jueves, 26 de mayo de 2011

Lecturas: 'La pecera subterránea', de Pilar Fraile Amador (España, 1975)

No es difícil que suceda. Abrimos un libro de alguien que no conocemos y, de repente, un flechazo. Eso me sucedió recientemente en un acto de promoción de Amargord Ediciones; del montón de libros abrí uno extremadamente fino, leí un par de poemas y me sacudieron. Lo compré.
   Descubrí entonces a Pilar Fraile Amador (España, 1975) y su nuevo poemario La pecera subterránea (Amargord Ediciones, Madrid, 2011, colección 'Fragmentaria', dirigida por el poeta Luis Luna). Casualidades de la vida, unos días después me la presentaron en un recital. Otra sorpresa: demasiadas veces, cuando vemos hablar y opinar a un poeta ya sabemos qué tipo de poesía escribe. Pilar sorprende también en esto.
   Se trata de un breve poemario que nos sumerge, como bien dice el título, en una atmósfera oscura; cada palabra nos encierra en una asfixiante noche. Cada ilusión de luminosidad (“Limpiamos los regueros…”) se deshace (“…con líquidos inflamables”). Transmite mucha dureza este poemario, cada nueva palabra, cada nueva imagen va sumando a las anteriores una gran desazón. Pero, a la vez, son poemas de una gran belleza. O poema, porque podríamos decir también que es un largo y único poema; un poema que se va abriendo y abriendo la perspectiva de nuestra mirada según avanzamos.
   Atmósfera pesada, agobiante por momentos. Seres bajo el peso de su animalidad, los insectos que aparecen hacen de espejo de los personajes, el del yo y el del otro (“mi durmiente”). Espejo que termina por ser realidad, una nueva realidad, diferente, en donde “los vivos” encarnan el ideal de la pureza.
   Podríamos situar espacialmente el poema desde el suelo hasta donde podemos escarbar con un solo golpe de dedos. El universo poético puede estar cercano a la ciencia ficción, en un mundo tras el gran estallido, un mundo que agoniza. También en el estercolero que nosotros mismo estamos creando en nuestro mundo, físico y espiritual.
   A mi entender, Pilar Fraile ha conseguido un buen poemario, compacto, agradable de leer por su sonoridad y belleza, que sabe sumergirnos en una atmósfera que en ningún momento desfallece. Sin duda, un gran descubrimiento.

Francisco Cenamor

Poemas de Pilar Fraile Amador y artículos sobre su obra

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