sábado, 24 de febrero de 2018

Poema del día: "El poeta, el talento, Platero", de Debaroti Mitro (India, 1946)

No soplaba viento en el país,
sólo tormenta, la tormenta con lluvia.
El golpe azul de la tormenta abría
las paredes de las casas, las ventanas, los techos,
después como un relámpago inmóvil las uñas del dedo índice
y del pulgar de ese poeta
chocaban fuertemente contra las ilusiones caídas.
Él estaba enloquecido por la fiebre de la naturaleza de Chaibasa,
tenía dos alas en lugar de las manos,
incluso le he visto volar.

No es el dolor espontáneo, simbólico,
su mente cosía el cielo de verdad
porque el talento no puede hacer nada real,
sin embargo, era capaz de ponerse camisas de agua del mar azul,
la tonta luna era el único botón
y el resto estaba abierto.
El corazón o el genio ¿dónde guarda el talento su oro? ¿en el sudor?
El poeta queda mudo, sin respuestas. ¿Platero, dirás algo?

Debaroti Mitro, incluido en La pared de agua. Antología de poesía bengalí contemporánea  (Olifante Ediciones de poesía, Zaragoza, 2011, ed. y trad. de Subhro Bandopadhyay).

viernes, 23 de febrero de 2018

Poema del día: "En voz muy baja", de Luis Suardíaz (Cuba, 1936-2005)

Desde una pequeña ventana: el mundo.
Algo de humo, caballos y qué cosa la Guerra
de la que habla mi padre entre un cigarro
y el sueño de mi madre.

No tengo recuerdos ni melancolías,
únicamente un casco de cartón con dos estrellas
y el aviso-en-voz-baja de que los Reyes Magos
no vendrán no se sabe hasta cuándo, a causa de los cadáveres
tirados en la nieve y otras cuestiones. Los amigos
de la familia hablan de la Gestapo y el Eje, del Japón
de un modo grave, porque se habla de la muerte.
Y en las escuelas se canta la V de la Victoria.

Lo demás viene de prisa: Una guerra distinta atravesó
las puertas de nuestra casa. Y murió gente de carne
y hueso, conocida y con nombre...
Pero es más ancha la V de Venceremos que vamos aprendiendo.

La historia personal es otro asunto: Andamos
superviviéndonos. Un golpe de viento resuelve
las páginas a medio leer.
Qué pronto hemos vencido esta primera parte de la novela.

Luis Suardíaz, incluido en Nueva poesía cubana (Ediciones Península, Barcelona, 1970, ed. de José Agustín Goytisolo).

jueves, 22 de febrero de 2018

Poema del día: "Gancho en el espejo", de Javier Bello (Chile, 1972)

Esta tarde he pensado que la muerte se acerca tambaleándose
como un gran cargamento de higos, de luces y aceitunas,
ataviada con dientes e insectos que fríen agujas, fríen dedales,
una ígnea función celebran los magos del esfuerzo
para arder y calibrar la inclinación del pubis, el arnés en el frío sistema de invierno,
fantasmas aceitados entre los disfraces con que enseña su saña la mandíbula,
adornada de conchas y espejos, cloqueando en el pesebre de las tuberías,
el magma pestañea fijo en ataúd sellado.
Lana para hilar fino trae el colchón de la muerte con su fruta mordida por los intensos párrocos,
ventrílocua asusta en las esquinas del viento que despeina todo lo que dobla,
el carruaje con sus vendas sin tiempo, quién entonces sin tiempo
ayuda a pespuntear apenas las solapas, apenas las hechuras del numen,
quién el tejido que Thénon eviscera esta tarde en la vena proscrita de la bailarina,
el plancton que adora tu pelo, apenas tu manto de escamas,
apenas tu cepo sin gula. Yo escribo este poema condenado por la succión del musgo,
por la ascensión del vientre hacia la cima insurrecta.
Esta tarde he pensado que la muerte se acerca
con su largo volumen de incisivos maduros que caen de la ingle a la celda,
el cuerpo rojo, la joven quietísima será un recuerdo entre las fosas,
el rebaño que ahúma tu rito enmascarado en los espejos.
Me queda entre los dedos el vacío, cuanto he gobernado con fiebre,
en la salud la enfermedad del polen, la arruga musical resquebraja los mudos implementos,
la voz abre en la espina tu dolor tras el esófago,
un litro de dervichas masturbando el eje cuando giran en claustro.
Nupcial la muerte regurgita azumbre de señuelos lambiscones,
la multitud rendida al agasajo de no verte más que en sueños
donde muerden la alfombra, donde arañan, para alumbrar apenas contra el país secreto
el sol de los venenos, el grano de la ofrenda, la muerte apenas tambaleándose.
Susana entre espinas lo puede quizá decir de otra manera.

Javier Bello en Los grandes relatos (2015), incluido en Nayagua. Revista de poesía (nº 22, julio de 2015,  Fundación Centro de Poesía José Hierro, Getafe).

Otros poemas de Javier Bello
La jaula de la verdad

miércoles, 21 de febrero de 2018

Poema del día: "Cómo se llama la curación...", de Hanna Nordenhök (Suecia, 1977)

cómo se llama la curación, fuerte, sol blanco, en su último día el animal
se mueve lento en torno a nosotros por la hierba, está ocupado
en algo, hurgando. Como una inquietud dentro del paisaje,
rechaza y penetra

ellos no pueden ser derechos ni redondos, se parecen
a las manchas cada vez más adentro, en lo profundo, como hoyos vueltos hacia dentro,
lo despellejado en la quietud sin viento, una manera de andar a tientas

Hanna Nordenhök en Bländare (2009), incluido en Mujeres en el Norte. Trece poetas suecas  (Devenir, Madrid, 2011, selec. y trad. de René Vázquez Díaz).

Otros poemas de Hanna Nordenhök
Hay que decir lo que eso no hace...Los estanques...

martes, 20 de febrero de 2018

Poema del día: "Yo salí a la siega...", anónimo (Japón, siglo VIII)

Yo salí a la siega, paré en un albergue:
cayó un chubasco y caló mis mangas.
¡No hay quien me las seque!

Anónimo, incluido en Manioshu. Colección para diez mil generaciones (Ediciones Hiperión, Madrid, 1980, ed. y trad. de Antonio Cabezas García).

lunes, 19 de febrero de 2018

Poema del día: "In memoriam Ruanda", de Nimrod (Chad, 1959)

El resplandor azulea en la nuca de un niño
Y el fuego de la tarde ya no tiene esperanza

Aquel verano la hemorragia fue silente
Y la luz enterraba al mantillo

Era como una risa idiota bajo el yeso,
Cuando ya no se ríe —pobre carne—,
Un diente puro en lo más claro del espacio

¿Y qué botín fue aquel, colmado, a rebosar?
¿Qué flor frotada por el hierro junto a nuestros oídos?

Arrasábamos, por plácidas colinas,
En el desierto. Sólo se oye el clamor
De los osarios—el mantillo es carnívoro.

Nimrod en Tránsito al infinito (1999), incluido en Letras libres (Edición para España, febrero de 2003, selec. de Landry Wilfrid Miampika, trad. de Javier del Prado).

Otros poemas de Nimrod
Colma el estiaje nuestros deseosLos caminos

domingo, 18 de febrero de 2018

Poema del día: "Protegida con...", de Beloslava Dimitrova (Bulgaria, 1986)

Protegida con
poemas infinitos sobre mí
cimentados en el bolso
estampados en la chaqueta
letras en la mano
por encima de la frente
muy abajo
en las plantas de los pies
me muevo
y sangro a la vez
libros
no lucho contra ellos a través de ellos por ellos
el mundo es otro
salgo con un chaleco antibalas
miren mis palmas
y no tengan miedo
si me encuentran
en el metro

Beloslava Dimitrova, incluido en Jamás olvidados. Muestra de poesía búlgara reciente (Vallejo & Co., Internet, 2017, selec. de Mario Pera, trad. de Maya Daskalova-Dimitrova).