domingo, 23 de febrero de 2014

Poema del día: "La despedida del recluta anciano", de Du Fu (China, 712-770)

En los suburbios ya no hay tranquilidad,
y en mi vejez no puedo gozar de paz.
Mis hijos y nietos han muerto en la guerra.
Sin ellos no tiene sentido mi vida.
Abandono el bastón y empuño la espada.
Mis vecinos contemplan tristes la escena,
viéndome decrépito y en huesos secos,
sin tener nada sano excepto los dientes.
Ya vestido de soldado, me despido
arrogante y marcialmente del alcalde.

Mal abrigada, mi vieja esposa llora
acurrucada en un rincón de la calle.
Al despedimos tal vez para siempre,
me duele verla tiritar de frío.
«Sé que ya no volverás —me dice—.
Cuídate, cuídate mucho,
y trata de alimentarte lo mejor posible.»

«No te preocupes, cariño.
La fortaleza de Turnen es invulnerable.
El enemigo no podrá cruzar el río Singyuan.
Allí la situación es mejor que en Yechen,
y por ahora no hay peligro para mí.
La separación es inevitable en la vida.
¿Y quién podrá escoger el momento?

Recordando nuestros lozanos abriles,
prorrumpo en suspiros y lamentos.
Los incendios refulgen en los llanos y valles.
Los cadáveres se pudren entre matorrales.
La sangre tiñe la tierra y los ríos.
¿Dónde podremos hallar un refugio?
Ya es hora de marcharme,
No puedo quedarme, cariño.»

Al abandonar mi humilde barraca,
siento que está destrozándome el alma.

Du Fu,  incluido en Poesía clásica china (Ediciones Cátedra, Madrid, 2002, ed. y trad. de Guojian Chen).

Otros poemas de Du Fu
Balada de los carros de combateCon motivo de mi choza destruida por el viento otoñal, La aldea Jiang (IIII), La despedida del recluta ancianoPerlasUn pollo atado

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