con los montones de algas,
la noche estriada tira
de las proas de las barcas.
La última que vendrá
ha de ser la «Santa Clara».
Los pies de los pescadores
tienen las uñas de plata,
raíces verdes y frías
de la mar desenterradas.
Negros martillos de hombros
astillan camisas agrias,
nucas hendidas del turbio
marchamo de la jornada.
Bajo el puente desmembrado
de cabezas y de espaldas,
galopan pulpas azules
y azabache de caballas.
Largas tijeras de luna
fueron recortando fraguas
de pesca de ojos convulsos
y relucientes entrañas.
Cuatro voces sucesivas
convocaban la subasta.
De todas las que se fueron,
no ha vuelto la «Santa Clara».
Pero en la playa de Altea
no había quien esperara.
Un olor de latitudes
enronquece las gargantas.
María Teresa Roca de Togores y Pérez del Pulgar en Romances del Sur (1935), incluido en Mujeres del 27. Antología poética (Editorial Planeta, Barcelona, 2022, ed. de José Luis Ferris).
Otros poemas de María Teresa Roca

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tomo la palabra: