una rata no es una rata, sino una rata de agua.
una rata de agua nada, corre y trepa, una rata de agua es un obelisco,
aunque nade, corra y trepe.
un obelisco no nada, no corre y no trepa, pues no es una rata de agua, la rata de agua es el único obelisco que nada, corre y trepa.
una rata de agua que se alza de patas al sol y que con su sombra
divide las horas, no es un obelisco, aunque esté tallada en pórfido
y su hocico se estire exactamente hacia el cenit.
un obelisco es un murciélago, aunque permanezca inmóvil al sol y
deje correr su sombra alrededor.
el murciélago duerme colgado boca abajo durante el día y no ve la luz.
un obelisco que sea un murciélago vuela solamente al anochecer, ve con los
oídos y se alimenta de piedrecillas y granos en el aire,
un murciélago no es más que un camino en el aire.
Franz Mon, incluido en 21 poetas alemanes (Visor Libros, Madrid, 1980, selecc. y trad. de Felipe Boso).
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