Esto no es un poema en prosa sino tu cuerpo. Tampoco una explicación ni una disculpa a estas alturas innecesarias sino más bien las ganas de volver a tenerte entre mis brazos, cerrar el círculo de ser posible desa larga rueda de las
reencarnaciones:y que tu rostro siga siendo tu rostro cuando llegue si es que llega la mañana y aún no te hayas ido, en el medioevo
los amantes obligados a separarse
antes de que llegara el amanecer componían ese género de las albadas sin darse con facilidad por satisfechos:
tampocola evidencia incuestionable de haber acumulado víveres indispensables para la sobrevivencia de la población en épocas de acaparamiento y escasez: ni
muchísimo menos
la especulación financiera del mercado de capitales para asfixiar a los accionistas minoritarios que
obnubilados por los voladores de luces del capitalismo popular pensaban que podrían mandar a sus hijos a la universidad con lo que hubieran sacado de las ganancias de los depósitos a plazo con renta fija: pero
heme aquí atosigadocon los calores insoportables de un verano
que aún se nos pega aquí en la piel. Nadie
diría, nadie -en realidad- lo hubiera dicho (
quién se atrevería en este tiempo sin tragedia
a recoger una lata vacía de cerveza como un trofeo
en gloria y loor de nuestras ganas de no volver
a levantarnos cuando anuncien el término de la
temporada veraniega -pero no necesariamente
del calor que aún llevamos como una piel
sobre la piel.
Cristián Gómez Olivares en Homenaje a Chester Kallman (Editorial Luces de gálibo, Málaga, 2010).
siempre vengo y leo y no comento, pero este poema me ha "tocado", especialmente tocado,quizas porque en los versos, en ciertos, esa falta de aire de lo que vivimos, me es cercana... gracias Cenamor.
ResponderSuprimirSin duda, un buen poemario.
ResponderSuprimirFrancisco: habíamos iniciado un diálogo en Facebook, pero por razones que son largas de explicar, me tuve que salir. Pero heme aquí de vuelta; te dejo mi correo mondragon22@hotmail.com
ResponderSuprimirSe agradece la publicación del poema,
C
Es un poema magníficamente escrito, como todo el poemario. Buscando dar un giro al lenguaje.
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