viernes, 19 de abril de 2019

Poema del día: "Los ojos secos de sol", de Carmen Chazzin (Venezuela, 1989)

                                           a Alberto Chazzin

El muchacho de la fotografía
volteó a alguna ventana
para seguir su oído
para seguirse desde otro corredor
y saberse lejos
                     oculto
como un día que niega morirse en
la luz de la cocina

sus ojos
siguen la cebolla cortada
la fuente donde reman los ojos de su madre
los lirios arqueados como una promesa
ante la Virgen

él, en sus orejas pobladas de viento
                                                                pequeño
con los ojos secos de sol y las manos
con gusto a tierra
con grito de ave
es el corazón anudado de un niño

Carmen Chazzin en Alrededor (2011), incluido en Ritmo (nº 22, ene.-abr. de 2015, UNAM, México).

jueves, 18 de abril de 2019

Poema del día: "El cisne", de Delmira Agustini (Uruguay, 1886-1914)

Pupila azul de mi parque
Es el sensitivo espejo
De un lago claro, muy claro!...
Tan claro que a veces creo
Que en su cristalina página
Se imprime mi pensamiento.
Flor del aire, flor del agua,
Alma del lago es un cisne
Con dos pupilas humanas,
Grave y gentil como un príncipe;
Alas lirio, remos rosa...
Pico en fuego, cuello triste
Y orgulloso, y la blancura
Y la suavidad de un cisne...
El ave cándida y grave
Tiene un maléfico encanto;
-Clavel vestido de lirio,
Trasciende a llama y milagro!...
Sus alas blancas me turban
Como dos cálidos brazos;
Ningunos labios ardieron
Como su pico en mis manos;
Ninguna testa ha caído
Tan lánguida en mi regazo;
Ninguna carne tan viva
He padecido o gozado:
Viborean en sus venas
Filtros dos veces humanos!
Del rubí de la lujuria
Su testa está coronada:
Y va arrastrando el deseo
En una cauda rosada...
Agua le doy en mis manos
Y él parece beber fuego,
Y yo parezco ofrecerle
Todo el vaso de mi cuerpo...
Y vive tanto en mis sueños,
Y ahonda tanto en mi carne,
Que a veces pienso si el cisne
Con sus dos alas fugaces,
Sus raros ojos humanos
Y el rojo pico quemante,
Es solo un cisne en mi lago
O es en mi vida un amante...
Al margen del lago claro
Yo le interrogo en silencio...
Y el silencio es una rosa
Sobre su pico de fuego...
Pero en su carne me habla
Y yo en mi carne le entiendo.
-A veces ¡toda! soy alma;
Y a veces ¡toda! soy cuerpo.-
Hunde el pico en mi regazo
Y queda como muerto...
Y en la cristalina página,
En el sensitivo espejo
Del lago que algunas veces
Refleja mi pensamiento,
El cisne asusta de rojo,
Y yo de blanca doy miedo!

Delmira Agustini, incluido en Poetas latinoamericanas. Antología crítica (Escuela de Estudios Literarios, Universidad del Valle, Colombia, 2009, selecc. de Carmiña Navia Velasco).

Otros poemas de Delmira Agustini

miércoles, 17 de abril de 2019

Poema del día: "Hambre", de Andrea Puente Mancilla (Bolivia, 1993)

La duda es un antojo peligroso:

si pide mesa y sillas
-no institución, jamás institución-
la respuesta es desamparo:
            come, en silencio,
            el aullido encerrado por cuotas
            sin cuchillos ni cartas de presentación.

Si pide manteles
están los tejidos de la ceguera
hechos a mano con los hilos de la distancia
a la heladera
   la incubadora
   la especie
   al desahucio.

Si te pide aceite y sal
muéstrale el desierto de los vientres,
la grasa oculta de las palabras
que rebotan entre paladar y pantalla.

Si te pide carne, que sea sumisa,
consoladora, caliente,
que esté fresca, tierna
y que nunca
sangre al ser mordida.

Andrea Puente Mancilla, incluido en Liberoamericanas. 140 poetas contemporáneas (Liberoamérica, España, 2018).

martes, 16 de abril de 2019

Poema del día: "Yo habito un dolor", de René Char (Francia, 1907-1988)

     No dejes el cuidado de gobernar tu corazón a esas ternuras parientas del otoño del que reciben su plácido andar y su afable agonía. El ojo es precoz para plegarse. El sufrimiento conoce pocas palabras. Prefiere acostarte sin cargas: sonarás con el mañana y tu lecho será liviano para ti. Soñarás que tu casa ya no tiene vidrios. Sientes impaciencia por unirte al viento, al viento que recorre un año en una noche. Otros cantarán la incorporación melodiosa, las carnes que sólo personifican la brujería del reloj de arena. Condenarás la gratitud que se repite. Más tarde, te identificarán con algún gigante disgregado, señor de lo imposible.
     Sin embargo.
     Sólo has conseguido aumentar el peso de tu noche. Has vuelto a la pesca en las murallas, a la canícula  sin verano. Estás furioso contra tu amor en el centro de un acuerdo que enloquece. Sueña con la casa perfecta que nunca verás elevarse. ¿Para cuándo la cosecha del abismo? Pero has reventado los ojos del león. Crees ver pasar a la belleza por encima de las lavandas negras...
     ¿Qué es lo que ha izado, una vez más aún, un poco más arriba, sin convencerte?
     No hay sitio puro.

René Char en Le Poème pulvérisé (1947), incluido en Poetas franceses contemporáneos  (Ediciones Librerias Fausto, Bueno Aires, 1974, selec. y versiones de Raúl Gustavo Aguirre).

Otros poemas de René Char y artículos sobre su obra
*Artículo de Francisco Cenamor sobre Indagación de la base y de la cima
*Artículo de Francisco Cenamor sobre La palabra en archipiélago
*Artículo de Francisco Cenamor sobre Poesía esencial

lunes, 15 de abril de 2019

Poema del día: "Autorretrato vívido", de Miron Białoszewski (Polonia, 1922-1983)

Me miran.
Quiere decir que tengo cara.

De todos los rostros que conozco
del que menos me acuerdo es el mío.

A veces mis manos
viven sin comunicarse.
¿Tal vez sea mejor no sumarlas?
¿Dónde están mis límites?

Pues lo que me encrespa
es el moverme o vivir a medias.
Sin embargo siempre
se arrastra en mí
diminuto o lleno
un atisbo del ser.

Cargándome
cargo
un espacio propio a mí.

Si lo pierdo
significará que no existo.
No existo
ergo no dudo.


las civilizaciones: cómo han vivido
las culturas: qué han pensado y sentido

y según Ludwik / un día vino
y al quitarse el abrigo /:
— la civilización — ya lo sé
es una mecánica de la vida
¿Y qué opinó sobre el arte?
/ eso ya hace un tiempo /
                                    — ¿con qué
empieza?
              con un primer gesto desinteresado

Miron Białoszewski, incluido en Poesía polaca contemporánea (UNAM, México, 2008, selec. y trad. de Krystyna Rodowska).

Otros poemas de Miron Białoszewski
Discurso sobre el soyMitos de la guerraQué fácil perder la feVerde ergo esY ya

domingo, 14 de abril de 2019

Poema del día: "Salmo del cuchillo en la espalda", de Tadeusz Nowak (Polonia, 1930-1991)

Por la noche me siento delante de mí
yo con chistera yo descalzo
me traen de una boda a través de la aldea
con un cuchillo en la espalda

Por la noche corro por la ciudad
yo con chistera yo descalzo
para darme de beber cercano de los cielos
el sueño de los abedules

Cicatrizó el cuchillo en la espalda
el sueño entró en un abedul talado
traigo para nosotros leche de cabra
chorreante en la huerta del mañana

Yacemos de espaldas en un sueño
yo con chistera yo descalzo
escuchando sólo cómo por la noche
entra en sus espaldas un cuchillo
y los tres cristalitos de la ventana
retumban cada vez más.

Tadeusz Nowak, incluido en Poesía polaca contemporánea (Ediciones Rialp, Madrid, 1994, selec. y trad. de Fernando Presa González).

Otros poemas de Tadeusz Nowak
Salmo del sueño mutilado

sábado, 13 de abril de 2019

Poema del día: "«Para quién escribes»", de Stein Mehren (Noruega, 1935-2017)

No escribo poesía por la poesía
El poema que lleva las señas de Nadie no llega a ningún lector
Pero el poema tampoco va dirigido a las direcciones
demasiado claras, a las más conocidas...

A los correligionarios se les escriben opiniones
A los amigos se les escriben confidencias
y a los conocidos se les escribe lo ya conocido
¡Yo escribo a Uno! ¡Dirección desconocida!

Escribo para aquel que sé que he de alcanzar
Mi lector desconocido. Aquel que encuentra el poema
casualmente como una botella con mensaje en el mar del tiempo
y sabe: ¡Esto se ha escrito expresamente para mí!

No como una respuesta a una pregunta conocida
Sino como palabras nuevas a una pregunta desconocida
que busca y rebusca dentro de mí... Porque así es
yo escribo un poema para el más próximo de los lectores

El que abre el poema, ahora, mañana o
dentro de cien años. Él es el desconocido
que puede reconocerme. ¡Él sabe que éste
precisamente este poema lo ha buscado a él!

Stein Mehren en Vintersolhverv (1979), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).