martes, 3 de mayo de 2016

Club de lecturas poéticas. Mayo-Junio 2016: Poesía latina y de la antigua Grecia

La influencia y atractivo que han a ejercido en la poesía europea (y no solo) las tradiciones poéticas de las antiguas Roma y Grecia es indudable. Después de siglos y siglos de ejercer de referentes, todavía hoy permanecen muchos de sus símbolos, de su mitología, de sus nombres propios; libros enteros siguen basando su contenido en sus realidades, mitos y leyendas. Y la mejor manera de comprobarlo es volviendo a esos textos que fascinaron a tantas y tantas personas que a lo largo de los siglos se han atrevido a escribir poesía, unas conscientemente, otras, incluso, sin saberlo.







C
Catulo (Gayo Valerio Catulo. Italia, Roma, 87-57 aec)
A su hermano
F
Fedro (Gayo Julio Fedro. Italia, Roma, ca 15 aec-55)
Sócrates
H
Horacio (Quinto Horacio Flaco. Italia, Roma, 65-8 aec)
A BacoA DelioA su esclavoVenus tardía
L
Lucrecio (Tito Lucrecio Caro, Italia, Roma, 99-55 aec)
Cara y cruzFieras en la batallaSumario: la vida en el Universo
M
Marcial (Marco Valerio Marcial. España, Roma, 40-104)
Los placeres del campoQueda la vueltaUn encanto
P
Pentadio (Italia, Roma, siglo III)
La llegada de la primavera
Persio (Aulo Persio Flaco. Italia, Roma, 34-62)
CrepúsculoMi musa
Propercio (Sexto Propercio. Italia, Roma, 47-15 aec)
A Cintia ausente
S
Safo de Mitelene (Grecia, ca 650/610-580 aec)
Me parece que es igual a los dioses...
Séneca (Lucio Anneo Séneca. Italia, Roma, 4 aec-65)
Un nuevo mundo
T
Teognis de Mégara (Grecia, siglos VI-V aec)
Proemio (vv . 133-142vv. 341-354vv. 731-752)
Terencio (Publio Terencio Africano. Italia, Roma, c.a. 190-159 aec)
Una belleza
Tirteo de Esparta (Grecia, siglo VII aec)
Vamos, ya que sois del linaje de Heracles invencible...
V
Virgilio (Publio Virgilio Marón. Italia, Roma, 70-19 aec)
AndrómacaEl asalto a ProteoEscena campestreLa edad de oroLa tempestadLos misterios de la naturalezaTu triste imagen

lunes, 2 de mayo de 2016

Poema del día: "El vino de los traperos", de Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867)

A menudo, a la roja luz de los reverberos,
Cuya llama y cristal el viento bambolea,
En un viejo arrabal, laberinto de fango,
Donde en sordo fermento hierve la humanidad,

Aparece un trapero, la cabeza agachada,
Tropezando en los muros lo mismo que un poeta,
Y, sin tener en cuenta a los guardias, sus súbditos,
Su corazón desahoga en gloriosos proyectos.

Y presta juramento, dicta leyes sublimes.
Abate a los malvados, las víctimas redime,
Y bajo el firmamento, como extendido palio,
Se embriaga con el brillo de su propia virtud.

Sí, esta gente abrumada de domésticas cuitas,
Molidos de trabajo, por la edad agobiados,
Que se arrastran surcando montones de basura,
Vomitona confusa del enorme París,

Regresan, perfumados con olor de toneles,
Con camaradas en la guerra escarnecidos,
Cuyos mostachos penden como viejo estandarte.
Las banderas, las flores y los arcos triunfales

Ante ellos se dibujan, ¡oh magia solemnísima!
Y en la ensordecedora y luminosa orgía
Del sol y los clarines, de tambores y gritos,
Vienen a traer la gloria al pueblo ebrio de amor.

Así es como, a través de la Humanidad necia,
Arrastra el vino su oro, Pactolo deslumbrante;
Y canta sus proezas en el gaznate humano
Y reina por sus dones como un rey verdadero.

Para ahogar el rencor y acunar la indolencia
De esos malditos viejos que mueren en silencio,
Dios, de remordimientos preso, fabricó el sueño;
¡El Hombre agregó el Vino, del Sol hijo sagrado!

Charles Baudelaire en Las flores del mal (Alianza Editorial, Madrid, 1984, versión de Antonio Martínez Sarrión).

Otros poemas de Charles Baudelaire
CorrespondenciasEl crepúsculo vespertinoEl gatoEl hombre y el marElevaciónLas ventanas,  Los búhosLos farosLos gatosSpleen

domingo, 1 de mayo de 2016

Poema del día: "Reb Arieh Leib Ben Naftule repasa el Manifiesto comunista", de Alberto Szpunberg (Argentina, 1940)

Ahora me doy cuenta:
un fantasma que ronda los palacios termina por echarse cansado en el primer trono que encuentra,
mientras afuera —basta asomarse a la ventana para verlo— sigue nevando.

Quien se quedó afuera golpea la puerta:
“no soy una causa”, dice, “no soy una cita”, agrega, “no soy lo que piensan”, golpea,
pero la puerta no es al muro lo que son los labios a las palabras,
y vuelve a andar como un fantasma que ronda los palacios.

¿Murmura lo que gruñe o es que tose el balbuceo que grita mientras calla y escupe?

La palabra mágica que abre la puerta no está en ningún libro:
a veces, una huella la graba sobre la nieve pero se borra fácilmente,
a veces, una charla intrascendente la nombra pero nadie se da cuenta.

Alberto Szpunberg en La Academia de Piatock (2010), incluido en Caravansari. Revista de poesía contemporánea en lenguas peninsulares y árabe (nº 1, primer semestre de 2006, Associació Cultural Caravansari, Barcelona).

Otros poemas de Alberto Szpunberg
El botánico bakuninistaHabla Piatock

sábado, 30 de abril de 2016

Lee aquí poetas de IRAQ

A
Abd Allah ibn al-Mukhariq al-Nabigha al Shaybani (Iraq, ca siglo VIII)
Mezquita
Abdulrazaq Al-Rubayi (Iraq, 1961)
Cóctel en la despedida del sigloLlavesMendigo
Abu Fir'awn al Sasi (Iraq, ca siglo IX)
Patria de la pobreza
B
Basem Furat (Iraq, 1967)
No es más que un sueño
D
Dunya Mikhail (Iraq, 1965)
La diosa y las cosasLa guerra trabaja con diligencia
F
Faliha Hassan (Iraq, 1967)
Peón de ajedrezVerdad
H
Hassan Mutlak (Iraq, 1961-1990)
El cuento del campoIshtar, Las máscarasLos nombres de la noche,
K
Kamal Sabti (Iraq, 1958-2008)
InfanciaReunión antes de la guerra
Khaled al-Maaly (Iraq, 1956)
Ha pasado el tren expresoSusurrando la melodía de los regresados
Khalid Kaki (Iraq, 1971 )
Ida y vuelta
M
Marwán ibn Mohamed Abu Al-Xamaqmaq (Iraq, 730-815)
Pobreza
Muhamad Turki al-Nasar (Iraq, 1961)
Humor
Muhammad ibn Hazim Al-Baili (Iraq, ?-830)
AutorretratoConfesiones,
Muhhamad ibn Muhammad ibn Lankak (Iraq, ca 370-970)
El tiempo
N
Nasif al-Nasiri (Iraq, 1960)
El conquistador de España
S
Saadi Yousif (Iraq, 1934)
América, América
Salah Hassan (Iraq, 1960)
Errar
Sihan Jabbar (Iraq, 1967)
Textos
T
Talib Abdelaziz (Iraq, 1959)
Encontrar las fuentes
W
Wadi Obeadi (Iraq, 1960)
El dios de los diablos ha muerto

viernes, 29 de abril de 2016

Poema del día: "El lobo", de Bárbara Korun (Eslovenia, 1963)

Y me es ajeno, ajeno, éste que es un lobo y carcome mi cuerpo desde abajo, mete su morro en todos los agujeros y lame, es extraño, tan extraño, me escondo, me contraigo en mi cuerpo, me escapo a mi cabeza, a otro lugar, fuera, temo sentir eso, temo sentir mi cuerpo, temo sentir su cuerpo, y él me carcome aún más, su morro es un hocico, tiene dientes afilados y me devora, me devora como una comida suave y jugosa, arranca, se mete entre mis piernas, con la lengua, la nariz, la barbilla, las zarpas, el pelo, con el mazo, cuando logra desprenderse del dulce manjar, y lo clava hasta la raíz, y más y más y otra vez, en este cuerpo que ya no es mío, pura violencia que permito, no me defiendo, pero tampoco me dejo arrastrar, estoy floja, me mueve como a un títere, y pienso, así son estas cosas, él es hombre y yo soy mujer, está bien, así se hacen estas cosas, él me hace más y sutil, sólo una fina membrana, una fina pielcita me separa de, y entonces se abre el paraíso en mi cabeza, el paraíso en mi cuerpo, el paraíso, no, no aquel del cuerpo; sigue hundiéndose en mí, me empuja, me desgarra, se mete, busca, busca, pero yo me siento llena, completa, clara y tranquila, tan llena de un líquido puro que me da lo mismo qué pasa conmigo, me daría lo mismo si corriera sangre, no siento ni dolor ni placer, pero a la vez sé que todo va a estar bien, no confío en el lobo, pero todo va a estar bien, esta fuerza que hay en mí es más fuerte que él, lo transforma, lo cicatriza, me cicatriza, cicatriza la herida.

Bárbara Korun, incluido en Arquitrave (Segunda época, nº 56, agosto-octubre de 2014, Colombia).

jueves, 28 de abril de 2016

Eslovenia

B
Bárbara Korun (Eslovenia, 1963)
El lobo

Poema del día: "Este nudo gentil que a mi alma aprieta...", de Vittoria Colonna (Italia, 1490-1547)

Este nudo gentil que a mi alma aprieta,
desde que es ya inmortal tan alta causa,
libra a mi corazón de aquellos males
que a los amantes mueve a enfurecerse;

pues no pinta la imagen falsa ahora
el Amor en mi mente, ni me asalta
el temor, ni la flecha áurea o de plomo
entre el freno o la espuela, ata o empuja.

Con firme fe en aquel estado inmóvil,
un bello y fiel pensar me lo presenta,
por encima de estrellas, hado o suerte.

Ni un día menos desdeñoso ni otro
más altivo, mas siempre estable y santo:
este amor que es el bueno, el firme, el cierto.

Vittoria Colonna, incluido en Antología esencial de la poesía italiana (Editorial Espasa Calpe, Madrid, 1999, selecc. y trad. de Luis Martínez de Merlo).

miércoles, 27 de abril de 2016

Poema del día: "Arrepentimiento", de Yusuf al-Jal (Líbano, 1917-1987)

Sobre la montaña del silencio, en mi promesa
con los penitentes, se alzó mi frente
(mis brazos estaban extendidos hacia una roca).
¿Cuándo, padre mío, pasará mi cáliz?
¿Cuándo, padre mío, descenderé mi camino
hacia mis hermanos ? Elevo hacia ellos mis párpados
y me río del tumulto de mis pensamientos.
Y lloro,
y sueño, sosteniendo mi cabeza.
¿Cuándo, padre mío, pasará mi cáliz
y algo dominará con el silencio?
¿Acaso será el batir de olas en la oscuridad
o el amanecer que atraviesa el cielo?
Veo un espectro
divino y oigo un sonido
como el sonido de sus pasos.
Yo, ¡oh amada!, recuerdo un perfume
sobre mis pies y mis cabellos
y recuerdo cómo abriste mi corazón,
y vivo muriendo;
y cómo por tu amor salvaste mi alma
y me convertí en símbolo y promesa.
Y cómo para amarte amé a mi prójimo.
Subí a la almena de mi casa
y estoy vivo
y estoy vivo
(mis brazos extendidos hacia una roca,
mi ternura extendida hacia mis hermanos,
secando el amanecer del día mis heridas).
Mi vela está libre y mi hoy es noble como mi ayer.
¿Cuándo, padre mío,
cuándo, padre mío, pasará mi cáliz?

Yusuf al-Jal, incluido en Antología de poesía árabe contemporánea (Editorial Espasa-Calpe, Madrid, 1972, ed. y trad. de Leonor Martínez Martín).