deja que en ti descanse mi alma de mujer;
pero acércate más. ¡Me da tanta tristeza
la sombra que desciende con el atardecer!...
¿No oyes subir el cauce de la melancolía?
Me parece un presagio de lo que va a cesar...
Ya se asoman las almas a ver morir el día:
es la hora romántica. ¡No la dejes pasar!
Pon tu mano en mis manos, un instante...
Sofoca las palabras que dicen adiós a la ilusión...
Séllala con los besos, lágrimas de tu boca...
¡Y déjame llorar sobre tu corazón!
Cristina de Arteaga en Sembrad (1925), incluido en Mujeres del 27. Antología poética (Editorial Planeta, Barcelona, 2022, ed. de José Luis Ferris).
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