como Dios,
que te sea invisible
y casi insospechado
y aunque envuelto en la sombra
o náufrago en borrasca,
que tras la noche brille
si lo entiendes.
Basta mirar para que exista,
acatar lo profundo
y somos una estrella.
La luz es siempre poderosa
pero se olvida fácilmente.
El corazón tan solo es un testigo,
en luz no hay sombra.
De más allá de mí quisiera amarte
y estar en ti en la libertad
cuando te encuentres
en la razón que es magia
y te devela
profundo muy profundo.
Verónica Volkow, incluido en Poetas latinoamericanas. Antología crítica (Escuela de Estudios Literarios, Universidad del Valle, Colombia, 2009, selec. de Carmiña Navia Velasco).
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