lunes, 7 de junio de 2010

Iván de la Nuez nos habla sobre el poemario 'Bagazo (poemas iberos)', del poeta cubano afincado en Madrid L. Santiago Méndez Alpízar 'Chago'

Bagazo (poemas iberos) (Efory Atocha Ediciones, Madrid, 2010)

El libro, quizá, no es el soporte ideal para alojar los poemas de Santiago Méndez Alpízar, Chago. Aunque este libro no mengua, en ningún caso, la posibilidad de adivinarles sus ámbitos “naturales”; los espacios a los que estos textos pertenecen por derecho propio. Los imaginamos en los muros de Madrid, como grafitis de una vida que imprime sus huellas en la intemperie. O bien en las pantallas del Metro; como aquellos anuncios agónicos de Jenny Holzer: Protect Me From What I Want.


Desde siempre, los poemas de Chago han deambulado solos por la ciudad. Unas veces perseguidos por él; y otras, por el contrario, saliéndole al paso (en un mal viaje cualquiera). Compañeros de la lisergia y el exilio, de la noche o la fotofobia del día después, son textos autónomos que dan cuenta, sin maquillaje, de este momento en que los ciudadanos han sido reducidos a su condición de urbanitas. Meros supervivientes de una ciudad hecha, cada vez más, a contrapié de sus habitantes.

Hay, en Bagazo, una historia inicial y una lengua materna que indican el origen de estos escritos. Y hay, en este libro, la perversión de aquel idioma seminal, desbordado por el lenguaje de la calle, la jerga de la noche, los agujeros negros de Madrid.

Como muchos otros escritores cubanos obsesionados con la ciudad –Cabrera Infante o Reinaldo Arenas entre los más grandes-, Chago no proviene de La Habana. Acaso por eso su pasión urbana tenga un punto bárbaro; como de conquista de la ciudad a marchas forzadas y sin contemplaciones. Para Alpízar, que es de un pueblo de Cuba llamado San juan de los Remedios, la ciudad no es, en ningún caso, un paraíso perdido sino el infierno buscado. A conciencia y sin concesiones. Es, también a veces, el infierno encontrado. Si leemos Bagazo, sabremos identificar esa búsqueda y ese hallazgo. Y que eso, precisamente, es lo que ha decidido compartir con nosotros este libro y este poeta.

Iván de la Nuez


L. Santiago Méndez Alpízar, Chago (San Juan de los Remedios, Las Villas, Cuba, 1970). Ha publicado Plaza de armas (Letras cubanas, Cuba) ; Rockason con Virgilio Piñera (Betania, Madrid); ¿Entonces, qué? (Editorial Verbum, Madrid, 2007). Su obra ha sido publicada en diferentes revistas y medios. Coordina la página de Literatura y Arte Efory Atocha. Reside en Madrid desde 1996.

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