viernes, 6 de febrero de 2015

Poema del día: "Una historia al dente", de Ida Börjel (Suecia, 1975)

Yo le traigo fuerza y cosas a mi madre. Yo ando por sitios donde mis hermanos puedan verme. Al atardecer yo reúno a mis hermanas y las meto en la casa. Las hermanas italianas tienen la boca muy grande y hay que reunirlas. Las hermanas francesas son boconas y no se reúnen. Son criaturas obstinadas, concentradas en sí mismas y con tacones altos. La hermana británica se niega a que la reúnan, ella se reúne a sí misma y se queda dentro de la casa. Las hermanas italianas de pura cepa y de cejas expresivas siempre tienen algo que decir. A la hermna sueca no se le ocurre decir nada. Ella se ríe tontamente y se queda bajo el sol poniente. Las hermanas danesas van siempre provistas de unas agujas para que yo guarde la distancia. Las hermanas portuguesas tienen demasiado sueño para que se den cuenta de que alguien quiere reunirlas. Las hermanas italianas se sientan muy derechas en sus sillas y toman buen café italiano fuerte y azucarado. Las costumbres cafeteras de los demás no les sirven para nada. Los suecos también toman café pero sólo en grandes cantidades. El café italiano es espeso y muy bueno para empezar el día. Yo estoy lo suficientemente crecidita como para encargarme de mis hermanas. Ya soy grande y puedo lograr que se sientan bien. Yo las junto con esmero y las hago reír. Ellas se dejan reunir y entonces no hay que tenerle miedo a mis hermanas. Yo las junto. Yo se lo muestro a mi mamá, eso lo sé hacer. Ella es tan bonita, ella es la mar y la montaña y también la tierra. Ella remueve los guisos en pesadas cacerolas con un cucharón. Yo junto a mis hermanas italianas con valor para testificar. Nos reunimos en torno a la mesa. Todos los miembros de una familia italiana saben cómo sentarse a comer con sustancia y prestancia. Sólo entonces la mamá italiana trae sus cacerolas.

Ida Börjel en Sonda (2004), incluido en Mujeres en el Norte. Trece poetas suecas (Devenir, Madrid, 2011, selec. y trad. de René Vázquez Díaz).

Otros poemas de Ida Börjel
Una historia con frío y calor

2 comentarios:

  1. Gracias por aceptar mi participación, me siento honrada.

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    1. Y si encima te gusta la poesía, disfrutarás de lo lindo aquí. Un abrazo.

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