como guía de unos mercaderes.
En la orilla de un río vio un gato blanco
tendido bajo la pálida luz de la noche.
Vio en el cuerpo del gato varios mundos
que giraban con flechas y chorros de sangre
y se oían gemidos de una ciudad en ruinas
y todo se perdía en blanco torbellino.
Mil años más tarde, una noche, volviendo a casa
mi esposa y yo vimos un gato blanco
caminando por el estanque seco
como si fuera un niño de antiguas dinastías
cruzando espirales del tiempo
para volver a su tierra con nobles recuerdos.
Acariciamos el gato, oímos sus maullidos
mientras detrás de un árbol y el viento de la noche
olía nuestro mundo y con sus miradas quiso
decir algo, pero al final se marchó como agua.
Creímos que iría al País de la horda blanca
hasta el mil trescientos ochenta
cuando tras la conquista de la Horda de oro
gobernaría a Rusia.
Hu Xudong, incluido en Arquitrave (nº 70, septiembre-octubre de 2022, Colombia, trad. de Harold Alvarado Tenorio).

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