miércoles, 24 de febrero de 2010

Poema del día: "Santifícame", de Ana Rossetti (España, 1950)

"Quare tristes es, anima mea
et quare conturbas me?".

Debía ser el alma,
sí, era el alma la congoja aquella
que anegaba mis rezos, y lenta discurría
derramándose por el teclado blando
del armónium cada vez que pulsaban
la llave vox celeste.

Debía ser el alma
aquel desmayo mío, igualable tan sólo
de los ardientes cirios a las lisas melenas
si acaso mi misal se abría por la estampa
de un bello hermafrodita con un nombre de santo.

Sí, lo sé, debía ser el alma
el temor que sentía, la certeza,
cuando el duro viril asentaba su albura
-tan arrasada estaba de diamantes
que la custodia de plata parecía-
de que una de mis manos incontenible y pálida
siguiera resbalando
despacio, muy despacio, por mi pelvis.

Ana Rossetti en Devocionario (1985), incluido en Ámbito. Revista de poesía (nº 1, noviembre de 2009, Málaga).

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2 comentarios:

  1. Tuve la suerte de hacer un trabajo en la Universidad sobre Ana Rossetti. Eran ls tiempos de las "Diosas blancas" de Ramón Buenaventura.

    Incluso hablé con ella por teléfono para preguntarle algunas cosas (qué tiempos en los que el contacto se realizaba por carta postal a la editorial).

    Muchos años más tarde volví a saludarla en una conferencia. Una de mis poetisas favoritas.

    Recomiendo encarecidamente sus "Indicios vehementes", Hiperión 1985.

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  2. Buena recomendación, sin duda una referencia "obligada" para quienes escriben poesía actualmente.

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