jueves, 23 de agosto de 2018

Poema del día: "Arte poética", de Lajos Kassák (Hungría, 1887-1967)

           I
Lo salvable tendría que salvar
y sigo aquí sentado
grave
como una piedra
como un pájaro enorme
que, adolescente, herí y mudo en la sombra del saucedal se desangró.
En silencio, en el profundo silencio de la parte ignorada del mundo
escribo mis poemas que son al mismo tiempo para acá y más allá de la literatura
de las leyes de la costumbre
del éxtasis de los locos.
¡Basta ya de lo hermoso derretido,
de los efectos heredados!
Mi poesía no de la abigarrada lozanía de los sueños
sino del orden la geometría nace,
descuella la piel del fruto,
construye la planta,
dispone en el espacio los objetos,
hace a un lado las ruinas del pasado
y promete un futuro más bello.
He aquí la esencia de mi poesía
el contenido real de mis palabras
el sentido, según algunos insensatos, de mis confesiones
lluvia de fuego
y resonancia de granizo que,
de acuerdo con la ley de las contradicciones
a la vez viven una junto a otra
y colman los lugares
conocidos
e ignorados
del mundo.

           II
No es sólo el corazón quien canta ahora
ni sola es la lengua.
El agua de mis ojos
el blanco duro de mis dientes
la clásica estructura de mi cuerpo
la inconcebible materia de mi espíritu
los millones de cabellos de mi cabeza
los dedos de mis manos
como diez miembros obsedidos
de una orquesta
resuenan todos
para darle noticia de mí
al mundo.

Canto
en la luz
en la sombra
por los nacidos miserablemente
por los que luego se hicieron miserables
por los sordos
por los ciegos
por los faltos de fe
por las víctimas de la simpleza
por los que de la cima de los montes se arrojan a la muerte
y por los que a salir de la cueva no se atreven.

Canto
para que en alguien
ese canto resuene desde el fondo de su suerte
y sea capaz de partir
hacia la orilla
donde el útero de nuestra era está de parto
donde germina la simiente arrojada en el surco
donde la puerta del granero no tolera candado
donde el pastor su rebaño no abandone
donde el hombre reconozca a su prójimo
tome la mano
la materia
la herramienta
y cree
los signos
del sentido de su vida
rojos de sangre
negros de dolor.

Lajos Kassák, incluido en Cincuenta poemas de quince poetas húngaros del siglo XX (Izana Editores, Madrid, 2012, selec. de András Simor, versión de David Chericián).

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