sábado, 30 de junio de 2018

Poema del día: "En memoria de mi difunta esposa", de Nalan Xingde (China,1655-1685)

                        Según la melodía shenyuancun
                                              Ci

Corta es la vida humana,
y fugaz la tuya.
Aún tengo presentes
los tiempos felices:
Soplábamos juntos los pétalos de flores
de las macetas de la alcoba.
Apoyados uno en el otro,
junto a la balaustrada, contemplábamos
los últimos rayos del sol.
Los sueños felices son
imposibles de prolongar,
y los poemas tristes,
difíciles de terminar;
sólo me mueven a lágrimas.
Veo tu rostro, en los sueños,
mas se desvanece con el viento.
Te buscaré en el más allá,
y te vería quizá un día
con el cabello ya blanco.
Tú estás en el cielo,
mientras yo en la tierra.
Pero no se han quebrado
los lazos que nos unen.
Las flores de primavera
y las hojas otoñales
me causan inmensas cuitas.
Ya casi no queda nada
de la fragancia de tu ropa
que los tiempos vienen disipando.
Impotente, sólo puedo
depositar mis tristezas
en las melancólicas melodías
de una flauta del vecino.

Nalan Xingde, incluido en Poesía clásica china (Ediciones Cátedra, Madrid, 2002, ed. y trad. de Guojian Chen).

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