Afuera nieva como nunca,
mi amada toca el clavicordio
y la ciudad descansa ensombrecida
como si fuera un camposanto.
Mi amada toca una marcha fúnebre...
mientras que yo, atónito, me asombro:
Y, ¿por qué toca ella una marcha fúnebre?...
Y, ¿por qué nieva como en un camposanto?
Ella llora caída sobre las teclas
y gime como en un delirio...
Desafinado se muere el clavicordio
y está nevando como en un camposanto.
También lloro yo, y, temblando,
desmeleno su cabello sobre los hombros.
La ciudad descansa vacía
y está nevando como en un camposanto.
George Bacovia, incluido en Antología de la poesía rumana contemporánea (Editorial Elion, Bucarest, 2000, trad. de Darie Novaceanu).
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Tomo la palabra: