jueves, 4 de mayo de 2017

Poema del día: "Reseda", de Andreas Martzokis (Grecia, 1849-1923)

Dulce es la rosa,
la mimada violeta,
el blanquísimo jazmín
envidiado por todos.
Pero, entre tantas
flores criadas por la tierra,
sólo a ti te amé,
pobre reseda mía.

Unos se ponen en el pecho
claveles o mimosas.
Otros plantan acacias
en recipientes de alabastro.
Pero yo, desde mis primeros años
que ya no volverán,
me puse a cultivar
una sola flor, la reseda.

Recuerdo que, siendo un niño,
- no se borra de mi corazón -
una joven de mi edad
pasó a mi lado.
Tenía una sonrisa angelical,
unos ojos de estrellas
y, en su delicado pecho,
llevaba una reseda.

No sabía el nombre
de la muchacha.
Mis amigos la llamaban
Dorada, por sus cabellos,
pero yo, que no le encontré
nombre alguno,
suspirando por primera vez
la llamé Reseda.

Se desvaneció como una nube.
Se fue como un rayo de luz.
Me pareció un sueño.
No volví a verla más.
Pero en las fiestas,
en las risas, en la alegría,
me venia al pensamiento
la muchacha de la reseda.

Al volverme, no veía
su mágica hermosura.
La busqué entre las nubes,
en los campos, en la playa.
En mis ojos brillaban
jóvenes angelicales,
pero, en sus inocentes pechos,
no vi una reseda.

Un amanecer, volví a verla
cuando salía del colegio.
Mi vista se obscureció
y por el lugar que transitaba
"¡Oh, te amo!", murmuraron
mis pobres labios.
Y ella, con mano temblorosa,
me entregó la reseda.

¡La muchacha me amaba!
Oh, felices años,
si, junto a vosotros, salió
volando de mí la felicidad,
volved, como abejas,
a mi maceta, de prisa,
cada vez que aspire el aroma
refrescante de la reseda.

No envidio, muchachas mías,
las flores de vuestros jardines.
Yo no os pido
narcisos ni rosas.
Vosotras, conservad
las madreselvas
y las lilas.
Coged sólo para mí
unas cuantas resedas.

Y, cuando la muerte apague,
con su aliento, mi luz,
cundo venga a dormirme
en su negro abrazo,
que vuestra entrañable mano,
en mi fría tierra,
junto a una cruz,
siembre una reseda.

Andreas Martzokis, incluido en  Antología de la poesía griega. Desde el siglo XI hasta nuestros días (Ediciones Clásicas, Madrid, 1997, ed. de José Antonio Moreno Jurado).

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