miércoles, 13 de mayo de 2009

Artículo de Francisco Cenamor sobre el libro ‘Tres cantos fúnebres por Kosovo’, de Ismaíl Kadaré

Europa, la de antes, con sus reinos e imperios y sus guerras, y la de ahora, con su Unión Europea y su paz duradera, siempre ha mirado con preocupación hacia los Balcanes, ese territorio al Este poblado por decenas de pueblos y culturas, casi siempre mal avenidos. Incluso a finales del siglo pasado fueron varias las guerras que allí se desataron; la última, en Kosovo.

Uno de los territorios más conflictivos ha sido, precisamente, Kosovo, cuyo nombre, paradójicamente, significa “campo de mirlos”. La disputa principal ha sido entre servios y albaneses, pero por allí han pasado multitud de invasores y libertadores. Este ir y venir de guerreros es el que dio pie al escritor albanés Ismaíl Kadaré, seguramente el más famoso en la historia de su pequeño país, a escribir Tres cantos fúnebres por Kosovo (Alianza Editorial, Madrid, 2004, trad. de Ramón Sánchez Lizarralde).

Se trata de tres cuentos cortos que, con ciertos tintes épicos, describen el enfrentamiento ancestral entre albaneses y servios por Kosovo, tomando como base la batalla en la que un poderoso ejército formado por combatientes de diversos reinos cristianos, entre los que se encontraban albaneses y servios, fueron derrotados por el ejército otomano, derrota que supuso el comienzo del predominio turco sobre los Balcanes. La batalla se libró el 28 de junio de 1389.

En el primer cuento, La vieja guerra, un narrador omnisciente nos cuenta la batalla desde el punto de vista de los distintos nobles que participaron en ambos bandos, haciendo hincapié también en los momentos anteriores al comienzo. Nos enteramos de los diversos participantes y se nos presentan unos poetas que cantan las gestas de sus ejércitos y que serán los protagonistas del siguiente cuento.

La gran señora tiene como narrador a Gjorg, el poeta albanés que canta las excelencias de su ejército en la gloriosa defensa de Kosovo frente a los servios. Estos cantos aportarán momentos de un humor ácido, tragicómico diría, cuando en todo momento, y a pesar de ser aliados, e incluso amigos, como llegarán a ser el poeta servio y el albanés, ambos se dedican a recitar cantos contra sus eternos enemigos: servios o albaneses.

En este cuento se relata la batalla de manera excepcional, con una narración muy fluida en la que podemos observar los movimientos de las tropas y la posterior dispersión cuando llega la derrota de la coalición cristiana. En plena huida, los poetas de las distintas nacionalidades se refugian en un reino cristiano occidental en el que dudan de si serán bien tratados. Con asombro y continuo recelo, son bienvenidos e invitados a una fiesta en la que conocen a una vieja señora (imaginamos que la vieja Europa) que les reprende por su actitud belicosa y por cantar siempre poemas de guerra, aunque les trata también con cariño cantando sus virtudes.

En el último cuento, Plegaria regia, muy cortito, el sultán otomano Murad, vencedor de la batalla, pero muerto en la misma y cuya sangre fue derramada en la planicie kosovar, presencia desde la tierra en la que yace la sinrazón bélica de los pueblos que se disputan la zona y termina asqueado de tanta sangre como ve derramarse.

En definitiva, se trata de una pequeña joya literaria que nos ayudará mucho, además, a comprender el permanente enfrentamiento entre servios y albaneses por la llanura de Kosovo, pero también a entender la mezcolanza de pueblos y culturas que conviven en los Balcanes, casi siempre a su pesar. También es un libro que reivindica con fuerza unas culturas milenarias para que no sean excluidas de la moderna construcción de Europa.

Francisco Cenamor

Poemas de Ismail Kadaré en el blog

4 comentarios:

  1. Hola, Cena.
    Hay un libro de Kadare, "El cortejo helado sobre la nieve", es un cuento largo, que es una maravilla. Prosa precisa, influencia social y domínio absoluto de las técnicas narrativas.
    Este que comentas no lo he leído y como comprenderás, tratándose de cuentos me interesa.
    La próxima vez que nos veamos (que será prontito porque ya tengo el vídeo de O y MR) me gustaría que me lo dejases.
    Un abrazo

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  2. He estado un tiempo ausente. Llego hasta ti para saludarte y restablecer el contacto.
    Un abrazo fuerte

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  3. Pues tendría que sacarlo de la biblio porque no lo tengo, sería mejor para junio porque ahora lo estamos leyendo y estará muy solicitado.

    Este me gustó mucho, creo que el menda escribe muy bien y además tiene un gran dominio sobre el asunto que trata.

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  4. Me alegro de que regreses, un abrazo Rafael.

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