sábado, 15 de agosto de 2026

Poema del día: "El día del Sabbath", de Angi Melania Cristea (Rumanía, nacida en Macedonia del Norte, siglo XX)


el tiempo crece como una cría de petirrojo
olas de oscuridad disuelven días en la mezcladora
echo de menos la muerte salada
de mi último amor
igual que ves el amanecer/ gaviota al alba/
así oirás la vida quejarse agachada en los precipicios
y este mundo girará/ águila con garras de hierro/
rosas florecidas secretamente en el cielo se marchitarán

estrella de mar barco balanceado por los peces te pregunto
¿cuántos destinos/ piedras blancas de río/ desperdicias?

aquí y ahora alas de pájaros nocturnos
comerán nuestras huellas rojas
el aire ya no será suave el universo
sólo olerá a sentimientos amargamente vivos
mis labios te darán horas esculpidas en arcilla
de todos los caballos del mundo tú elegirás para mí
a ése que va a correr en la última carrera
el amor nacerá divino
nos amaremos perdidos en la luz/ muertos uno por el otro/
a partir de este día el amor será como el Sabbath

Angi Melania Cristea, incluido en Revista Kametsa (13 de agosto de 2021, Perú).

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viernes, 14 de agosto de 2026

Poema del día: "Salmo pluvial", de Leopoldo Lugones (Argentina, 1874-1938)


                           Tormenta

Érase una caverna de agua sombría el cielo;
el trueno, a la distancia, rodaba su peñón;
y una remota brisa de conturbado vuelo
se acidulaba en tenue frescura de limón.
Como caliente polen exhaló el campo seco
un relente de trébol lo que empezó a llover.
Bajo la lenta sombra colgada en denso fleco
se vio al cardal con vívidos azules florecer.
Una fulmínea verga rompió el aire al soslayo;
sobre la tierra atónita cruzó un pavor mortal,
y el firmamento entero se derrumbó en un rayo,
como un intenso techo de hierro y de cristal.


                           Lluvia

Y un mimbreral vibrante fue el chubasco resuelto
que plantaba sus líquidas varillas al trasluz,
o en pajonales de agua se espesaba revuelto,
descerrajando al paso su pródigo arcabuz.
Saltó la alegre lluvia por taludes y cauces;
descolgó del tejado sonoro caracol;
y luego, allá a lo lejos, se desnudó en los sauces,
transparente y dorada bajo un rayo de sol.


                           Calma

Delicia de los árboles que abrevó el aguacero,
delicia de los gárrulos raudales en desliz.
Cristalina delicia del trino del jilguero.
Delicia serenísima de la tarde feliz.


                           Plenitud

El cerro azul estaba fragante de romero,
y en los profundos campos silbaba la perdiz.

Leopoldo Lugones en El libro de los paisajes (1917), incluido en Antología crítica de la poesía modernista hispanoamericana (Ediciones Hiperión, Madrid, 1992, selec. de José Olivio Jiménez).

jueves, 13 de agosto de 2026

Poema del día: "Memorando de una ventana que golpea con el pico del cuervo", de Fiama Hasse Pais Brandão (Portugal, 1938-2007)


La ventana golpeó de manera tan extraña que pensé
que era una dádiva del poeta, que me trajese así
ese sonido de su verso o de otra, más pura memoria.
Porque en el verso, el Cuervo le dijo al poeta, "nunca más",
y a mí, que amo los contrarios, el poeta me dice "para siempre".
Y le dije yo: en la Tierra es menos diversa la vida
que la vida que vivimos en los poemas.

*Este poema está inspirado claramente en el poema El cuervo, de Edgar Allan Poe (Estados Unidos, 1809-1849). Pincha aquí para leerlo.

Fiama Hasse Pais Brandão en Epístolas e memorandos (1996), incluido en Antología breve de la poesía portuguesa del siglo XX (Instituto Politécnico Nacional, México, 1998, selec. y trad. de Mario Morales Castro).

Otros poemas de Fiama Hasse Pais Brandão

miércoles, 12 de agosto de 2026

Poemas de Georges Schehadé (Líbano, 1905-1989)



Poemas de Allen Ginsberg (Estados Unidos, 1926-1997)



Poema del día: "Estos pliegues de vida...", de Gloria Young (Panamá, 1952)


Estos pliegues de vida
colgados a los huesos,
esta cintura aún visible
              donde te aferras
                                   /a ratos
                                          recios
estos muslos anchos
que trotan tus espacios
esta cadera ahuecada
               estuche para tus manos
estas piernas que te asfixian
con nudo de terciopelo
                     desde la oscura garganta
                     hasta el fuego
                     -tierno
                     mástil
                     que trastorna los sentidos-
estos pies que te caminan
estas manos que te hurgan
esta mujer que te quiere,
aquí,
       en el cuarto imperfecto.

Gloria Young en Hotel (1990), incluido en Altazor. Revista electrónica de literatura (1ª época, año 4, agosto 2023, Chile).

Otros poemas de Gloria Young
Bajo el puente (2)


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martes, 11 de agosto de 2026

Poema del día: "A Sohrab Sepehrí – en el otro mundo", de Giorgi Lobzhanidze (Georgia, 1974)


¿Quién agrietó la porcelana frágil de tu soledad?
Te vistió de otro lenguaje.
Acaso nos basta con una lengua, con una vida:
yo era tu traductor, con mi lengua, con mi vida,
te traducía y se quebraban las porcelanas.
Estaba en la cresta afilada de la soledad y me mecía,
tú me empujaste,
volé
y era dulce el vuelo hasta que me destrocé.
Yo siempre temí a las alturas,
volaba al oriente,
con las manos extendidas al occidente,
y me parecía tanto a la cruz y a la medialuna a la vez,
que alguien dijo – es el Buda –
anidado en el agua, en el aire, en el fuego, en la tierra.
¡Saludo, Sohrab!
Una vez cuando me harté de ser Giorgi,
te inventé de nuevo dentro de mí,
a ti – al vagabundo le di techo,
me extendí para ti como un camino en el desierto
y te dije:
¡adiós, pasajero!
Cien mil partículas elementales del desierto
pueden convertirse en cien mil estrellas
y alumbrar el camino pavimentado de espinas
o de la noche, caída sobre la cabeza como si fuera alquitrán.
¿En tus noches también florecen las lilas?
¡Saludo, Sohrab!
Te di la vida, te hice hablar,
pero lo primero que me dijiste
era que querías irte
y yo no pude retenerte,
me saltaste de las manos,
mi testarudo y extraño pigmalión.
¡Adiós, Sohrab!
Tú eras la única a quien quise con el corazón,
cuya lengua rodaba con dulzura
en mi boca
y la dulce persa
goteaba como la miel georgiana.
Y aunque sea un instante
hasta deslizarte de mis manos,
solo un instante,
te tenía, el único,
en este mundo,
el disipador de niebla,
la fortaleza del pensamiento.
Y te perseguí, pero ahí a donde llegué, en todas partes
tú te adelantaste por un paso,
de este mundo
hasta el otro mundo.
Aquí, en el cementerio desierto de Kashan
encontré la última huella de tu presencia,
la lápida de tu tumba,
donde tu misma esculpiste:
"Si venís conmigo,
venid sin ruido, de puntillas,
que Dios no quiera que se quiebre
la porcelana frágil de mi soledad".
Esta pizarra estrecha es la puerta –
el camino hacia ti,
encontré la puerta,
pero hasta ahora no he podido abrirla,
ni irrumpir con mi fuerza
ni con la voluntad de Dios.
Estoy en el desierto de Kashan
llueve…
estoy recitando los poemas,
y sobre mi cabeza se quiebra, rugiendo, la porcelana…

Giorgi Lobzhanidze, incluido en Poesía georgiana contemporánea (Huerga & Fierro editores, Madrid, 2023, ed. y trad. de Lana Kalandia y Rodolfo Häsler).

Poemas de Sohrab Sepehrí (Irán, 1928-1980)
Presencia hasta el final