lunes, 31 de enero de 2011

Lecturas: 'Trilce' (1922), del poeta peruano César Vallejo: Un libro -casi- imprescindible para quienes quieren escribir poesía


No cabe duda de que Trilce (1922), el intenso poemario que escribiera el poeta peruano César Vallejo, es un libro de difícil lectura. Pero precisamente por eso, es el libro ideal para perderle el miedo a la poesía, ese miedo visceral a no entender algo que no está hecho para ser entendido, sino vivido, experimentado, trasmitido, comunicado. El uso del lenguaje, las nuevas relaciones que Vallejo establece entre las palabras son capaces de trasmitirnos muchas cosas.
   En el periodo posterior a la publicación de Los heraldos negros (1918), Vallejo perderá a su madre, pasará cuatro meses en prisión y sufrirá un doloroso desengaño amoroso. Su perplejidad de hombre bueno frente a la vida se acrecentará: es en ese periodo en el que escribirá Trilce. Y dolor, el dolor ante la imposibilidad del lenguaje para expresar la infinitud de cosas que el poeta quiere expresar.
   El trabajo de construcción y reescritura que hizo Vallejo en este poemario fue ingente. Originalmente, algunos poemas tuvieron título cuando se publicaron sueltos en periódicos y revistas, otros fueron recortados o seccionados para aparecer en el libro, hasta juntar los simbólicos LXXVII poemas que lo componen. Encontraremos una mezcla desconcertante de técnicas y estructuras con las que Vallejo buscaba, precisamente, una ruptura con las diferentes corrientes y tradiciones poéticas.
   Algunos poemas son tremendamente sencillos de leer, con referencias, por ejemplo, a su infancia o a los amores del autor; otros son mucho más crípticos y en otros ni siquiera se desarrolla un asunto, en los que la palabra, al margen incluso de su significado, cumple una función poética. Estos últimos poemas carecen de sentido: las palabras usadas, aparentemente inconexas entre sí, crean diferentes atmósferas que el lector o lectora captará, como la incertidumbre que nos golpeará en el poema XII.
   Una de las relaciones más complejas con que nos encontramos en Trilce es la oscura trama que Vallejo crea alrededor del uso de números dentro de los poemas.
   A mi entender, el asunto central del poemario es la horfandad con que el ser humano es arrojado al mundo, y el dolor y desamparo que esto ocasiona en nuestra vida. De aquí surgirá la permanente añoranza de la madre que acompañará toda la poética de César Vallejo.
   El imparable y monótono paso del tiempo es otra de las constantes angustias vitales que viviremos en Trilce: nos toparemos con decenas de palabras que, directa o indirectamente, nos evocarán esta angustia ("las siete caídas de esa cuesta infinita", verso que termina como comienza, pues no olvidemos que el siete representa el siempre en la tradición bíblica).
   En Trilce, el poeta peruano abrió nuevos caminos de libertad para la poesía; destruyó y creó vocablos, expresiones y relaciones a su antojo. Pero, paradójicamente, también cerró esos mismos caminos, al punto de que, al menos en castellano, es difícil encontrar un poemario tan osado como éste. De hecho, el mismo Vallejo, con excepción de algunos poemas en prosa, volvió después a una escritura más "convencional", si es que este término puede aplicarse a su poesía. Tal vez, si hubiese profundizado en esa línea poética, su conclusión hubiese sido el silencio. Afortunadamente, Vallejo no llegó a eso y siguió deleitándonos con los pocos versos que pudo escribir hasta su prematura muerte: sus poemas en prosa, la recopilación póstuma Poemas humanos o el soberbio España, aparte de mí este cáliz.

Francisco Cenamor

Poemas de César Vallejo en este blog y artículos sobre su obra
A mi hermano MiguelAbsolutaÁgapeAlgo te identifica...Altura y pelosConsiderando en frío, imparcialmente...Despedida recordando un adiósEl alma que sufrió de ser su cuerpoEl pan nuestroEl buen sentidoEl poeta a su amada, Ello es que el lugar donde me pongo...En suma, no poseo...,  España, aparta de mí este cáliz (IIIVIIVIIIX. Invierno en la batalla de Teruel,  XII.  MasaXV),  EspergesiaFue domingo...He aquí que hoy saludo...Hoy me gusta la vida mucho menos...Intensidad y alturaLa cena miserableLa rueda del hambrientoLos anillos fatigadosLos dados eternosLos heraldos negrosLos mineros salieron de la mina...Los nueve monstruosLos pasos lejanosMe viene, hay días...No vive ya nadie...Para el alma imposible de mi amada,  Piedra negra sobre una piedra blancaQuiere y no quiere su color mi pecho...,  Quisiera hoy ser feliz de buena gana...Sermón sobre la muerteTraspié entre dos estrellas,  Trilce (XIXXIII,   XXXVI,    LXXV,), Un hombre pasa con un pan al hombro...Voy a hablar de la esperanza¡Y si después de tantas palabras...

11 comentarios:

  1. Agradecerte profundamente esta importante recomendación. Me quedé en "Los heraldos negros" y en otros...

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  2. Interesantísima reseña sobre Vallejo y sobre este libro, difícil donde los haya, que nos has mostrado.Para mí toda una lección.
    A seguir así.
    Besos

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  3. Lo estoy releyendo por enésima vez y me trasmite más hoy.

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  4. Encantado con tan fantástica reseña. Leeré Trilce, muchas gracias, de nuevo

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  5. Ya nos contarás cómo resultó la experiencia.
    Un abrazo.

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  6. A mí también me parece un libro imprescindible, aprendí a leer poesía de la mano de Vallejo, como buena peruana. Trilce siempre me sorprende.
    Un abrazo

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  7. Que osadía tan genial, que significados nuevos y relaciones de palabras tan inverosímiles y emocionantes.

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  8. Francisco: muy sugerente tu reseña. Precisamente he aconsejado este libro a mis alumnos de mis talleres de poesía, y creo que explicas algunas cuestiones medulares de su poesía, y sobre todo, me gusta lo que dices de perder el miedo a que un poema no se entienda. 'Trilce' es una pasada.
    Un abrazo,
    C. H.

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  9. Bueno Carlos, yo soy más un animador a la lectura que un crítico (aunque ya me gustaría tener más hondura de análisis) y cuando algo me gusta o me ilumina, como es el caso de Vallejo, vaya que si animo, jajajajajaja. Haces bien en dar a leer Trilce a tus alumnos, aprenderán mucho. Creo que no exagero si digo que Vallejo es el mejor poeta en lengua castellana del siglo XX, y, aún así, no suficientemente reconocido, le falta el público general, es más un poeta de poetas.
    Un abrazo.

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  10. Buen artículo poeta amigo, "radiografías" bien a Vallejo en tan pocas palabras.

    Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

    Frank Ruffino

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    Respuestas
    1. Es que le tengo muy leído, y aún así siempre descubro algo nuevo.

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