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viernes, 7 de agosto de 2026

Poema del día: "Primer grado de primaria", de Ali Cobby Eckerman (Australia, 1963)

Ahora estoy sentada arriba del árbol
¡y NO voy a bajar!
Ya no me siento segura en la escuela.
Y sólo porque mi piel es oscura.
Si me quedo aquí durante la noche
¿me volveré un pájaro?
Y así podré
volar lejos de aquí
y de todas esas despreciables palabras.
No es nada divertido ser diferente
¿dónde puedo yo acomodarme?
Algunos niños en la escuela son crueles
y sus palabras tienen harta ponzoña.
Hey tú perra descastada, tiznada, cavernícola,
pinchi aborigen apestosa
no sé lo que significan estas palabras
pero me hieren como una flecha.
Le pedí a mi maestra una explicación
y ella me abofeteó groseramente
y luego a la hora del recreo
fui llevada a empujones
al patio.
Ahora estoy sentada arriba del árbol
me esconderé de todos.
No entiendo este sitio
apenas estoy en primer grado.

Ali Cobby Eckerman, incluido en Círculo de poesía (México, 23 de julio de 2023, trad. de Mario Licón Cabrera).

Otros poemas de Ali Cobby Eckerman

lunes, 6 de julio de 2026

Poema del día: "Cuervos", de Ali Cobby Eckerman (Australia, 1963)

temprano por la madrugada los cuervos
hablan de tu inminente arribo
ese primer día en la espera
caigo dormida en la calle
un ángel terrestre llega
se sienta a mi lado
para desviar el tráfico.
el segundo día
los vecinos agitan sus escobas gritando
no te entendemos,
eres muy diferente,
por favor no vuelvas más
arriba de mis sollozos oía a los cuervos
diciéndome que estabas muy cerca.
en el tercer día
una parvada de cuervos
acortina la ventana de mi recámara
me quedo en cama hasta
el llamado en la puerta.

Ali Cobby Eckerman, incluido en Círculo de poesía (México, 23 de julio de 2023, trad. de Mario Licón Cabrera).

Otros poemas de Ali Cobby Eckerman

sábado, 13 de septiembre de 2025

Poema del día: "El hombre perdido", de Judith Wright (Australia, 1915-2000)

Para llegar a la charca debes atravesar la selva
por el confuso verano de tinieblas
iluminado con antiguos helechos,
tejido con veneno y espina.
Debes tomar el sendero que él siguió –el sendero de manos
y pies ensangrentados, sangre sobre las piedras como flores,
bajo las flores encapuchadas
que, como sangre, caen sobre las piedras-.
Para llegar a la charca debes ir por el valle negro
entre la profusión de columnas hechas de silencio,
bajo nubes de hojas
colgantes y pájaros mudos.
Para ir por el camino que él tomó hacia la voz del agua,
donde el sacerdote árbol de espinas espera con sus látigos y fiebres,
bajo las flores encapuchadas
que de los árboles caen como sangre,
has de olvidar la canción de la danza del pájaro de oro
sobre la luz arrojada: debes tan solo recordar
cómo el apremio de la oscuridad
abate tu flaqueza.
Para ir por el camino que él tomó, debes encontrar bajo tus pies
la última charca sin rostro, y caer. Y al caer
hallar, entre respiración y muerte,
el sol por el que vives.

Judith Wright en Poemas escogidos (Editorial Pre-textos, Valencia, 2020, trad. de José Luis Fernández Castillo).


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domingo, 24 de agosto de 2025

Poema del día: "Acostarte", de Emilie Collyer (Australia, siglo XX)

Para el funeral, suavizaron tu piel amarilla con maquillaje
el cabello bien arreglado, un bléiser azul marino
de botones plateados y brillantes
Tu mano lucía gruesa, tan pesada como una losa
No supe qué decir, ¿será por el día en que te recogí?
Al parecer, te he cargado mucho tiempo
mis hombros se curvaron, las vértebras
sobresalen de mi espina dorsal
Freud afirma que te busco en otros hombres
que te arrastro con la cabeza inclinada
Es difícil ver algo, ya sé que ⠀la ⠀⠀noche ⠀⠀es ⠀⠀para  ⠀descansar
pero la habitación está desordenada
hay demasiados zapatos, aretes sin par
recibos de impuestos se arremolinan con el polvo
Te deslizas en mis sueños
soy una marioneta con los ojos abiertos
que te observa desde su cama individual
El esfuerzo por levantarme sólo me sumerge
en el sudor nocturno una vez más
Te veo feliz, sentado en un café al aire libre
vistes el jersey rojo que Mohair tejió
mientras fumaba cigarrillos
Quiero dejarte en este lugar, pero ⠀⠀⠀no ⠀sé ⠀cómo⠀llegamos⠀⠀aquí
a la pantalla de esta película muda y lejana
en que el gris amanecer palpita
la imagen parpadea
                                 se desvanece

Emilie Collyer, incluido en Altazor. Revista electrónica de literatura (1ª época, año 5, junio 2025, Chile, trad. de María del Castillo Sucerquia).

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lunes, 21 de julio de 2025

Poema del día: "Época dorada", de Emilie Collyer (Australia, siglo XX)

Lucen tan afilados los cuatro hermanos. Podrías cortarte los dedos en los pliegues
de aquellos puños. Cuatro chicos, ¿te imaginas?, que la adoración
de mamá, aquel severo papá… Al menos eso me han hecho creer.
Esta no es una fotografía sonriente, sólo una de ellas -la más joven- ¡Miren
a la cámara! Y el tiempo se les agotó. Eran los 70’s. Parecen extras de una película
de Hitchcock. Mira esas manos de artista, los dedos largos.
Él sostiene al bebé en la fotografía del bautizo… ¿Qué fue de ellos?,
¿acaso importa? Y si hubo fallas, ¿debo enumerarlas? Acaso las sombras
que cayeron, los resentimientos que magullaron a los hombres solemnes
de caras largas a través de los ojos de un niño. Hablemos, en cambio, de los frascos
en la bodega de ciruelas en escabeche, y los laberínticos senderos del jardín que
ocultan árboles nudosos, cuerdas que se balancean sobre una presa vacía.
Qué decir sobre el silencio de la gruesa alfombra, la plata pulida que relucía
con el crujido y golpe de la puerta de alambre. Mejor no, no hablemos en absoluto,
tan sólo mira la fotografía… Cuatro hermanos en el sofá y el cabello peinado y las
extremidades fornidas. ¿Es por el sol, el viejo filtro Kodak o es mi imaginación?,
¿qué piensas?, ¿no es dorada esa luz?

Emilie Collyer, incluido en Altazor. Revista electrónica de literatura (1ª época, año 5, junio 2025, Chile, trad. de María del Castillo Sucerquia).

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domingo, 5 de marzo de 2023

Poema del día: "Hedor", de Gabrielle Everall (Australia, siglo XX)

El perfume es todo
lo que une a los amantes
desintegra identidades

de «metáfora» a «metamorfosis»
el perfume alberga decadencia
fusionado con el otro
hace de la decadencia un perfume

¿alguna vez te preguntaste
si tu aroma se puede oler?

ella es odiosa
su mal olor, su agravio
tiene el poder de quitar la
pintura de las paredes

la ama de casa golpeada
limpia su casa con perfume
sus preocupaciones son
absorbidas en la atomización

a ella le gustaba comprar
baratos perfumes de imitación
algo tan floral que refuerce
sus armas contra toda violación

quería seducir al hombre
de su cita, pero, en cambio
le causó reuma, ojos llorosos
inflamación de garganta
migraña, pérdida de la motricidad
deterioro de los riñones, del hígado
del sistema nervioso central
incluso, cáncer

desir de femme
tabu
admitir el veneno
fascina
l’air du temps
del universo descomprimido

¿por qué no sólo llamaron
al perfume flores del mal?

la mirada privilegiada es efímera
mientras la historia del mundo
es una nariz

cuando huelo a mi amada
mi cuerpo levita hacia ella

su olor enciende el sol
en un alhelí donde
lava mi maldad

Baudelaire navega
adentro.

Gabrielle Everall, incluido en Revista Poesía (Venezuela, 12 de febrero de 2021, trad. de María del Castillo Sucerquia).


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sábado, 21 de enero de 2023

Poema del día: "Viví siempre cerca del agua...", de Westonia Murray (Australia, 1938)

Viví siempre cerca del agua
Y de mujeres cuyo elemento
Fuera líquido
Mujeres mar
Mujeres río
Mujeres laguna
Ahora frente al Atlántico sur
Como una enamorada de la humedad
Puse mi corazón en la triple frontera
Del agua la tierra el viento
Donde Anahí me pide
Que la llame Maia

Westonia Murray en Biografía en los saquitos de té (2017), incluido en Eterna cadencia (27 de diciembre de 2017, Argentina, trad. de Tom Maver).

Otros poemas de Westonia Murray


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sábado, 17 de diciembre de 2022

Poema del día: "No tenía palabras...", de Westonia Murray (Australia, 1938)

No tenía palabras
Y no estaba muerta
Nadie me llamaba a casa
Yo era la paria
La mujer que no le era fiel
A su marido
Sino a otras mujeres
Tomé el teléfono un día
Y disqué el único número
Que sabía de memoria
Oí un idioma remoto
Mi hombre había vuelto
A su lengua madre
Salí a caminar luego de mucho
Bajo las estrellas
Dije su nombre
Y no pasó nada
Nadie es convocado
Con palabras tristes

Westonia Murray en Biografía en los saquitos de té (2017), incluido en Eterna cadencia (27 de diciembre de 2017, Argentina, trad. de Tom Maver).

Otros poemas de Westonia Murray


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viernes, 5 de noviembre de 2021

Poema del día: "Antes de la fiesta...", de Denise O'Hagan (Australia, siglo XX)

Antes de la fiesta
dejó de llover cuando llegamos
la carretera, lamida por
las silenciosas bofetadas
de los innumerables neumáticos
brillaba ensombrecida bajo
las farolas, cual regaliz húmedo

tomamos asiento, la niebla descendía
tejía telarañas en los árboles y setos

el giro plata de una hoja
en el aire empapado

las carpas de los cables de telégrafo

llevaban gotas de agua, su brillo
de hadas se iluminaba por la luna

qué privilegio contemplar
aquella escena tan embriagante

notamos (cuando las puertas
del auto se cerraron de golpe y
la grava crujió)
que el motivo del viaje
habría sido olvidado

Denise O'Hagan, incluido en Poesía (21 de enero de 2021, Venezuela, trad. de María Del Castillo Sucerquia).

Otros poemas de Denise O'Hagan

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domingo, 3 de octubre de 2021

Poema del día: "Una mancha como el mapa de Italia", de Denise O'Hagan (Australia, siglo XX)

cuando menos lo espero
en una fila o estancada en los semáforos
los dedos del pasado hurgan los recuerdos
aflojan las costras de mi memoria:
es irresistible

un pequeño empujón y
el presente se desmorona

vuelvo a tomar la mano de mi madre por
el atajo de adoquines en la calle lateral
atenuada por el paso de los siglos
donde vivía su modista

o, en retroceso, aparece el chillón papel tapiz
de una habitación alquilada en la casa
para estudiantes extranjeros
con remolinos, espirales en verde y crema
y una mancha como el mapa de Italia
que enciende mi nostalgia

o haciéndole una mueca
a la vena pronunciada en la sien de
mi elegante padre que, una vez más
intenta subir los escalones inclinados de
San Canice para ver a su nieto, tocayo de
su padre, en la ceremonia de bautismo

los hitos de nuestras vidas
(relatadas con exquisitez, fotografiadas
o documentas en variadas formas)
están enmarcados por tales detalles
y nos damos cuenta más tarde

cuando emergen con ímpetu
desde las trastiendas de la memoria
donde, ancladas por años
permanecían dormidas en espera
de un momento como este

Denise O'Hagan, incluido en Poesía (21 de enero de 2021, Venezuela, trad. de María Del Castillo Sucerquia).

Otros poemas de Denise O'Hagan

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sábado, 1 de mayo de 2021

Poema del día: "Neblina de lumbre: ¿Regreso del exilio?", de John Kinsella (Australia, 1963)

Se detiene al instante de entrar en la última
carrera, una carta estelar perdida,
una ventaja en compensación por la tragedia

ahora que las éticas de la iniciación
y el rechazo están claras: así es
de arbitrario: lluvia ligera, seguro, pero luego,

de la verja con letreros en rojo sepia que dicen
“Vienen las ovejas”, un fuego fatuo
neblina de lumbre –que, por lo menos

después haría más claro–
que era la verja, y tan singular,
la firma de entrada

o de advertencia: todavía
no has regresado de tu exilio indefinido.
Aunque no dicho, colgaba como

humo frío en la memoria,
como el poema que le debía haber
terminado a mi hijo,

como el letrero que reza: “Para energía, Shell”
que te gustaría colgar
en un museo, un icono de su época.

Como le decías a Prynne por teléfono
a una distancia de 20 000 años luz: “A mí
no me gustan los iconos, tampoco soy iconoclasta”

la noche tan oscura como París Trout.
Encontrar la comodidad en las falsas paredes
del cementerio familiar –¿Cómo podría

esa malla prohibir el paso?
¿Ser esparcido sobre el desierto o el mar
o sepultado aquí si la compañía lo permitiera?

Lugar que he visto como “mío” desde hace mucho, pero sé
que es para los espíritus que lo atienden a su tiempo.
¿La sal, la hincada del alambre de púas, y esa neblina

(¿la bienvenida a un “terreno sagrado”?)
y ese humo? Pero un frío bien amargo, quemándose filoso
como si no se pudiera sofocar ni apagar

con las indicaciones del medidor de lluvia o un aguacero
súbito –deja que pasen tres días, siempre ocurre
a partir del tercero– antes de decidir.

Y ese fantasma, la neblina de lumbre
retendrá su respiración, bajo un lecho
de cenizas, o moviéndose con sigilo hacia la cerca

como los zorros que nunca
serán sacados de sus baluartes
en barrancos retorcidos y cubiertos de maleza.

Noto que “el jefe” ha remozado un viejo arado
para usar esta temporada (quizás lo hiciera
la temporada pasada) –Aristóteles a lo mejor lo hubiera puesto

en claro: “Cada tragedia tiene su complicación
y desenlace. Las complicaciones
existen fuera del argumento, y muchas veces,

de esas que existen dentro…” pero me distancio
de como continúa… “y el resto
es desenlace.” Solo ves el amor

–los cráneos de ovejas con sus puertos y ventrículos
mansos como una piedra, o tan inestables; la desviación
de un paraíso salado en tiempo húmedo, el cielo índigo.

No encontrarás una manera fácil
de devolver a una muerte tan universal. Ah,
Needlings me mira (opto por

imaginar), y los rincones comidos de figuras
de los campos son parecidos a su forma –Infinitos.
Se habla de sequía para el próximo año, pero hoy está nutrido.

Ahora, de mi aislamiento, y de esa neblina de lumbre
–en la luz del día, claramente la quema
de un tocón o tocones ofensivos, avivado

con nigromancia. La sangre hace olas
en las mejillas rubicundas, manchadas de humo
y exorciza el fuego fatuo.


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lunes, 29 de marzo de 2021

Poema del día: "Los hermanos atrapan loros en Mullewa", de John Kinsella (Australia, 1963)

Valiéndose de un viejo bastidor
apoyado en una esquina
con un piquete de estrella
y entorchado con un trozo
de alambre por detrás
del cobertizo superfosfórico,
dos hermanos
con la bendición
de su padre
atraparon bandadas
de galahs rosados y grises,
cacatúas con colas rojinegras,
y loros de Port Lincoln,
para a su regreso llevarlos
a las aviarias de la ciudad.
Que estos pájaros rasgaran
la carne de sus dedos,
que sufrieran heridas
perniciosas y eventualmente
perecieran en sacos de arpillera húmedos
tirados en un maletero y cargados
por cuatrocientas millas,
no se les ocurrió a los hermanos
mientras las bandas volaban ante sus ojos,
se movían con un sigilo unitario
hacia los suculentos granos amarillos
derramados sobre la tierra comprimida
por tractores de doble rueda
y semirremolques
con ruedas más grandes
que niños
mayores que ellos,
mientras azotaban el piquete de estrella
de su apalancamiento,
selladas sus conciencias
con adrenalina.
Esos sacos rezumantes,
esos pájaros que parecían
como árboles de té frotados
por vacas y ovejas.
La mirada en el rostro
de su madre, una tempestad batida
y preparada en Mullewa,
llevada a Perth
en el maletero de un coche.

John Kinsella, incluido en Altazor. Revista electrónica de literatura (1ª época, año 2, febrero de 2020, Chile, trad. de Víctor Rodríguez Núñez y Katherine Heeden).

Otros poemas de John Kinsella

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sábado, 20 de febrero de 2021

Poema del día: "Sobre el arribo a una casa desierta en lo profundo del campo después de arrollar un conejo en un camino de gravilla, por la noche", de John Kinsella (Australia, 1963)

La puerta de malla para moscas se cierra de un golpe, aciaga
mientras el interruptor de la lámpara fluorescente cruje

y la luz sugiere compañía
que se evapora, incapaz

de materializarse. Un sofá Axminster
se entrega cómodo, aunque debajo

de la funda sepas que los muelles
están arruinados, que retroceden como la mala suspensión

mientras el carro hace una parada torpe,
las llantas resbalosas con la sangre vertida,

abrigadas de piel en verano. ¡Detente, perversa
malla para moscas, detente! Sí, la puerta principal

está abierta también, desemboca al sur
por la cocina. Los ratones amenazan.

Más que el miedo, la incertidumbre
encortina los ventanales como mancha de luna

en una noche de atmósfera cargada. Con los ojos
desorbitados como un conejo, espero a mi hermano.

El bosque, como la marea, se retira,
una sombra borrosa desde la veranda del patio,

los potreros, de gris azul y disolubles,
mientras yo, ultramarino, oigo voces

que atacan la distancia, llamando
la fluorescencia desde la oscuridad.

John Kinsella, incluido en Altazor. Revista electrónica de literatura (1ª época, año 2, febrero de 2020, Chile, trad. de Víctor Rodríguez Núñez y Katherine Heeden).


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