por qué el pueblo llevaba el nombre de una flor
dejaron la pared blanca
está sellada con la hoja de un arce
fue la primera aparición
y por lo no sembrado podías decir
desde el día de la siembra
el mundo se agrandaba delante de las casas
donde el hinojo maduró para la despedida
entró el castaño por la puerta
y más aprisa caminan por él las hormigas
hoy la palabra promesa está mal vista
cualquier palabra proferida
pero ahí quedó en el suelo una taza
agujereada por tres sitios
escribes la promesa de la taza perforada
abandonado por los juramentos
el último haz de leña en el establo
recuerdas la palabra era
pero en este momento
el pájaro es solo la voz de la idea del paso
es solo el esfuerzo de darle forma cantando
aquí
en un nombre de flor y de lobo
en la alobada Margarita
25.06.11
Emilio Araúxo en Tal vez sí (2024), incluido en Nayagua. Revista de poesía (nº 39, junio de 2025, Fundación Centro de Poesía José Hierro, Getafe, trad. de Claudia González Caparrós).
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