hacia afuera y también hacia adentro.
Hemos intentado atravesar todas las puertas,
abiertas o cerradas o inventadas.
Hemos oído o leído todas las palabras
y las hemos escrito casi todas.
Hemos mirado casi todos los rostros,
también los dados vuelta.
Hemos callado todos los silencios,
hasta el silencio de aquello que no existe.
Y al no encontrar el centro del llamado,
nos hemos retirado a esperar.
Pero en la espera había otros materiales
y hemos forjado nuevas puertas y ventanas,
y rostros y palabras y silencios,
armando poco a poco un mundo diferente,
por encima o debajo
o tal vez al costado del otro.
Y después de fundar hasta desiertos
y no encontrar el centro del llamado,
nos hemos retirado otra vez a esperar.
Pero no hay silla o lecho o promontorio
que pueda soportarnos esta espera,
como no hay rama o sarmiento o tronco alguno
que pueda sostener mucho tiempo ningún fruto.
Y hemos buscado entonces el centro del llamado
aquí en el centro mismo de la espera,
aunque esta decisión significara
renunciar a todo movimiento,
abdicar casi de la vida.
Y al no encontrar así tampoco
el centro del llamado,
no sabemos como siempre adónde hay que acudir
y además no sabemos continuar esperando.
Sólo nos queda una sospecha:
nosotros mismos somos el llamado.
Roberto Juarroz, incluido en Las ínsulas extrañas. Antología de poesía en lengua española (1950-2000) (Galaxia Gutenberg Círculo de lectores, Barcelona, 2002, selec. de Eduardo Milán, Andrés Sánchez Robayna, Blanca Varela y José Ángel Valente).
Otros poemas de Roberto Juarroz
Pincha para ver la lista de poemas incluidos en el blogToca aquí para ir al Catálogo de poemas






