Volverán a ver cómo el grano de la cosecha se encierra en la espiga y se agita sobre la hierba.
Enseñadles, de la caída al vuelo, los doce meses de su rostro,
Mimarán al vacío de su corazón hasta el siguiente deseo;
Pues nada ha naufragado ni se complace en las cenizas;
Y a quien sabe ver cómo la tierra se consuma en sus frutos
No le perturba el fracaso aunque lo haya perdido todo.
René Char en Los leales adversarios (1941-1950), incluido en Poesía esencial (Galaxia Gutenberg-Círculo de lectores, Barcelona, 2005, ed. y trad. de Jorge Riechmann).
Otros poemas y artículos sobre René Char
Hojas de Hipnos (37, 53, 61, 120, 141), Lápiz del prisionero, Licencia para el viento, Partición formal (XLVI, XLVIII), Tarjeta del 8 de noviembre
*Artículo de Francisco Cenamor sobre Indagación de la base y de la cima
*Artículo de Francisco Cenamor sobre La palabra en archipiélago
*Artículo de Francisco Cenamor sobre Poesía esencial
Es un poema precioso. Muchas gracias por la información.
ResponderSuprimirRene Char es un poeta muy especial, me alegro de que te guste. Un abrazo.
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