jueves, 10 de marzo de 2016

Poema del día: "La vaca de la luna", de Monindra Gupta (Bangladés, 1930)

Es el atardecer. No hay ola en la mente, no hay prisa, ni tiro. Después de una sola llamada típica han llegado dos hermanos tranquilos
                                                           con hojas rotas en la boca.
El aire-la sombra-la luz solar es indiferente: no hay ola, no hay prisa, ni tiro.
Ato a los dos hermanos bueyes impasibles con mucho cariño a la madera de la carreta. El coche se mueve con gestos tranquilos.
Los bueyes llevan el olor de las hierbas de los campos,
al tocarlas la respiración de aquellas hierbas llenan la mano.

En los caminos debajo de las sombras de los árboles queda
                                    el arbusto triste de cedoaria blanda
un día sacaré el almidón azul
desde sus raíces.
Pero olvido..

En el estanque perezoso de la luz, este país es como un corcho que
                                            flota ligero.
Las nubes se han ido lejos con las olas pequeñas
se ha ido lejos la felicidad
¿la tristeza? también está al margen.

La carreta de los bueyes... el nebuloso movimiento gris de los bueyes...
en el entorno de las vacas que no desean nada, la luna sale...
el campo enmudeció de arena toda la noche...
se mueve la huella de la rueda inmóvil sobre la arena blanca
-la rueda del coche- la rueda de la luna.

Monindra Gupta, incluido en La pared de agua. Antología de poesía bengalí contemporánea  (Olifante Ediciones de poesía, Zaragoza, 2011, ed. y trad. de Subhro Bandopadhyay   y Susana Agustín para este poema, adaptación de Violeta Medina).

Otros poemas de Monindra Gupta
La corriente de la noche

4 comentarios:

  1. Fue inevitable acordarme de Mecano, y su ♫ Hijo de la Luuuuunaaaa ♫

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    1. Jajajajajajaja, la poesía suscita los momentos más increíbles.

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  2. A mí me ha recordado cosas de la infancia, como recolectar el trigo con la hoz, el calor de las vacas, su mirada, tirando de los carros llenos de hierba. Fuerte y sensible. Saludos.

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    1. En mi infancia no había vacas, jajajajaja.

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