martes, 11 de agosto de 2026

Poema del día: "A Sohrab Sepehrí – en el otro mundo", de Giorgi Lobzhanidze (Georgia, 1974)


¿Quién agrietó la porcelana frágil de tu soledad?
Te vistió de otro lenguaje.
Acaso nos basta con una lengua, con una vida:
yo era tu traductor, con mi lengua, con mi vida,
te traducía y se quebraban las porcelanas.
Estaba en la cresta afilada de la soledad y me mecía,
tú me empujaste,
volé
y era dulce el vuelo hasta que me destrocé.
Yo siempre temí a las alturas,
volaba al oriente,
con las manos extendidas al occidente,
y me parecía tanto a la cruz y a la medialuna a la vez,
que alguien dijo – es el Buda –
anidado en el agua, en el aire, en el fuego, en la tierra.
¡Saludo, Sohrab!
Una vez cuando me harté de ser Giorgi,
te inventé de nuevo dentro de mí,
a ti – al vagabundo le di techo,
me extendí para ti como un camino en el desierto
y te dije:
¡adiós, pasajero!
Cien mil partículas elementales del desierto
pueden convertirse en cien mil estrellas
y alumbrar el camino pavimentado de espinas
o de la noche, caída sobre la cabeza como si fuera alquitrán.
¿En tus noches también florecen las lilas?
¡Saludo, Sohrab!
Te di la vida, te hice hablar,
pero lo primero que me dijiste
era que querías irte
y yo no pude retenerte,
me saltaste de las manos,
mi testarudo y extraño pigmalión.
¡Adiós, Sohrab!
Tú eras la única a quien quise con el corazón,
cuya lengua rodaba con dulzura
en mi boca
y la dulce persa
goteaba como la miel georgiana.
Y aunque sea un instante
hasta deslizarte de mis manos,
solo un instante,
te tenía, el único,
en este mundo,
el disipador de niebla,
la fortaleza del pensamiento.
Y te perseguí, pero ahí a donde llegué, en todas partes
tú te adelantaste por un paso,
de este mundo
hasta el otro mundo.
Aquí, en el cementerio desierto de Kashan
encontré la última huella de tu presencia,
la lápida de tu tumba,
donde tu misma esculpiste:
"Si venís conmigo,
venid sin ruido, de puntillas,
que Dios no quiera que se quiebre
la porcelana frágil de mi soledad".
Esta pizarra estrecha es la puerta –
el camino hacia ti,
encontré la puerta,
pero hasta ahora no he podido abrirla,
ni irrumpir con mi fuerza
ni con la voluntad de Dios.
Estoy en el desierto de Kashan
llueve…
estoy recitando los poemas,
y sobre mi cabeza se quiebra, rugiendo, la porcelana…

Giorgi Lobzhanidze, incluido en Poesía georgiana contemporánea (Huerga & Fierro editores, Madrid, 2023, ed. y trad. de Lana Kalandia y Rodolfo Häsler).

Poemas de Sohrab Sepehrí (Irán, 1928-1980)
Presencia hasta el final

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tomo la palabra: