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martes, 9 de febrero de 2010

Poesía en los institutos de secundaria de la mano del poeta Francisco Cenamor


El suplemento de educación Aula, del diario español El Mundo, ha realizado un reportaje sobre los talleres que imparte el poeta Francisco Cenamor en institutos de secundaria. Este reportaje fue realizado el pasado 4 de febrero de 2010 en el IES Celestino Mutis, del madrileño barrio de Villaverde. Pincha aquí para leerlo. (Fotografía de Nerea Serrano, autora del reportaje).

martes, 27 de octubre de 2009

'Volem versos', un libro de poesía infantil y juvenil con la participación de Francisco Cenamor

Desde el blog Poesia Infantil i Juvenil se lanzó hace semanas la idea de celebrar el Día de la biblioteca con una recopilación de poemas de temática infantil y juvenil, con la participación de diversos poetas, entre ellos, Francisco Cenamor, nuestro editor. El libro ya está disponible en consulta en línea: pincha aquí para leerlo. Son un total de 78 páginas bellamente ilustradas.

viernes, 23 de enero de 2009

Repaso semanal a los blogs y webs más interesantes

Lunaazul es un blog que nos llega, escrito por una mujer, desde algún punto de Andalucía. Está poblado, fundamentalmente, de relatos y poemas escritos por la misma autora del blog. Desde este blog podremos ir a otros que nos muestra su autora.

Poesía del instinto es el blog donde podemos encontrar los textos poéticos de Luis Oroz. Es otro blog de esos que puede considerarse un auténtico poemario en construcción. No está indexado, pero al no haber más que poemas suyos, entrando en el archivo temporal es suficiente.

Naufragios diminutos es el blog de la poeta afincada en Madrid Bárbara Butragueño. Ya hemos hablado de otro blog suyo, No sabes nada del viento, bastante más poblado. Pero en el que aquí comentamos tiene algunos, pocos, poemas que también merecen la pena ser leídos.

Poesia infantil i juvenil es una impresionante y muy interesante página de recursos para animar a la lectura de poesía a niños y jóvenes. Entrad, es casi obligatorio, veréis la gran cantidad de recursos que ofrecen y enlazan. La página está escrita en catalán valenciano, pero es fácil de entender y veréis que muchos de los recursos están en castellano e incluso en otros idiomas. Y se encuentra muy bien indexada. Está editada por Sàlvia desde la Biblioteca Pública Municipal 'Palau Comtal' de Cocentaina (Alicante, España).

El blog de House es el nuevo blog de José A. Jarné, secretario de la Asociación de Escritores Noveles y autor de novela negra. Encontraremos sus opiniones sobre lo divino y lo humano, pero también mucha información literaria, en especial sobre su género favorito. En los enlaces, decenas y decenas.

La soledad de la página en blanco es el blog de Camilo Fernández Cozmán, miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua, crítico literario y profesor de la Universidad San Ignacio de Loyola de Lima. Está muy bien indexado y contiene mucha información literaria sobre eventos y novedades editoriales.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Actividades del poeta Francisco Cenamor para adolescentes y jóvenes de IES

Puedes ver esta actividad reseñada en el suplemento educativo Aula, del diario El mundo, pinchando aquí.

El poeta Francisco Cenamor viene desarrollando una serie de actividades para adolescentes y jóvenes de Institutos de Enseñanza Secundaria que, sin coste alguno para el Instituto, acerca a los chicos y chicas la poesía actual.

La actividad puede ser impartida a alumnos y alumnas de ESO y Bachillerato, normalmente en sesiones de 50 minutos, lo que dura una clase normal.

Durante esta actividad, Cenamor habla brevemente de cuales son los aspectos fundamentales de la poesía actual y su presencia en Internet.

Después, recita sus propios poemas, de temática cercana a adolescentes y jóvenes, a modo de ejemplo de la poesía más clara y directa que se escribe en la actualidad.

Por último, desafía a sus oyentes a participar en una serie de juegos en los que la palabra es el verdadero protagonista.

Los siguientes son algunos de los ejemplos de su participación en estos Encuentros Literarios en IES:

IES Celestino Mutis, Madrid. 1
IES Melchor de Macanaz, Albacete. 1, 2, 3, 4, 5 y 6
IES Carlos Casares, Viana do Bolo, Ourense. 1
IES La Besana, Corral de Almaguer, Toledo. 1
IES Pablo Neruda, Leganés, Madrid. 1, 2 y 3
IES de Córdoba en Cosmopoética. 1

Si los profesores y profesoras que organizan la actividad están dispuestos a ello, puedo enviar de manera gratuita copias digitales de mis poemas para que los chicos y chicas las trabajen previamente, como ya han hecho, con bastante éxito, en otros institutos.

Si estás interesado o interesada en llevar a tu Instituto esta actividad ponte en contacto con el autor en el correo electrónico francisco.cenamor@gmail.com



viernes, 7 de septiembre de 2007

'Hacia un teatro para adolescentes y jóvenes', por Francisco Cenamor

Leyendo algunas de las obras de teatro de la colección Juvenil. Teatro para la infancia y la juventud, coedición de la Asociación de Autores de Teatro y La Avispa, descubrí lo poco, y a mi entender mal, que se escribe para adolescentes y jóvenes, al menos jóvenes hasta los 18 o 19 años, pues creo que en general mucho del teatro “de adultos”, puede llegar con cierta facilidad a jóvenes a partir de esa edad.
Las obras que leí, para empezar, apenas utilizan personajes jóvenes con los que chicos y chicas puedan identificarse más fácilmente, y las que sí lo hacen utilizan estereotipos clásicos: bar de copas, falta de compromiso de los jóvenes... Lo peor que pude descubrir es el empeño adoctrinante, casi todas las obras tenían moralina y algunas eran verdaderos panfletos de exaltación de personajes históricos supuestamente ejemplarizantes. Al final, bien miradas estas obras, era difícil entender por qué se habían encuadrado dentro de la categoría juvenil. ¿Se pueden establecer criterios para ello? Solo se me ocurre uno: que sepa conectar con las formas estéticas y niveles de reflexión de las personas que tienen esa edad, pongamos entre 12 y 18 años, aunque entre esas dos franjas de edad halla serias diferencias pues tal vez sean edades en las que los cambios, tanto físicos como emocionales e intelectuales, van más rápidos. Es una tarea difícil si no se tiene un contacto muy directo con personas de esas edades, y aún teniéndolo. Una vez me pasaron una obra de un profesor de instituto de secundaria que dirigía a adolescentes y jóvenes en teatro y la obra trataba sobre una madre y una hija de taitantos que tenían el “vicio” de ir al bingo y el marido muerto se aparecía para convencerlas de que lo dejasen por su memoria. Un tema muy juvenil, unos personajes fácilmente asumibles por adolescente, vamos. No salía de mi asombro según la iba leyendo. Eso sin tener en cuenta el sospechoso parecido con sainetes españoles del siglo pasado similares. Mi pregunta fue, ¿cómo ve este profesor a los adolescentes con los que trabaja? Mi respuesta: no los ve, solo parecía ver mano de obra maleable para poder estrenar sus obras de teatro.
Evidentemente, lo que voy a plantear a continuación, no es la única forma posible de escribir teatro para adolescentes y jóvenes. Pero lo que si he podido ver desde mi experiencia más directa es a cientos de adolescentes riendo, llorando, bailando..., siendo cómplices de las aventuras de los personajes que veían ante si. Y lo he visto en obras más profesionales, como Yai, un precioso canto a la grupalidad adolescente creado por la Compañía Lavi e bel, de Emilio Goyanes, o el manual de sexualidad para jóvenes que es la obra Sin vergüenzas, de Felipe Loza y Garbi Losada. Y permítaseme aquí un poco de falta de humildad, lo he visto las veces que se han representado Bajo tierra y Kasa Esperanza, las dos obras que dirigí en el proceso de 3 años que estuve conviviendo, casi de continuo, para bien o para mal, con jóvenes entre 15 y 18 años. Ya antes había estado en contacto con personas de esas edades o menores en esa típica labor que tantos hemos desarrollado de monitor de parroquia o asociaciones juveniles.
Para empezar, esa cercanía es muy importante, pero cercanía no para censurarles o moralizarles: cercanía para escucharles; proponerles temas y que los traten, pero creando el clímax necesario para que los traten desde lo más profundo de si mismos, sin que caigan en la trampa que tan bien se nos da a esa edad de decir lo que los adultos quieren oír, y todos tan contentos. Es fascinante escucharles hablar, no sobre los tópicos que todos esperan (botellón, drogas, ligues...), sino sobre la muerte, el futuro, las diferencias, el otro, el extranjero, el propio grupo, los adultos, sexo, drogas, música, cultura... Y de ahí a proponerles ejercicios concretos de movimiento teatral no hay nada. Y los textos saldrán solos, porque serán ellos mismos quienes los vayan sacando de su interior. Enfrentarles a situaciones cotidianas o extracotidianas desde ellos mismos, solucionando problemas creados en la improvisación más absoluta, y solucionándolos desde sus propios recursos emocionales e intelectuales, y, lo que para mi es más importante de cara a la puesta en escena, desarrollando e inventando su propia estética escénica, utilizando diversas tecnologías: música en directo con los que sepan tocar instrumentos o manejar mesas de sonido, música enlatada fácilmente reconocible por ellos, uso de cámaras digitales o teléfonos móviles, estética play station o videoclip...
Pero claro, aquí empieza el problema para el autor teatral: a los autores nos gusta mucho, demasiado, ser autores, y en esta forma de crear el autor no es realmente el autor de la obra, la obra ha ido surgiendo en el proceso de trabajo, de acercamiento, en el proceso vital de los mismos adolescentes y jóvenes. El autor se limita a hacer dramaturgia, a convertir en texto lo que ha visto y oído; por tanto, su figura como autor teatral queda difusa. Lo que no es ninguna novedad pues hasta el final de la Edad Media y principios de la Moderna las obras salían y se desarrollaban sin que fuese importante quien era el autor, o se iban modificando cuando caían en manos de unos y otros. Incluso la obra de Shakespeare fue más importante que él mismo mientras vivió. El que el autor sea más importante que la obra es algo moderno y para mi, sinceramente, bastante lamentable.
Toda una experiencia vital escribir para adolescentes y jóvenes si no se hace desde nuestra cálida habitación y desde una conciencia cargada de tópicos y prejuicios. La realidad está llena de historias con miles de jóvenes dispuestos a vivirlas sobre un escenario.