martes, 9 de marzo de 2021

Poema del día: "Casa umbría III", de Leda Quintana (Perú, 1972)

              A Rosalía y a Celia, mis raíces maternas ancashinas, “cuando eran niñas“

Abril siempre fue el mes más bello

desprende sótanos

Una lámpara debajo de las frazadas
hiende leda un denso tul
La niña ovillada en su cama
Grita sin voz
Pide ayuda
No puede hablar
Pero
lee
respira
ecos oscuros, sonámbulos
del lugar más alejado de la quinta

La niña camina
A tientas
es de noche
llega a su tercera casa
respira la luz de su Cordillera Negra
abre el zaguán de la casa de Huasta
mira el pozo en el que se cayó su hermano
-y su hermana muerta –
escucha el granizo
una rueca en movimiento
el huso de silencios de su abuela que ahora fuma
Un oráculo
-la humareda-
las cenizas caen como anillos y collares
con ellas la anciana unge los dedos
y el cuello de la nieta
cierra los ojos
sus manos arrugadas
hilan con vigor
versos en el aire
un tejido en tres tiempos:
el primer esposo perdido
sus seis hijos
(dos murieron casi al nacer)
su segundo esposo
un único amante al que nunca volvió a ver
su nieta con la que duerme todas las noches
un bisnieto de abril
una hermana perdida

La abuela Rosalía vuelve a prender su cigarro Inka
Lee lo que vendrá
Y escribe
Hojas perdidas de su corazón a pie
Sus manos cuidan flores en su nueva casa de Jesús María
Sus manos enseñan a su nieta
A hilar una nueva casa
Una casa con zaguán / sótano/ muchas ventanas
Hilar
Porque urge púrpura la niebla
Y hasta la desesperación requiere un cierto orden
Una mujer de cabellos negros y largos
se encuentra con la niña
Ellas escriben juntas
-con la saliva de sus madres y de sus abuelas-
intentan
hilar/se
y con los ojos de las cenizas
de todas sus casas en sus manos
Navegar

Leda Quintana, incluido en Liberoamérica (agosto de 2019).

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