viernes, 13 de enero de 2017

Poema del día: "Cristo crucificado", de Bdar Shakir al-Sayyab (Iraq, 1926-1964)

Después que me bajaron oí el viento
que en largos sollozos cruzaba el palmeral.
Los pasos se alejaban. Sí. Las heridas
y la cruz en la que me clavaron durante el crepúsculo
no me mataron. Escuché. El gemido
recorría la llanura que me separaba de la ciudad
como una amarra que sujeta al barco
cuando baja al fondo. El lamento era
como un hilo de luz entre la claridad
y la tiniebla en el cielo triste del invierno.
Luego la ciudad se durmió a pesar de lo que sentía.

Cuando florezcan las moreras y los naranjos,
cuando Chaykur se extienda hasta los límites de la imaginación,
cuando la pradera se cubra de verde y exhale su aroma
y los días de sol la hayan amamantado con su luz,
cuando hasta las tinieblas sean verdes, ,
entonces mi corazón se revestirá de calor, mi sangre correrá por el polvo.
Mi corazón es el Sol cuando el Sol da luz,
mi corazón es la Tierra cuando da trigo y flores y agua pura.
Mi corazón es el agua, mi corazón es la espiga.
Da como sustento la resurrección, vivifica a quien lo come:
está en la masa que se redondea
y se extiende como un pequeño seno,
como el pezón de la vida.
Morí por el fuego, mi barro fue abrasado injustamente y se transformó en Dios.
Fui principio, y en el principio era el pobre.
Morí para que se coma el pan en mi nombre, para que se me siembre en el momento oportuno.

¡Cuántas vidas viviré! En cada surco
soy el futuro, soy semilla,
soy una generación de gentes: en cada corazón está mi sangre,
una gota o parte de una gota.
Así volví. Palidecieron cuando me vieron como judío:
Yo era su secreto.

Bdar Shakir  al-Sayyab, incluido en Antología de poesía árabe contemporánea (Editorial Espasa-Calpe, Madrid, 1972, ed. y trad. de Leonor Martínez Martín).

2 comentarios:

  1. estupendo leer estos poemas desconocidos por tantos de nosotros, excelente tarea la que has tomadao la de recolectar y publicar estas maravillas humanas,

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