Mostrando entradas con la etiqueta poetas suecos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poetas suecos. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de octubre de 2024

Poema del día: "Verde eléctrico...", de Daniel Mårs (Suecia, 1986)

verde eléctrico

rosa ardiente

me he casado mil veces
cada uno de quienes a los que he amado
ha sido mi marido

juntos hemos flotado por el lago
les he mostrado una foto de París

allí se confeccionan trajes
los tenores caminan sobre la cuerda
fuera del camerino

en algún lugar también debe de haber una foto de mi mano
bajo la imagen está escrito:
mi mano

¿de verdad será posible?

París

mi mano

Daniel Mårs en Verde eléctrico (2022), incluido en Periódico de poesía (25 de julio de 2022, UNAM, México, versiones de Petronella Zetterlund).

Otros poemas de Daniel Mårs


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM

miércoles, 25 de septiembre de 2024

Poema del día: "Plantando el abedul en la tierra humectante...", de Daniel Mårs (Suecia, 1986)

plantando el abedul en la tierra humectante
es este olor a estiércol que nunca me abandona
un arco iris doble en el cielo

Daniel Mårs en Verde eléctrico (2022), incluido en Periódico de poesía (25 de julio de 2022, UNAM, México, versiones de Petronella Zetterlund).

Otros poemas de Daniel Mårs


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM

sábado, 5 de agosto de 2023

Poema del día: "Un manojo de hojas marchitas", de Agnes von Krusenstjerna (Suecia, 1894-1940)

Un manojo de hojas marchitas
fue arrojado contra mi puerta.
Estaba confundida, porque creía que alguien
forcejeaba por entrar y estaba sola.
Pero cuando abrí la puerta,
las hojas crepitaron contra mi pie
y una ráfaga de viento cerró nuevamente la puerta.
El viento asola en mi jardín
rompe ramas.
Y corre a través de los arbustos
y hace crujir el pedregullo.
Entonces creí que alguien estaba corriendo allí fuera.
Y regresa el miedo.
Pero es el viento que corre desnudo
con sus grandes aletas.
Un ala se pliega sobre el cristal de la ventana,
para luego despegarse.
La luz en mi habitación jadea de ansiedad,
y suspira sobre mi jardín moribundo.
Creo que es un corazón
que deja de latir
que se retuerce en el espasmo
y debe morir.
¿Se esconde el frío
debajo de algún arbusto?
Es el calor templado
que hace crecer las flores.
Y no permite que desaparezca el color
de la hierba gastada por el viento.
Como manchas de sangre de las flores
que no quieren morir.
¿No has tenido relaciones amorosas
durante el templado verano?
No sueñes con semillas en el sopor de la tierra,
cual todo ha sido desarrollado.
No. No. Todo muere
en una tormenta devastadora.
Entonces viene un canto con el viento
un canto crujiente y tembloroso.
El viento se une para aplastarlo
y romperlo como un cristal.
Pero no, sigue entonando
tan frágil, tan claro.
Y de repente calla el viento
para recuperar el aliento.
Y la tonada suena más fuerte.
Es el jardín que canta
antes de que muera.
De las flores caídas
en el suelo húmedo,
de las finas hierbas amarillas,
de los arbustos es donde los pájaros
cantan la canción.
Es una oración, una oración desesperada,
a que la primavera vendrá una vez más.
En una distancia lejana
recuerda el jardín la primavera.
Llora y reza con suspiros de muerte.
Regresa, suave la lluvia de primavera,
con sus colores leves.
El jardín no quiere entender que se ha vuelto viejo
y que la primavera llega solo una vez.
Luego, en la prisa salvaje,
el viento otoñal desgarra el jardín en harapos.
Y los trozos vuelan lejos,
en una chatarra única
que nunca más podrá unirse.

Agnes von Krusenstjerna, incluido en Aullido (Internet, 21 de octubre de 2022, trad. de Hebert Abimorad).

Otros poemas de Agnes von Krusenstjerna

lunes, 3 de julio de 2023

Poema del día: "Enciende el fuego", de Agnes von Krusenstjerna (Suecia, 1894-1940)

Quemé treinta y ocho monasterios
y quemaré algunos más:
permito antes que las monjas recen el Padre Nuestro
y además cien pequeñas oraciones.

Pero voy a luchar contra la fatalidad
de católicos que se reúnen en la suya,
se ríen, sonríen, pero se prostituyen
por el oro, se llevan todo lo mío.

Las codiciosas vacían mi bolso,
rasgan todo lo que tengo.
Ellas no olvidan en ningún momento
a su padre generoso.

Así que yo, por eso, soy un Dios,
el Dios bueno que muele el grano para ellos.

Quizá soy también una princesa,
pero una princesa que grita:
¡Enciende el fuego!

Agnes von Krusenstjerna, incluido en Aullido (Internet, 21 de octubre de 2022, trad. de Hebert Abimorad).

Otros poemas de Agnes von Krusenstjerna

viernes, 2 de junio de 2023

Poema del día: "Los árboles", de Karin Boye (Suecia, 1900-1941)

Vivos como nosotros
y lejos, muy lejos
tanto que nuestra palabra «comprender»
resulta humo vano y viento.
Profunda inaccesible
a pensamientos y sentidos
aunque su corteza se siente rigurosamente
agradable en nuestra mejilla.

Sin ojos se iluminan
en bellas flores.
¿Por medio de qué instrumentos
conocen su esplendor?
¿Por medio de qué secreto
creativo conocimiento
tienen que compartir el poder
de los sentidos y los aromas?

Recostados contra el tronco
pasamos desapercibidos,
no se nos permite entrar
al mundo interior.
¿O nos llega alcanzar, reflejada
una esquina de nuestra esencia
desconocida para nosotros
y merecedora de ser temida?

Aunque nacidos sin duda
de los mismos antepasados,
no vemos ni un atisbo
de nuestro momento de comunidad.
Demasiadas aventuras
nos separan después,
demasiado desnudo de conocer
es nuestro sencillo suelo.

Tal vez nos espere todavía
un encuentro futuro
en ese camino en que la vida
vuelve a ser polvo.
Otra mano tendida
entre familias separadas.
Y le damos las gracias a la muerte
por esta relación.

La materia, siempre prestada,
la devolveremos.
Fundida en vuestro molde,
¡tomad y dad!
Conmutamos entre nosotros
como regalos amistosos,
profundas, hermosas, desconocidas,
vidas fraternas.

Karin Boye, incluido en Aullido (Internet, 20 de octubre de 2022, trad. de Hebert Abimorad).

Otros poemas de Karin Boye

sábado, 29 de abril de 2023

Poema del día: "El canto de Lilith", de Karin Boye (Suecia, 1900-1941)

Las nubes cuelgan pesadas,
maduran en la templada oscuridad, donde se ocultan
racimos de uvas de nocturno azul
cargado de vino,
que silenciosamente derrama sobre la tierra,
cargado del vino de la Profundidad,
cargado de poder secreto
succionado del mar y del cielo
y amargo rocío en la orilla de la oscuridad.

El vapor caliente de la vida
se condensa en gotas,
cae en la noche mortalmente silenciosa.
¡Alza la copa! Deberás capturar
la llave que conduce a donde nadie ha puesto su pie,
la tierra donde se libera el espíritu,
más allá de los límites del tiempo,
sensación de eternidades
cosas que nunca se imaginan, ni se ven, ni se perciben.

Detrás de mundos en vigilia
hierven extraños mares de placer y desgracia,
hornos de fundición de las profundidades,
de los que saltó como una chispa
lo que nuestros ojos saben.
¿Te atreves a recorrer ese camino
ardiendo en el arrebato del horror?
Aterrorizada, bendecida,
llegarás a la oscura casa de las Madres eternas…

Frágil sobre espaciosas aguas,
flor de la profundidad, que no vio nunca su raíz,
libélula tímida de la noche,
¡alguna vez ha de recibirte la noche de las Madres!
La Muerte con dolor es negra.
La Muerte con deseo es blanca.
Sumergida en sus olas susurrantes
olvidarás la pálida costa brumosa de la vida.

Karin Boye, incluido en Aullido (Internet, 20 de octubre de 2022, trad. de Hebert Abimorad).

Otros poemas de Karin Boye

domingo, 26 de marzo de 2023

Poema del día: "El corazón del mundo", de Karin Boye (Suecia, 1900-1941)

Diga: ¿Dónde se quema el corazón del mundo,
el corazón del mundo encendido?
Vive de carbón prehistórico grueso y pesado:
oscuridad negra, densa noche, caos.
¡Busque allí!
Porque así es la esencia del fuego:
fuerte con la pugna de su enemigo,
en sí una lucha, una brillante lucha;
no tiene otra esencia.
¿Y la victoria?
¿Es la victoria de la muerte?
¡Pregunta sin respuesta y miedo en vano!
El corazón del mundo es fuego,
y el fuego quiere vencer.

Karin Boye, incluido en Aullido (Internet, 20 de octubre de 2022, trad. de Hebert Abimorad).


miércoles, 21 de octubre de 2020

Poema del día: "El olor de Genet", de Katarina Frostenson (Suecia, 1953)

Hoy: el olor de Genet,
no el amarillo, creciente:
el gris, polillas
y rosas
Rosas grises, escasas
densas Un rostro lamido hasta la aspereza
estalla en canto La piedra
La canción alta
la canción sorda
sin palabras: la hermosa canción
sin-sentido: levanta piedras, por nada
cánsate
hasta el límite
Oreja de elfo, puntiaguda
saliente
coronada, como un anillo
en torno al músculo, de voces de muertos
Hojas de color lila
rígidas Todo esto
existe, por sí mismo
se extiende sin moverse
como círculos en el agua, la voz
que atraviesa de lado a lado
y continúa viendo
El olor en el pasillo, junto al corazón
el gris
el olor de la habitación
Detrás de las puertas, cerradas
risas Pequeños
niños bajos a los que han tirado del pelo corto
yacen en la hierba
Hierba calcinada, incolora
Sexos pequeños, raídos
Cuerpos fuertes
curtidos por el dolor
Todo esto existe, existe
para ser usado
y vuelto a usar
Emerge
Absolutamente inmóvil
Se extiende No
termina nunca Martillea Apalanca
Excava
De mi garganta sale riéndose
una voz me río
en el eco de mi voz
no me termino nunca —
Ponte a resonar
en mí, resuena sé
mi voz, finalmente
mi voz final

Katarina Frostenson en Samtalet (1987), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Katarina Frostenson


Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

lunes, 7 de septiembre de 2020

Poema del día: "En un cuadro", de Katarina Frostenson (Suecia, 1953)

Hermana coge una mano
y lleva hacia la barca
Golpes de remos cortan agua negra
Montes, crestas puntiagudas —

los niños viajan
vientres desnudos, coronillas afeitadas
Golpes de remos, por el fondo se extiende sarmentoso, infinitamente largo
      —el corazón
extraído del cuerpo de la liebre... niños, os han picado pájaros en la nuca
hasta dejaros el cuello como mondas rojas de —

El agua se levanta entramos en padre

Hermana—está en la abertura de la puerta
escuchando
la monótona voz de Él...
envejece
Oh, hermana piernas largas, ojo de pato
Tú estás junto al espejo
y empalideces —

¡Llama,
hermana, telefonea! Envía telegráficamente
tu imagen especular de
desnudos, afeitados..., blancos —

Estoy sentada escribiendo un signo, uno con
Uno con los hombros  Sé
que soy un cuadro aquí sentada en el sofá
encogida, pálida, una i, vestida de negro  Sola
como una familia pequeña

viene un hombre, desde fuera
de otro tiempo  Vienes
tú, angustiado, cayéndote
hacia mí — silencio

Silencio. Tú no necesitas saber
No tienes por qué tener miedo
Estás fuera del cuadro y estos niños saben
hacia donde se encaminan

Katarina Frostenson en Den andra (1982), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Katarina Frostenson

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

miércoles, 29 de julio de 2020

Poema del día: "No...", de Katarina Frostenson (Suecia, 1953)

No
no empieces no empieces ahora, de nuevo
no empieces a encerrar mundos en corsé; con cordones de palabras
ata, determina, tuerce palabras
hasta que los poemas anden por sí mismos con los pies para adentro;
            animales guías, animales perezosos
eternos, divididos, Escritura poética
en líneas, raicillas con viejo olor a alce
limpias, pulidas
mundos cerrados — tics
viejos tics hediondos — no no empieces—

Katarina Frostenson en Den andra (1982), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Katarina Frostenson

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

miércoles, 17 de junio de 2020

Poema del día: "Dura carrera", de Bruno K. Öijer (Suecia, 1951)

Lloro los tiempos
cuando los cafés eran cálidos y luminosos
lloro los tiempos
cuando me quedaba solo
y la lluvia
me pedía permiso para quedarse a dormir en casa

Bruno K. Öijer en Giljotin (1981), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Bruno K. Öijer
Canción para el anarquismoConfetisMarqués de sade, es tardeTrucos

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

martes, 5 de mayo de 2020

Poema del día: "Trucos", de Bruno K. Öijer (Suecia, 1951)

Yo era mago
atravesaba las paredes
telefoneaba a la lluvia
y le pedía que cayese
en el rincón oriental de mi jardín

yo era mago
agujereaba el hierro soplando
amontonaba lágrimas hasta la estrella polar

yo era mago
las manos me olían a conejo
hacía juegos malabares con el Monte Everest
conduje una pesada locomotora de vapor sobre
el terso lago del bosque

yo era mago
me condenaron por el asesinato de siete colegialas
estoy detrás de ustedes y me río para mis adentros
cuando visitan mi tumba

Bruno K. Öijer en Giljotin (1981), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Bruno K. Öijer
Canción para el anarquismoConfetisDura carreraMarqués de sade, es tardeTrucos

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

sábado, 21 de marzo de 2020

Poema del día: "Confetis", de Bruno K. Öijer (Suecia, 1951)

Vas
hasta el mar
abres y

cierras tras de ti

                          * * *

duermes
los zapatos están vacíos
libres para marcharse

                          * * *


fríos aguzanieves
se estiran buscando África
como la mano
hacia un teléfono mudo

                          * * *

atan culpables
al potro del tormento
finalmente confiesan
que ellos no han cometido ningún crimen

                          * * *

tu remo
durará hasta
que se haya consumido la cerilla

                          * * *

baby,

tú eres todo
lo que odio en la vida

eres fría
eres dura
eres perversa
eres una estaca de treinta centímetros
clavada en el pecho del vampiro

                          * * *

salí para coger
todo lo bueno
que habían hecho los hombres

no ocupó espacio alguno en mis manos

Bruno K. Öijer en Giljotin (1981), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Bruno K. Öijer
Canción para el anarquismoConfetisDura carreraMarqués de sade, es tardeTrucos

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

martes, 4 de febrero de 2020

Poema del día: "Marqués de sade, es tarde", de Bruno K. Öijer (Suecia, 1951)

marqués de sade, es tarde
ningún cristal de ventana
                                  sólo los enloquecidos tambores
que se oyen tenuemente por toda europa

ninguna cifra
puede decirte
cuando te van a liberar

tú pediste que todos pudiesen exponer sus vidas
el presidente contestó:
los soldados están para morir

a las dos de la noche alguien susurró
que cada rostro es una copia
de otro

                                 & te levantaste violentamente de la cama
para contemplar las flores de tu mesa
algunas vivían, las
historias de los locos son las únicas
que merecen ser escuchadas

marqués de sade, es tarde
no pudimos pasar
              han construido muros de un metro de grosor
cortando la carretera
para ocultar la tortura de uñas que practican
                               & los cadáveres hinchados de los niños en el río

eres muy desgraciado & los miembros del jurado
continúan juzgándose a sí mismos cada vez
                               que es septiembre u octubre

tú sabes que la revolución
antes o después termina por sacar a la luz sus retratos retocados
                                           tú vences durante tres segundos

pero después
tienes que hundirte en las mujeres & escuchar tumbado de espaldas
hasta que oyes cómo se apagan las fuentes de las ciudades

marqués de sade, es tarde
continúan los mismos susurros
                                            no es más que una nueva fecha
a nadie se le permitirá
ser diferente

están clavando en los muros las listas asesinas
a unas manzanas de distancia

tú te arrojas sobre el suelo de piedra

                                para protegerte

                      de los cuatro clavos

Bruno K. Öijer en Fotografier av undergångens leende (1974), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Bruno K. Öijer
Canción para el anarquismoConfetisDura carreraMarqués de sade, es tardeTrucos

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

viernes, 13 de diciembre de 2019

Poema del día: "Canción para el anarquismo", de Bruno K. Öijer (Suecia, 1951)

dentro de esta capilla juzga miguel ángel
señala arriba o abajo
afuera en los cafés los obreros esperan
a la muerte católica & las chicas
se sueltan el cabello, los broches relampaguean
al otro lado del tíber

ni siquiera hay plañideras alquiladas
junto a las tumbas

los primeros mártires han abandonado sus nichos
han abandonado sus pupitres escolares
se han reunido en filas rectas en la plaza de la libertad en parís
reparten espejismos concentran la lluvia

de manera que los policías invisibles, los policías negros
puedan torturar la primera infancia de los vagabundos
& matar luego a tiros a los manifestantes
& nosotros que hemos olvidado nuestras máscaras en los patios traseros
en el metro de pronto nos miramos mutuamente
una danza contra los dedos índice de ALGUIEN

tengo arena sobre mis papeles
pero el vigilante nocturno
reconoce mis palabras
me habla a mí
lo acompaño hasta la calle sin un sólo pájaro

donde él rompe todas sus llaves

Bruno K. Öijer en Sång för anarkismen (1973), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Bruno K. Öijer
Canción para el anarquismoConfetisDura carreraMarqués de sade, es tardeTrucos

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

domingo, 20 de octubre de 2019

Poema del día: "Llegó un hombre...", de Bodil Malmsten (Suecia, 1944-2016)

Llegó un hombre

al piso
y su sombra cayó gris sobre el empapelado del vestíbulo,
se quitó la chaqueta de ante,
comió una ensalada de pollo con estragón y pepinillos,
luego se quitó camisa, pantalón y calzoncillos,
se tumbó después encima de la señora
mientras ella estaba debajo,
luego permaneció así una cierta cantidad de segundos
sobre una colcha de algodón sucio.

Poco después abandona el piso
y se oye arrancar un coche — es un Saab Turbo.
Él se había ido, ella lloró,
mientras la araña desde su ángulo
no entendía aquello en absoluto.

El hombre parecía haber estado allí un rato como de prestado—
algo se ha llevado de allí:
Una copia de un hombre que se va
pero deja el negativo—
la imagen que la señora tiene
del hombre
en la única vida.
La araña vio el proceso como se ha descrito.
Y no le pareció en absoluto natural.

Bodil Malmsten en Damen, det brinner (1984), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Bodil Malmsten
Él dijoLentas reposiciones

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

miércoles, 21 de agosto de 2019

Poema del día: "Lentas reposiciones", de Bodil Malmsten (Suecia, 1944-2016)

Su vida en una instantánea.
Pegada a su vídeo la señora ve un entierro—
los pilotos traseros del ataúd parpadean, alguien la deja,
ella grita—como si le fuese en ello la vida: ¡VUELVE, VUELVE!

Él saluda con la mano y sonríe
porque oye con toda claridad lo que ella grita
y la película de terror que ha alquilado se titula:
LA ÚNICA VIDA TRAICIONA.
Ella la rebobina — rewind — la vuelve a ver otra vez:
Una señora junto a un canal
un hombre que se va de allí
otra vez
otra vez.

Es decir
la vida de ella por un lado—
hacer solitarios & soledad.
La vida de él en el otro lado—
donde está la realidad

Bodil Malmsten en Damen, det brinner (1984), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Bodil Malmsten
Él dijoLentas reposicionesLlegó un hombre...

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

sábado, 15 de junio de 2019

Poema del día: "Él dijo", de Bodil Malmsten (Suecia, 1944-2016)

ÉL DIJO:
           Tú siempre estarás bronceada desnuda
           siempre hará calor como por el día
           en plena noche, un agosto cálido, cielo estrellado, luna.

           Yo siempre vendré hasta ti
           en cualquier coche viejo.
           Gritaré.
           Tú siempre me echarás la llave.

ELLA NO DIJO:
           Estoy helada.
           Quiero el jersey de lana de cordero, el azul claro
           tengo un frío tan crudo bajo la piel
           porque ahí debajo no tengo piel.

ÉL DIJO:
           Pronto será de día, un amanecer nublado
           el día se acerca con las hojas frescas
           entremos juntos por entre los abedules
           metámonos en el abeto.

ELLA NO DIJO:
           Es tarde
           y la luna comienza realmente a palidecer.
           El cielo vibra sobre ciudades y plazas.
           Todo está vendido aquí abajo en la tierra
           cúbreme
           apágame
           es noche en mis manos.

     Ella no dijo
     nada.
     Él oyó
     entre líneas.
     Se volvió de espaldas
     y se puso la ropa.
     Le dio un beso
     y salió del piso a toda velocidad.
     Se fue a su casa
     con su esposa y la continuidad.

Bodil Malmsten en Damen, det brinner (1984), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Bodil Malmsten
Él dijoLentas reposicionesLlegó un hombre...

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

jueves, 11 de abril de 2019

Poema del día: "Yo en realidad no quería morir...", de Kristina Lugn (Suecia, 1948-2020)

Yo en realidad no quería morir
en realidad sólo quería ser una bibliotecaria
verdaderamente amante de sus clientes
sí, yo quería ser una perla para todo el mundo
una perla que recita poesía en soledad
y toma té de frambuesa
en los sótanos
y en los balcones de sacudir alfombras

Yo quería saber manejar aguja e hilo
tenedor y cuchillo, hoja de afeitar y clavo
también quería tener un taladro y un cortacésped
algo calmante y algo estimulante
yo no quería tener una alambrada de púas
en torno a mis obscenos bártulos de alcoba
cuando el pájaro de nadie
silbaba para nadie
en los tejados
y en los arroyos

Entonces yo quería ser una secretaria de asuntos sociales
que verdaderamente comprende a sus clientes
oh entonces quería ser una enfermera
que verdaderamente sabe bien su oficio
una mímica inteligente quería tener también
y un porte inspirador de confianza
un secador eléctrico quería yo tener
un sostén elástico
y un par de ligas blancas

Yo en realidad no quería morir
prefería con mucho ser un gozo para todo el mundo
un gozo que hace aplicaciones de tela en su tiempo libre
y toma licor de diente de león
una hora antes del amanecer
cuando la madre de nadie
silba para nadie
bajo la estrella más peligrosa
entre los rascacielos ruinosos
sola

Kristina Lugn en Bekantskap önskas med äldre bildad herre (1983), incluido en Poesía nórdica  (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Otros poemas de Kristina Lugn
Está tronando...La tristeza tiene un nenúfar en su lago...

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas

domingo, 3 de febrero de 2019

Poema del día: "Entrego mis poemas...", de Lars Norén (Suecia, 1944-2021)

Entrego mis poemas
en la editorial Bonniers y me paseo
por la ciudad Olor a plomo
y metal en la piel cuando llego a casa
Estoy a punto de telefonear a
Elsa pero sé muy bien
que está muerta No hay nadie en
la casa de Faro, o
a Karin, pero se asustará
si alguien la llama,
tiene que haber ocurrido algo trágico
para que alguien la busque
Se acuesta temprano sola
con el desaparecido rostro del hijo
que el tiempo todavía sigue devorando
Hace intentos vacilantes de
pensar más allá del presente, pero
no logra hacerse con él
La muerte está allí iluminada
y clara ante ella
y todavía se levanta a las tres
de la noche y se viste en la oscuridad
a pesar de que hace ya quince
años que no reparte periódicos Luego
se sienta sin nada que hacer
con las bolsas y las facturas que ha guardado,
sin atreverse a salir
Hasta que vuelve el anochecer
Agradecida por los dieciocho metros cuadrados
en el barrio de Marieberg donde la diputación provincial
la ha encerrado Está
aterrorizada por la inhumana sociedad que dicen que ella ha
contribuido a construir
Todos estamos, casi, igual de solos
e ignorantes y nuestro tiempo
es un lugar donde los hombres
han desaparecido y adonde nunca
podrán volver. Para
Karin es como
un lago sereno una tarde de verano
donde alguien que ella ha ansiado
descansa en los remos y escucha
las campanas que anuncian el comienzo de la fiesta

Lars Norén en Dagbok augusti-oktober, 1975 (1976), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Toca aquí para ir al Catálogo de poemas