sábado, 22 de agosto de 2026

Poema del día: "Me corté el pelo, me oscurecí las cejas", de Patrizia Cavalli (Italia, 1947-2022)


Me corté el pelo, me oscurecí las cejas,
arreglé la comisura derecha de mi boca,
adelgacé mi cuerpo, levanté mi estatura.
También di a mis hombros definición triunfal.
Soy otra vez una chica, un chico por las calles,
con paso de diligente, sin adorno superfluo.
Sin embargo, no olvidé sentarme despacio,
con velo en la mirada.
Y sin darme cuenta derroché caricias.
Mi cuerpo, un secreto intocable.
Los riñones condensan la espera insatisfecha;
en los jardines, los paseos,
las recomendaciones de siempre,
el cielo a veces azul
y a veces no.

Patrizia Cavalli, incluido en Arquitrave (nº 70, septiembre-octubre de 2022, Colombia, trad. de Diego Bentivegna y Osvaldo Bossi).


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viernes, 21 de agosto de 2026

Poema del día: "París, canción de día...", de Julio de la Vega (Bolivia, 1924-2010)


Se ha oído hablar,
se ha escrito,
poetas han venido y han partido diciendo:
"París, recordaré tus noches,
tu bohemia encantada".
y hablan de algún Café,
hablan de ella y de él, sentados
rubio cognac bebiendo.
Hablan de dos
muriéndose de amor en una esquina;
escriben, hablan, dicen:
"mujer, licor, vida nocturna",
dicen París y lloran...

París no es sólo eso!
París está en las catedrales,
está en el día,
está en las calles.
París es esta marejada de overoles
y esta canción diurna,
esta vital canción a pleno aire.
Es el verde en los parques,
la luz en las estatuas
y el amplio abrazo que dan los bulevares.
Si Montparnasse tiene su historia
es por los árboles vividos
y renacidos luego en sus veredas.
Y la montaña de Montmartre
empinado nivel de la alegría,
atalaya del ojo,
cumbre viendo crepúsculos,
tiene una historia de pinceles,
una sed sana de caminantes a la gloria,
una ansiedad feliz de mariposa
por perpetuar su luz en los museos.

El Sena ahora rechaza los cadáveres
porque ha llegado el día del agua limpia,
el río dibuja su paisaje
cercando diurnas arboledas.
La verdad de París está en los parques
en el cerco de plantas que aprisionan los barrios,
en el abrazo de maderas que inmortaliza la ciudad,
en el paseo pulmonar que ofrece el sábado
y día sin alcohol bajo castaños.
París irradia luz y es la luz de sus nidos
y su verdad está en el meridiano...

Poetas trasnochados,
bebedores nocturnos,
gentes encarceladas que aman bailar entre paredes
y hablar de amor junto a los sótanos,
salgan al bulevar,
griten entre los árboles:
París está en el día,
está en los árboles,
está en las catedrales,
es esta azul ventana de overoles...
París está en la noche de los muelles
cuando la clorofila sopla su vegetal aroma,
está en pausados pasos a la orilla del Sena
y en besos que se dan sobre los puentes...

Vengan, poetas de los sótanos,
caminen las veredas,
y lean en los carteles matinales
escrita la verdad en las aceras:
París, es más París en primavera...

                             A Paris, Printemps, 1952.

Julio de la Vega, incluido en El árbol y la piedra. Poetas contemporáneos de Bolivia (Monte Ávila editores, Caracas, 1986, ed. de Eduardo Mitre).


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jueves, 20 de agosto de 2026

Poema del día: "Elegía en memoria de Mrs. Virginia Woolf", de Sidney Keyes (Gran Bretaña, 1922-1943)


Desventurada dama, donde el blanco ranúnculo
da inútiles guirnaldas, con estrellas de flores
ajadas, yace al fondo, duerme, sin fieros vientos
de las pugnas y guerras que nos rigen.

Que la clara corriente te respete, pues fuiste
espíritu acuático; guarde tus mansos ojos;
gusano y lagartija tu timidez respeten;
ya sin sorpresa, húndete, lindo cráneo cansado.

Sobre aquella cabeza y los huesos pequeños,
nobles, ve raudo, río juvenil; su retiro
guarda. Común, el sauce, no lejos de su tumba,
se inclina y, como es propio, arrastra su follaje.

En asilo del Tiempo, donde el gasterosteo
tiene hogar laberíntico, reposa;
colores y corrientes la cuidan; ya no cansan
su mente-río nuestras villas y cielos rotos.

Sidney Keyes, incluido en Antología de poetas ingleses modernos  (Editorial Gredos, Madrid, 1963, trad. de Mariano Manent).


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miércoles, 19 de agosto de 2026

Poema del día: "Los músicos del espacio", de Maurice Blanchard (Francia, 1890-1960)


                                                  A Lucien Coutaud

Alondras estridentes se quiebran contra un espejo y desde entonces son frutos que cantan el Aleluya. Sus gargantas transparentes se han vuelto puntos negros perdidos en el marfil de las vértebras. Un grito de vidriero las devolvió a su plumaje de cristal.
Después de la última cosecha, el hombre y la mujer ya no se conocerán. Pero estarán de pie. Las herramientas serán por fin herramientas; luego dormirán sobre un jergón. La lluvia será un harpa en la que nuestras manos desconocidas beberán.
Un cielo en crecimiento perdió un día su armadura. Perdió su sol. Un solo plegamiento del invierno fijó su delirio. Un castillo lanzó sus anclas de piedra para afirmarlo. Un guerrero vestido de negro hace sonar el cuerno mientras contempla la tierra.

Maurice Blanchard, incluido en Antología de la poesía surrealista de lengua francesa (Fabril Editora, Buenos Aires, 1961, selec. de Aldo Pellegrini).

Otros poemas de Maurice Blanchard


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martes, 18 de agosto de 2026

Poema del día: "Silencio", de Marianne Moore (Estados Unidos, 1887-1972)


Mi padre solía decir:
“La gente superior no hace largas visitas,
hay que enseñarles la tumba de Longfellow
o las flores de vidrio de Harvard.
Seguros de ellos mismos como el gato—
que pone en privado su presa,
la cola floja del ratón colgada
de su boca—
como un cordón de zapato—
Algunas veces gozan de soledad,
y pueden privarse de las palabras
por palabras que los han deleitado.
El sentimiento profundo siempre se muestra en silencio;
no en silencio, sino represión”.
Ni fue insincero al decir: “Hagan de mi casa su posada”.
Posadas no son residencias.

Marianne Moore, incluido en Antología de la poesía norteamericana (Fundación editorial El perro y la rana, Venezuela, 2007, selec. de Ernesto Cardenal, trad. de José Coronel Urtecho y Ernesto Cardenal).

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lunes, 17 de agosto de 2026

Poema del día: "Gaviota", de Robert Shvarc (Albania, 1932-2003)


Peligrosos recuerdos,
recuerdos a orillas del mar—
venís ola tras ola,
a veces cercanos, a veces lejanos,
y despertáis en mí tristeza y nostalgia
y de nuevo me dejáis solitario:
con una Nada más,
como esta espuma que se deshace sobre los guijarros,
y con un verso cansado
y pálido,
que no sé de dónde ha salido—
como esta hermosa gaviota
que se posó sobre la tormenta apaciguada
para descansar...

                                                            1987

Robert Shvarc, incluido en Antología. Poesía albanesa hoy (Diputación de Zaragoza, 1992, selec. de Robert Shvarc, trad. de Ramón Sánchez Larrazalde).

domingo, 16 de agosto de 2026

Poema del día: "Sus garras han golpeado...", de Wolfram von Eschenbach (Alemania, ca 1170–ca 1220)


Sus garras han golpeado de las nubes a través,
él sube con gran fuerza,
lo veo amanecer, el día, que quiere amanecer,
el día que la compañera
le quiere quitar, al hombre noble,
que he dejado con peligro que pasara.
Lo llevo lejos de aquí si dispone:
su gran valor me dice que lo haga.

Guardián, tú cantas, lo que alegrías me quita
y aumenta mi queja.
Me traes noticia que por desgracia no me anima
siempre antes que amanezca.
Eso me lo debes ocultar incluso.
Eso a tu fidelidad lo exijo.
Te lo recompenso como puedo
y queda aquí como mi amigo.

Tiene que salir, pronto y sin demorarse:
Dale pues permiso, dulce señora,
déjale amarte y después dejarte,
que el honor y la vida mantenga.
En mi fidelidad él ha confiado
que también de nuevo lo traiga.
Es de día: la noche era cuando
lo recibiste y besándolo lo abrasas.

Charla y canta lo que quieras, guardián, y aquí déjalo,
al que trajo amor y amor recibió.
Por tu son él y yo asustado nos hemos:
cuando en ninguna parte el lucero del alba salió
sobre él que aquí al amor llegado,
y en ninguna parte alumbraba del día la luz,
a menudo me lo has tomado
de los puros brazos —pero del corazón no.

Por los rayos que el día por el cristal hacía
y cuando el guardián cantando alertó
tuvo que asustarse por el que con ella yacía.
Los pechos en su pecho presionó,
el caballero el elán no olvidaba
(en eso quería impedirle del guardián la canción):
la despedida, cercana y más cercana,
les dio con beso y otras cosas el pago del amor.

Wolfram von Eschenbach, incluido en Antología esencial de la poesía alemana (Editorial Espasa Calpe, Madrid, 2004, ed. y trad. de José Luis Reina Palazón).


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