martes, 30 de junio de 2015

Poema del día: "El maestro es el lavandero...", de Kabir (India, 1440-1518)

El maestro es el lavandero, el discípulo es la ropa
y el jabón, el nombre de Dios.
De la pila del amor
surge la refulgencia.

Kabir, incluido en  Poemas de Kabir. Mística de la India medieval (Miraguano Ediciones, Madrid, 2011, ed. y trad. de Enrique Gallud Jardiel).

lunes, 29 de junio de 2015

Poema del día: "Aerosilla", de Laura Wittner (Argentina, 1967)

Flota sobre el silencio de maleza
prende un cigarrillito y va subiendo.
No existe más allá de ese chirrido
intermitente, del bamboleo mareado
en dirección al cielo. Los pies
en primer plano; no el presente
ni el futuro, ni nada. Sí los pies
que cuelgan, y también la roldana
que chirría, y el perfume caliente
de la maleza abajo, y el del humo
que la esconde y la acuna en su estrategia.

Laura Wittner, incluido en Penúltimos 33 poetas de Argentina (UNAM, México, 2014, selec. de   Ezequiel Zaidenwerg).

domingo, 28 de junio de 2015

Poema del día: "A la orilla de un pozo. 21", de Rosa Chacel (España, 1898-1994)

El difícil concierto y la medida
del silencio, sin pauta ni frontera,
en ejemplares líneas prisionera,
su verdad guarda y deja establecida.

Armonía dichosa que, asistida
por la fortuna y la razón certera,
rueda su frágil, impecable esfera,
por el témpano firme sostenida.

¿Dónde, dime, la norma o academia,
la balanza que estricto el fiel consigue,
la clave del callar que siempre atina?

Mas ¿para qué? Saberlo no me apremia:
la dulce bestia que mis pasos sigue
tendría allí su muerte repentina.

Rosa Chacel en A la orilla de un pozo (1936), incluido en Peces en la tierra. Antología de mujeres poetas en torno a la Generación del 27 (Fundación José Manuel Lara, Sevilla, 2010, ed. de Pepa Merlo).

Otros poemas de Rosa Chacel
A la orilla de un pozo (1521)

viernes, 26 de junio de 2015

Poema del día: "Fluye silencioso, riachuelo mío...", anónimo (Austria, siglo XVIII)

Fluye silencioso, riachuelo mío, entre juncos y cañaverales,
fluye silencioso, yo te dedico agradecido mi canción.
Aquí dormita María al murmullo de la orilla,
por ello silencio, riachuelo mío, no perturbes su sueño.

Palomas que aleteáis en el sombrío seto,
inquietos tordos de gorjeos jubilosos,
avefría de moño verdoso, tened cuidado,
no se vaya a despertar mi amada de su sueño.

¡Cómo borbotean los manantiales cristalinos!
¡Las montañas azules, cómo destacan!
¡Con qué gusto me paseo y deambulo por los alrededores
y saludo a la cabaña de mi amada desde la lejanía!

Anónimo, incluido en El Lied clásico. Haydn, Mozart y Beethoven (Ediciones Hiperión, Madrid, 2003, selec. y trad. de Judit G. Viloria).

jueves, 25 de junio de 2015

Poema del día: "La tumba de Akr Caar", de Ezra Pound (Estados Unidos, 1885-1972)

"Yo soy tu alma, Nikoptis. He velado
Estos cinco milenios y tus ojos muertos
No se movieron ni nunca han respondido a mi deseo,
Y tus miembros ligeros, que atravesé en llamas,
No han ardido conmigo ni con azafranada cosa alguna.

Mira, la hierba leve se levantó para hacer tu almohada
Y te besó con una miríada de lenguas vegetales;
Mas tú no me besaste.
De tanto leerlo gasté el oro de la pared
Y fatigué mi pensamiento en los signos.
Y no hay nada nuevo en este sitio.

He sido amable. Mira, he dejado los cántaros sellados
Por si despertabas y murmurabas por tu vino.
Y he mantenido suaves las túnicas sobre tu cuerpo.

¡Oh despreocupado! ¡Cómo podría olvidar!
—Hasta el río hace tanto tiempo,
¿El río? Eras menos que joven
Y tres almas vinieron sobre Ti—
Y yo vine.
Y volé sobre ti, las hice huir;
He sido íntima contigo, te he conocido.
¿Acaso no he tocado tus palmas y las puntas de tus dedos?
¿Acaso no me he deslizado a través tuyo hasta los talones?
¿Cómo entré? ¿Acaso no soy yo tú y Tú?

Y ningún sol viene a socorrerme en este lugar
Y estoy desgarrada contra la oscuridad tenebrosa;
Y ninguna luz me golpea y no dices
Palabra, día tras día.
¡Oh! podría salir, a pesar de las marcas
Y toda su hábil labor sobre la puerta,
Salir a través de los campos de verde cristal

Mas hay quietud aquí.
No me voy."

Ezra Pound, incluido en Nueva poesía USA. de Ezra Pound a Bob Dylan (Ediciones de la flor, Buenos Aires, 1970, selec. y trad. de Marcelo Covián).

Otros poemas de Ezra Pound
Provincia desertaUn pacto

miércoles, 24 de junio de 2015

Poema del día: "Sin importancia", de Francisco de Oraá (Cuba, 1929-2010)

Perdóneme la flor.
Séame perdonado
el ser y noche del nacimiento
—ya tan detrás que no lo sé— por la paloma.
Séame dado el sueño de la tierra,
el misterioso ángel del color,
la calidad del relámpago.
El blanco estar del cordero,
giróscopo del gato, virtud de los caballos,
denme su olvido.
Aún el escorpión y la pureza
de cuchillo del perro, el bronco sapo,
que maman noche del demonio;
y la noche en que soy y el agua novia
y la inocencia de la nada;
la paloma abstraída de la mujer y el diamante
del ser que yo persigo.
No me condenen ellos.

Francisco de Oraá, incluido en Nueva poesía cubana (Ediciones Península, Barcelona, 1970, ed. de José Agustín Goytisolo).