¡Fuego, hermano mío; a ti mi canto de victoria!
Tú eres la imajen rojoviva de la medrosa libertad. Tú
meces por el cielo tus brazos, y corres tus dedos impetuosos
por las cuerdas del arpa. ¡Qué hermosa, Fuego, la música de tu danza!
Cuando mi día último llegue, y se abran mis puertas, ¡tú harás ceniza esta traba de mis manos y mis pies! Mi cuerpo será uno contigo, Fuego; y cojerás mi corazón en tu frenético torbellino; y el ardor luciente que fue mi vida, saltará en un destello, y se unirá a tu llamarada.
Rabindranath Tagore en La cosecha (Alianza Editorial, Madrid, 1984, trad. de Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez).
Otros poemas de Rabindranath Tagore
La cosecha (1, 10, 23,)
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