un muro de hollín,
un recuerdo íntimo que va adquiriendo carne.
El silencio es agua poco profunda descansando alrededor de tus tobillos,
es la luz del atardecer enterrándose en un nido de golondrinas.
El silencio es un beso que se cierne sobre un estanque,
mojado y sin terminar.
El silencio es un ala vacía que reparte hambre
a las montañas.
El silencio es una puerta que se abre como un libro y
cierra como un poema.
Reshma Ramesh, incluido en Revista Kametsa (13 de octubre de 2021, Perú).






