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sábado, 5 de septiembre de 2026

Poema del día: "Tras la marea", de Salma Khadra Jayyusi (Palestina, 1925-2023)

La marea se retira poco a poco. Y el poniente
chupa casi las sombras.

Ayer, un ayer próximo,
aquí tenías el mundo, tenías la existencia;
los secretos enteros de la vida y los sueños humanos.
Y por su amado beso,
el zumo de la muerte inesperada se había trocado en vino generoso,
dulce como las aguas del Edén y el Éufrates.
¡Final de los anhelos en el ayer cercano!
¿De verdad, tu feliz sombra se plegará bajo la tierra,
para que los siervos de la luz queden sin cielo?
¿Quién sembrará paciencia en este suelo de dolores
y amainará los fuegos en el pleno desastre?
¿Quién secará el amargo llanto del corazón,
y salmodiará aleluyas al oído de las madres sin hijos?
¿Quién dará nuevos sueños al pobre?:
sombras, huríes, jardines,
limpios ríos de vinos y miel.
¿Quién sostendrá al hambriento al despertar soñando?
¿A los que tejen raros sueños imposibles:
altos lechos en tronos de brocado,
cálices de elixir sellados con almizcle fundido,
uvas, parras umbrosas?
¿Quién podrá sacudir látigo de castigo ante el invasor?
Más aún, ¿quién atizará el fuego ante el pecado?
¿Cómo juntará el mal su suciedad,
en las almas cobardes, con el terror al fuego?
¿Cómo resistirán los humildes devotos sin promesas?
¿Cómo los miserables obstinados se contendrán sin amenazas?
¿Y cuál será el destino de los incapaces,
de esos que se apoyan en el cielo?
Si mañana el débil se ve obligado
a exprimir el sustento de sus nervios,
a no vivir de las fuentes de la esperanza.

Embriagado este tiempo en lo desconocido, no desea semejante.
Embriagado en la extraña fuerza de la razón,
exige conquistar la luz de las estrellas,
invade el horizonte, traga los viejos cielos.
Y mientras se dispone —ya duro el corazón—
para vestir con ropa luminosa el tenebroso mar desconocido,
la gran sombra se arruga, para dejar al hombre
desnudo, bajo el sol...

Salma Khadra Jayyusi, incluido en Poetas árabes realistas (Ediciones Rialp, Madrid, 1970, ed. y trad. de Pedro Martínez Montávez).


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viernes, 24 de julio de 2026

Poema del día: "Shalom", de Samih al-Qasim (Palestina, 1939-2014)

Deja que otro cante la paz,
la amistad, la fraternidad y la armonía.
Deja que otro cante acerca de los cuervos.
           Alguien va a aullar por las ruinas en mis poemas
           por el oscuro búho que acecha los restos de las palomas.
Deja que otro cante la paz,
           mientras murmura el grano con el viento en el campo,
           anhelando el eco de la canción de los segadores.
Deja que otro cante la paz,
mientras allá, tras las cercas de púas,
           en el corazón de las tinieblas,
           los campamentos se acobardan.
Sus habitantes
se refugian en la tristeza y en la ira
y en la tuberculosis de la memoria.
Mientras allá, la vida se apaga
para nuestro pueblo,
para los inocentes que nunca hicieron daño en su vida.
Y mientras tanto, aquí,
tanto ha llovido… con tanta abundancia…
Sus antepasados plantaron tanto para ellos,
           como, por desgracia, también para los demás.
Esta herencia –los dolores de tantos años– les pertenece ahora.
Así que dejen que los hambrientos coman hasta hartarse.
Y dejen que los huérfanos coman las sobras del banquete del mal.
Deja que otro cante la paz.
Porque en mi país, en sus valles y colinas
la paz ya ha sido asesinada.

                                                          1964

Samih al-Qasim, incluido en Revista Descontexto (12 de octubre de 2025, Chile, versión de Juan Carlos Villavicencio).


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miércoles, 1 de julio de 2026

Poema del día: "Palestina A-Z (P)", de Mosab Abu Toha (Palestina, 1992)

Un poema no son sólo palabras colocadas sobre una línea. Es una prenda. Mahmoud Darwish quería construir su hogar, su exilio, partiendo de todas las palabras del mundo. Yo tejo mis poemas con mis venas. Quiero construir un poema como un hogar sólido, pero espero no tener que hacerlo con mis huesos.
El 23 de julio de 2014, un amigo me llamó y me dijo: "Mataron a Ezzat". Pregunté cuál Ezzat. "Ezzat, tu amigo". El teléfono resbaló de mi mano y empecé a correr, sin saber a dónde.
¿Cómo te llamas? Mosab. ¿De dónde eres? De Palestina. ¿Cuál es tu lengua materna? Árabe, pero está enferma. ¿De qué color es tu piel? No hay suficiente luz que me ayude a ver.

Mosab Abu Toha, incluido en Periódico de poesía (12 de mayo de 2025, UNAM, México, versión de Ahmad Diab).


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domingo, 21 de junio de 2026

Poema del día: "Le pregunté a mi amiga...", de Plestia Alaqad (Palestina, 2001)

Le pregunté a mi amiga:
¿No puede esperar tu llanto?
Me respondió con los ojos llenos de lágrimas:
No, no tendré tiempo para llorar mañana.
La vida es una carrera
y estoy cansada
de perseguir al tiempo que está matando todo lo que va quedando de mí.
En mi contra corre el tiempo y yo corro contra él…
no puedo parar ni siquiera a tomar un respiro
¿Por culpa del tiempo? Es que no se detiene nunca.
Le dije: estoy cansada, como tú
pero de esperar por un tiempo que no pasa
por un correo que no llega
por un teléfono que no suena
el tiempo está matando cualquier esperanza que viva dentro de mí.

Plestia Alaqad, incluido en Revista Descontexto (12 de octubre de 2025, Chile, versión de Juan Carlos Villavicencio).


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jueves, 28 de mayo de 2026

Poema del día: "Inmigrante", de Lena Khalaf Tuffaha (Palestina, 1975)

No llevo abrochado el cinturón de seguridad.
Veo cómo se deshace la carretera
detrás de nosotros como una cinta de polvo.
Desde el asiento trasero del Datsun de mi tío
Ammán parece apenas un rincón tierno
del color del pelo de mi osito de peluche.
Sus casas amontonadas unas contra otras
en sus siete colinas resecas
tienen el mismo tono de piel que mi familia—
almendra de la frente de mi madre,
trigo de los brazos de mi padre,
té con nata de las manos de mi abuela.
Nos alejamos por el único camino que conduce al aeropuerto.
Nos alejamos de esta ciudad de casitas de muñecas
de mi infancia de cuentos donde trepaba árboles
y de las risas de mis demasiados primos.
Nos alejamos de la guerra inminente.
Nos alejamos
porque podemos irnos
en la alfombra mágica azul marino
de nuestros pasaportes estadounidenses
que nos lleva a un lugar seguro y sin simulacros de bomba
al lugar donde se fabrican
los aviones
y al lugar donde el presidente
dará la orden para enviarlos
a mi infancia de cuentos
sobre las siete colinas
al lado de los vecinos que a partir de ahora
se convertirán en refugiados.
Vamos en coche y yo
no me siento a salvo
alejándome de
mí misma y de todo lo que conozco
hacia el gran milagro de
un país tan grande
que las guerras se mantienen a miles de kilómetros de distancia.
Mi joven vida deja de ser mi vida
en el camino que dejo atrás
donde conozco todos los nombres de
los árboles en árabe
rumman saru zayzafoon
y conozco el lugar de cada colina
donde las amapolas carmesíes vuelven cada primavera
y sé cuál es la mejor panadería para comprar
panqueques de Ramadán antes de romper el ayuno.
En el asiento trasero del Datsun de mi tío
quiero flotar atravesando la ventanilla
al pasado
cuando agosto solo era helado por la tarde
y juegos de cartas por la noche
y el crujido del papel de estraza y
la cinta
que cubría los cuadernos,
frescos como el pan de esta mañana,
listos para recibir el próximo año escolar:
ecuaciones matemáticas,
poemas,
historias de batallas.

Lena Khalaf Tuffaha, incluido en Periódico de poesía (12 de mayo de 2025, UNAM, México, versión de Ahmad Diab).


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martes, 19 de mayo de 2026

Poema del día: "Canción vieja", de Nima Hasan (Palestina, 1980)

«Te amo» es suficiente.
Una frase más larga requiere muros en expansión, campos de refugiados,
y una niña con trenzas largas como campos de trigo,
un caramelo en espiral del color de una nube arco iris
entre sus dedos.
Una frase más larga requiere una temporada
en la que crezca caña de azúcar.
«Te amo» es suficiente,
así que escríbelo, entonces,
en un gran trozo de tela,
para sustentar a los devotos de la mezquita,
a los siervos del Misericordioso
y a los vendedores ambulantes de bebidas azucaradas.
«Te amo» se convertirá en una letanía
para todas las calles en ruinas.
Todos la pronunciarán:
el vendedor de tabaco,
el ladrón de harina,
y los que posean
una hogaza de pan
o la vaina de una bala
y un burro con un carro roto.
También les daré otra lista —
los nombres de los que fueron asesinados,
los que dejaron la ciudad sin un «Te amo»,
los que respiraban a través de agujeros obstruidos,
anhelaban un rastro de perfume
en una botella de contrabando.
Mira, los puestos de control te abren los brazos.
Te amo —
dilo otra vez
como una rebelde
o un soldado
que leyó mal el mapa.
Las madres buscan henna
por el mercado de Zawiya,
buscan un cuenco en la oscuridad de las tiendas.
Te amo —
repítelo.
Dale a una vieja canción
la oportunidad de explicarse.
Un mechón de pelo blanco
iluminará tu camino.
Una linterna,
una ramita de albahaca
y un país
que camina solo
sin perder su camino
serán entonces tuyos.
Te amo —
obliga a la ciudad a escuchar en voz alta.
¿Acaso el código tribal no concede a los hombres un minarete?
Entonces alza tu voz al más grande,
antes de que nos caiga el pecado y la última hoja encima.
Las sombras traicionan a sus árboles,
a sus cabezas descubiertas,
a sus cuellos que son guías de los hambrientos.
Este miedo — quémalo.
Y estruja los pechos de las madres,
mezcla su leche con la de los higos.
Deja que el niño crezca salvaje y fuerte.
Deja que recoja sus dientes de leche
detrás de sus labios fruncidos
y se trague las palabras que deja caer,
antes que tenga que pronunciarlas
en un arranque de lágrimas.
Te amo —
mientras el niño llore hasta quedarse dormido.
Deja que tus instintos fluyan.
Llama al notario
antes de que preste juramento,
y deja toda tu herencia
a un hombre que libró una guerra
con la que no tuvo nada que ver,
un hombre que gritó por toda la tierra:
«Te amo»,
y luego incendió todos los jardines.

Nima Hasan, incluido en Revista Descontexto (25 de agosto de 2025, Chile, versión de Juan Carlos Villavicencio a partir de la traducción de Huda Fakhreddine).


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sábado, 25 de abril de 2026

Poema del día: "Mímesis", de Fady Joudah (Palestina, 1971)

Mi hija
                       no quería matar a una araña
Que hizo su nido
Entre los manubrios de su bicicleta
Por dos semanas
Ella esperó
Hasta que se fue sola

Si deshaces la telaraña le dije
se dará cuenta
Que ésta no es su casa
Y podrás irte en bicicleta

Dijo así es como los demás
Se convierten en refugiados, ¿verdad?

Fady Joudah, incluido en Periódico de poesía (12 de mayo de 2025, UNAM, México, versión de Ahmad Diab).

Otros poemas de Fady Joudah


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jueves, 16 de abril de 2026

Poema del día: "Capitalismo tardío", de Zena Agha (Palestina, 1992)

aún joven despierto
oigo el océano

en este estado de continua
fuga me inclino

escucho el agua
correr y luego posesivo

en la mezquita de Kilburn
un hombre aclara:

eso es música.
Un cuerpo siempre

perturbado en camas
extrañas. Agazapada afuera

esas estrellas asustan,
un dosel de

ojos cubierto de joyas, una negrura
implacable persiste

en el cruce de los caminos
la forma en que los hombres aún te abrazan

aunque hayas crecido.
Esta casa está llena y

llena de paltas,
mangos, guayabas saca

una papaya tan grande
como un recién nacido

del congelador de manera
imprudente, atraviesa una naranja

sanguina con una cuchilla letal
y sacraliza las semillas

como renacuajos, péscalas
con una cuchara, córtalas en cuatro

y luego vuelve a cortarlas en cuatro
devóralas con yaca

para desayunar, las pieles
una serpiente desechada

las pepitas, las balas.
Lento exotismo.

¿Y qué hay de su entrega?
Escucha: si trabajas

porque el papel te
obliga, entonces el destino dejó

sin sabor tu vida entera.

Zena Agha en Objects from April and May (2012), incluido en Revista Descontexto (9 de junio de 2025, Chile, versión de Juan Carlos Villavicencio).


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martes, 24 de marzo de 2026

Poema del día: "Nacidos el día de la Nakba", de Mohammed El-Kurd (Palestina, 1998)

Tu crueldad reescribió mi autobiografía
en versos viscerales
cuchillas en la lengua,
una boca preñada de
truenos.

Tu crueldad me dijo que siguiera
adelante,
que mirara,
que escuchara.

Nací en el cincuenta aniversario de la Nakba
de una madre que recogía aceitunas
e higos
y otros versículos del Corán,
watteeni wazzaytoon (1).
Mi nombre: una bomba en una habitación blanca,
una sospecha que camina
en un aeropuerto,
política sin elección.

Nací en el cincuenta aniversario de la Nakba.
Afuera de la sala del hospital:
protestas, hule quemado,
rostros kufiyados y cuerpos desnudos,
piedras arrojadas a los tanques,
tanques rotulados de banderas estadounidenses,
tierra
que huele a gas lacrimógeno, cielos cubiertos de
balas revestidas de goma,
unos cuantos cadáveres baleados, muertos
número de muertos en un titular.

Mi hermana
y yo
nacimos.

El nacimiento dura más que la muerte.
En Palestina la muerte es súbita,
instantánea,
constante,
ocurre entre respiros.

Nací entre poemas
en el cincuenta aniversario.
Los cantos de liberación que se oían fuera de la sala del hospital
le dijeron a mi madre
empuja.

(1) Corán, 95:1: "Por los higos y las aceitunas".

Mohammed el-Kurd en Rifqa (2021), incluido en Periódico de poesía (12 de mayo de 2025, UNAM, México).


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domingo, 15 de marzo de 2026

Poema del día: "Cuando aterrizas en el Aeropuerto Ben-Gurion", de Issam Zineh (Palestina, siglo XX)

una asamblea de águilas del desierto surge de tu rencor,
cada una lleva una piedra – esta para marcar la sangre
dejando tu cuerpo, tu rostro ahora una gruta blanca como la leche,
& otra de la basílica en tu corazón destruido, en parte,
por tu propia revuelta, & otra por la reconstrucción,
& otra piedra angular para la puerta de la humildad que impide
a otros entrar cabalgando, otra del fondo
de tus entrañas que son los campos de los pastores, otra
de la cueva donde enterraban niños si se pudieran seguir
enterrando aquí, otra del asentamiento, del valle del fuego,
del bazar, de la ciudad con cúpulas de esmeralda, para la pesca reciente
(la favorita de tu bisabuelo), otra para la población que
se dispara hacia las nubes, otra para lo concedido & otra
para lo quitado, otra por cada nombre del rebaño:
un cónclave, un fulgor, nadar, por cada nombre
del rebaño que ya conoces: congreso, extravagancia, asedio,
junco, dispersión, por el nombre del rebaño que
ya conoces & usas como recuerdo: una omnisciencia,
una ráfaga, un escalofrío, una colonia, una ascensión. Una
para la primera ciudad en enarbolar la bandera, la ciudad más antigua del mundo,
& otra de la cisterna que, seca por milenios, ahora se comienza a llenar.

Issam Zineh, incluido en Revista Descontexto (9 de junio de 2025, Chile, versión de Juan Carlos Villavicencio).


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viernes, 27 de febrero de 2026

Poema del día: "El signo de la victoria perdió un dedo", de Nasser Rabah (Palestina, 1963)

                                 A Amjad Arar Al-Atawneh

La tristeza es barata.
La muerte es un burro cansado que transporta ciudades y calles.
El hospital está lleno de llamadas de personas ahogadas.
El mercado está repleto de productos obsoletos.
Y mi corazón ofrece a la venta mis gemidos.
¿Quién me podrá escuchar la historia de Amjad?
¿Quién me dará un corazón y un minuto de silencio?

Con el conductor intentamos fotografiar los gemidos del bolsillo
de la camisa de Sial,
quienes se dieron a perseguir las partes del cuerpo esparcidas por
la ventana:
esta es la pierna de Hamada, estos son los sueños de Souad.
Intenté con los vendedores y me dijeron:
sólo somos vendedores,
intercambiamos las penas de la gente con papeles falsos
e historias venenosas,
y el mercado está lleno hasta el tope de pájaros
sacrificados que caminan como tú.

Volví con mi vecino, que tenía un hermano que
trabajaba en la televisión
y un sobrino de su única hija. Murieron en un noticiero.
Me dio vergüenza y no pregunté.

Fui a casa de Samir, el panadero,
y encontré a los vecinos sirviendo café en un funeral:
Samir, el hijo del panadero, murió de desnutrición aguda.

Corrí a lo de Mazen, el profesor de historia, y le dije:
"Bueno, éstás vivo", y le pregunté: ¿Alguno de ustedes ha muerto?
Me respondió: "No, pero a Hoda le amputaron las piernas,
Nahil necesita tratamiento en el extranjero
y Mahmoud también lleva meses desaparecido".
Me preguntó: "¿Qué te pasa?"
Le respondí que no tenía nada, ni historia ni geografía.

¿Quién me podrá escuchar la historia de Amjad?
¿Quién me dará un corazón y un minuto de silencio?
A quien me escucha le digo: era mi amigo.
Frente al espejo te vi riendo, te dije:
oh Amjad, ¿quién de nosotros estaba más cerca del otro?
Corrías de casa en casa, repartiendo dátiles de amor.
Y viertes de nuevo tus lágrimas en mi palma.

- ¿Qué te pasa?
- Nada, solo estoy cansado.

Por todas partes, detrás de ti,
se elevan tus palmeras
extendiendo sus brazos a Dios
y agradeciendo a tu corazón, mientras tú, oh Amjad,
tan sólo te glorificas a ti mismo.

Éramos como un signo de la victoria elevado ante el cansancio.
Y ahora un dedo se perdió.
Desde hace diez años no conozco a nadie más que a ti,
tú no conoces a nadie más que a mí.
Hace diez años que no te pregunto: ¿Qué es esa cicatriz en tu frente?
Y tú no me preguntas: ¿Qué es esta herida tan fea en el cuello?
No basta con no preguntar, Amjad, y hacer la vista gorda.
Todas las heridas insignificantes de la vida las pasamos por alto sin decir palabra.
Nos basta con caminar juntos, no basta con caminar.
Ningún policía nos sigue, ni nosotros seguimos al policía del miedo.

La tristeza es barata.
La muerte es un burro cansado que carga úteros amputados.
El hospital está lleno de llamadas de personas ahogadas.
El mercado está repleto de productos obsoletos.
Y mi corazón ofrece a la venta mis gemidos.

Nasser Rabah en Un sexto dedo en cada mano (Multinacional cartonera, varios países, 2025, selec. y versiones de David Wapner).

Otros poemas de Nasser Rabah


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jueves, 19 de febrero de 2026

Poema del día: "Fobia", de Najwan Darwish (Palestina, 1978)

Me echarán de la ciudad antes de que oscurezca
Dicen que no pagué los recibos del aire
Que no pagué el precio de la luz.
Me echarán de la ciudad antes de que anochezca
Dicen que no pagué las tasas del sol ni de las nubes,
Me echarán antes de que amanezca
Porque discutí con la noche sin alabar a las estrellas
Me echarán de la ciudad antes de que abandone el útero
Porque durante siete meses escudriñé la existencia y escribí poesía
Me echarán de la existencia porque estoy del lado del vacío
Me echarán del vacío porque sospechan que estoy en contacto con la existencia
Me echarán de la existencia y del vacío porque soy fruto del devenir
Me echarán

Najwan Darwish, incluido en Periódico de poesía (12 de mayo de 2025, UNAM, México, versión de Ahmad Diab).

Otros poemas de Najwan Darwish


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martes, 10 de febrero de 2026

Poema del día: "Para que la guerra sepa que estoy aquí", de Yahya Ashour (Palestina, 1998)

Hay más fantasmas mirándome en mi cuarto
mientras cae cerca otro misil.

Estoy acostado en mi cama
sin pensar en cosas triviales como dormir,
pensando que el próximo seré yo.

En una habitación oculta para el Este o el Oeste,
cerré la puerta para que mi casa no se vea,
cierro los ojos para no ver mi propia habitación,
y dejo abierta la ventana de par en par
para que la guerra sepa que estoy aquí.

Con cada misil que explota cerca,
intento congregar a toda la casa en mis brazos.
El alma del hogar casi surge de bajo la tierra.
Mi espíritu apenas retorna al lenguaje,
mientras ambos seguimos temblando.

Me duele el estómago como si me tragara un tanque,
mi cabeza explota como si me hubiera golpeado un misil.
Mis huesos bebieron toda la sangre de mi cuerpo,
y me estrangula la ansiedad.

Sobrevivo a la muerte,
pero no es que vuelva a vivir.
Canto, rezo por mis heridas,
y espero que algún día ellas me lleven al cielo.

Yahya Ashour, incluido en Revista Descontexto (23 de abril de 2025, Chile, trad. de Juan Carlos Villavicencio).


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lunes, 26 de enero de 2026

Poema del día: "Ahora que terminó la guerra", de Nasser Rabah (Palestina, 1963)

Ahora que terminó la guerra,
el cuerpo que perdí,
mi cabeza, mis dedos, mis brazos,
vuelve a estar disponible,
como si acabara de regresar a su lugar.

Ahora que terminó la guerra,
miro al cielo,
y extraño los pájaros y las nubes.
Nada de aviones.

Ahora que terminó la guerra,
la escoba barre polvo, trozos de vidrio,
tornillos de puertas rotas,
barre las piedras derrumbadas de las paredes,
fragmentos de tazas de té doradas,
el marco de fotos familiares,
juguetes para niños, platos playos,
lo acumulo todo aquí en mi corazón.

Ahora que terminó la guerra,
mi madre viene a disculparse,
dice: ya no hay lugar para recibirles.
El cementerio se llenó, por fin.

Ahora que terminó la guerra,
pongo mis manos sobre mi cabeza y corro,
no hay sol ni lluvia, no hay prisa,
me acostumbré a proteger mi cabeza.

Ahora que terminó la guerra,
me hago mucho, mucho pan,
un pan para cada amigo,
y voy al cementerio.

Ahora que terminó la guerra,
pienso en dormir.
Mis amigos viajeros
regresan todos
para pasar la noche juntos.
En soledad, bebo té.

Ahora que terminó la guerra,
apago el teléfono y duermo.
Otra guerra comienza en pesadillas.

Nasser Rabah en Un sexto dedo en cada mano (Multinacional cartonera, varios países, 2025, selec. y versiones de David Wapner).

Otros poemas de Nasser Rabah


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jueves, 8 de enero de 2026

Poema del día: "Una estación", de Nidaa Khoury (Palestina, 1959)

Parada en la estación
Cazando mi hambre
Mis manos son bosques sin trigo
Sin pedazo de pan
Mis muslos son palmeras devoradas por fechas de
Diáspora
Mi pecho está lleno de peces hambrientos
Y un campo de miseria es mi frente
Ellos me cazan…
Ni bosque, ni desierto, ni mar, ni campo
Esta es mi nueva patria para los tiempos nuevos

Nidaa Khoury, incluido en Revista Descontexto (10 de abril de 2025, Chile).


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viernes, 31 de octubre de 2025

Poema del día: "Naturalizada", de Hala Alyan (Palestina, 1986)

¿Puedo arrancarme la tierra como si fuera un corcho?
Derramo todo durante el almuerzo. Mi padre nunca aprendió a nadar.
Sé que ya he dicho demasiado.
Mira, van apareciendo las maravillas. Mira, los chicos
ven Vice de nuevo. Brillos y citas pegajosas.
Les gusta entender. Les gusta jugar al abogado del diablo.
Mi padre juega fútbol. Hace mucho calor en Gaza.
No es lugar para una trenza de niña. Bajo
ese ascensor de hospital. Cuando esto termine.
Cuando esto termine, no habrá más que silencio.
Los colegas me felicitarán por el alto al fuego
y estiraré mis dientes hasta convertirlos en un país.
Como si no llevara a Al Jazeera al baño.
Como si no rezara en árabe entrecortado.
Está bien. Les gusto. Les gusto en un museo.
Les agrado cuando escupo a mi padre de mi boca.
Hay un silbido. Hay un misil golpeando la tierra como un puño.
Dibujo un mapa de Pantene en la cortina de la ducha.
Rompo un Clonazepam con los dientes y nado.
El diario dice tregua y los supermercados C-Mart
vuelven a vender semillas de granada. Metáfora tonta.
Arruiné la velada. Me dieron una vida. ¿Es frívolo esto?
Los domingos son días de tarot. Los martes son para tacos.
Hay una gotera en el baño y la arreglo
en treinta minutos exactos. Toda esa agua de sobra.
Todos esos números al costado de la pantalla.
Aquí está tu matemática. Aquí tu opinión en caliente.
Ese número no es un número.
Ese número es una primera palabra, un apodo, una canción de cumpleaños en junio.
No debería tener que decirte eso. Aquí está tu testimonio,
aquí tus vacaciones en la playa. Imagina:
dejo de correr cuando estoy cansada. Imagina:
aún queda el mes de junio. Dime,
¿qué página editorial va a garantizar su muerte en la agonía?
¿Qué editor? ¿Cuál es la línea roja? ¿Qué bolsillo?
Qué tierra. Qué sacudida. Qué silencio.

Hala Alyan, incluido en Revista Descontexto (4 de marzo de 2025, Chile, trad. de Juan Carlos Villavicencio).


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viernes, 10 de octubre de 2025

Poema del día: "El siglo veinte", de Kamal Nasser (Palestina, 1925-1973)

¿En qué tiempo vivimos?
¿En qué tiempo?

Así como olvidada,
en un rincón cualquiera del periódico,
una noticia dice:
Mueren de hambre sesenta personas en la India.
La gente muere de hambre en pleno siglo veinte,
en la segunda mitad del siglo veinte.
Y al tiempo que gritamos, pavoneándonos:
El hombre ha sometido los espacios
e invadirá la Luna el día de mañana,
sobre la Tierra, mientras,
y a los ojos de todos,
muere de hambre ese hombre.

¡Ah, edad de libertades!
¡Edad de los científicos prodigios!
¿Cuántos dramas ocultas en tu rostro?
Millones y millones de dólares
se truecan, al instante,
en un navío espacial.
Y las gentes perecen, de crisis,
en la Tierra.
¿De qué le vale al hombre someter los espacios
si no posee, en cambio,
con qué llenarse el vientre?

¡Ah, edad de los científicos prodigios!
¡Edad del individuo!
¿Cómo vamos un día a cubrir la vergüenza,
si nos vemos sin máscara?
Miserables—lo somos—
y más que miserables,
pues dejamos al hambre robamos los amigos.
Porque vive la hormiga,
y vive el pez,
y el pájaro,
¿y puede el hombre, en cambio.
seguir muriendo de hambre?

¿En qué tiempo vivimos?
¿En qué tiempo?

Kamal Nasser, incluido en Poetas árabes realistas (Ediciones Rialp, Madrid, 1970, ed. y trad. de Pedro Martínez Montávez).


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viernes, 26 de septiembre de 2025

Poema del día: "Jenin", de Nathalie Handal (Palestina, 1969)

Una noche sin una manta, una manta
que pertenezca a alguien, alguien
que vive en nuestra casa.
Todo lo que quiero es que el silencio de la culpa
desaparezca, todo lo que quiero es que caigan palabras de lenguas
moribundas, todo lo que quiero es una hilera de olivos,
un campo de tulipanes, para olvidar
el laberinto de intestinos, las comisuras secas
en la boca del soldado, todo lo que quiero es que
el niño pequeño de ojos negros deje
de preguntarse cuándo parará la fiebre
cuándo el ruido, todo lo que quiero es
agua, una hogaza de pan,
ayuda para el brazo desgarrado del extraño,
todo lo que quiero es lo que heredamos
de las palomas, una perfecta línea blanca –
                               ¿dónde están los cuerpos?

Nathalie Handal en The lives of rain (2005), incluido en Revista Descontexto (4 de marzo de 2025, Chile, trad. de Juan Carlos Villavicencio).

Otros poemas de Nathalie Handal


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sábado, 23 de agosto de 2025

Poema del día: "Casas", de Walid Khazendar (Palestina, 1950)

Una nube de migrantes en sus ojos,
y en su maletín de cuero un libro, un lápiz, la fotografía familiar
el óxido de las bancas en sus manos, las barandas y los pomos de las puertas,
el óxido de cada apretón de manos en sus manos.
El maletín apoyado en el muro –
hará aparecer de ahí primero sus recuerdos o
como un mago podría hacer aparecer un país:
una casa,
una calle,
una capital.
Cerró los ojos y se recostó sobre el hombro de sus costumbres familiares.
No querrá como amigo a otro florero,
no se confesará a una cama que va a volar en el próximo ataque,
no se hará un té ni va a cantar,
caminará mucho rato de un lado a otro entre el pórtico y la cocina
y oirá con atención algún sonido procedente de la puerta del jardín.
Pero sólo va a escuchar el crujido de las hojas bajo los pies
que pasan
y luego
ya se van.
Sólo queda el murmullo de las conversaciones en las casas de al lado.

Walid Khazendar, incluido en Revista Descontexto (17 de febrero de 2025, Chile, versión de Juan Carlos Villavicencio).


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domingo, 20 de julio de 2025

Poema del día: "Jerusalén", de Hanna Abu-Hanna (Palestina, 1928-2022)

Yo estaba en Jerusalén
y salí al alba
a caminar por la ciudad y sus alrededores.
Los arcos de la Ciudad Vieja de Jerusalén son un cofre abierto
las numerosas cúpulas, los minaretes –
son un beso triste bajo el sol
si bien la vida continúa, como siempre.
Las puertas son amplias.
El periodista pavimentó el camino con sus noticias
las noticias reclamaron un muro en la tierra.
La fruta de la mañana para los viajeros en la Puerta de Damasco.
El corazón abraza sus heridas y es consolado por sus visiones.

Hanna Abu-Hanna, incluido en Revista Descontexto (8 de enero de 2025, Chile, versión de Juan Carlos Villavicencio).


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