domingo, 1 de febrero de 2015

Ruta poética 13: Dominar el lenguaje, dos ejemplos: Oliverio Girondo y Haroldo de Campos

A nadie se le escapa (o debería escapársele) que para escribir un buen poema es necesario conocer y dominar con soltura la propia lengua. Por muy "bonito" que sea el sentimiento, por muy bellas las imágenes, por muy sesuda que sea la reflexión, por muy profundo que sea el misterio o divertido el juego de palabras que queremos transmitir, si no usamos las palabras adecuadas, en cantidad y calidad, no seremos capaces de transmitir lo que realmente queremos transmitir, o eso que queremos trasmitir pasará inadvertido para el ojo de quien nos lee.
    Y como leyendo poesía es como mejor se aprende la necesidad de aprender, voy a poner un par de ejemplos de poetas que dominaron su idioma de manera maravillosa y que fueron vanguardia poética en el momento de aparecer. Se trata del argentino Oliverio Girondo (1891-1967), de sobra conocido, juguetón del lenguaje, y del brasileño Haroldo de Campos (1929-2003), menos conocido por el "gran público" amante de la poesía, quienes a lo largo de su vida poética supieron evolucionar por diferentes maneras de escribir y nos dejaron muchos y muy interesantes libros a los que recurrir cuando queramos disfrutar de esta pasión común que es la poesía.

A mí
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Apunte callejero
Café-Concierto
Calle de las Sierpes
Comunión plenaria
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Juerga
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Lo que esperamos
Membretes (I,  IV,  XIV,   XXII,  XXIII)
Nocturno
Nocturnos (14,)
Otro nocturno
Por vocación de dado
Sevillano
Tropos


call me ishmael
Ciropedia o la educación del príncipe (10)
en el salariodíario
Galaxias (Dos fragmentos)
Oda (explícita) en defensa de la poesía en el día de San Lukács
Signantia: quasi coelum II (1)

Artículo de Francisco Cenamor sobre la obra de Haroldo de Campos

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