aislada alma
gritando al Gozo desde el túnel de su yo
una música sin la sombra
de otra persona dentro, música
que trata de decir algo que el hombre
no quiere que salga, quisiera guardar si pudiera
amordazada y amarrada y azotada con cuerdas de Gozo
donde todo es silencio y
el golpear de un puño sangriento sobre
una mesa astillada.

Adrienne Rich, incluido en Siete poetas norteamericanas contemporáneas (UNAM, México, 2008, selec. y trad. de Beth Miller).

Otros poemas de Adrienne Rich