en medio de una copiosa escarcha.
Vienes ahora, entre brumas glaciales,
a verme aquí, tumbada, enferma.
Las lágrimas me quitan la palabra.
Te pido tomar el vino de Tao,
el del famoso poeta
retirado a la montaña,
e improviso un poema para agradecerte.
Una borrachera casual.
No viene mal.
¿Qué hacer, si no?
Li Ye, incluido en Antología de poetas prostitutas chinas (Siglo V-Siglo XIX) (Visor Libros, Madrid, 2010, ed. y trad. de Guojian Chen).
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pero, qué sencillez,
ResponderEliminaruno estudia, escribe, corrige, estudia y ¿ves?
es más fácil
saludos
El problema muchas veces es que queremos dejar claro absolutamente todo en un poema. Nos complicamos la vida. Y la poesía no va de eso
EliminarNo es por ir sólo a lo más prosaico del asunto, el poema está bien pero eso de "poetas prostitutas" ¿tiene un sentido literal?
ResponderEliminarJaime
Sí, literal. En China, durante miles de años, existió un tipo de prostitución para clases altas; las mujeres que la ejercían eran educadas de manera refinada y en China, el país de la poesía, ésta era una de las principales artes.
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