domingo, 1 de junio de 2014

Poema del día: "Déjame en paz, amor", de Muhammad ibn Abd al-Malik ibn Quzman (España, Al-Andalus, ca 1078-1160)

Corazón, ¿cómo me echas la culpa?
¿Soñar podría la libertad
del altanero que me desprecia?
Vente volando de él hacia mí.

Por el Profeta, quiero a mi amado
y al vino fino, y a nada más.
Planta es de estufa -que, si no riego,
se secaría- mi corazón.
Los ojos de esa cría de ciervo
sólo el resuello dejan en mí.
Danme la muerte cuando me miran,
medio de broma, medio verdad.
Les da pereza matar, hiriendo;
que sin heridas la muerte dan.

Mi tiempo paso como me peta,
y adoro el vino con ansiedad.
Hasta que el sueño tuerce a la almohada
nunca, en mi casa, dejo el laúd.
Un muecín tengo como vecino,
viejo beato, gran rezador,
y cuando al alba sube a exhortarme,
«¡Para salvaros -grita- venid!»,
a mí sus voces el laúd trueca:
«¡Venid al vino y al buen festín!»

Disculpa tengo si me emborracho,
y oro al beodo no ha de faltar,
que borracheras y picardías
meto en mi zéjel, y es natural.
Tomé mi oficio de las canciones:
cuando las oyen, me hacen favor,
y, si no viene cuando las canto,
luego, al leerlas, me lo han de hacer.
Los generosos, como las flores,
su olor, si el viento las mece, dan.

Soy gran maestro de borracheras:
cuando otros duermen suelo velar,
pues día y noche jamás querría
dejar bebida ni diversión.
Noche que empuño botella en mano,
jamás sabría qué es el dormir,
y, si una nadie me falta, cuando
luce la estrella del alba ya,
lección de lloros a tortolillas
dando, en lo verde, me encontrarás.

Se acabó el zéjel. Salió redondo.
La boca adorna de un buen cantor.
No lo hay más lindo ni más salado,
ni hay, entre tantos, otro mejor.
Lo hice en el ritmo de la moaxaja
donde en su cabo canta el autor:
«Dime hasta cuándo darme has tormentos,
amor: la vida paso en amar.
¡Ay amor, vete, vete y no vuelvas,
a ver si puedo dormir en paz!»

Muhammad ibn Abd al-Malik ibn Quzman, incluido en Poesía de Al-Andalus (Asociación Andaluza de Profesores de Español Elio Antonio de Nebrija, Sevilla, 1999, varios trad.).

Otros poemas de Muhammad ibn Abd al-Malik ibn Quzman
A una desdeñosaDéjame en paz, amor

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Tomo la palabra: