lunes, 25 de julio de 2016

Poema del día: "Cara a cara", de Elisabeth Rynell (Suecia, 1954)

la importancia inconmensurable de la luna
reside en que

ella nos ve

como si nosotros no fuésemos nosotros
sino seres irreconocibles

el ojo blanco y extraño
extrae un polvo de regreso a casa

ni nosotros
ni nadie sabrá

a qué pertenecemos

Elisabeth Rynell en I mina hus (2006), , incluido en Mujeres en el Norte. Trece poetas suecas  (Devenir, Madrid, 2011, selec. y trad. de René Vázquez Díaz).

domingo, 24 de julio de 2016

Poema del día: "Crónica de la Edad Media", de Juan Carlos Mestre (España, 1957)

Son los mismos que en la Edad Media tiraban piedras a los leprosos
Una cuadrilla de pendejos que escucha Las Valkirias a todo volumen
Son las mismas carcajadas de Berlín la noche de los cristales rotos
Van a lo mismo que iban en la Edad Media, a tirar piedras a los leprosos
Salen de caza, de mala manera abarrotan con liebres los trenes de mercancías
Cada mirlo de cementerio es una gota de lluvia y el agua ya llega al cuello
Los coros se han puesto en danza, los enamorados de la Tierra se abrazan por última vez
A esta hora, en Belo Horizonte, bajando por la ladera hacia el mar va Bartolomeu Bueno da Silva en busca de oro
Ante estos acontecimientos, Carlos Drummond de Andrade, cuyo corazón no es más grande que el mundo, está melancólico
Hace treinta mil años que las libélulas se han convertido en caballitos del diablo y que los erizos hablan en voz baja
Pero en los cuarteles resoplan las teteras y los oficiales arrancan sus motos
Los cisnes de cuello negro llevan una vida normal lejos de nosotros, los perros levantan la pata sin avergonzarse en cualquier esquina
De acuerdo al historiador Plutarco en época de Julio César cuatro millones de personas fueron vendidas como esclavos
Cuando los relojes comenzaron a girar los mercaderes encontraron la fórmula perfecta
Y los emigrantes y los pelícanos cruzaron el mar de las preocupaciones para alquilar un piso pequeño
Durante varios siglos la dinastía Tang se zampó a treinta y cinco millones de seres humanos
En un milenio la Europa católica acabó con las existencias en todas las excavaciones de sueños
Hace rato que Cristóbal Colón ha regresado de América y la noche de san Bartolomé Catalina de Médici se quita la máscara para saludar a sus príncipes
Durante el invierno siguiente los viajeros llegan a su destino, la quinta sinfonía del opio se extiende por el imperio chino
En los cuarteles resoplan las teteras y los oficiales engrasan sus motos
Todo está a punto para desenterrar a Blanquina March veinte años después de muerta, procesarla por judaizante: condenada, incautación de sus bienes , quemados sus huesos en la hoguera
No son las huellas del lobo que lame la mano del hermano pequeño
Son los mismos que en la Edad Media tiraban piedras a los leprosos
La mancha de Leopoldo Segundo rey de los belgas
Josecito y Adolfo aspirantes al título de peso mosca
Los mismos malnacidos que arrojan propaganda desde los helicópteros

Juan Carlos Mestre, incluido en Marca(da) España. Retrato poético de una sociedad en crisis   (Amargord Ediciones, Madrid, 2014, fotografías de Reiner Wandler).

Otros poemas de Juan Carlos Mestre
AntepasadosCavalo mortoLa casa roja

jueves, 21 de julio de 2016

Poema del día: "A la alegría", de Johann Peter Uz (Alemania, 1720-1796)

Alegría, reina de los sabios,
que te alaban con lira dorada
y flores alrededor de sus cabezas,
tranquilos cuando la necedad acecha:
Escúchame desde tu trono,
hija de la sabiduría, cuya misma mano
enlazaba siempre en tu corona
sus rosas más hermosas.

Rosas que con hojas frescas
florecen inmortales, a pesar del viento del norte,
a pesar del viento del sur, bajo tormentas,
cuando las nubes lanzan llamas:
que revuelven tu cabello ondulado,
no sólo en el pecho de Afrodita,
cuando las Gracias te cantan
o con el placer de las lencas.

Te coronan en tiempos
donde no hay ni un rayo de luz solar,
te vieron dudar de la felicidad,
vieron al tirano de nuestro mundo
que arrastraba con sus gigantescos miembros
nubes tronantes
y con plumaje espantoso
volaba entre cielo y tierra.

A ti y a tus rosas vieron
también las regiones de la noche
acercarse al trono de la muerte,
donde vigila el frío terror.
Tu senda, por la que has ido,
marcaba la tenue luz
de Cintia con mejillas llenas
quebrando las oscuras sombras.

A ti la muerte, esta señora de la vida,
no te resultaba terrible,
y ella movía inútilmente
su lanza contra ti:
porque en la campiña triste
la esperanza andaba a tu lado
y con escudo adiamantado
protegía tu cabeza.

He enseñado a mis cuerdas osadas
tu sonora alabanza,
que tal vez en tiempos venideros
oiga el mundo nonato;
he seguido los pasos del sendero florido
por donde tú caminas
y conducido a algunos hacia ti
desde tormentosas orillas:

Diosa, te ruego que seas
siempre afectuosa con tu poeta,
que él rehúse la fama que reluce,
rico en sí mismo aun sin oro;
¡que su vida escondida
pero sin esclavitud,
sin manchas, sin preocupaciones,
sea valorada por amigos sabios!

Johann Peter Uz, incluido en El Lied clásico. Haydn, Mozart y Beethoven (Ediciones Hiperión, Madrid, 2003, selec. y trad. de Judit G. Viloria).

miércoles, 20 de julio de 2016

Poema del día: "Tal a mi casa...", anónimo (Japón, ca siglo X)

Tal a mi casa
la nieve la rodea
que ni hay camino.
Pues ¿quién hasta mi puerta
presentarse podría?

Anónimo, incluido en Kokinshuu. Colección de poemas japoneses antiguos y modernos (Ediciones Hiperión, Madrid, 2003, sel. y trad. de Carlos Rubio).

martes, 19 de julio de 2016

Poema del día: "Encarcelado...", de Fujio Akimoto (Japón, 1901-1977)

Encarcelado,
un botón se me cae.
Se va el otoño.

Fujio Akimoto, incluido en Kigo. La palabra de estación en el haiku japonés (Ediciones Hiperión, Madrid, 2013, selec. y trad. de Seiko Ota y Elena Gallego).