miércoles, 16 de junio de 2010

Poema del día: "Comunión plenaria", de Oliverio Girondo (Argentina, 1891-1967)

Los nervios se me adhieren
al barro, a las paredes,
abrazan los ramajes,
penetran en la tierra,
se esparcen por el aire,
hasta alcanzar el cielo.

El mármol, los caballos
tienen mis propias venas.
Cualquier dolor lastima
mi carne, mi esqueleto.
¡Las veces que me he muerto
al ver matar un toro!...

Si diviso una nube
debo emprender el vuelo.
Si una mujer se acuesta
yo me acuesto con ella.
Cuántas veces me he dicho:
¿Seré yo esa piedra?

Nunca sigo un cadáver
sin quedarme a su lado.
Cuando ponen un huevo,
yo también cacareo.
Basta que alguien me piense
para ser un recuerdo.

Oliverio Girondo, incluido en Veinte poemas para ser leídos en el tranvía. Calcomanía y otros poemas (Visor Libros, Madrid, 1995).

Otros poemas de Oliverio Girondo
A míAparición urbana, Apunte callejeroCafé-ConciertoCalle de las SierpesComunión plenaria,  Es la babaJuergaLago MayorLo que esperamosMembretes (I,  IV,  XIV,   XXII,  XXIII),  Nocturno, Nocturnos (14,) Otro nocturnoPor vocación de dadoSevillanoTropos

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tomo la palabra: