Mostrando entradas con la etiqueta Poetas brasileños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poetas brasileños. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de julio de 2026

Poema del día: "El cocodrilo", de Vinicius de Moraes (Brasil, 1913-1980)

El cocodrilo que del Nilo
aún asusta la cristiandad
puede ser dócil como el hijo
que llora al verse desamado.

Pero nunca como él injusto
que se yergue hediondo en la mañana
y va y espeta un broche, justo
en el ombligo de su propia madre.

El cocodrilo acecha a la garza
sí, pero por hambre, y se restringe
pero el hijo, que a la pobre ave
acompaña en la Y de la cauchera?

El barro puede ser una cuna
para un cocodriliano,
pero entre tanto el hijo come el estiércol
sólo porque la madre dice no.

Tiene el cocodrilo un amigo
en un pájaro que le limpia
los dientes y lo alerta del peligro:
pero en el hijo, ¿quién cree?

El hijo sale y olvida a la madre,
insulta a otro y el otro lo insulta
es de ver el simple caimán
que nunca dice: hijo de puta!

El cocodrilo tiene una suerte
de celo: se guía por el olfato
pero el hijo practica el incesto
absolutamente ipso facto.

Llaman al cocodrilo pequeño
Paleosuchus palpebrosus,
pero lo que me admira es el hijo
que vive en párpado de ocio.

El hijo es un monstruo. Y una os digo
aunque me tomen por sicópata:
nunca veré un cocodrilo
llorando lágrimas de hombre.

Vinicius de Moraes, incluido en Faunética. Antología poética zoológica panamericana y europea  (Instituto Caro y Cuervo, Santa Fe de Bogotá, 1999, selec. de Víctor Manuel Patiño, trad. de Mauro Armiño).

viernes, 22 de mayo de 2026

Poema del día: "La tortuga", de Lêdo Ivo (Brasil, 1924-2012)

La tortuga gasta un día inmenso
en su puro paseo solitario;
sostiene el carapacho del universo
en el silencio de las prisas lentas.

En el horizonte ondulante, busca
la noche humedecida de los quelonios
hace milenios perdida en el diluvio
que dispersó a sus lentos antecesores.

Ella persigue el fin del laberinto
en una jaula invisible, y es redondo
el cielo verde del zoológico, que ciega a las fieras.

Y se ríen los niños, viéndola, lerda,
en el universo apresurado, y sueltan mundos:
balones azules bebidos por el espacio.

Lêdo Ivo, incluido en Faunética. Antología poética zoológica panamericana y europea  (Instituto Caro y Cuervo, Santa Fe de Bogotá, 1999, selec. de Víctor Manuel Patiño, trad. de Mauro Armiño).


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM - BLUESKY

jueves, 2 de abril de 2026

Poema del día: "Visión parís 1968 aún invierno (fragmento)", de Cláudio Willer (Brasil, 1940-2023)

los árboles son tentáculos fijados al suelo por el invierno
los perros de las madames se localizan en el instante
las palomas son querubines confusos en su materialización
el cielo un cobertor eléctrico
atrayendo todos los fragmentos del hielo
el margen del río un punto de interrogación
los barqueros una mirada delante del aullido del abismo
los pasantes armaduras atónitas
la multitud es el grito que traspasa el corazón del jabalí
a cada momento el sentido de la vertical se torna más agudo
hasta rodearnos, estimular, dominar
en un mismo flujo alucinado
correría de personas sin saberes de fin a comienzo
con miedo de correr el riesgo de encontrarse
en las paredes eléctricas
de las casas es verdeadas
voraces en su ambigüedad
peligrosas en sus devaneos
cada canto oculta un paraguas en ristre
y no sabemos si es encima o en bajo
contraída por los tentáculos del metro
o pegada en el cielo detentor del frío
que se esconde en la mujer
responsable por las súplicas micro cósmicas
imperceptibles para quien no posee el sentido eléctrico de las cosas

Cláudio Willer, incluido en Zenda (5 de septiembre de 2025, España, trad. de Teresa Arijón y Bárbara Belloc).

domingo, 1 de marzo de 2026

Poema del día: "Tengo miedo de escribir...", de Clarice Lispector (Brasil, 1920-1977)

Tengo miedo de escribir.
Es tan peligroso.
Quien lo ha intentado lo sabe.
Peligro de hurgar en lo que está
oculto,
pues el mundo
no está en la superficie,
está oculto en sus raíces
sumergidas
en las profundidades del mar.
Para escribir tengo que instalarme
en el vacío.
Es en este vacío donde existo
intuitivamente.
Pero es un vacío terriblemente
peligroso:
de él extraigo la sangre.
Soy un escritor que tiene miedo
de la emboscada de las palabras:
las palabras que digo esconden otras:
¿cuáles? Tal vez las diga.

Escribir es una piedra lanzada
a lo hondo del pozo.

Clarice Lispector, incluido en Zenda (5 de septiembre de 2025, España, trad. de Teresa Arijón y Bárbara Belloc).

miércoles, 28 de enero de 2026

Poema del día: "Un día uno iba a ser Homero...", de Paulo Leminski (Brasil, 1944-1989)

un día
uno iba a ser homero
la obra nada menos que una Ilíada

después
las cosas complicándose
se podía ser un rimbaud
un ungaretti un fernando pessoa cualquiera

al final
terminamos el pequeño poeta de provincia
que siempre fuimos
detrás de tantas máscaras
que el tiempo trató como a flores

Paulo Leminski, incluido en Zenda (5 de septiembre de 2025, España, trad. de Teresa Arijón y Bárbara Belloc).

jueves, 25 de diciembre de 2025

Poema del día: "Nada disimula la perfección del amor...", de Ana Cristina Cesar (Brasil, 1952-1983)

Nada disimula la perfección del amor.
Un auto en marcha atrás. Memoria del agua en movimiento. Beso.
Gusto particular de tu boca. Último tren subiendo al
cielo.
Aguzo el oído.
Los aparatos que sólo hacen sonido ocupan el lugar
clandestino de la felicidad.
Necesito atarme al velamen con mis propias manos.
Sirgar.
Desde aquí al fondo de la reserva forestal oigo cosas
que
nunca oí, pájaros que gimen.

*

Imaginé un truco barato que casi
resulta. Tengo corresponsales en cuatro capitales
del mundo. Piensan en mí intensamente
e intercambiamos postales y novedades. Cuando no
llegan cartas planeo arrancar el calendario de la
pared, en la sesión de dolor. Creo viborillas que son
crías de rabia — rabietas que suben en
grupo por la mesa y cubren el calendario de la
pared
sin parar de moverse. Fui yo la que inventó esos
planes y trucos en el tren. ‘¿El tren
que atraviesa el caos?’ — mira tú. Llega una
carta desde la capital de Brasil que dice: ‘¡Todo!
Todo
menos la verdad’. ‘Los personajes usan
disfraces, capas, rostros enmascarados; todos
mienten y quieren ser burlados. Quieren
desesperadamente’. Al contrario, era un tren
que atravesaba el countryside de la civilización. Era
un tren atrasado, parador, que se metía en
túneles y a esas horas yo planeaba más lejos
todavía, planeaba levantar una cortina de humo
y abandonar a mis corresponsales uno por uno.
Porque hago viajes movidos por el odio. Más
resumidamente en busca de bliss.
Por eso tomo los trenes quince minutos
antes de la partida. Sweetheart, cleptomaniac
sweetheart. You know what lies are for. Dulce
corazón cleptómano.
Poniendo de soslayo en la maleta sobras de comida,
gatos y bebés enfermos.
Aliento de gato. Gato viejo parado hace horas
frente a la puerta del frente.
Y qué. El corazón en la maleta. Pon el corazón
en la maleta. Ponlo en la maleta.

Ana Cristina Cesar, incluido en Zenda (5 de septiembre de 2025, España, trad. de Teresa Arijón y Bárbara Belloc).

lunes, 15 de diciembre de 2025

Poema del día: "Pregunta", de Cecília Meireles (Brasil, 1901-1964)

¿Estos tristes pensamientos míos
vinieron de estrellas deshojadas
por la boca brusca de los vientos?

¿Nacieron de los cruces de caminos,
donde los espíritus difuntos
colocan en el presente horas pasadas?

¿Se originaron a partir de asuntos
dispersos por el razonamiento,
y luego se unieron en la nostalgia?

¿Emergieron de mundos sumergidos
en mares, tumbas o almas,
en música, en mármol, en versos?

¿Cayeron de las noches tranquilas,
de los senderos de lunas lisas,
donde el sueño abre palmas dóciles?

¿Proceden de hechos indecisos,
acontecidos entre brumas,
en la era de paraísos extintos?

¿O de algún escenario de espumas,
donde las almas se deslizan frías,
sin más aspiraciones?

¿O de días ardientes e inútiles,
con figuras alucinadas
por deseos y cobardías?

¿Fueron las estatuas detenidas
alrededor del agua del jardín…?
¿Fueron las luces apagadas?

¿O serán hechos solo míos,
estos tristes pensamientos míos
que flotan como peces lentos

en un río de tedio sin fin?

Cecília Meireles, incluido en Revista Poesía (7 de abril de 2025, Venezuela, trad. de Gladys Mendía).

Otros poemas de Cecília Meireles


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM - BLUESKY

jueves, 26 de junio de 2025

Poema del día: "Ser mujer", de Gilka Machado (Brasil, 1893-1980)

Ser mujer, venir a la luz trayendo el alma tallada
para los gozos de la vida: la libertad y el amor;
intentar de la gloria la etérea y altiva escalada,
en la eterna aspiración de un sueño superior…

Ser mujer, desear otra alma pura y alada
para poder, con ella, el infinito transponer;
sentir la vida triste, insípida, desolada,
buscar un compañero y encontrar un señor…

Ser mujer, calcular todo el infinito corto
para la larga expansión del deseado salto,
en el ascenso espiritual a los perfectos ideales…

Ser mujer, y, ¡oh! atroz, ¡tantálica tristeza!
¡estar en la vida cual águila inerte, presa
en los pesados grilletes de los preceptos sociales!

Gilka Machado, incluido en Revista Poesía (Venezuela, 6 de mayo de 2024, trad. de Jesús Montoya).

Otros poemas de Gilka Machado


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM - BLUESKY

lunes, 19 de mayo de 2025

Poema del día: "Ligera y leve", de Gilka Machado (Brasil, 1893-1980)

Ligera y leve
en tu labor que, de expresiones en mengua,
el verso no describe...
Ligera y leve,
guardas, oh, lengua, en tu labor,
gustos de caricia y caricias de sabor.

Eres tan mansa y blanda,
que tu nombre a ti misma acaricia,
que tu nombre por ti roza, sinuosamente,
como rítmica serpiente,
y se hace menos rudo,
el vocablo, a tu contacto velludo.

¡Dominadora del deseo humano,
estatuaria de la palabra,
odio, pasión, mentira, desengaño,
por ti es que el incendio del Universo labra!...
eres el reptil que vuela,
el divino pecado
que las alas musicales, a veces, sueltan libres,
y que la Tierra puebla y despuebla,
cuando es de tu agrado.

¡Sol de los oídos, torcido del tacto,
oh lengua-idea, oh lengua-sensación,
en qué olvido insensato,
en qué tonto recato,
te han dejado la alabanza, la exaltación!

– ¡Tú que irradiar pudiste los más hermosos poemas!
– ¡Tú que orquestar supiste las caricias supremas!
Das cuerpo al beso, das antera a la boca, eres un tanteo
de alucinación, eres elevador del alma... Oh loca
lengua mía, del Amor que penetra mi boca,
pasándole en todo sentido su mano,
llénalo de mí, déjame hueca...
– ¡Estoy segura, mi loca,
de darte una mordida de mi corazón!...

Lengua de mi Amor velluda y dulce,
que me convences de que soy frase,
que me contornas, que me vistes casi,
como si el cuerpo mío de ti viniendo me fuese.
Lengua que me cautivas, que me embelesas
los estallidos de ave extraña,
en líneas largas de invisibles telas,
de las que eres, hace tanto, habilidosa araña...

¿Lengua-lámina, lengua-incendiada,
lengua-linfa, serpenteando, en deslices de seda...
Fuerza sacrificial y divina,
haz que el bien y el mal resumas,
lengua-cáustica, lengua-cocaína,
lengua de miel, lengua de plumas?...

¡Te amo exhortación gloriosa y funesta,
te amo como todas las mujeres
que te aman, oh lengua-barro, oh lengua-resplandor,
por la carne del sonido que a la idea emprestas
y por las frases mudas que profieres
en los silencios de Amor!...

Gilka Machado, incluido en Revista Poesía (Venezuela, 6 de mayo de 2024, trad. de Jesús Montoya).

Otros poemas de Gilka Machado


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM - BLUESKY

jueves, 15 de agosto de 2024

Poema del día: "A este país", de Lubi Prates (Brasil, 1986)

a este país
traería

los documentos que me hicieron gente
los documentos que comprueban: existo
parece una tontería, pero aquí
aún no estoy segura: existo.

a este país
traería
mi título los libros que leí
mi cofrecito de fotografías
mis aparatos electrónicos
mis mejores pantaletas

para este país
traería
mi cuerpo

para este país
traería todas esas cosas
y más, pero

no me permitirían maletas

: el espacio era demasiado pequeño

aquel barco se podría hundir
aquel barco se podría partir

con el peso que tiene una vida.

para este país
traje

el color de mi piel
mi cabello crespo
mi idioma           materno
mis comidas preferidas
en la memoria de mi lengua

para este país
traje

mis orishas
sobre mi cabeza
todo mi árbol genealógico
antepasados, las raíces

para este país
traje todas esas cosas
y más

: nadie lo notó,

pero mi valija pesa tanto.

                                                ¿No me vio con el uniforme de la escuela, mamá?
                                                Marcos Vinicius da Silva, 14 años,
                                                asesinado por la Policía Militar de Río de Janeiro

Y aún si
trajera

a este país

mis documentos
mi título
todos los libros que leí
mis aparatos electrónicos o
mis mejores pantaletas

solo verían mi cuerpo

un cuerpo
negro.

Lubi Prates en Um corpo negro (2018), incluido en Revista Poesía (Venezuela, septiembre de 2020, trad. de Valentina Figuera Martínez).

Otros poemas de Lubi Prates


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM

jueves, 11 de julio de 2024

Poema del día: "Condición: Inmigrante", de Lubi Prates (Brasil, 1986)

        1.

desde que llegué
un perro me sigue

y

a pesar de los kilómetros
a pesar de los obstáculos

entre nosotros

siento su respiración caliente
en mi nuca.

desde que llegué
un perro me sigue

y

no me deja
frecuentar los lugares conocidos

no me deja
usar un dialecto diferente al que hay aquí
……guardé mis jergas en el fondo de la maleta
gruñe.

desde que llegué
un perro me sigue

y

a ese perro, lo llamé
inmigración.



        2.

un país que te gruñe
una ciudad que te gruñe
calles que te gruñen:
como un perro salvaje

olvida aquella idea
infantil aquella memoria
infantil
de tu mano acariciando un perro
de tu mano acariciando

tu propio perro

quedó en otro país
irónicamente, porque la rabia
allá no se controla

aquí, tampoco:
un país que te gruñe
una ciudad que te gruñe
calles que te gruñen:

como un perro

: salvaje.

Lubi Prates en Um corpo negro (2018), incluido en Revista Poesía (Venezuela, septiembre de 2020, trad. de Valentina Figuera Martínez).

Otros poemas de Lubi Prates


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM

jueves, 6 de junio de 2024

Poema del día: "Estoy segura...", de Leila Danziger (Brasil, 1962)

Estoy segura –
a él le gustaría ver cómo la gata
recorre allá arriba
sus estantes ahora vacíos

ella le guarda luto
                         al espacio
a fuerza de saltos

alcanza las repisas más lejanas
donde los libros eran tan solo
monumentos.

Y desde el umbral de la puerta,
en un pestañeo, veo
la imagen indestructible de lo que fue
reflejarse sobre el espacio vacío

La gata no sabe
pero pisa materia que aún se enfría

sus hebras de pelo blanco
sustituyen el polvo (antiguo humus
del cuarto)

Leila Danziger en Ano novo (2016), incluido en Revista Poesía (Venezuela, 31 de octubre de 2021, trad. de Cristina Gutiérrez Leal).

Otros poemas de Leila Danziger


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM

jueves, 30 de mayo de 2024

Poema del día: "Elegía a una mariposa", de Cecília Meireles (Brasil, 1901-1964)

Como llegabas en capullo,
— inacabada seda viva!
— tus antenas — hilos sueltos
de trama de que eres tejida,
a tus ojos, dos granos de la noche,
de donde tu misterio surgía,

aquí caíste sobre el mundo
inane en la mañana tan clara,
sin madre, sin guía, sin consejo,
y rodabas por una escala
como papel, plumaje, polvo,
con más sueño y silencio que alas,

mi mano tosca te tomó
con una dura, inocente culpa,
y es ceniza de luna tu cuerpo,
mis dedos, tu sepultura.

Ya deshecha y todavía palpitante,
expiras sin noción ninguna.

Oh, bordado del velo del día,
transparente anémona aérea!
no lleves mi cara contigo:
lleva el llanto que te celebra;
en el ojo precario en que te acabas,
mi remordimiento arrodillado lleva!

Lloró tu forma violada,
milagrosa, alba, divina,
criatura de polen, de brisa,
diáfano pétalo de vida!

Lloro por haber pesado en tu cuerpo
que en el estambre no pesaría.

Lloro esta humana insuficiencia:
— la confusión de nuestros ojos,
— el salvaje peso del gesto,
la ceguera —Ignorancia —remotos
instintos súbitos— violencias
que el sueño y la gracia postran muertos.

Pudiese a etéreos paraísos
ascender tu leve fantasma,
y mi corazón penitente
ser la rosa abierta
para servirte miel y aroma,
por toda la eternidad esclava!

Y las lágrimas que por ti lloro
fuesen el rocío de aquellos campos,
— los espejos que reflejaran
— vuelo y silencio— tus encantos,
con la ternura humilde y el remordimiento
de mis desaciertos humanos.

Cecília Meireles, incluido en Faunética. Antología poética zoológica panamericana y europea  (Instituto Caro y Cuervo, Santa Fe de Bogotá, 1999, selec. de Víctor Manuel Patiño, trad. de Mauro Armiño).

Otros poemas de Cecília Meireles


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM

martes, 30 de abril de 2024

Poema del día: "Deshago el apartamento...", de Leila Danziger (Brasil, 1962)

Deshago el apartamento –
            el cuarto de atrás era la patria.

Conservo intacto el recuerdo de los balcones
que se cerraron
antes de mi nacimiento
con divisiones complacientes
permeables al mundo

Todo se escapa
al interior
ventanas-fantasma
insisten en enmarcar
el recuerdo del océano.

Leila Danziger en Ano novo (2016), incluido en Revista Poesía (Venezuela, 31 de octubre de 2021, trad. de Cristina Gutiérrez Leal).

Otros poemas de Leila Danziger


Síguenos en WHATSAPP  -  X  -  TELEGRAM

lunes, 13 de noviembre de 2023

Poema del día: "Ejercicio Nº 5", de Hilda Hilst (Brasil, 1930-2004)

Y si la mano se hiciera
De oro y acero,
Diseñaré el círculo.
Y dentro de él

El triángulo.

Y si la mano no pudiera,
He de pensar el Todo
Sin trazo.

Y si la mirada
A un tiempo se hiciera
Sol y compás
Medita:

Retícula de plata
Esfera y ala
Triple.
Una
E infinita.

martes, 10 de octubre de 2023

Poema del día: "Ejercicio Nº 1", de Hilda Hilst (Brasil, 1930-2004)

Si me permites
Trazo en este lienzo
Lo que en mí se hace
Y no reposa:
Una Idea de Dios.

Clara como Cosa
Si sobrepongo
A todo lo que no me atrevo.

Clara como Cosa
Sobre un haz de luz
En un lúcido amparo.

Si permites atreverme
Comparar lo que pienso
A Oro y Aro
En la superficie clara
De un solario.

¿Y te parece poco
Tanta exactitud
En quién no se atreve?

Una Idea de Dios
Se hace en mi pecho
Y no reposa.

Y lo más profundo de mí
Sólo me dice: Canta,
Porque a tu vuelta
Es noche. El Ser descansa.
Atrévete.

Hilda Hilst, incluido en Altazor. Revista electrónica de literatura (1ª época, año 2, abril de 2020, Chile, trad. de Diana Álvarez Mejía y Marco Antonio Bojórquez Martínez).

Otros poemas de Hilda Hilst

lunes, 30 de enero de 2023

Poema del día: "Carta para Mariana, después de las protestas", de Tatiana Pequeno (Brasil, 1979)

pienso sobre tu silencio y escucho ahora
una artillería pesada de gas y de choques
como si esperase el gesto imposible
que prometiste nunca dirigirme.
guardo tu cara gracias al rostro lavado de sal
de la última despedida y nada de lo que fuimos en las
habitaciones donde sistemáticamente nos despedimos
arregla los más de mil kilómetros de
litoral que recorro hace meses para llegar
al movimiento central de las reivindicaciones
a la marcha certera de los afligidos y las protestas.
los días han sido intentos obtusos
de ver cómo es sagrada la depredación y los
ajustes, más por ti que por mí pues retuve
de la última hospitalización otros monolitos
que no logro ni puedo devolver o
simplemente hacer deslizar rápidos por las
nefronas. porque es a través de ellos que no
amo y no seré capaz de amar a otros sino a
vándalos y herejes — incluso tú olvidada
saludando entre las banderas y taxis la pérdida de los
empleos para los que no se nace o sobre
vive. de ti, Mariana, solo el brillo de imagen
después de la revista del guardia en camino a una
filiación médica (o militar) en Madureira: algo
como una página escondida sobre manos deshechas
y desatadas en un invierno de mucho miedo
y combate

                               Río de Janeiro, 18 de junio de 2013

Tatiana Pequeno, incluido en Revista Poesía (Venezuela, 13 de mayo de 2022, trad. de Cristina Gutiérrez Leal).

Otros poemas de Tatiana Pequeno

martes, 27 de diciembre de 2022

Poema del día: "Carta para Mariana", de Tatiana Pequeno (Brasil, 1979)

Hace mucho les decían amigas
a esas que se amaban en la espera de la
noche, oscuro adentro o en la madrugada
es así también que te conozco,
Mariana, no solamente como nombre o manos
cerradas; en ti fue posible un
posar largo de alas, marco alfa en
nombre de una mujer honda en cuerpo
del paisaje muy alto. de tu piel,
Mariana, nunca olvidé el azote y
es por eso que existo ahora en ti y
me encontraba; además
de orfandad yo reconocía el trámite
de una Tristeza certera que no
se refería solo a tu continente
sino a todo lo que hubiese sido
perdido o nunca posible, porque
la medicina del Amor nos desengañara.
y permanecimos algo enfermecidas
en un comienzo de poco verbo, a medio-amor
interrumpido y precoces planes condenados al
temor de lo que una historia de frases legaba
tiránicamente al cuerpo imposible porque
en nuestras propias manos no estábamos nosotras.
de repente, Mariana, un día me desperté luego
de mucho dudar y te encontré resonando
real, más hermosa que todas las otras humanas
criaturas y presentí que una llave me había
sido dada, para poder entrar y hallar reposo
dentro de una luna al interior de la casa, repleta
ancha y genuina como la astucia de las ovejas.
tu lealtad al fuego y al agua que nos deja
preparadas da sentido a tu porte ético de profunda realeza, Mariana,
y también por eso hace mucho no eres apenas amiga
sino prometida, rosa y regaliz
de ahí que tu nombre esté inscrito en la causa
amante porque tuyo el terreno, Baobá preciado,
raíz por donde alimento la tierra que me falta.

Tatiana Pequeno, incluido en Revista Poesía (Venezuela, 13 de mayo de 2022, trad. de Cristina Gutiérrez Leal).

Otros poemas de Tatiana Pequeno

martes, 29 de noviembre de 2022

Poema del día: "El labrador", de Paula Vaz (Brasil, 1973)

En el jardín ahora él da una pisada

Golpea la tierra como quien ara

La lluvia se le escurre
por los pelos
huellas

encharca las zanjas por donde pasó

Liviana
no es la palabra de este gesto

Al final él es un perro
No lo condenen por eso
Sean tolerantes

Inevitable querer canteros

Y esos ojos gratuitos
esa nobleza de quien sabe
que todo amor es mendigo

Esa tentativa de caber
en los contornos de la casa
en los contornos del dueño
en los ojos del dueño
tan mendigos como el perro
como el amor del perro

Ojos que te acechan
desde cualquier lugar de la casa
y que no te piden nada
además de estar allí presente
y que por eso mismo te
piden todo
lo que vos no puedes dar

Alegría de amor una hora te lastima

Labra tu dolor
y articula

Si se sumerge de verdad en las aguas
es porque sabe nadar

Y no vengan a pedirle remanso
o explicarle con las palabras de Paul Ricoeur
que nunca saldremos saciados de esta vida
ya que siempre dejaremos un banquete atrás

El Labrador no tiene pachorra

Paula Vaz, incluido en Vallejo & Co. (27 de julio de 2021, Perú, trad. de Agustín Arosteguy).

Otros poemas de Paula Vaz

sábado, 12 de noviembre de 2022

Poema del día: "Cantares de pérdida y predilección", de Hilda Hilst (Brasil, 1930-2004)

I

Vida de mi alma:
Recaminé casas y paisajes
Buscándome a mí, mía tu cara.
Recaminé los escombros de la tarde
Hojas ennegrecidas, brotes, cáscaras
Papeles de tierra y de tinta bajo los árboles
Nichos donde nos confesamos, plazas.

Reví los canes. No los mismos. Otros
De igual destino, locos, tristes,
Nosotros dos, mi odio-amor, atravesando
Cenizas y paredones, el recorrido de la vida.

Busqué la luz y el amor. Humana, atenta
Como quien busca la boca en los confines de la sed.
Recaminé nuestras construcciones, ladrillos
Palas, la arena de los días.

Y todo lo que encontré te lo digo ahora:
Un otro alguien sin cara. Tosco. Ciego.
El arquitecto de esas trampas.


II

Qué dolor esos calendarios
Huidizos, hechos, fechas
El tiempo envuelto en viscosidad
Mi cara buscando
Tu rostro reversible.

Qué dolor en el blanco y negro
De esos negativos
Lisura congelada del papel
Hechos roídos
Y tus dedos buscando
La carnación de la vida

Qué dolor de abrazos
Qué dolor de transparencia
Y gestos nulos
Derretidos retratos
Fotos cintas

Qué rollo siniestro
En los cajones

Qué
gusto ese del Tiempo
De estancar el chorro de unas vidas.


III

Si tu vida se extiende
Más que la mía
Acuérdate, mi odio-amor,
De los colores que vivíamos
Cuando el tiempo del amor nos envolvía.
De oro. Del rojo de las caricias.
De las tintas de un celo antiguo
Derramado
Sobre mi cuerpo sospechoso de conquistas.
Del castaño de luz de tu mirada
Sobre el dorso de las aves. De aquellos árboles:
Estrías de un verde-ceniza que tocábamos.
Y hojas de un color de tempestades
Contorneando el espacio
De dolor y lejanía.

Tiempo turquesa y plata
Mi odio-amor, señor de mi vida.
Acuérdate de nosotros. En azul. En la luz de la caridad.

Hilda Hilst en Cantares de pérdida y predilección (1980), incluido en Eterna cadencia (20 de julio de 2022, Argentina, trad. de José Ioskyn).

Otros poemas de Hilda Hilst