Sólo los muertos me oyen; habito los sepulcros;
de mí mismo he de ser el enemigo eterno.
Para el cuervo es mi grano, del ingrato mi gloria;
sin llegar nunca a las cosechas, labro y siembro.
No me he de lamentar: ¿qué importa el aquilón,
el oprobio, el desprecio, el rostro de la injuria,
pues que cuando te pulso, lira de Apolo, tú
me respondes más sabia, cada vez, y más pura?
Jean Moréas, versión de Juan Ramón Jiménez, incluido en Música de otros. Traducciones y paráfrasis (Galaxia Gutenberg-Círculo de lectores, Barcelona, 2006).
Editado por el poeta Francisco Cenamor. Blog literario con información diaria: catálogo de poetas y poemas, cuentos y relatos, novelas, catálogo de revistas, asociaciones y premios literarios, reseñas, eventos de España y América, televisiones y radios literarias, recursos gratuitos, libros gratis, recursos para leer y escribir, talleres y cursos, editoriales. Enlaces a otras webs con recursos literarios.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
..."SIN LLEGAR NUNCA ALAS COSECHAS"...
ResponderSuprimirEL DESENCANTO DE UNA VIDA DE LUCHAS, EL NO RECONOCIMIENTO DE SUS VALORES, ES COMO SI LLEVARA DE LA MANO AL FRACASO, ALIMENTÁNDOLO CON SU ENCONO.
EN LA ÚLTIMA ESTROFA,DONDE PUEDE TENER LA SATISFACCIÓN DE LA VERDAD SUPERIOR, PREFIERE LA DUDA.
TRISTE POEMA, FIEL ESPEJO DEL HOMBRE, ENTREGADO A LA DESTRUCCIÓN DE SU DECIDIA.
Humano, humano, absolutamente humano.
ResponderSuprimirNo conocía a este poeta, parece heredero del romanticismo.
ResponderSuprimir