domingo, 26 de octubre de 2014

Poema del día: "La diferencia entre el arte y la ciencia", de Roald Hoffmann (Polonia, 1937)

                                                  Para Jorge Calado
De esta pintura de Munch,
una persona sufriendo sobre un puente,

las manos sobre sus oídos, el observador
podría raspar una minúscula

mota naranja, podría
ponerla sobre un portaobjetos, sintonizar

los rápidos rayos que giran
bajo los aparcamientos y los estadios

de fútbol, aguijoneados por el empujón
etéreo de los imanes, enfocar, porque ese

es su oficio, las partículas de sonda
(lujosas piedras calibradas)

para su desgarrador, dibujado impacto
en la pintura. Lo que se busca

es la fuerza del grito.
Pero la intromisión de la partícula es

muy fuerte, libera sólo
moléculas de pintura, en patente

demostración del Principio
de Incertidumbre. La pintura cuelga;

el cielo noruego y el puerto
recogen el grito, reflejándolo

hacia el cráneo del observador.
Allí, resonando, se produce el cambio.

Roald Hoffmann, , incluido en Explorando el mundo. Poesía de la ciencia (Gadir Editorial, Madrid, 2006, edic. de Miguel García-Posada).

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