Editado por el poeta Francisco Cenamor. Blog literario con información diaria: catálogo de poetas y poemas, cuentos y relatos, novelas, catálogo de revistas, asociaciones y premios literarios, reseñas, eventos de España y América, televisiones y radios literarias, recursos gratuitos, libros gratis, recursos para leer y escribir, talleres y cursos, editoriales. Enlaces a otras webs con recursos literarios.
sábado 31 de octubre de 2009
Poema del día: "Dedicatoria", de Anna Ajmátova (Rusia, 1889-1966)
Ante esta desgracia se inclinan las montañas
Y no fluye el famoso río,
Pero son fuertes los cerrojos de la prisión
Y tras ellos están las "mazmorras de los presos"
Y una pena mortal.
Para algunos sopla suave la brisa,
Para algunos es una caricia el ocaso.
Nosotras no sabemos, somos las mismas por todas partes,
Y sólo oímos el odioso chirrido de las llaves
Y los pesados pasos del soldado.
Nos levantábamos como para la misa del alba
Y caminábamos por la ciudad salvaje,
Y allí nos encontrábamos, casi sin aliento.
El sol estaba más bajo y el Neva más nublado,
Pero la esperanza siempre canta a lo lejos.
La sentencia... y de pronto brotan las lágrimas
Y ella se aleja ya de todas
Como si con dolor le arrancaran del corazón la vida,
Como si brutalmente la derribaran por la espalda.
Pero camina... se tambalea... va sola...
¿Dónde estarán ahora mis amigas a la fuerza,
Mis años furiosos?
¿Qué oirán en la tormenta de nieve siberiana?
¿Qué imaginarán en el círculo de la luna?
A ellas envío mi saludo de despedida.
Marzo 1940
Anna Ajmátova en Requiem (Ediciones Cátedra, Madrid, 1994, trad. de Jesús García Gabaldón)
Y no fluye el famoso río,
Pero son fuertes los cerrojos de la prisión
Y tras ellos están las "mazmorras de los presos"
Y una pena mortal.
Para algunos sopla suave la brisa,
Para algunos es una caricia el ocaso.
Nosotras no sabemos, somos las mismas por todas partes,
Y sólo oímos el odioso chirrido de las llaves
Y los pesados pasos del soldado.
Nos levantábamos como para la misa del alba
Y caminábamos por la ciudad salvaje,
Y allí nos encontrábamos, casi sin aliento.
El sol estaba más bajo y el Neva más nublado,
Pero la esperanza siempre canta a lo lejos.
La sentencia... y de pronto brotan las lágrimas
Y ella se aleja ya de todas
Como si con dolor le arrancaran del corazón la vida,
Como si brutalmente la derribaran por la espalda.
Pero camina... se tambalea... va sola...
¿Dónde estarán ahora mis amigas a la fuerza,
Mis años furiosos?
¿Qué oirán en la tormenta de nieve siberiana?
¿Qué imaginarán en el círculo de la luna?
A ellas envío mi saludo de despedida.
Marzo 1940
Anna Ajmátova en Requiem (Ediciones Cátedra, Madrid, 1994, trad. de Jesús García Gabaldón)
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viernes 30 de octubre de 2009
Repaso semanal a los blogs y webs más interesantes
Más allá de las colinas es el blog en el que Alma Mateos Taborda, poeta argentina, de Córdoba exactamente, nos va desgranando día a día su poética, bien en poemas escritos, bien en poemas recitados por ella o por otras personas.
Las razones del aviador es un nuevo blog sobre poesía que promete hacernos pasar buenos ratos. Como acaba de empezar aún no tiene demasiados contenidos, pero ya han tenido la prudencia de comenzar un índice, lo que ayudará, sin duda, a navegar por él. Está editado desde España por los poetas José María Castrillón y Jordi Doce.
Surfeando en la red es un blog de blogs, un lugar en donde encontraremos información sobre multitud de blogs literarios. El magnífico esfuerzo lo está haciendo desde Perú Juan José Soto Barranco, poeta y periodista. Además, en su columna lateral va dejando enlaces a los blogs de los que nos va hablando e incluso entrevista a sus editores y editoras.
Rumor Mecanoclasta nos remite de nuevo a la poesía, ya que es un blog editado por un jovencísimo poeta que se hace llamar Asesino de espejos. Encontramos textos suyos y de los poetas que le gustan y enlaces a blogs de otros jóvenes poetas.
Literaria nos acerca a otra joven poeta española, Yaiza Martínez, poeta y narradora, que también ha publicado una novela. De todo ello da cuenta en su blog y también podremos leer textos suyos y de amigos y amigas. Está muy bien organizado en secciones y contiene mucha información interesante.
Siesta es un blog poemario para leer con tranquilidad, claro. Tiene un índice, aunque como no tiene demasiadas entradas, navegar por el archivo también es factible. En la columna lateral aparecen sus amigos para que les visitemos también.
Buenos Aires Literaria es una web con cuentos y relatos, organizados por autor y algún género, también tiene algunos poemas. Casi todo de escritores y poetas importantes. También tiene relación con el tango. Dispone de un foro donde entrar a charlar de los textos.
Las razones del aviador es un nuevo blog sobre poesía que promete hacernos pasar buenos ratos. Como acaba de empezar aún no tiene demasiados contenidos, pero ya han tenido la prudencia de comenzar un índice, lo que ayudará, sin duda, a navegar por él. Está editado desde España por los poetas José María Castrillón y Jordi Doce.
Surfeando en la red es un blog de blogs, un lugar en donde encontraremos información sobre multitud de blogs literarios. El magnífico esfuerzo lo está haciendo desde Perú Juan José Soto Barranco, poeta y periodista. Además, en su columna lateral va dejando enlaces a los blogs de los que nos va hablando e incluso entrevista a sus editores y editoras.
Rumor Mecanoclasta nos remite de nuevo a la poesía, ya que es un blog editado por un jovencísimo poeta que se hace llamar Asesino de espejos. Encontramos textos suyos y de los poetas que le gustan y enlaces a blogs de otros jóvenes poetas.
Literaria nos acerca a otra joven poeta española, Yaiza Martínez, poeta y narradora, que también ha publicado una novela. De todo ello da cuenta en su blog y también podremos leer textos suyos y de amigos y amigas. Está muy bien organizado en secciones y contiene mucha información interesante.
Siesta es un blog poemario para leer con tranquilidad, claro. Tiene un índice, aunque como no tiene demasiadas entradas, navegar por el archivo también es factible. En la columna lateral aparecen sus amigos para que les visitemos también.
Buenos Aires Literaria es una web con cuentos y relatos, organizados por autor y algún género, también tiene algunos poemas. Casi todo de escritores y poetas importantes. También tiene relación con el tango. Dispone de un foro donde entrar a charlar de los textos.
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Poema del día: "Los anillos fatigados", de César Vallejo (Perú, 1892-1938)
Hay ganas de volver, de amar, de no ausentarse,
y hay ganas de morir, combatido por dos
aguas encontradas que jamás han de istmarse.
Hay ganas de un gran beso que amortaje a la Vida,
que acaba en el áfrica de una agonía ardiente,
suicida!
Hay ganas de... no tener ganas, Señor;
a ti yo te señalo con el dedo deicida:
hay ganas de no haber tenido corazón.
La primavera vuelve, vuelve y se irá. Y Dios,
curvado en tiempo, se repite, y pasa, pasa
a cuestas con la espina dorsal del Universo.
Cuando las sienes tocan su lúgubre tambor,
cuando me duele el sueño grabado en un puñal,
¡hay ganas de quedarse plantado en este verso!
César Vallejo en Los heraldos negros (1918), incluido en Obra poétcia completa (Alianza Editorial, Madrid, 1994).
y hay ganas de morir, combatido por dos
aguas encontradas que jamás han de istmarse.
Hay ganas de un gran beso que amortaje a la Vida,
que acaba en el áfrica de una agonía ardiente,
suicida!
Hay ganas de... no tener ganas, Señor;
a ti yo te señalo con el dedo deicida:
hay ganas de no haber tenido corazón.
La primavera vuelve, vuelve y se irá. Y Dios,
curvado en tiempo, se repite, y pasa, pasa
a cuestas con la espina dorsal del Universo.
Cuando las sienes tocan su lúgubre tambor,
cuando me duele el sueño grabado en un puñal,
¡hay ganas de quedarse plantado en este verso!
César Vallejo en Los heraldos negros (1918), incluido en Obra poétcia completa (Alianza Editorial, Madrid, 1994).
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jueves 29 de octubre de 2009
Revistas literarias: 'Con voz propia', nº 34. 'Adamar', nº 35.
Con voz propia
Con la regularidad característica de esta revista, acabamos de recibir el número 34 de Con voz propia, con sus contenidos habituales: poemas y relatos. Como ya sabréis, se consulta en un blog, pero podemos suscribirnos para recibirla en formato word.
Adamar
Y del nº 34 al nº 35 de Adamar, una revista de calidad con contenidos de poesía, narrativa, ensayo, música, arte y reseñas de libros.
Con la regularidad característica de esta revista, acabamos de recibir el número 34 de Con voz propia, con sus contenidos habituales: poemas y relatos. Como ya sabréis, se consulta en un blog, pero podemos suscribirnos para recibirla en formato word.
Adamar
Y del nº 34 al nº 35 de Adamar, una revista de calidad con contenidos de poesía, narrativa, ensayo, música, arte y reseñas de libros.
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Revistas literarias
Poema del día: "El pacto", de José Ángel Valente (España, 1929-2000)
Nadie sabrá que tú y yo concluimos
este pacto inocente
con sangre y lodo y la arañada cal de las paredes,
ante un testigo no identificado,
para traicionarlo todo,
para vender uno a uno los principios más sacros,
para pasar a gatas la frontera
que indignos nos haría de todas las miradas.
Y tú, piedra de escándalo,
y tú, desnudo,
y tú, bajo los árboles.
Y la longeva lógica acabada,
roto el considerando,
sin significación el signo,
la mente sana in corpore insepulto
y el ministro litúrgico sin atreverse a deponer las armas
en las gradas aéreas
del dios que alegra nuestra juventud.
José Ángel Valente en Breve son (1968), incluido en (Punto cero) Obra poética (Alianza Editorial, Madrid, 1999).
este pacto inocente
con sangre y lodo y la arañada cal de las paredes,
ante un testigo no identificado,
para traicionarlo todo,
para vender uno a uno los principios más sacros,
para pasar a gatas la frontera
que indignos nos haría de todas las miradas.
Y tú, piedra de escándalo,
y tú, desnudo,
y tú, bajo los árboles.
Y la longeva lógica acabada,
roto el considerando,
sin significación el signo,
la mente sana in corpore insepulto
y el ministro litúrgico sin atreverse a deponer las armas
en las gradas aéreas
del dios que alegra nuestra juventud.
José Ángel Valente en Breve son (1968), incluido en (Punto cero) Obra poética (Alianza Editorial, Madrid, 1999).
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miércoles 28 de octubre de 2009
Poema del día: "Elegía a mi padre, 6. El año nuevo", de Mark Strand (Canadá, 1934)
Es invierno y año nuevo.
No te conoce nadie.
Lejos de las estrellas, de las lluvias de luz,
yaces bajo el clima de las piedras.
No existe un hilo que te traiga de vuelta.
Tus amigos dormitan en la oscuridad
del placer y no logran recordar.
No te conoce nadie. Eres vecino de nada.
No ves la lluvia cayendo y el hombre alejándose,
el viento sucio soplando sus cenizas a lo largo de la ciudad.
No ves al sol arrastrando a la luna como un eco.
No ves al corazón herido estallar en llamas,
las calaveras de los inocentes convirtiéndose en humo.
No ves las cenizas de la abundancia, las miradas sin luz.
Ya ha pasado. Es invierno y año nuevo.
Los sumisos están arrojando sus pieles al cielo.
Los desesperados están sufriendo el frío junto a quienes nada
tienen que esconder.
Ya ha pasado y nadie te conoce.
Hay luz astral a la deriva sobre el agua negra.
Hay piedras en el mar que nadie ha visto.
Hay una orilla y la gente espera.
Y nada regresa.
Porque ya ha pasado.
Porque hay silencio en lugar de un nombre.
Porque es invierno y año nuevo.
Mark Strand en Aliento (Ayuntamiento de Lucena, Córdoba, 2004, trad. de Julián Jiménez Heffernan).
No te conoce nadie.
Lejos de las estrellas, de las lluvias de luz,
yaces bajo el clima de las piedras.
No existe un hilo que te traiga de vuelta.
Tus amigos dormitan en la oscuridad
del placer y no logran recordar.
No te conoce nadie. Eres vecino de nada.
No ves la lluvia cayendo y el hombre alejándose,
el viento sucio soplando sus cenizas a lo largo de la ciudad.
No ves al sol arrastrando a la luna como un eco.
No ves al corazón herido estallar en llamas,
las calaveras de los inocentes convirtiéndose en humo.
No ves las cenizas de la abundancia, las miradas sin luz.
Ya ha pasado. Es invierno y año nuevo.
Los sumisos están arrojando sus pieles al cielo.
Los desesperados están sufriendo el frío junto a quienes nada
tienen que esconder.
Ya ha pasado y nadie te conoce.
Hay luz astral a la deriva sobre el agua negra.
Hay piedras en el mar que nadie ha visto.
Hay una orilla y la gente espera.
Y nada regresa.
Porque ya ha pasado.
Porque hay silencio en lugar de un nombre.
Porque es invierno y año nuevo.
Mark Strand en Aliento (Ayuntamiento de Lucena, Córdoba, 2004, trad. de Julián Jiménez Heffernan).
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martes 27 de octubre de 2009
'Volem versos', un libro de poesía infantil y juvenil con la participación de Francisco Cenamor
Desde el blog Poesia Infantil i Juvenil se lanzó hace semanas la idea de celebrar el Día de la biblioteca con una recopilación de poemas de temática infantil y juvenil, con la participación de diversos poetas, entre ellos, Francisco Cenamor, nuestro editor. El libro ya está disponible en consulta en línea: pincha aquí para leerlo. Son un total de 78 páginas bellamente ilustradas.
Poema del día: "Hallazgo", de Pedro Salinas (España, 1891-1951)
No te busco
porque sé que es imposible
encontrarte así, buscándote.
Dejarte. Te dejaré
como olvidada
y pensando en otras cosas
para no pensar en ti,
pero pensándote a ti
en ellas, disimulada.
Frases simples por los labios:
"Mañana tengo que hacer..."
"Eso sí, mejor sería...".
Distracción. ¡Que fácil todo,
qué sencillo todo ya, tú
olvidada!
Y entonces
de pronto -¿por cuál será
de los puntos cardinales?-
te entregarás, disfrazada
de sorpresa,
con ese traje tejido
de repentes, de improvisos,
puesto para sorprenderme,
que yo mismo te inventé.
Pedro Salinas, incluido en Antología poética (Alianza Editorial, Madrid, 2007).
porque sé que es imposible
encontrarte así, buscándote.
Dejarte. Te dejaré
como olvidada
y pensando en otras cosas
para no pensar en ti,
pero pensándote a ti
en ellas, disimulada.
Frases simples por los labios:
"Mañana tengo que hacer..."
"Eso sí, mejor sería...".
Distracción. ¡Que fácil todo,
qué sencillo todo ya, tú
olvidada!
Y entonces
de pronto -¿por cuál será
de los puntos cardinales?-
te entregarás, disfrazada
de sorpresa,
con ese traje tejido
de repentes, de improvisos,
puesto para sorprenderme,
que yo mismo te inventé.
Pedro Salinas, incluido en Antología poética (Alianza Editorial, Madrid, 2007).
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lunes 26 de octubre de 2009
Bartleby Editores publica en España 'Aquí', nuevo poemario de la poeta polaca Wislawa Szymborska
Si en 1996 la obra de Wislawa Szymborska apenas era conocida por el lector de habla hispana, en estos momentos la situación es, sin lugar a dudas, muy otra. Aquí (Bartleby Editores, Madrid, 2009) –poemario que sigue tras la obtención del Premio Nobel de Literatura a Instante (Igitur, 2004) y Dos puntos (Igitur, 2007)-, ve la luz en español en el mismo año de publicación del original polaco y nos pone delante, una vez más, de esa aguda e irónica mirada que caracteriza a la poeta polaca. La memoria, el paso del tiempo, la belleza, el amor o el desamor, el dolor, los sueños, la humanidad –en suma- y los misterios de lo cotidiano, todo queda filtrado por una escritura sutil, intimista y clarividente, en apariencia sencilla, que la ha situado entre los poetas europeos más relevantes de la segunda mitad del siglo XX y comienzos del XXI.Wislawa Szymborska nace el 2 de julio de 1923 en Bnin (Kórnik), en las proximidades de la ciudad polaca de Poznan. A los ocho años se traslada con su familia a Cracovia, ciudad en la que reside hasta la actualidad. En la década de los cuarenta empieza a publicar en el diario Dziennik Polski, y más tarde en Zycie Literackie. Doctora Honorífica de la Universidad Adam Mickiewicz (Poznan) en 1995, al año siguiente se produjo lo que la propia poeta califica de “terremoto en su vida”: la obtención de los premios Club PEN polaco y, sobre todo, del Nobel de Literatura. Ha publicado, entre otros, los siguientes libros de poemas: Por eso vivimos (1952), Preguntas a mí misma (1954), Llamando al Yeti (1957), Sal (1962), Mil alegrías – un encanto - (1967), Si acaso (1975), El gran número (1976), Gente en el puente (1986), Fin y principio (1993), Instante (2002), Dos puntos (2005) y Aquí (2009).
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Poema del día: "Cielo", de Claudio Rodríguez (España, 1934-1999)
Ahora necesito más que nunca
mirar al cielo. Ya sin fe y sin nadie,
tras este seco mediodía, alzo
los ojos. Y es la misma verdad de antes,
aunque el testigo sea distinto. Riesgos
de una aventura sin leyendas ni ángeles,
ni siquiera ese azul que hay en mi patria.
Vale dinero respirar el aire,
alzar los ojos, ver sin recompensa,
aceptar una gracia que no cabe
en los sentidos pero les da nueva
salud, los aligera y prueba. Vale
por mi amor este don, esta hermosura
que no merezco ni merece nadie.
Hoy necesito el cielo más que nunca.
No me salve, sí que me acompañe.
Claudio Rodríguez, incluido en Desde mis poemas (Ediciones Cátedra, Madrid, 1994).
mirar al cielo. Ya sin fe y sin nadie,
tras este seco mediodía, alzo
los ojos. Y es la misma verdad de antes,
aunque el testigo sea distinto. Riesgos
de una aventura sin leyendas ni ángeles,
ni siquiera ese azul que hay en mi patria.
Vale dinero respirar el aire,
alzar los ojos, ver sin recompensa,
aceptar una gracia que no cabe
en los sentidos pero les da nueva
salud, los aligera y prueba. Vale
por mi amor este don, esta hermosura
que no merezco ni merece nadie.
Hoy necesito el cielo más que nunca.
No me salve, sí que me acompañe.
Claudio Rodríguez, incluido en Desde mis poemas (Ediciones Cátedra, Madrid, 1994).
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domingo 25 de octubre de 2009
III Certamen internacional de cómic 'Luis Molina' , II Concurso de microrrelatos 'Villa de Blanca' 2009 (envíos por correo postal)
El Ayuntamiento de Blanca (Murcia) convoca el III Certamen internacional de cómic 'Luis Molina' y el II Concurso de microrrelatos 'Villa de Blanca' 2009, en los que podrán participar cuantos autores lo deseen.
En la modalidad de cómic la extensión no será mayor de 8 páginas, en la de microrrelato no superará las 600 palabras. Para cómic se establece un primer premio de 1.500 euros y un segundo de 700. Para microrrelato se establece un único premio de 1.000 euros. El plazo de entrega de originales para ambas convocatorias finaliza el 30 de noviembre de 2009.
Podéis ver las bases completas pinchando aquí.
En la modalidad de cómic la extensión no será mayor de 8 páginas, en la de microrrelato no superará las 600 palabras. Para cómic se establece un primer premio de 1.500 euros y un segundo de 700. Para microrrelato se establece un único premio de 1.000 euros. El plazo de entrega de originales para ambas convocatorias finaliza el 30 de noviembre de 2009.
Podéis ver las bases completas pinchando aquí.
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Poema del día: "La soledad cautiva", de Emilio Prados (España, 1899-1962)
Me persigue la luz.
-No, no es la luz.
¿Qué me persigue?...
Me persigue, la flor.
No, no es la flor
que me persigue.
Me persigue, el amor.
-No -¿No? ¿El amor
no me persigue?
Cuerpo: ¿qué me persigue?
¿la sombra, acaso,
que te sigue?...
Luce la estrella...
Cantan los niños...
Las aves vuelan...
Y... ¡Todo vive!
(La Muerte, sueña).
Emilio Prados en Jardín cerrado (Ediciones Cátedra, Madrid, 2000).
-No, no es la luz.
¿Qué me persigue?...
Me persigue, la flor.
No, no es la flor
que me persigue.
Me persigue, el amor.
-No -¿No? ¿El amor
no me persigue?
Cuerpo: ¿qué me persigue?
¿la sombra, acaso,
que te sigue?...
Luce la estrella...
Cantan los niños...
Las aves vuelan...
Y... ¡Todo vive!
(La Muerte, sueña).
Emilio Prados en Jardín cerrado (Ediciones Cátedra, Madrid, 2000).
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sábado 24 de octubre de 2009
Poema del día: "Variación", de Carlos Sahagún (España, 1938)
¿Tantos hombres a la deriva
no somos nadie, no importamos nada?
Claudicaciones, guerras, la noche en los caminos
no nos quitaron la esperanza.
Queda la idea, impresa allá en lo hondo;
el corazón sabe y la reclama.
¿No somos nadie? Fuimos
los vencidos en la batalla,
los olvidados de la historia, el pueblo
sin zapatos ni casa
que todo lo perdió una primavera
sangrienta, desolada.
¿Y hasta cuándo estaremos esperando
que nos concedan la palabra?
De orilla a orilla, entre olivares,
entre cárceles y alambradas,
somos nosotros la luz de la vida,
tu llano y sierra, oh patria, oh flor de España.
Carlos Sahagún en Estar contigo (1973), incluido en Poesía española. antología (1939-1975) (Ediciones Tarraco, Tarragona, 1977, selec. de Ricardo Velilla).
no somos nadie, no importamos nada?
Claudicaciones, guerras, la noche en los caminos
no nos quitaron la esperanza.
Queda la idea, impresa allá en lo hondo;
el corazón sabe y la reclama.
¿No somos nadie? Fuimos
los vencidos en la batalla,
los olvidados de la historia, el pueblo
sin zapatos ni casa
que todo lo perdió una primavera
sangrienta, desolada.
¿Y hasta cuándo estaremos esperando
que nos concedan la palabra?
De orilla a orilla, entre olivares,
entre cárceles y alambradas,
somos nosotros la luz de la vida,
tu llano y sierra, oh patria, oh flor de España.
Carlos Sahagún en Estar contigo (1973), incluido en Poesía española. antología (1939-1975) (Ediciones Tarraco, Tarragona, 1977, selec. de Ricardo Velilla).
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viernes 23 de octubre de 2009
Repaso semanal a los blogs y webs más interesantes
Sintagma in blue es toda una red de blogs que nos remite, permanentemente, a las creaciones poéticas de Pura Salceda, gallega nacida en México y residente en Barcelona. En ellos podremos disfrutar de poemas suyos y de otros poetas, así como acercarnos a sus actividades y libros editados.
Faro Gamoneda es el blog en el que podremos estar al tanto de toda la actualidad en torno al poeta español Antonio Gamoneda (de quien, por cierto, hemos publicado algún poema en el blog, podéis buscarlos en el catálogo, merece la pena leer a este autor). Gamoneda fue galardonado con el Premio Cervantes del año 2006 y ha influenciado, en cada uno a su manera, a jóvenes poetas españoles que mantienen una línea "diferente" de la que podríamos considerar mayoritaria.
Cómo cazar un dragón es una novela de ahora que nos marca cuál es el futuro del libro. Poco a poco van apareciendo los capítulos de esta novela en el blog, que se completa con mapas, un juego y etiquetas para seguir la trama. También podemos subscribirnos y recibir directamente los capítulos en nuestro correo. Conviene pasarse por la etiqueta "Cómo leer la historia" antes de ponerse a ello.
Petisblog, he aquí el blog del que, posiblemente, sea el poeta más activo de España: Ángel Petisme. No hay más que entrar en su blog. Combina su actividad poética con su activismo social y musical, ya que se dedica, igualmente, a la canción de autor. Allí veréis todas sus actividades y tendréis los enlaces a decenas de sitios relacionados con poetas y poesía.
Las puertas nos remite, permanentemente, a autores y autoras poco conocidas, o bien porque sus culturas fueron y son infravaloradas o bien porque fueron mujeres en sociedades muy masculinas o bien..., por tantas cosas. Es encomiable que haya personas que, como Nora Méndez, hagan el esfuerzo impagable de rescatar del olvido a estas personas y sus textos. Enhorabuena.
A través de mi lente, y no solamente a través de ella, pues también a través de sus manos o de la palabra, nos acerca la argentina Carina Felice a la belleza. Aquí, bellamente combinados, encontraremos sus poemas, sus fotografías y cuadros. Además, una larga lista de otros sitios de interés en su columna lateral.
El Ático de los Gatos es el blog de la poeta y profesora de lengua gaditana Rosario Troncoso. Encontraremos poemas suyos y de otros autores. Podremos seguir sus actividades literarias y tener noticia de los libros que va publicando o las publicaciones en donde va apareciendo. En su columna lateral, una cuidada selección de enlaces.
Faro Gamoneda es el blog en el que podremos estar al tanto de toda la actualidad en torno al poeta español Antonio Gamoneda (de quien, por cierto, hemos publicado algún poema en el blog, podéis buscarlos en el catálogo, merece la pena leer a este autor). Gamoneda fue galardonado con el Premio Cervantes del año 2006 y ha influenciado, en cada uno a su manera, a jóvenes poetas españoles que mantienen una línea "diferente" de la que podríamos considerar mayoritaria.
Cómo cazar un dragón es una novela de ahora que nos marca cuál es el futuro del libro. Poco a poco van apareciendo los capítulos de esta novela en el blog, que se completa con mapas, un juego y etiquetas para seguir la trama. También podemos subscribirnos y recibir directamente los capítulos en nuestro correo. Conviene pasarse por la etiqueta "Cómo leer la historia" antes de ponerse a ello.
Petisblog, he aquí el blog del que, posiblemente, sea el poeta más activo de España: Ángel Petisme. No hay más que entrar en su blog. Combina su actividad poética con su activismo social y musical, ya que se dedica, igualmente, a la canción de autor. Allí veréis todas sus actividades y tendréis los enlaces a decenas de sitios relacionados con poetas y poesía.
Las puertas nos remite, permanentemente, a autores y autoras poco conocidas, o bien porque sus culturas fueron y son infravaloradas o bien porque fueron mujeres en sociedades muy masculinas o bien..., por tantas cosas. Es encomiable que haya personas que, como Nora Méndez, hagan el esfuerzo impagable de rescatar del olvido a estas personas y sus textos. Enhorabuena.
A través de mi lente, y no solamente a través de ella, pues también a través de sus manos o de la palabra, nos acerca la argentina Carina Felice a la belleza. Aquí, bellamente combinados, encontraremos sus poemas, sus fotografías y cuadros. Además, una larga lista de otros sitios de interés en su columna lateral.
El Ático de los Gatos es el blog de la poeta y profesora de lengua gaditana Rosario Troncoso. Encontraremos poemas suyos y de otros autores. Podremos seguir sus actividades literarias y tener noticia de los libros que va publicando o las publicaciones en donde va apareciendo. En su columna lateral, una cuidada selección de enlaces.
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Poema del día: "La dicha", de Boris Pasternak (Rusia, 1890-1960)
La lluvia nocturna ha quedado agotada
por los vergeles. De ahí una conclusión:
la dicha tortura nos da a los humanos
lo mismo que nubes sin fin en el cielo.
Probablemente, la dicha exaltada
tiene, al parecer, el mismo aspecto
que las calles en día de fiesta
lavadas por lluvias intensas.
Hay allí un mundo encerrado. Y, cual Caín,
el trueno fue sellado allí por el calor
de las afueras, criticado, olvidado
y burlado a placer por las hojas.
Y las alturas. Y el hipo del deshielo.
Y tanto más comprensible cuanto hay
de sotos un sinfín, los tamices
se han fundido en un tamiz inmenso.
En planas hojitas. Un mar proceloso
de yemas fundidas. Al fondo
de la adoración tumultuosa
de quienes rezan a las alturas.
Las matas no han sido estrujadas.
Y el galante y gentil cascanueces
los granos no tira en la jaula con tanta viveza
cual la madreselva el sembrado de estrellas.
Boris Pasternak en Por encima de las barreras (1917), incluido en Por la paz y por el pan. Obra completa (Ediciones 29, Barcelona, 1978, trad. de César Astor).
por los vergeles. De ahí una conclusión:
la dicha tortura nos da a los humanos
lo mismo que nubes sin fin en el cielo.
Probablemente, la dicha exaltada
tiene, al parecer, el mismo aspecto
que las calles en día de fiesta
lavadas por lluvias intensas.
Hay allí un mundo encerrado. Y, cual Caín,
el trueno fue sellado allí por el calor
de las afueras, criticado, olvidado
y burlado a placer por las hojas.
Y las alturas. Y el hipo del deshielo.
Y tanto más comprensible cuanto hay
de sotos un sinfín, los tamices
se han fundido en un tamiz inmenso.
En planas hojitas. Un mar proceloso
de yemas fundidas. Al fondo
de la adoración tumultuosa
de quienes rezan a las alturas.
Las matas no han sido estrujadas.
Y el galante y gentil cascanueces
los granos no tira en la jaula con tanta viveza
cual la madreselva el sembrado de estrellas.
Boris Pasternak en Por encima de las barreras (1917), incluido en Por la paz y por el pan. Obra completa (Ediciones 29, Barcelona, 1978, trad. de César Astor).
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jueves 22 de octubre de 2009
Artículo de la poeta y periodista Estel Julià sobre el nuevo poemario de Francisco Cenamor 'Casa de aire'
La poeta y escritora valenciana Estel Julià acaba de publicar un interesante artículo sobre el poemario de Francisco Cenamor Casa de aire (Ediciones Amargord, Madrid, 2009) en la revista para la que trabaja habitualmente MV7 Informa, con motivo de la próxima presentación del libro en Valencia. (Pincha aquí para leer el artículo. Una vez en la web pincha la portada y se desplegará el periódico).
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Bibliotecas gratuitas en red: Libros digitales free

Libros digitales free nos ofrece cientos de libros digitales gratuitos. Y lo hace catalogando en etiquetas todos los libros. Cada libro no se encuentra alojado en esta web, sino en lugares de descarga. Este blog lo que hace es mostrarnos el enlace en donde se encuentra para que podamos descargarlo. Y acompañando al enlace encontraremos la portada y una reseña del mismo. Como podréis comprobar, tienen ya colgados los enlaces a libros de un amplio abanico de materias. Curiosamente, los de informática y cocina son los más numerosos.
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Revistas literarias: 'Mar de poesías', nº 13. 'Destiempos', nº 22.
Mar de poesías
Ya se puede consultar en Internet el número 13, correspondiente a los meses de octubre a diciembre de 2009, de la revista Mar de poesías, cargada, como dice su título, de poemas. También podemos hojear en la web todos los números anteriores.
Destiempos
Ya se puede consultar en Internet el número 13, correspondiente a los meses de octubre a diciembre de 2009, de la revista Mar de poesías, cargada, como dice su título, de poemas. También podemos hojear en la web todos los números anteriores.
Destiempos
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Poema del día: "Parada de peaje", de Ada Menéndez (España, 1972)
A la noche
Pinto líneas de carretera
Donde la mala digestión de humores circula
Dejándome huérfana
Novia gitana
Extiendo la cebra sobre el tumulto
Suelo también guiñar un ojo con picardía
Sabiendo que son muchos los testigos
Y pocos los visitados
Autómatas de mi brújula
Peco de ingenuidad
Aún con ello
No hay asfalto sin mis huellas
Fosilizadas bajo rayas longitudinales
Por la nacional sexta huye del casamiento
Una rosa discontinua
Ada Menéndez en El desvestir del pulgar (Ediciones Vitruvio, Madrid, 2008).
Pinto líneas de carretera
Donde la mala digestión de humores circula
Dejándome huérfana
Novia gitana
Extiendo la cebra sobre el tumulto
Suelo también guiñar un ojo con picardía
Sabiendo que son muchos los testigos
Y pocos los visitados
Autómatas de mi brújula
Peco de ingenuidad
Aún con ello
No hay asfalto sin mis huellas
Fosilizadas bajo rayas longitudinales
Por la nacional sexta huye del casamiento
Una rosa discontinua
Ada Menéndez en El desvestir del pulgar (Ediciones Vitruvio, Madrid, 2008).
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miércoles 21 de octubre de 2009
'Ninfa Santos en “Amor quiere que muera”', artículo del Lic. Miguel Fajardo Korea
Me propongo abordar un tema esencial en las manifestaciones artísticas, como lo es la ubicuidad en la poesía, en Amor quiere que muera, de la escritora costarricense Ninfa Santos (1916-1990).
La poesía es un margen de vida. Una perspectiva de identidad para crecer. Un arma de palabras que retoma el viento para marcar destinos presentidos, pero intransitados. Por ello, la poesía es un manifiesto del decir desde los diversos frentes vitales del factor humanidad. Es de este mundo, pero alcanza otros estadios para fundar una manera de ser y de sentir.
Desde esa coyuntura, el nombre y la obra poética de Ninfa Santos no debería ser ajeno ni desconocido, aunque sí lo extrañamos en el cuerpo bibliográfico de la literatura costarricense. Su nombre aparece como uno de los que ha sufrido extrañas exclusiones, quizá por el desconocimiento de su obra , por su independencia paradigmática o por la mezquindad cultural del medio, pues no formó parte de los enlistados en el coro de la oficialidad ni de las capillas que se reparten cantos.
Por esa razón, celebramos la aparición del número 2 de la revista costarricense Hoja en blanco. Tanto su consejo editorial como su director, Álvaro Mata Guillé, reivindican y recuperan, con propiedad, el nombre y la obra de Ninfa Santos para inscribirla dentro de la poesía costarricense. Son 41 páginas integrales, de honda intensidad, de afirmaciones y rotundidades para abrir el claroscuro de este caso artístico. Álvaro Mata, Antidio Cabal, Fabienne Bradu, cinco poemas y cuatro fotografías de Ninfa Santos, llaman fuertemente la atención para revisar su nombre, marginalmente inscrito en la casa de la poesía costarricense.
El caso de Ninfa Santos (1916-1990) se asemeja, sin duda, al de Eunice Odio (1919-1974) en múltiples facetas. ¿Por qué se oculta su nombre y su obra? Recuérdese, en esa misma línea, que el libro de estreno de Eunice Odio: Los elementos terrestres, (Guatemala, 1948) no se editó en el país, sino en 1984, es decir, 36 años después. Por su parte, Ninfa Santos publicó su único libro Amor quiere que muera, en México, en 1949. Fue reeditado en ese mismo país en 1985, dibujo en la portada de Paloma Díaz Abreu. Uno se pregunta, con increíble asombro, después de 60 años de oscurantismo poético, ¿cuándo publicarán dicho libro las instituciones oficiales costarricenses?
Antidio Cabal (España, 1925), en su artículo 'El exilio y Ninfa Santos', repasa el cuerpo bibliográfico costarricense, donde la tónica con Ninfa Santos ha sido la exclusión de su nombre y de su obra dentro del registro poético nacional. En 1963, Manuel Segura la incluye en La poesía en Costa Rica con dos poemas, en 1973; Carlos Rafael Duverrán repite los poemas anteriores y la antologa en Poesía contemporánea de Costa Rica. Alfonso Chase, por su parte, la incluye con cuatro poemas en la antología El amor en la poesía costarricense.
El ojo crítico de Antidio Cabal aduce: “El mundo de Ninfa Santos desemboca en el metamundo de Ninfa Santos: el castigado tránsito de su carne a través del mundo fracturado por el fenómeno del amor (huesos, “ciego muro infinito ciego pozo de espanto”, musgo, sierpes, veneno, frío, maculación, “huracán frenético”, odio, hiedra, losa, lava, ceniza, angostura, “intacto sepulcro”: “Tal es mi juventud y junto a ella, detrás de esta miseria, tu fantasma”) se desvanece, se volatiliza ante la semilla trascendente e inmanente del yo (…) Ese yo o esa esencia o esa verdad / identidad se llama Anacostia: en el silencio / me está llamando / una voz. Es la Ninfa de dentro llamando a la Ninfa de fuera” (Cabal, 2004: 16-17).
Ninfa Santos tuvo una vida accidentada, producto de una infancia difícil, debido a la ausencia de la figura materna desde los tres años, en virtud de lo cual, su padre delegó esa responsabilidad en su hermana -la tía Ninfa-, mujer estéril e inflexible.
La creadora Ninfa Santos vivió en Liberia, Costa Rica, en la hacienda La América, de donde huye, cansada de los rígidos preceptos y castigos, por ejemplo, permanecer encamada durante largos periodos. Aparte de esas aflicciones, el destino se ensañó contra ella. Poco a poco se vio deformada por la artritis e hinchada por los efectos de la cortisona. La artritis deterioró su imagen e identidad corporales y restringió su capacidad de movimiento. Para Fabienne Bradu: “El signo dominante de su infancia fue la horizontalidad”.
Su extenso peregrinaje de vida incluyó Liberia y San José, en Costa Rica; México, Estados Unidos e Italia. Además, visitó Rusia. Sin duda, una vida muy agitada, en años igualmente convulsos. Ninfa se hospedó en México, al inicio, en casa de su tía Lupe, pero abandona ese espacio, debido a los sometimientos, altamente restrictivos, que pretendía imponerle su tía. Se da su filiación política con el Partido Comunista, en México. En 1965 conoció a Ernesto Che Guevara, en Nueva York.
Casó con el escritor mexicano Ermilo Abreu Gómez (1894-1971), con quien mantuvo una relación durante 20 años y con quien procreó a su hija Juana Inés (1939). Se divorcia de él, cuando la descalificó de sus responsabilidades maternas. Su hija Juana Inés casó con Bernardo Díaz -bisnieto de Porfirio Díaz- y ella guardó el secreto de los jóvenes, lo que enojó a Ermilo Abreu Gómez. De esa boda nacieron sus nietas Paloma y Marisa.
En 1953 trabaja como Auxiliar en la delegación de México ante la OEA (Organización de Estados americanos). Allí inició su carrera diplomática. En 1958 es ascendida a Vicecónsul. En 1963 viaja a Nueva York. El viaje a los Estados Unidos de Norteamérica le genera expectativas y un entrañable acento nostálgico por cuanto debía dejar México: “Ahora me iré a una ciudad lejana / de hombres extraños que hablan extraña lengua, / hombres indiferentes cuyo dolor ignoraré / así como ellos ignorarán este largo sollozo / que camina, sonríe, se detiene, pasa”.
En el mismo texto se advierte su aflicción por la soledad a la que prevé enfrentarse: “Habrá también mi soledad tremenda (…) pero mi soledad será como esos perros / que crecen a puntapiés (…) Será la soledad de los ataúdes sin muertos”. En 1967 llegó a Roma, Italia, donde vivió trece años. Regresa a México, donde fallece el 26 de julio de 1990. Según Fabienne Bradu: “Ninfa no tuvo conciencia de su propio y secreto heroísmo, que consistió en resistir, hasta el último día de su vida, al desamor, a la amargura, a la resignación, a la falta de asombro y de esperanza” (Bradu, 2004: 39).
Su matrimonio con Abreu Gómez y su ámbito laboral le permitieron cultivar amistades literarias de prestigio, a saber: Octavio Paz, Augusto Monterroso, Alfonso Reyes, Ernesto Cardenal, Ernesto Mejía Sánchez, Rosario Castellanos, Juan Rulfo, Rafael Alberti y su esposa María Teresa León, Juan Ramón Jiménez, Juan Rejano, Ramón Gaya, Juan Gil-Albert, Emilio Carballido, Alice Rahon, Ricardo Garibay, Tomás Segovia, Michèle Albán, Jorge Rigol, Salomón de la Selva, Xavier Villaurrutia, Rodolfo Usigli, Efrén Hernández, Margarita Michelena, Agustín Lazo, Marco Antonio Millán, Juan de la Cabada o María Asúnsolo. Varios embajadores le ayudaron en su gestión diplomática: Luis Quintanilla, Mauricio González de la Garza, Gómez Robledo y Augusto Villanueva.
El nombre de su libro, Amor quiere que muera, es un intertexto de Garcilaso, con función de epígrafe: “Amor quiere que muera sin reparo”. La edición de su poemario fue patrocinada por la revista América, de México, en 1949. Alcanzó una tirada de 500 ejemplares numerados y contiene 407 versos. El dibujo de la portada es de su nieta, Paloma Díaz Abreu. Es decir, Ninfa Santos publica su poemario de diecienueve poemas a los 33 años de edad, pero 60 años después, el libro es prácticamente desconocido en Costa Rica. El editor Alejandro Finisterre publica la segunda edición en México, en 1985. ¿Cuándo habrá una edición costarricense? ¿Van a continuar negándola? ¿Qué le cobran a tan fina creadora costarricense?
El Maestro Joaquín García Monge (1881-1958) le publicó a Ninfa Santos en Repertorio americano, la revista costarricense de mayor alcance continental . El recordado escritor chileno Alberto Baeza Flores (1914-1998) expresa: “Y esta sola página es la que fundamenta, y alimenta, en Costa Rica el nombre de Ninfa Santos (…) Los poemas de Ninfa Santos son breves, rítmicos, frágiles, casi a punto de deshacerse, de quebrarse, como si fueran un delgado hilo conductor. Pero este filamento está cargado de emoción y de eficacia. Y transmite eso no siempre fácil: la poesía”.
En julio de 1984, con motivo del Segundo Simposio 'Evaluación de la literatura femenina de Latinoamérica en el Siglo XX' edité el suplemento Presencia femenina en la literatura costarricense del siglo XX, en el número de cierre de la revista Hojas de Guanacaste, nº 12, con un tiraje de 1.000 ejemplares. Ninfa Santos aparece con dos poemas. Era mi primer acercamiento con su poesía y con su caso, que hoy seguimos completando, en un espacio cultural extraordinario como es el de Chile, donde estoy seguro de que sabrá valorar, justamente, la dimensión de su trayectoria creadora.
El 15 de abril del 2005, la revista Hoja en Blanco y el Centro Literario de Guanacaste, fundado el 20-3-1974, le rendimos uno de los escasísimos homenajes públicos costarricenses que se le han ofrecido a la obra poética de Ninfa Santos, en Liberia, capital de la provincia de Guanacaste, en el norte geográfico de Costa Rica. Con la presencia del escritor Álvaro Mata Guillé, el filósofo Víctor Alvarado Dávila, el Lic. Marco Tulio Gardela y quien les habla , logramos cautivar a un ávido auditorio, deseoso de conocer la voz lírica de Ninfa Santos, quien pasó su difícil niñez en La América, una de las haciendas más famosas de Guanacaste.
El acento poético de Ninfa Santos
Su obra tiene el acento de la poesía amatoria y se encuentra tejida de diversos momentos y circunstancias, no siempre felices, en el plano sentimental. Por ello, incluye diversas acciones verbales que denotan espacios simbólicos de encerramiento, de castigo, tales como: apartar, cerrar, arrancar, destrozar, cegar, perseguir, quemar, aventar. En cada uno de ellos, el mapa semántico bordea significados expresivos dificultosos, por lo tanto, su perfil amatorio es ríspido, pero ella es perseverante en sus convicciones “hasta un país donde nunca te acerques” (AQQM, 9).
La hablante no escinde su sentimiento, sino que es enfática en su declaración amatoria y dolorosa “AMARTE, darme a mi dolor de ti, / a la amarga conciencia de mi duelo” (p. 11). La entrega corporal se convierte en un reclamo, donde cada parte del descubrimiento del cuerpo se menciona para concluir en un sistema recolectivo: piernas, hombros, dedos, manos, pelo: “Amar mi cuerpo solamente / porque tu cuerpo / lo hizo de verdad cuerpo. / Mirar la servidumbre de mis piernas / que me llevan a ti” (AQQM, 11). Es decir, el cuerpo se reescribe con el acento de la incompletitud. Su cuerpo se materializa como un vehiculizador, como un tránsito para intentar alcanzar el cuerpo del amado, pero no necesariamente con la misma correspondencia.
Apela al consuelo de una flor para colocarla sobre “el pecho de tu ternura muerta”. La desgarran los sitios recorridos con el amado, por ello, acude a elementos de autoagresión como morir, perderme, destrozarme, huir “donde tu nombre no se me vuelva angustia” (AQQM, 13). Es el suyo el caso de una dolorosa lamentación contra lo irrecuperable. En el poema 'Elegía', las interrogaciones retóricas ahondan una especie de estado de desarraigo contra el orden de los elementos de la vida cotidiana “Ahora que no eres más que un largo silencio irredimible / un pedazo de tierra junto al mar (…) Hombre que amara, ¿dónde duerme tu largo sueño? (…) ¿Quién te cerró los ojos de mar de junio / quién te llora hoy, / cuando yo me he quedado sin lágrimas” (AQQM, 28-29).
La angustia de la voz lírica es acezante y el verso que lo confirma es de una alta intensidad: “Esta jauría que has soltado en mi pecho / es el dolor”, por eso reclama su duelo: “si te dura una parte de mi angustia / por mirarte ser hombre, / no mi intacto sepulcro”. Es una especie de soliloquio del desamor expresa: “AMARTE, darme a mi dolor de ti (…) ahora que no me amas, / humildemente” (AQQM, 11), o bien, “Morir, perderme, destrozarme, huir / donde no estén tus ojos (…) donde tu nombre no se me vuelva angustia” (AQQM, 13).
La hablante lírica se refiere a otra corporalidad: “y no vigilo el odio de mis manos (...) / esclavas y mendigas, / de nuevo hacia tu rostro” (AQQM, 16). En el orbe lírico de Ninfa Santos hay una apuesta por la oscura luz: “No estoy llorando por él, / me estoy llorando yo misma”. El infortunio, el desamor de la práctica amatoria acentúa su espacio, se extiende con una ramificación de fibras y tejidos. Clama y ahonda su llanto desde ella para los otros. La extensión de su calvario sentimental no conoce fronteras, por el contrario, comprende otras dimensiones del ser íntimo.
La conjugación de elementos disímiles lleva a la hablante lírica a expresar una síntesis poblada de pesimismo, tal como una planta sin flor, como un nido sin raíces. Su desesperación campea en un ciego alarido, en un fiero llanto, en un grito sin voz, en un dolor sin canto “Tal es mi juventud y junto a ella, / detrás de esta miseria, tu fantasma” (AQQM, 18).
La mirada del recuerdo sobre el amado ausente se corporeiza con crueldad en su memoria “Te estoy viendo crecer recto, seguro, / si fin (…) Ya se afilan mis dedos en la angustia / de acariciar tu ausencia y poseerla. Toda mi llaga se retuerce y gime, / se destroza, aniquila y agiganta; / todo mi ser arrodillado ruega, / clama, implora, se humilla, se desangra” (AQQM, 19). Obsérvese la cantidad de verbos que apuntan hacia los símbolos de la autoagresión: afilan, retuerce, gime, destroza, aniquila, ruega, clama, implora, humilla, desangra. Según Roland Barthes, en esa dimensión: “exploro el cuerpo del otro como si quisiera ver lo que tiene dentro, como si la causa mecánica de mi deseo estuviera en el cuerpo adverso”.
La ausencia de palabras por parte del amado es recurrente, un vacío estelar que opera como un vector de dominio fonocéntrico, por ello, la amada reclama lo no dicho. Con vehemencia, pide ser oída: “Si NADA más oyeras una palabra, una” (AQQM, 21) y esa palabra ofrece un campo semántico como un dolorido sentir desde adentro, que se llena de hondas significaciones: la más humilde, delicada, nunca dicha, escondida, guardada, íntima, sola, pequeña, menuda, tierna, brisa, lucero, leve, lo mío: “lo que no dijimos y era nuestro y nos pertenecía y nunca usamos” (AQQM, 21).
En otro apartado del poema, la hablante ya no quiere ser solo oída, sino escuchada. Su vehemencia es apabullante “Si me escucharas nada más un instante / y este dolor, este apegarme a ti, / este deseo, este deseo, esta sed de tu alma, / este aletear de nube junto a tu rostro frío, / algo nuestro aunque fuera nada más un sollozo”. De ese llamado urgente, sin respuesta, la hablante se conformaría con un sollozo “mi más largo sollozo (…) para hacerte bajar la mirada de piedra / y tomarme y destruirme” (AQQM, 23). Es decir, ante las súplicas de su oratorio, ante la rotundidad de la negativa, tanto de ser oída como escuchada, la hablante lírica increpa, con su sollozo, para que baje la mirada de piedra de su amado, la tome y la destruya. Es una especie de sistema recolectivo que apunta hacia los símbolos bisémicos de la devoración y la aniquilación, es decir, la autoagresión, producto del desencanto amoroso.
La separación de su estancia, en México, encuentra eco en su poesía y refleja su sentir de cara a un proceso de cambio contextual que ella prevé sin identidad, lleno de una gran despersonalización: “Ahora me iré a una ciudad lejana / de hombres extraños que hablan extraña lengua; hombres indiferentes cuyo dolor ignoraré / así como ellos ignorarán este largo sollozo / que camina, sonríe, se detiene, pasa” (p. 29). Sabe que en otros contextos geográficos habrá indiferencia, incomunicación. Para la crítica e investigadora francesa, Fabienne Bradu: “Ninfa adivinaba las imágenes de su futura soledad (…) Se sentía “íngrima y sola” (…) La soledad se fue transformando en una severa depresión”.
En Amor quiere que muera, de la costarricense Ninfa Santos, su desgarramiento amatorio es intenso. Pregunta al tú lírico, pero inherentemente responde "¿quién te llora hoy, / cuando yo me he quedado sin lágrimas” (AQQM,. 29). Su dolorido sentir es un sortilegio “cómo me dueles / ahora / que se ha partido / mi sueño” (AQQM, 37). Existe una indagación entristecida y delicada, pero llena de duelos, reclamaciones, rotundidades, cuyo discurso poético tiene algunos acercamientos con los poemas de ruptura de Catulo. Su desgarramiento es personal, esencial y existencial.
En otro orden, el universo poético de la poetisa costarricense Ninfa Santos, quien adquirió la nacionalidad mexicana, le canta a la cotidianeidad: gotas, tardes, tristezas, vientos. Quiere ir a Anacostia, un lugar en el corazón de los sauces, en el silencio, en la voz del sueño y la verdad “Dicen que un río oscuro / te atraviesa / en el centro” (AQQM, 49). La construcción de ese espacio interior es una especie de reducto místico, de conciencia interior: un espacio en el secreto del silencio, aunque nadie la llame, es el de su corazón enfermo entre los sauces:“Mi corazón debe ir / por Anacostia, / primero / antes de que sea tarde y me lo arrebate / el viento” (AQQM, 45-46).
Concuerdo con Antidio Cabal, en el sentido que “Anacostia es el principio in situ, colocado, puesto, establecido, inaccidentable (…), la Ninfa Santos inllagable, la que nunca tendrá deudas exteriores, cuyos límites no pueden ser traspasados por el mundo y la carne como magmas de la meteorología de las pasiones del oro, plata y plomo” (Cabal, 2004: 18). Cada ser humano construye un alero de unidad, de esencia, desde donde es posible leernos para ser y sentir; para vivir y crecer, no importa las dimensiones difíciles que se tenga en las batallas cotidianas, de una vida como la suya.
Consideraciones finales
El sistema de significados poéticos, en Amor quiere que muera, ofrece imágenes sensoriales que reinvindican el descubrimiento integral del cuerpo y, a partir de dicho eje, el proceso comunicativo de los elementos femeninos y masculinos muestran expresiones sensuales, así como la evocación de imágenes y símbolos de lo erótico y sexual, propios del deseo, producto de su cosmovisión amatoria sin equidad y de su experiencia integral de la sexualidad.
Amor quiere que muera, de Ninfa Santos (1916-1990) consta de 19 textos poéticos que signan un hallazgo en la palabra, a pesar de la dolorosa ubicuidad de su vida. En ella, los sauces incrustan el corazón en el reducto íntimo e irreductible de Anacostia, donde la amada, herida y golpeada, quiere liberar su corazón.
La aportación de la revista Hoja en Blanco, hace un lustro, es de singular trascendencia para el conocimiento y reconocimiento de la obra de Ninfa Santos e, igualmente, marca un paso decisivo para la recuperación histórica contra el olvido, de uno de los nombres femeninos, hasta hoy, marginalmente incluido dentro del acervo literario costarricense.
El consejo editorial de Hoja en blanco, integrado por Irene Sancho, Marco Mendoza, Guadalupe Elizalde, Víctor Alvarado Dávila, Álvaro Mata Guillé, su editor y la colaboración especial Fabienne Bradu y Antidio Cabal, le dieron una gran solidez difusora a tan significativa edición homenaje.
Expresamos un profundo reconocimiento a la escritora francesa Fabienne Bradu (1954), por su libro Damas del corazón, donde le dedica 59 páginas al perfil biobibliográfico de Ninfa Santos e incluye 12 fotografías relacionadas con el entorno vital de la creadora en estudio. La revista precitada incluye una síntesis de 20 páginas, con base en el retrato del libro, que alcanza dos ediciones, en 1994 y 1996.
En la Sede Regional Chorotega de la Universidad Nacional de Costa Rica, hemos incorporado la obra de Ninfa Santos dentro de los contenidos programáticos del curso 'Escritoras centroamericanas del siglo XX', en el área de Estudios Generales.
En marzo del 2009, el investigador mexicano, Francisco Pérez Torres, me solicitó una copia del libro de Ninfa Santos, para incluirla en una tesis doctoral, como escritora mexicana, con obra editada entre 1920-1970.
Ninfa Santos falleció el 26 de julio de 1990. A 19 años de su desaparición física, la seguimos recordando, su poesía continúa iluminándonos.
¡Carpe diem!
Lic. Miguel Fajardo Korea
La poesía es un margen de vida. Una perspectiva de identidad para crecer. Un arma de palabras que retoma el viento para marcar destinos presentidos, pero intransitados. Por ello, la poesía es un manifiesto del decir desde los diversos frentes vitales del factor humanidad. Es de este mundo, pero alcanza otros estadios para fundar una manera de ser y de sentir.
Desde esa coyuntura, el nombre y la obra poética de Ninfa Santos no debería ser ajeno ni desconocido, aunque sí lo extrañamos en el cuerpo bibliográfico de la literatura costarricense. Su nombre aparece como uno de los que ha sufrido extrañas exclusiones, quizá por el desconocimiento de su obra , por su independencia paradigmática o por la mezquindad cultural del medio, pues no formó parte de los enlistados en el coro de la oficialidad ni de las capillas que se reparten cantos.
Por esa razón, celebramos la aparición del número 2 de la revista costarricense Hoja en blanco. Tanto su consejo editorial como su director, Álvaro Mata Guillé, reivindican y recuperan, con propiedad, el nombre y la obra de Ninfa Santos para inscribirla dentro de la poesía costarricense. Son 41 páginas integrales, de honda intensidad, de afirmaciones y rotundidades para abrir el claroscuro de este caso artístico. Álvaro Mata, Antidio Cabal, Fabienne Bradu, cinco poemas y cuatro fotografías de Ninfa Santos, llaman fuertemente la atención para revisar su nombre, marginalmente inscrito en la casa de la poesía costarricense.
El caso de Ninfa Santos (1916-1990) se asemeja, sin duda, al de Eunice Odio (1919-1974) en múltiples facetas. ¿Por qué se oculta su nombre y su obra? Recuérdese, en esa misma línea, que el libro de estreno de Eunice Odio: Los elementos terrestres, (Guatemala, 1948) no se editó en el país, sino en 1984, es decir, 36 años después. Por su parte, Ninfa Santos publicó su único libro Amor quiere que muera, en México, en 1949. Fue reeditado en ese mismo país en 1985, dibujo en la portada de Paloma Díaz Abreu. Uno se pregunta, con increíble asombro, después de 60 años de oscurantismo poético, ¿cuándo publicarán dicho libro las instituciones oficiales costarricenses?
Antidio Cabal (España, 1925), en su artículo 'El exilio y Ninfa Santos', repasa el cuerpo bibliográfico costarricense, donde la tónica con Ninfa Santos ha sido la exclusión de su nombre y de su obra dentro del registro poético nacional. En 1963, Manuel Segura la incluye en La poesía en Costa Rica con dos poemas, en 1973; Carlos Rafael Duverrán repite los poemas anteriores y la antologa en Poesía contemporánea de Costa Rica. Alfonso Chase, por su parte, la incluye con cuatro poemas en la antología El amor en la poesía costarricense.
El ojo crítico de Antidio Cabal aduce: “El mundo de Ninfa Santos desemboca en el metamundo de Ninfa Santos: el castigado tránsito de su carne a través del mundo fracturado por el fenómeno del amor (huesos, “ciego muro infinito ciego pozo de espanto”, musgo, sierpes, veneno, frío, maculación, “huracán frenético”, odio, hiedra, losa, lava, ceniza, angostura, “intacto sepulcro”: “Tal es mi juventud y junto a ella, detrás de esta miseria, tu fantasma”) se desvanece, se volatiliza ante la semilla trascendente e inmanente del yo (…) Ese yo o esa esencia o esa verdad / identidad se llama Anacostia: en el silencio / me está llamando / una voz. Es la Ninfa de dentro llamando a la Ninfa de fuera” (Cabal, 2004: 16-17).
Ninfa Santos tuvo una vida accidentada, producto de una infancia difícil, debido a la ausencia de la figura materna desde los tres años, en virtud de lo cual, su padre delegó esa responsabilidad en su hermana -la tía Ninfa-, mujer estéril e inflexible.
La creadora Ninfa Santos vivió en Liberia, Costa Rica, en la hacienda La América, de donde huye, cansada de los rígidos preceptos y castigos, por ejemplo, permanecer encamada durante largos periodos. Aparte de esas aflicciones, el destino se ensañó contra ella. Poco a poco se vio deformada por la artritis e hinchada por los efectos de la cortisona. La artritis deterioró su imagen e identidad corporales y restringió su capacidad de movimiento. Para Fabienne Bradu: “El signo dominante de su infancia fue la horizontalidad”.
Su extenso peregrinaje de vida incluyó Liberia y San José, en Costa Rica; México, Estados Unidos e Italia. Además, visitó Rusia. Sin duda, una vida muy agitada, en años igualmente convulsos. Ninfa se hospedó en México, al inicio, en casa de su tía Lupe, pero abandona ese espacio, debido a los sometimientos, altamente restrictivos, que pretendía imponerle su tía. Se da su filiación política con el Partido Comunista, en México. En 1965 conoció a Ernesto Che Guevara, en Nueva York.
Casó con el escritor mexicano Ermilo Abreu Gómez (1894-1971), con quien mantuvo una relación durante 20 años y con quien procreó a su hija Juana Inés (1939). Se divorcia de él, cuando la descalificó de sus responsabilidades maternas. Su hija Juana Inés casó con Bernardo Díaz -bisnieto de Porfirio Díaz- y ella guardó el secreto de los jóvenes, lo que enojó a Ermilo Abreu Gómez. De esa boda nacieron sus nietas Paloma y Marisa.En 1953 trabaja como Auxiliar en la delegación de México ante la OEA (Organización de Estados americanos). Allí inició su carrera diplomática. En 1958 es ascendida a Vicecónsul. En 1963 viaja a Nueva York. El viaje a los Estados Unidos de Norteamérica le genera expectativas y un entrañable acento nostálgico por cuanto debía dejar México: “Ahora me iré a una ciudad lejana / de hombres extraños que hablan extraña lengua, / hombres indiferentes cuyo dolor ignoraré / así como ellos ignorarán este largo sollozo / que camina, sonríe, se detiene, pasa”.
En el mismo texto se advierte su aflicción por la soledad a la que prevé enfrentarse: “Habrá también mi soledad tremenda (…) pero mi soledad será como esos perros / que crecen a puntapiés (…) Será la soledad de los ataúdes sin muertos”. En 1967 llegó a Roma, Italia, donde vivió trece años. Regresa a México, donde fallece el 26 de julio de 1990. Según Fabienne Bradu: “Ninfa no tuvo conciencia de su propio y secreto heroísmo, que consistió en resistir, hasta el último día de su vida, al desamor, a la amargura, a la resignación, a la falta de asombro y de esperanza” (Bradu, 2004: 39).
Su matrimonio con Abreu Gómez y su ámbito laboral le permitieron cultivar amistades literarias de prestigio, a saber: Octavio Paz, Augusto Monterroso, Alfonso Reyes, Ernesto Cardenal, Ernesto Mejía Sánchez, Rosario Castellanos, Juan Rulfo, Rafael Alberti y su esposa María Teresa León, Juan Ramón Jiménez, Juan Rejano, Ramón Gaya, Juan Gil-Albert, Emilio Carballido, Alice Rahon, Ricardo Garibay, Tomás Segovia, Michèle Albán, Jorge Rigol, Salomón de la Selva, Xavier Villaurrutia, Rodolfo Usigli, Efrén Hernández, Margarita Michelena, Agustín Lazo, Marco Antonio Millán, Juan de la Cabada o María Asúnsolo. Varios embajadores le ayudaron en su gestión diplomática: Luis Quintanilla, Mauricio González de la Garza, Gómez Robledo y Augusto Villanueva.
El nombre de su libro, Amor quiere que muera, es un intertexto de Garcilaso, con función de epígrafe: “Amor quiere que muera sin reparo”. La edición de su poemario fue patrocinada por la revista América, de México, en 1949. Alcanzó una tirada de 500 ejemplares numerados y contiene 407 versos. El dibujo de la portada es de su nieta, Paloma Díaz Abreu. Es decir, Ninfa Santos publica su poemario de diecienueve poemas a los 33 años de edad, pero 60 años después, el libro es prácticamente desconocido en Costa Rica. El editor Alejandro Finisterre publica la segunda edición en México, en 1985. ¿Cuándo habrá una edición costarricense? ¿Van a continuar negándola? ¿Qué le cobran a tan fina creadora costarricense?
El Maestro Joaquín García Monge (1881-1958) le publicó a Ninfa Santos en Repertorio americano, la revista costarricense de mayor alcance continental . El recordado escritor chileno Alberto Baeza Flores (1914-1998) expresa: “Y esta sola página es la que fundamenta, y alimenta, en Costa Rica el nombre de Ninfa Santos (…) Los poemas de Ninfa Santos son breves, rítmicos, frágiles, casi a punto de deshacerse, de quebrarse, como si fueran un delgado hilo conductor. Pero este filamento está cargado de emoción y de eficacia. Y transmite eso no siempre fácil: la poesía”.
En julio de 1984, con motivo del Segundo Simposio 'Evaluación de la literatura femenina de Latinoamérica en el Siglo XX' edité el suplemento Presencia femenina en la literatura costarricense del siglo XX, en el número de cierre de la revista Hojas de Guanacaste, nº 12, con un tiraje de 1.000 ejemplares. Ninfa Santos aparece con dos poemas. Era mi primer acercamiento con su poesía y con su caso, que hoy seguimos completando, en un espacio cultural extraordinario como es el de Chile, donde estoy seguro de que sabrá valorar, justamente, la dimensión de su trayectoria creadora.
El 15 de abril del 2005, la revista Hoja en Blanco y el Centro Literario de Guanacaste, fundado el 20-3-1974, le rendimos uno de los escasísimos homenajes públicos costarricenses que se le han ofrecido a la obra poética de Ninfa Santos, en Liberia, capital de la provincia de Guanacaste, en el norte geográfico de Costa Rica. Con la presencia del escritor Álvaro Mata Guillé, el filósofo Víctor Alvarado Dávila, el Lic. Marco Tulio Gardela y quien les habla , logramos cautivar a un ávido auditorio, deseoso de conocer la voz lírica de Ninfa Santos, quien pasó su difícil niñez en La América, una de las haciendas más famosas de Guanacaste.
El acento poético de Ninfa Santos
Su obra tiene el acento de la poesía amatoria y se encuentra tejida de diversos momentos y circunstancias, no siempre felices, en el plano sentimental. Por ello, incluye diversas acciones verbales que denotan espacios simbólicos de encerramiento, de castigo, tales como: apartar, cerrar, arrancar, destrozar, cegar, perseguir, quemar, aventar. En cada uno de ellos, el mapa semántico bordea significados expresivos dificultosos, por lo tanto, su perfil amatorio es ríspido, pero ella es perseverante en sus convicciones “hasta un país donde nunca te acerques” (AQQM, 9).
La hablante no escinde su sentimiento, sino que es enfática en su declaración amatoria y dolorosa “AMARTE, darme a mi dolor de ti, / a la amarga conciencia de mi duelo” (p. 11). La entrega corporal se convierte en un reclamo, donde cada parte del descubrimiento del cuerpo se menciona para concluir en un sistema recolectivo: piernas, hombros, dedos, manos, pelo: “Amar mi cuerpo solamente / porque tu cuerpo / lo hizo de verdad cuerpo. / Mirar la servidumbre de mis piernas / que me llevan a ti” (AQQM, 11). Es decir, el cuerpo se reescribe con el acento de la incompletitud. Su cuerpo se materializa como un vehiculizador, como un tránsito para intentar alcanzar el cuerpo del amado, pero no necesariamente con la misma correspondencia.
Apela al consuelo de una flor para colocarla sobre “el pecho de tu ternura muerta”. La desgarran los sitios recorridos con el amado, por ello, acude a elementos de autoagresión como morir, perderme, destrozarme, huir “donde tu nombre no se me vuelva angustia” (AQQM, 13). Es el suyo el caso de una dolorosa lamentación contra lo irrecuperable. En el poema 'Elegía', las interrogaciones retóricas ahondan una especie de estado de desarraigo contra el orden de los elementos de la vida cotidiana “Ahora que no eres más que un largo silencio irredimible / un pedazo de tierra junto al mar (…) Hombre que amara, ¿dónde duerme tu largo sueño? (…) ¿Quién te cerró los ojos de mar de junio / quién te llora hoy, / cuando yo me he quedado sin lágrimas” (AQQM, 28-29).
La angustia de la voz lírica es acezante y el verso que lo confirma es de una alta intensidad: “Esta jauría que has soltado en mi pecho / es el dolor”, por eso reclama su duelo: “si te dura una parte de mi angustia / por mirarte ser hombre, / no mi intacto sepulcro”. Es una especie de soliloquio del desamor expresa: “AMARTE, darme a mi dolor de ti (…) ahora que no me amas, / humildemente” (AQQM, 11), o bien, “Morir, perderme, destrozarme, huir / donde no estén tus ojos (…) donde tu nombre no se me vuelva angustia” (AQQM, 13).
La hablante lírica se refiere a otra corporalidad: “y no vigilo el odio de mis manos (...) / esclavas y mendigas, / de nuevo hacia tu rostro” (AQQM, 16). En el orbe lírico de Ninfa Santos hay una apuesta por la oscura luz: “No estoy llorando por él, / me estoy llorando yo misma”. El infortunio, el desamor de la práctica amatoria acentúa su espacio, se extiende con una ramificación de fibras y tejidos. Clama y ahonda su llanto desde ella para los otros. La extensión de su calvario sentimental no conoce fronteras, por el contrario, comprende otras dimensiones del ser íntimo.
La conjugación de elementos disímiles lleva a la hablante lírica a expresar una síntesis poblada de pesimismo, tal como una planta sin flor, como un nido sin raíces. Su desesperación campea en un ciego alarido, en un fiero llanto, en un grito sin voz, en un dolor sin canto “Tal es mi juventud y junto a ella, / detrás de esta miseria, tu fantasma” (AQQM, 18).
La mirada del recuerdo sobre el amado ausente se corporeiza con crueldad en su memoria “Te estoy viendo crecer recto, seguro, / si fin (…) Ya se afilan mis dedos en la angustia / de acariciar tu ausencia y poseerla. Toda mi llaga se retuerce y gime, / se destroza, aniquila y agiganta; / todo mi ser arrodillado ruega, / clama, implora, se humilla, se desangra” (AQQM, 19). Obsérvese la cantidad de verbos que apuntan hacia los símbolos de la autoagresión: afilan, retuerce, gime, destroza, aniquila, ruega, clama, implora, humilla, desangra. Según Roland Barthes, en esa dimensión: “exploro el cuerpo del otro como si quisiera ver lo que tiene dentro, como si la causa mecánica de mi deseo estuviera en el cuerpo adverso”.
La ausencia de palabras por parte del amado es recurrente, un vacío estelar que opera como un vector de dominio fonocéntrico, por ello, la amada reclama lo no dicho. Con vehemencia, pide ser oída: “Si NADA más oyeras una palabra, una” (AQQM, 21) y esa palabra ofrece un campo semántico como un dolorido sentir desde adentro, que se llena de hondas significaciones: la más humilde, delicada, nunca dicha, escondida, guardada, íntima, sola, pequeña, menuda, tierna, brisa, lucero, leve, lo mío: “lo que no dijimos y era nuestro y nos pertenecía y nunca usamos” (AQQM, 21).
En otro apartado del poema, la hablante ya no quiere ser solo oída, sino escuchada. Su vehemencia es apabullante “Si me escucharas nada más un instante / y este dolor, este apegarme a ti, / este deseo, este deseo, esta sed de tu alma, / este aletear de nube junto a tu rostro frío, / algo nuestro aunque fuera nada más un sollozo”. De ese llamado urgente, sin respuesta, la hablante se conformaría con un sollozo “mi más largo sollozo (…) para hacerte bajar la mirada de piedra / y tomarme y destruirme” (AQQM, 23). Es decir, ante las súplicas de su oratorio, ante la rotundidad de la negativa, tanto de ser oída como escuchada, la hablante lírica increpa, con su sollozo, para que baje la mirada de piedra de su amado, la tome y la destruya. Es una especie de sistema recolectivo que apunta hacia los símbolos bisémicos de la devoración y la aniquilación, es decir, la autoagresión, producto del desencanto amoroso.
La separación de su estancia, en México, encuentra eco en su poesía y refleja su sentir de cara a un proceso de cambio contextual que ella prevé sin identidad, lleno de una gran despersonalización: “Ahora me iré a una ciudad lejana / de hombres extraños que hablan extraña lengua; hombres indiferentes cuyo dolor ignoraré / así como ellos ignorarán este largo sollozo / que camina, sonríe, se detiene, pasa” (p. 29). Sabe que en otros contextos geográficos habrá indiferencia, incomunicación. Para la crítica e investigadora francesa, Fabienne Bradu: “Ninfa adivinaba las imágenes de su futura soledad (…) Se sentía “íngrima y sola” (…) La soledad se fue transformando en una severa depresión”.
En Amor quiere que muera, de la costarricense Ninfa Santos, su desgarramiento amatorio es intenso. Pregunta al tú lírico, pero inherentemente responde "¿quién te llora hoy, / cuando yo me he quedado sin lágrimas” (AQQM,. 29). Su dolorido sentir es un sortilegio “cómo me dueles / ahora / que se ha partido / mi sueño” (AQQM, 37). Existe una indagación entristecida y delicada, pero llena de duelos, reclamaciones, rotundidades, cuyo discurso poético tiene algunos acercamientos con los poemas de ruptura de Catulo. Su desgarramiento es personal, esencial y existencial.
En otro orden, el universo poético de la poetisa costarricense Ninfa Santos, quien adquirió la nacionalidad mexicana, le canta a la cotidianeidad: gotas, tardes, tristezas, vientos. Quiere ir a Anacostia, un lugar en el corazón de los sauces, en el silencio, en la voz del sueño y la verdad “Dicen que un río oscuro / te atraviesa / en el centro” (AQQM, 49). La construcción de ese espacio interior es una especie de reducto místico, de conciencia interior: un espacio en el secreto del silencio, aunque nadie la llame, es el de su corazón enfermo entre los sauces:“Mi corazón debe ir / por Anacostia, / primero / antes de que sea tarde y me lo arrebate / el viento” (AQQM, 45-46).
Concuerdo con Antidio Cabal, en el sentido que “Anacostia es el principio in situ, colocado, puesto, establecido, inaccidentable (…), la Ninfa Santos inllagable, la que nunca tendrá deudas exteriores, cuyos límites no pueden ser traspasados por el mundo y la carne como magmas de la meteorología de las pasiones del oro, plata y plomo” (Cabal, 2004: 18). Cada ser humano construye un alero de unidad, de esencia, desde donde es posible leernos para ser y sentir; para vivir y crecer, no importa las dimensiones difíciles que se tenga en las batallas cotidianas, de una vida como la suya.
Consideraciones finales
El sistema de significados poéticos, en Amor quiere que muera, ofrece imágenes sensoriales que reinvindican el descubrimiento integral del cuerpo y, a partir de dicho eje, el proceso comunicativo de los elementos femeninos y masculinos muestran expresiones sensuales, así como la evocación de imágenes y símbolos de lo erótico y sexual, propios del deseo, producto de su cosmovisión amatoria sin equidad y de su experiencia integral de la sexualidad.
Amor quiere que muera, de Ninfa Santos (1916-1990) consta de 19 textos poéticos que signan un hallazgo en la palabra, a pesar de la dolorosa ubicuidad de su vida. En ella, los sauces incrustan el corazón en el reducto íntimo e irreductible de Anacostia, donde la amada, herida y golpeada, quiere liberar su corazón.
La aportación de la revista Hoja en Blanco, hace un lustro, es de singular trascendencia para el conocimiento y reconocimiento de la obra de Ninfa Santos e, igualmente, marca un paso decisivo para la recuperación histórica contra el olvido, de uno de los nombres femeninos, hasta hoy, marginalmente incluido dentro del acervo literario costarricense.
El consejo editorial de Hoja en blanco, integrado por Irene Sancho, Marco Mendoza, Guadalupe Elizalde, Víctor Alvarado Dávila, Álvaro Mata Guillé, su editor y la colaboración especial Fabienne Bradu y Antidio Cabal, le dieron una gran solidez difusora a tan significativa edición homenaje.
Expresamos un profundo reconocimiento a la escritora francesa Fabienne Bradu (1954), por su libro Damas del corazón, donde le dedica 59 páginas al perfil biobibliográfico de Ninfa Santos e incluye 12 fotografías relacionadas con el entorno vital de la creadora en estudio. La revista precitada incluye una síntesis de 20 páginas, con base en el retrato del libro, que alcanza dos ediciones, en 1994 y 1996.En la Sede Regional Chorotega de la Universidad Nacional de Costa Rica, hemos incorporado la obra de Ninfa Santos dentro de los contenidos programáticos del curso 'Escritoras centroamericanas del siglo XX', en el área de Estudios Generales.
En marzo del 2009, el investigador mexicano, Francisco Pérez Torres, me solicitó una copia del libro de Ninfa Santos, para incluirla en una tesis doctoral, como escritora mexicana, con obra editada entre 1920-1970.
Ninfa Santos falleció el 26 de julio de 1990. A 19 años de su desaparición física, la seguimos recordando, su poesía continúa iluminándonos.
¡Carpe diem!
Lic. Miguel Fajardo Korea
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Poema del día: "La Golondrina", de Pablo Méndez (España, 1975)
Rompes el aire
con la firmeza del ciego, inexplicable
talento.
Sacas de donde hay tierra, tierra,
de donde hay fango, oro,
de donde hay lágrimas, luz,
y después, como la caricia de una niña
fiel, vuelves a tu lugar de origen.
Pablo Méndez en Cadena perpetua. Antología (1993- 2001) (Ediciones Vitruvio, Madrid, 2001).
con la firmeza del ciego, inexplicable
talento.
Sacas de donde hay tierra, tierra,
de donde hay fango, oro,
de donde hay lágrimas, luz,
y después, como la caricia de una niña
fiel, vuelves a tu lugar de origen.
Pablo Méndez en Cadena perpetua. Antología (1993- 2001) (Ediciones Vitruvio, Madrid, 2001).
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martes 20 de octubre de 2009
'La certeza de la ceniza y la esperanza de la espuma' artículo de Juan Pedro Carrasco sobre la obra del poeta Manuel López Azorín
La certeza de un final, la muerte, la certeza de que la realidad nos ofrece la magnitud de una vida y la certeza de lo dura de esa realidad hacen de la obra de Manuel López Azorín la revelación de la odisea del hombre (Amar es mi ejercicio), la consideración de la vida como una película, cuyos fotogramas se van haciendo con el tiempo de su filmación (Versos para después de una película), la inseguridad que el desconcierto proporciona (Libro del desconcierto), son la columna vertebral de su quehacer poético.La exploración de esta transición (desde el nacimiento hasta la muerte), sus miserias, sus plenitudes, sus sueños y sus espumas y cenizas se encabalgan en los versos como un milagro a punto de ser milagro. Se advierte, en esta transición, que la vida literaria de López Azorín se circunscribe en torno a dos contextos diferenciados, aunque entre uno y otro existe una permeabilidad muy difícil de separar.
El primero, el López Azorín relacionado con el contexto cultural de su entorno y de su época, vinculado al desarrollo del conocimiento de la realidad poética a través de la creación de grupos y revistas cuando funda el Colectivo Helicón de poesía y relato y los cuadernos de poesía La música de la palabra. También la puesta en funcionamiento del CEP (Centro de Estudios de la Poesía) en la Universidad Popular José Hierro y la creación de la revista Poesía en la diana. O a través de la expresión audiovisual –importante labor- de la obra de autores de gran altura poética en el panorama literario español, al ser director y presentador durante diez años del programa 'Tertulia de autores', emitido por Canal Norte TV, y escribir y dirigir cortometrajes sobre José Hierro, Claudio Rodríguez, Rafael Morales y Rafael Montesinos para las jornadas anuales del CEP.
Y en segundo lugar, con la creación poética, strictu sensu, con las obras Marasmo (1986), Vértigo (1994), Amar es mi ejercicio (1997), Versos para después de una película (1998), Libro del desconcierto (2001), Azul de los afectos (2001), De la vida y otros ríos (2003), Crónica de Babel (2003) y La ceniza y la espuma (2008).
Parto, para hablar de su poesía, precisamente de los últimos versos publicados en su libro La ceniza y la espuma:
“(Aunque al final sea todo barro, polvo, ceniza de este sueño que es el hombre)”
Y lo hago sin querer enraizar con el pensamiento de Calderón de la Barca, sobre la consideración de la vida como sueño, para deconstruir su poética que se va configurando como entramado circunscrito en la pérdida de la inocencia, prefigurando y figurando el análisis de los estados de ánimo y del sentimiento a lo largo de la secuencia temporal de la vida del hombre.
Sus intenciones son claras. Al “no pretendo una estética concreta” se une su “Yo me escribo a mí mismo para escribir a todos”, porque el poeta quiere “Hallar conocimiento y, desde él, / comunicar, si puedo, cuanto sé de lo vivido en mí / (de este tiempo que es mío y que abraza / a todos vosotros)” de 'El valor relativo', en Versos para después de una película.Quizá, como en Baroja, esta inconcreción no estética, confesada, sea precisamente la simiente y el fruto de su poética, porque la vida tampoco tiene su planificación o continuum perfecto. Siempre hay un sobresalto, una sorpresa o una espera que hace que ella tome un giro inesperado y suma al poeta o al hombre en nuevas perspectivas o consideraciones.
El amor, el tiempo y la soledad son algunos de los asuntos que recorren sus libros: “En este caso como no hay Telémaco / yo te imagino sola” y aparece la imagen de la isla como relación del ser como una “isla” que unas veces es continente (“la isla donde habito”), otras es sentimiento (“en esta áspera isla que me habita”) y otras sustancia (“soy una isla inhóspita”) y que denota el verdadero sentido del estar en la tierra.
No obstante, su voz sobresale por encima de lo puramente lírico y, que se hace necesariamente lírico, para poner de relieve otras circunstancias que nos afectan. Y así en algunos de sus títulos (Marasmo, Vértigo) y muchos apartados de sus obras 'El encuentro, la lucha, la derrota', 'La espera, el canto' son signos de una poética que se va alejando poco a poco de la visión tradicional de los temas para dar paso a una palabra directa y comprometida. Ya lo apunta Antonio Hernández sobre su Libro del desconcierto: “Manuel López Azorín se ha metido dentro del conflicto”, sin duda y con valentía, en un sentido de coherencia literaria, y continúa: “Ya no centra la vida en sus primores, sino que va al hueso del ser en cuanto tal, sus propiedades, principios y causas primeras”.
El poeta ve en el tiempo “un vivir de golpes de relojes y pulsos”. Hay una evolución en el sentimiento que va desde la humildad (“yo me llevo las cosas / que nunca necesitan de maletas”, de Versos para después de una película, o “Pueden desposeernos de todo lo tangible / pero nunca de aquello que nos crece por dentro”) hasta la expresión de los más bajos instintos ante la consideración de una realidad injusta y una vida dotada de circunstancias, individuos y acciones viles e inmundas: “los buitres sobreviven y es gracias a los muertos”, de 'El buitre' en La ceniza y la espuma; “A veces me pregunto / si no son los pacíficos los dueños de la vida / a pesar de las garras de los depredadores” ('A veces me pregunto', de La ceniza y la espuma).
Y así lo refiere en cuanto a este pensamiento en La ceniza y la espuma Pascual Izquierdo, si bien se extiende a otras obras: “es un compendio de reflexiones sobre sentimientos, valores, recuerdos del pasado y hechos del presente traídos a colación para censurar aptitudes y comportamientos del hombre a lo largo de su trayectoria”.
La soberbia, la duda, el desconcierto, la vanidad, el dolor, la venganza (incluso el odio) son temas que desfilan por sus versos y sus poemas como un proceso que revela lo no necesario en el ser humano: “Cuando el hombre se piensa inigualable, único (…) / a veces, muchas veces, / multiplicado acaba por el cero”. Sin embargo, con una fuerte presencia en la vida, este canto, poco habitual en la poética que leemos en los últimos años, le sirve para prepararse y preparar al lector ante todo cuanto la realidad nos conceda: “Presentí la llegada de todas las tormentas / y seguí en la tarea de trabajar los días, / porque el hombre es más hombre si se afana en los sueños / de hacerse mientras cuida los campos que le siembran” ('La siembra', de La ceniza y la espuma). Un proceso que llega hasta la redención o la resurrección a través de la palabra: “Habrá que revivir bajo las nuevas luces / y hacer de este desierto de lenguajes / paraísos de luz con la palabra”.
El autor plantea dos líneas de reflexión y de actuación ante la vida: en primer lugar, situándose y situando al lector ante un presente del que cuenta lo que acontece, otras desde el presente inicia un proceso de deconstrucción de un nuevo del tiempo pasado; y, en segundo lugar, el imperativo de vivir a pesar de saber el destino final, como un estar receptor de experiencias y de ahí el ser comunicador de las mismas. Una deconstrucción en el sentido 'derridiano' de la vida, no del texto (como en el pensador francés), sino de la vida para reconstruirla a través de los sueños y de la palabra: un “mojarse”, sin irse. Quizá porque tiene la certeza de que “el tiempo” no “todo lo perdona”.
Juan Pedro Carrasco
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Poema del día: "Traída a casa de una tortuga", de Robert Lowell (Estados Unidos, 1917-1977)
En la carretera a Bangor, vimos una piedra moteada,
una tortuga pintada petrificada por el miedo.
La recogí. La tortuga había recorrido un largo camino,
un subestudio de 200 milenios sobre los dinosaurios,
para ser, posteriormente, sus supervivientes. Un dios para los que no tienen poder...
A Castine vienen dioses más rápidos, almidonados patrones de yate que ven
el infierno como una ciudad muy semejante a Nueva York.
Estos dioses ofrecen un mal paso y un peor futuro a los hombres
que jamás se molestan en izar un spinnaker;
la cultura sin dinero no tiene ni el valor de sus escupitajos.
La risa en el monte Olimpo era siempre jovial...
Buenas noches, pequeño Muchacho, pequeño Soldado, vive,
juguete para tu amigo, piedra para que tropiece Dios-
Tortuga de papel de lija, que rasca su perola pidiendo agua.
Robert Lowell en Para Lizzie y Harriet, incluido en Antología (Visor Libros, Madrid, 1982, versión de Antonio Resines).
una tortuga pintada petrificada por el miedo.
La recogí. La tortuga había recorrido un largo camino,
un subestudio de 200 milenios sobre los dinosaurios,
para ser, posteriormente, sus supervivientes. Un dios para los que no tienen poder...
A Castine vienen dioses más rápidos, almidonados patrones de yate que ven
el infierno como una ciudad muy semejante a Nueva York.
Estos dioses ofrecen un mal paso y un peor futuro a los hombres
que jamás se molestan en izar un spinnaker;
la cultura sin dinero no tiene ni el valor de sus escupitajos.
La risa en el monte Olimpo era siempre jovial...
Buenas noches, pequeño Muchacho, pequeño Soldado, vive,
juguete para tu amigo, piedra para que tropiece Dios-
Tortuga de papel de lija, que rasca su perola pidiendo agua.
Robert Lowell en Para Lizzie y Harriet, incluido en Antología (Visor Libros, Madrid, 1982, versión de Antonio Resines).
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lunes 19 de octubre de 2009
Se edita en España un libro homenaje al novelista, dramaturgo, poeta, músico de jazz, ingeniero y traductor francés Boris Vian
En esta edición, para celebrar el 50 aniversario del adiós de Boris Vian, varias generaciones de poetas, músicos, escritores y traductores han hecho que estos poemas de Vian cobren vida propia en nuestra lengua. Porque Vian inventa palabras para reírse de la muerte, con ironía y un especial sentido del humor, pero ese lenguaje que le es propio también es absolutamente universal, accesible, como lo demuestran en este libro todos y cada uno de sus adaptadores y traductores.Traducciones: Javier Krahe, Andy Chango, Oswaldo Muñoz, Begoña Díez Zearsolo, Luis Alberto De Cuenca, Antonio Lucas, Luis Antonio De Villena, Juan Gracia Armendáriz, Ana Martín Puigpelat, Fernando Savater, Déborah Vukušić, Rafael Gumucio, Francisco Javier Irazoki, Manuel De La Fuente, Catherine François, Sofía Rhei, Jenaro Talens, Amelia Gamoneda, Carlos Pardo, Elena Muñoz Pimpinela, Andrés Navarro, Eduardo Moga, Jorge Alemán, Andrés Rubio, Damián Tabarovsky, Santiago Auserón.
Ilustraciones: François Avril, Serge Bloch, Philippe Brochard, Serge Clerc, Dominique Corbasson, Gérard Dubois, Dupuy-Berberian, Jochen Gerner, Jean-Claude Götting, Jacek Jarnuszkiewicz, Lionel Koechlin, Loustal, Martin Matje, Jean-François Martin, Christophe Merlin, Emmanuel Pierre, Alain Pilon, Frédéric Rébéna, Alain Reno, Rémi Saillard.
Más información pinchando aquí.
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Poema del día: "Elegías lamentables 76", de Juan Ramón Jiménez (España, 1881-1958)
¡Triste ilusión de amores veraniegos, amores
de casa en sombra y de abanico y de pereza!
...Ronda quieta y pesada de humedad y de flores,
lascivia enrojecida de carnes sin tristeza...
Es un olor a traje fresco, a tres de la tarde,
a viento de marea, a llanto de piano,
a vísperas, a jazmín blanco, a calle que arde,
a bastidor, a grillo equivocado, a mano...
Laxitud de mujeres -blancas apariciones-,
ojos que se deshacen en llama de deseos,
ascuas en vez de bocas, soñolientas canciones,
proyectos de colores en vanos balanceos...
...¿Has existido, amor de bruma y de ideales,
de estancia malva con espejos encantados,
amor como llama rosa, con lluvia en los cristales
y con romanticismo de parques deshojados?
Juan Ramón jiménez en Elegías lamentables, incluido en Elegías (1908-1910) (Visor Libros, Madrid, 2007).
de casa en sombra y de abanico y de pereza!
...Ronda quieta y pesada de humedad y de flores,
lascivia enrojecida de carnes sin tristeza...
Es un olor a traje fresco, a tres de la tarde,
a viento de marea, a llanto de piano,
a vísperas, a jazmín blanco, a calle que arde,
a bastidor, a grillo equivocado, a mano...
Laxitud de mujeres -blancas apariciones-,
ojos que se deshacen en llama de deseos,
ascuas en vez de bocas, soñolientas canciones,
proyectos de colores en vanos balanceos...
...¿Has existido, amor de bruma y de ideales,
de estancia malva con espejos encantados,
amor como llama rosa, con lluvia en los cristales
y con romanticismo de parques deshojados?
Juan Ramón jiménez en Elegías lamentables, incluido en Elegías (1908-1910) (Visor Libros, Madrid, 2007).
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domingo 18 de octubre de 2009
Premio internacional de literatura' Antonio Machado' 2010 (envíos por correo postal)
1.- El Premio internacional de literatura 'Antonio Machado' se otorga cada año a una obra literaria (poesía, ensayo, novela, teatro...) inédita, escrita en lengua castellana, francesa o catalana y cuyo espíritu sea conforme al pensamiento machadiano (sencillez, bondad, discreción...). El próximo premio se fallará en febrero de 2010.
2.- Se exige un mínimo de 600 versos para poesía (sea cual sea el número de poemas) y 100 páginas para las demás modalidades que, en ningún caso, deberán exceder 200 páginas (2.000 caracteres por página).
3.- El jurado, presidido por Marie-Claude Zimmerman, es nombrado por el Presidente de la Fundación a propuesta del Comité; su decisión es irrevocable.
4.- La Fundación se compromete a hacer sus posibles para editar la obra premiada. Se reserva la exclusividad de los derechos de edición por un año a contar del día de la entrega oficial del premio, y el autor recuperará todos sus derechos pasado este periodo.
5.- Se deberán enviar los manuscritos a la Fundación Antonio Machado, Ayuntamiento de Collioure (Fondation Antonio Machado. Mairie de Collioure. 66190 Collioure. Francia) antes del 31 de noviembre de 2009, sea en seis ejemplares impresos en papel, sea un ejemplar impreso en papel y un ejemplar con formato informático (en CD, formato Word compatible con PC) bajo un seudónimo y acompañados con un sobre que llevará, fuera, el título de la obra y el seudónimo del autor y, dentro, el título de la obra, el nombre del autor, su dirección y su dirección de correo electrónico.
6.- Los manuscritos recibidos no se devolverán bajo ningún concepto a sus autores; se conservarán en los archivos de la Fundación.
7.- Se informará a los finalistas con tiempo, de forma que puedan estar en Collioure el día del fallo del premio.
8.- El hecho de presentarse al concurso conlleva la plena aceptación de sus bases.
2.- Se exige un mínimo de 600 versos para poesía (sea cual sea el número de poemas) y 100 páginas para las demás modalidades que, en ningún caso, deberán exceder 200 páginas (2.000 caracteres por página).
3.- El jurado, presidido por Marie-Claude Zimmerman, es nombrado por el Presidente de la Fundación a propuesta del Comité; su decisión es irrevocable.
4.- La Fundación se compromete a hacer sus posibles para editar la obra premiada. Se reserva la exclusividad de los derechos de edición por un año a contar del día de la entrega oficial del premio, y el autor recuperará todos sus derechos pasado este periodo.
5.- Se deberán enviar los manuscritos a la Fundación Antonio Machado, Ayuntamiento de Collioure (Fondation Antonio Machado. Mairie de Collioure. 66190 Collioure. Francia) antes del 31 de noviembre de 2009, sea en seis ejemplares impresos en papel, sea un ejemplar impreso en papel y un ejemplar con formato informático (en CD, formato Word compatible con PC) bajo un seudónimo y acompañados con un sobre que llevará, fuera, el título de la obra y el seudónimo del autor y, dentro, el título de la obra, el nombre del autor, su dirección y su dirección de correo electrónico.
6.- Los manuscritos recibidos no se devolverán bajo ningún concepto a sus autores; se conservarán en los archivos de la Fundación.
7.- Se informará a los finalistas con tiempo, de forma que puedan estar en Collioure el día del fallo del premio.
8.- El hecho de presentarse al concurso conlleva la plena aceptación de sus bases.
Premio de poesía 'Aguascalientes' 2010 (envíos por correo postal)
La Coordinación Nacional de Literatura (CNL) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la la Casa de la Cultura de Aguascalientes convocan el Premio de poesía 'Aguascalientes' 2010, en el que podrán participar todos los escritores mexicanos o extranjeros residentes en la República Mexicana. Los participantes extranjeros deberán tener como mínimo cinco años de residencia en México.
Los trabajos enviados tendrán un mínimo de 60 cuartillas. Se concederá un único premio de 250.000 pesos. El plazo de entrega de originales finaliza el 6 de noviembre de 2009.
Podéis consultar las bases completas pinchando aquí.
Los trabajos enviados tendrán un mínimo de 60 cuartillas. Se concederá un único premio de 250.000 pesos. El plazo de entrega de originales finaliza el 6 de noviembre de 2009.
Podéis consultar las bases completas pinchando aquí.
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Poema del día: "Un canto marinero", de Nazim Hikmet (Turquía, 1902-1963)
El viento
las estrellas
y el agua.
El ensueño de un sueño africano
cayó en las olas.
Como un velero centelleante
la noche oscura se sentó
en el palo del barco.
Atravesamos todos
este mundo de estrellas
sin cuento,
sin límites ni fin.
Las estrellas
el viento
y el agua.
En la cabeza
un coro marinero
como el agua, como el viento, como las estrellas,
canta una canción,
como las estrellas,
como el viento
como el agua.
Esta canción dice: "No tenemos miedo.
Ni un solo día bajó a nuestros ojos
como una noche de invierno
la penumbra del miedo."
Esta canción dice: "Con el fuego de una risa
sabemos encender nuestro pitillo
ante la muerte."
Esta canción dice: "Hemos trazado nuestra ruta
con el rechinamiento
de los dientes enemigos,
y con los aplausos
de los amigos."
Esta canción dice: "Luchad"
Esta canción dice: "Con nuestra hélice
arrastraremos al mar hasta un puerto
inmensamente claro
luminosamente grande
sin fronteras..."
Esta canción dice: "Las estrellas
el viento
y el agua..."
Por encima de nosotros un coro... de marineros
canta una canción como las estrellas
como el viento
como el agua...
¡una canción!
(1935)
Nazim Hikmet en 1+1=1, incluido en Antología (Visor Libros, Madrid, 1973, traducción de Soliman Salom).
las estrellas
y el agua.
El ensueño de un sueño africano
cayó en las olas.
Como un velero centelleante
la noche oscura se sentó
en el palo del barco.
Atravesamos todos
este mundo de estrellas
sin cuento,
sin límites ni fin.
Las estrellas
el viento
y el agua.
En la cabeza
un coro marinero
como el agua, como el viento, como las estrellas,
canta una canción,
como las estrellas,
como el viento
como el agua.
Esta canción dice: "No tenemos miedo.
Ni un solo día bajó a nuestros ojos
como una noche de invierno
la penumbra del miedo."
Esta canción dice: "Con el fuego de una risa
sabemos encender nuestro pitillo
ante la muerte."
Esta canción dice: "Hemos trazado nuestra ruta
con el rechinamiento
de los dientes enemigos,
y con los aplausos
de los amigos."
Esta canción dice: "Luchad"
Esta canción dice: "Con nuestra hélice
arrastraremos al mar hasta un puerto
inmensamente claro
luminosamente grande
sin fronteras..."
Esta canción dice: "Las estrellas
el viento
y el agua..."
Por encima de nosotros un coro... de marineros
canta una canción como las estrellas
como el viento
como el agua...
¡una canción!
(1935)
Nazim Hikmet en 1+1=1, incluido en Antología (Visor Libros, Madrid, 1973, traducción de Soliman Salom).
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sábado 17 de octubre de 2009
Concurso de cuentos 'Hucha de oro' 2010 (envíos por correo postal)
La Fundación de las Cajas de Ahorro convocan el Concurso de cuentos 'Hucha de oro' 2010, en el que podrán participar cuantos autores españoles o extranjeros lo deseen, siempre que los textos estén escritos en cualquiera de las lenguas oficiales en España.Los cuentos tendrán una extensión mínima de tres páginas y máxima de ocho. Se establece un primer premio de 30.000 euros, un segundo de 12.000, un tercero de 6.000 y otros 22 premios de 300 euros para finalistas. El plazo de entrega de originales finaliza el 31 de octubre de 2009.
Podéis consultar las bases completas pinchando aquí.
Poema del día: "Un poema de amor", de Nicolás Guillén (Cuba, 1902-1989)
No sé. Lo ignoro.
Desconozco todo el tiempo que anduve
sin encontrarla nuevamente.
¿Tal vez un siglo? Acaso.
Acaso un poco menos: noventa y nueve años.
¿O un mes? Pudiera ser. En cualquier forma,
un tiempo enorme, enorme, enorme.
Al fin, como una rosa súbita,
repentina campánula temblando,
la noticia.
Saber de pronto
que iba a verla otra vez, que la tendría
cerca, tangible, real, como en los sueños.
¡Qué explosión contenida!
¡Qué trueno sordo
rodándome en las venas,
estallando allá arriba
bajo mi sangre, en una
nocturna tempestad!
¿Y el hallazgo, en seguida? ¿Y la manera
de saludarnos, de manera
que nadie comprendiera
que ésa es nuestra propia manera?
Un roce apenas, un contacto eléctrico,
un apretón conspirativo, una mirada,
un palpitar del corazón
gritando, aullando con silenciosa voz.
Después
(ya lo sabéis desde los quince años)
ese aletear de las palabras presas,
palabras de ojos bajos,
penitenciales,
entre testigos enemigos.
Todavía
un amor de «lo amo»,
de «usted», de «bien quisiera,
pero es imposible»... De «no podemos,
no, piénselo usted mejor»...
Es un amor así,
es un amor de abismo en primavera,
cortés, cordial, feliz, fatal.
La despedida, luego,
genérica,
en el turbión de los amigos.
Verla partir y amarla como nunca;
seguirla con los ojos,
y ya sin ojos seguir viéndola lejos,
allá lejos, y aun seguirla
más lejos todavía,
hecha de noche,
de mordedura, beso, insomnio,
veneno, éxtasis, convulsión,
suspiro, sangre, muerte...
Hecha
de esa sustancia conocida
con que amasamos una estrella.
Nicolás Guillén en Poemas de amor (1933-1971), incluido en Sóngoro cosongo y otros poemas (Alianza Editorial, Madrid, 2002).
Desconozco todo el tiempo que anduve
sin encontrarla nuevamente.
¿Tal vez un siglo? Acaso.
Acaso un poco menos: noventa y nueve años.
¿O un mes? Pudiera ser. En cualquier forma,
un tiempo enorme, enorme, enorme.
Al fin, como una rosa súbita,
repentina campánula temblando,
la noticia.
Saber de pronto
que iba a verla otra vez, que la tendría
cerca, tangible, real, como en los sueños.
¡Qué explosión contenida!
¡Qué trueno sordo
rodándome en las venas,
estallando allá arriba
bajo mi sangre, en una
nocturna tempestad!
¿Y el hallazgo, en seguida? ¿Y la manera
de saludarnos, de manera
que nadie comprendiera
que ésa es nuestra propia manera?
Un roce apenas, un contacto eléctrico,
un apretón conspirativo, una mirada,
un palpitar del corazón
gritando, aullando con silenciosa voz.
Después
(ya lo sabéis desde los quince años)
ese aletear de las palabras presas,
palabras de ojos bajos,
penitenciales,
entre testigos enemigos.
Todavía
un amor de «lo amo»,
de «usted», de «bien quisiera,
pero es imposible»... De «no podemos,
no, piénselo usted mejor»...
Es un amor así,
es un amor de abismo en primavera,
cortés, cordial, feliz, fatal.
La despedida, luego,
genérica,
en el turbión de los amigos.
Verla partir y amarla como nunca;
seguirla con los ojos,
y ya sin ojos seguir viéndola lejos,
allá lejos, y aun seguirla
más lejos todavía,
hecha de noche,
de mordedura, beso, insomnio,
veneno, éxtasis, convulsión,
suspiro, sangre, muerte...
Hecha
de esa sustancia conocida
con que amasamos una estrella.
Nicolás Guillén en Poemas de amor (1933-1971), incluido en Sóngoro cosongo y otros poemas (Alianza Editorial, Madrid, 2002).
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viernes 16 de octubre de 2009
Repaso semanal a los blogs y webs más interesantes
El peso de la brisa está repleto de los poemas que desde Granada nos regala Leni. Como veréis por su columna lateral, está muy bien relacionada con multitud de sitios literarios. Eso nos ayudará a descubrir lugares nuevos donde disfrutar de nuestra pasión. Tiene advertencia de contenido, lo que no sé es por qué, no hagáis caso y entrad.
Otra Primavera, otra mujer que nos regala sus textos. Esta vez desde Rosario, Argentina, editado por Gabriela Fiandesio. También dispone de muchos sitios a los que visitar, y ella misma es creadora de una red social literaria en Internet.
Omnia Vincit Amor es el blog del poeta brasileño Daufen Bach. Que esté escrito en lengua portuguesa no es en absoluto impedimento para que disfrutemos de la belleza de sus textos. Y aunque también nos habla de otras cosas, lo fundamental en el blog es su poesía. Como veréis en la columna lateral, sus libros pueden leerse en el mismo blog.
Noticias del interior nos acerca a otro poeta, y también periodista, esta vez en Perú: Juan Carlos de La Fuente Umetsu. Tiene entradas muy interesantes sobre diversos poetas, la pena es que aunque está indexado, la lista de etiquetas no está a la vista. También veremos sus obras editadas.
Hoax o desparramo nos traslada de nuevo a Argentina, al blog de Danixa Laurencich. Es un compendio de su obra poética, fotográfica y pictórica. Tampoco está indexado, así que toca entrar a través del Archivo temporal.
Mis obras Mery Larrinua, así se llama esta mujer que edita su blog desde Estados Unidos y, efectivamente, aquí están sus obras, las poéticas. Y en su columna lateral nos anuncia cómo conseguir una novela suya, de ciencia ficción. Tampoco está indexado, claro que, al contener solamente sus poemas, tal vez no sea necesario.
Hernán Tenorio nos lleva de regreso a Argentina, en concreto a Buenos Aires, para que nos deleitemos con los poemas de este poeta. El blog funciona como poemario, o como poemarios, pues vemos que hay más de uno. No está indexado, pero es fácil de leer pues los poemas están numerados.
Otra Primavera, otra mujer que nos regala sus textos. Esta vez desde Rosario, Argentina, editado por Gabriela Fiandesio. También dispone de muchos sitios a los que visitar, y ella misma es creadora de una red social literaria en Internet.
Omnia Vincit Amor es el blog del poeta brasileño Daufen Bach. Que esté escrito en lengua portuguesa no es en absoluto impedimento para que disfrutemos de la belleza de sus textos. Y aunque también nos habla de otras cosas, lo fundamental en el blog es su poesía. Como veréis en la columna lateral, sus libros pueden leerse en el mismo blog.
Noticias del interior nos acerca a otro poeta, y también periodista, esta vez en Perú: Juan Carlos de La Fuente Umetsu. Tiene entradas muy interesantes sobre diversos poetas, la pena es que aunque está indexado, la lista de etiquetas no está a la vista. También veremos sus obras editadas.
Hoax o desparramo nos traslada de nuevo a Argentina, al blog de Danixa Laurencich. Es un compendio de su obra poética, fotográfica y pictórica. Tampoco está indexado, así que toca entrar a través del Archivo temporal.
Mis obras Mery Larrinua, así se llama esta mujer que edita su blog desde Estados Unidos y, efectivamente, aquí están sus obras, las poéticas. Y en su columna lateral nos anuncia cómo conseguir una novela suya, de ciencia ficción. Tampoco está indexado, claro que, al contener solamente sus poemas, tal vez no sea necesario.
Hernán Tenorio nos lleva de regreso a Argentina, en concreto a Buenos Aires, para que nos deleitemos con los poemas de este poeta. El blog funciona como poemario, o como poemarios, pues vemos que hay más de uno. No está indexado, pero es fácil de leer pues los poemas están numerados.
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Blogs Literarios
Poema del día: "Celebración", de Santiago Gómez Valverde (España, 1957)
Canta el viento en el trigo de la luz.
La mesa de la noche sostiene un pan de sombras.
El pensamiento duerme en sábanas de ideas,
pero la vida crece entre tus cinco dedos
nostálgicos, afluentes que destinan distancias.
Mis ojos, cuando sueñan, dan de comer al pez el infinito.
Santiago Gómez Valverde en Sombra a sombra (Ediciones Vitruvio, Madrid, 2008).
La mesa de la noche sostiene un pan de sombras.
El pensamiento duerme en sábanas de ideas,
pero la vida crece entre tus cinco dedos
nostálgicos, afluentes que destinan distancias.
Mis ojos, cuando sueñan, dan de comer al pez el infinito.
Santiago Gómez Valverde en Sombra a sombra (Ediciones Vitruvio, Madrid, 2008).
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jueves 15 de octubre de 2009
Bibliotecas gratuitas en red: E-Textos. LibroVirtual.org
El conocimiento fluye gratuitamente en Internet. Sólo hay que encontrarlo, tarea cada vez más difícil si tenemos en cuenta que Google es juez y parte en materia de buscadores, lo que ocasiona que cada vez aparezcan más blogs de Blogger en las búsquedas y menos páginas webs con documentación e información.A lo que voy: E-Textos es una página editada por el Instituto de aAtos Estudios Universitarios de Barcelona. Nos da la posibilidad de poder acceder a estudios realizados en el marco de la investigación universitaria. Son varias ya las universidades e instituciones españolas y americanas que participan. Los documentos están indexados por temas y autores. También tiene una sección de novedades. El único inconveniente, relativo, es que hay que registrarse como suscriptor de la página.
El poeta Fernando Sabido nos anuncia que ha puesto a disposición de quien quiera leerlo, de manera totalmente gratuita, su nuevo poemario Las diosas esconden su sexo detrás de la luna. Lo ha hecho en la web LibroVirtual.org, de la que ya hemos hablado en esta misma sección, que permite lecturas en línea y descargas en formato libro electrónico.
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Literatura en Youtube: Literatura en breve. Islasila. Poeta y poesía
Literatura en breve
Poeta y poesía
Islasila
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Radio en red: 'Sexto continente'
El editor Miguel Ángel de Rus, junto con al menos otros nueve colaboradores y colaboradoras de España, América y Francia, dirige y presenta un nuevo espacio literario a través de Radio Nacional de España, que podrá escucharse en casi todo el mundo a través de Radio Exterior de España. El programa, titulado Sexto continente, se emitirá a las 6 de la mañana de los domingos, noche del sábado en Iberoamérica.De paso, anunciaros que, desde el programa, organizan un premio internacional de relato, cuyas bases podéis ver pinchando aquí.
Poema del día: "Juerga", de Oliverio Girondo (Argentina, 1891-1967)
A D. Eugenio D'Ors
Los frescos pintados en la paredtransforman el “Salón Reservado”
en una “Plaza de Toros”, donde el suelo
tiene la consistencia y el color de la “arena”:
gracias a que todas las noches
se riega la tierra con jerez.
Jinetes en sillas esqueletosas,
tufos planchados con saliva,
una estrella clavada en la corbata,
otra en el dedo meñique,
los tertulianos exigen que el “cantaor”
lamente el retardo de las mujeres
con ¡ayes! que lo retuercen
en calambres de indigestión.
De pronto,
en un sobresalto de pavor,
la cortina deja pasar seis senos
que aportan tres “mamás”.
Los párpados como dos castañuelas,
las pupilas como dos cajas de betún,
negro el pelo,
negras las pestañas
y las extremidades de las uñas,
las siguen cuatro “niñas”, que al entrar,
provocan una descarga de ¡oles!
que desmaya a las ratas que transitan el corredor.
La servilleta a guisa de “capote”,
el camarero lidia el humo de los cigarros
y la voracidad de la clientela,
con “pases” y chuletas “al natural”,
o “entra” a “colocar” el sacacorchos
como “pone” su vara un picador.
Abroqueladas en armaduras medioevales,
en el casco flamea la bandera de España,
las botellas de manzanilla
se agotan al combatir a los chorizos
que mugen en los estómagos,
o sangran en los platos
como toros lidiados.
Previa autorización de las “mamás”,
las “niñas” van a sentarse
sobre las rodillas de los hombres,
para cambiar un beso por un duro,
mientras el “cantaor”,
muslos de rana
embutidos en fundas de paraguas,
tartamudea una copla
que lo desinfla nueve kilos.
Los brazos en alto,
desnudas las axilas,
así dan un pregusto de sus intimidades,
las “niñas” menean, luego, las caderas
como si alguien se las hiciera dar vueltas por adentro,
y en húmedas sonrisas de extenuación,
describen con sus pupilas
las parabólicas trayectorias de un espasmo,
que hace gruñir de deseo
hasta a los espectadores pintados en la pared.
Después de semejante simulacro
ya nadie tiene fuerza ni para hacer rodar
las bolitas de pan, ensombrecidas,
entre las yemas de los dedos.
Poco a poco, la luz aséptica de la mañana
agrava los ayes del “cantaor”
hasta identificar
la palidez trasnochada de los rostros
con la angustiosa resignación
de una clientela de dentista.
Se oye el “klaxon” que el sueño hace sonar
en las jetas de las “mamás”,
los suspiros del “cantaor”
que abraza en la guitarra
una nostalgia de mujer,
los cachetazos con que las “niñas”
persuaden a los machos
que no hay nada que hacer
sino dejarlas en su casa,
y sepultarse en la abstinencia
de las camas heladas.
Madrid, 1923.
Oliverio Girondo en Veinte poemas para ser leídos en el tranvía. Calcomanías y otros poemas (Visor Libros, Madrid, 1995).
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miércoles 14 de octubre de 2009
Artículo de Francisco Cenamor sobre el poemario de Benito del Pliego ‘Merma’ (Ediciones Baile del sol)
Leer el poemario de Benito del Pliego Merma (Ediciones Baile del sol, Madrid, 2009) enriquece poéticamente. Es un poemario que demuestra que, por suerte, “otra poesía es posible”. No caeré en la trampa de decir que sea mejor poesía, solamente diré que es diferente a la uniformidad en que parece estar sumida la poesía joven española, en general más preocupada por mostrarnos, de la manera más narrativa posible, anecdotillas de quien se cree con el derecho de contarnos su vida, que de mostrar el misterio del existir que, sin duda, es la poesía.Suerte ha tenido Del Pliego al tener como prologuista a Marcos Canteli, que ha sabido desgranar con sabiduría su poética. Por él nos enteramos de que se trata de un libro de retazos, de reescritura de algunos de sus primeros textos publicados; una reescritura reflexión sobre qué tenía de poético aquello que se escribió entonces y si esto sigue funcionando ahora. Como dice el propio Canteli “de ahí, quizá, la numeración discontinua que siguen las series”.
En esa reescritura, Del Pliego se interroga (y nos interroga) en torno al hecho mismo de escribir poesía, y cuál es entonces la relación entre la realidad y el lenguaje: “La lengua cantó lo que, de no ser verdad, merece serlo”. Reflexión constante en la primera sección del poemario titulada ‘A’ y que retoma en pequeñas gotas en la segunda sección: ‘AA’. Por cierto, que esta sección escenifica muy bien esa Merma en la condensación del texto y el uso de la palabra precisa, con poemas cada vez más cortos, y en ese contar hacia atrás de la numeración de sus series.
Se impone, por tanto, una lectura pausada en la que merece la pena tratar de significar cada palabra, con el fin de disfrutar mejor de la poesía de Benito del Pliego. Con un lenguaje aparentemente atemporal, utiliza también palabras símbolo de la ciudad moderna, pero, a pesar del uso de estas palabras, huye del lenguaje coloquial usado de manera mayoritaria en la poesía joven actual.
Una gran riqueza de vocabulario para una poesía que rescata lo interior, lo oculto, lo inasible, el misterio…, para mostrarlo, aunque se dude en el poemario de si las herramientas de las que dispone el poeta sirvan realmente para ello: “No puede decir sino que en nada de lo dicho se encuentra”. Yo creo, honestamente, que Merma lo consigue: “El sentido se abisma: claridad”.
Tanto por el tono como por la forma, el poemario nos traslada a una poesía de tintes orientales en la que se utilizan ideas, y palabras que crean imágenes que las nombran. Las sensaciones que el libro provoca en el lector o lectora, tratan de mantenerse más allá del mismo: una vez hecho el esfuerzo de la reescritura por parte del autor, una vez concluido el poemario por el lector o lectora, surge una pregunta: “Pero, ¿puede cesar lo que alguna vez fue puesto en marcha?”. Mi respuesta es que espero que en el caso de la poesía de Benito del Pliego, no.
Benito del Pliego (Madrid, 1970), investigador, ensayista y poeta. Merma bebe de dos de sus poemarios: Alcance de la mano (ed. de autor, Nueva Orleans, 1998) e Índice (Editorial Germanía, Alcira, 2004); antes había publicado Fisiones (Delta Nueve, Madrid, 1997) y después publicó Zodiaco (Universidad Nacional, Colombia, 2007). También se dedica a la creación de poesía en su vertiente plástica. A caballo entre Estados Unidos y España, trabaja como profesor del Departamento de Lenguas y Literaturas Extranjeras en Appalachian State University (Boone, Carolina del Norte).
Poema del día: "Las diferentes huellas...", de Benito del Pliego (España, 1970)
Las diferentes huellas, manchas; quien las anima a ser contempla sus perfiles. Ve círculos, sus centros, la lluvia de rojo sobre el plata, la ondulación de las estrías sobre el campo negro... Huella a huella el ojo quiere ver, los rasgos se componen, leemos el silencio; una A se advierte en la cabeza de una vaca.
Benito del Pliego en Merma (Ediciones Baile del sol, Madrid, 2009).
Benito del Pliego en Merma (Ediciones Baile del sol, Madrid, 2009).
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martes 13 de octubre de 2009
El escritor mexicano Omar Piña nos habla sobre el libro de relatos y ensayos 'Maelström. Agujero negro', de Marco Tulio Aguilera
Para leer a este colombiano escapista de la melancolía hay que saber acomodarse en el sillón y pasar por sus letras como quien tiene la prudencia de permitirse ver la lluvia cuando sabe que es inevitable. Las posibilidades narrativas y las obsesiones de Marco Tulio Aguilera Garramuño son puntuales en su cita con la escritura, él lo sabe y lo reafirma en cada página donde con maña y buen arte vierte y mezcla, se burla, disfruta, cita y defenestra.Su Maelström. Agujero negro editado por la Universidad Veracruzana en su colección 'Ficción', es un libro de caprichos bien definidos pero sobre todo: defendidos con sobriedad, sin la bellaquería del que escribe mucho, rápido y además, pretende publicarlo todo. Este libro es del escritor maduro que ya ha perdido la vergüenza de contarlo todo pero que sabe guardarse algunas palabras, esas que le permiten a cada lector hacer una versión muy particular de la lectura.
Aquí el escritor colombiano se reafirma como un excelente contador de historias; así de simple, sin otra pretensión que eso: contar una historia con la maña del oficio. Así pues, su libro es un buen caldero donde se cuece ese todo que para un novato puede ser arbitrario, pero que en las manos de un escritor con experiencia son caprichos de quien tiene la astucia de sostener una campana catedralicia con apenas unos centímetros de hilo.
Marco Tulio no se agota como el simple descriptor que señala cada cosa para asignarle un nombre y volver a fundar el mundo que nos rodea. Al contrario, me parece que es tan hábil, que sabe medir los tiempos y los compases de la lectura y a eso ya no se le puede llamar maña sino dominio del oficio. Donde puede brotar una ámpula, donde la frase puede llegar a ser grave o tediosa él sabe cortar y coloca lo que a simple vista pareciera una ocurrencia, una exageración o hasta una barbaridad.
Este presumido colombiano tiene la pericia de narrar que sabe destripar los monumentos de Shakespeare y que para ensayar su novela “amazónica” leyó más libros que los que pudo reunir el viejo Ryszard Kapuściński para escribir su epopeya titulada Ébano. Es presumido pero qué caray, un escritor es primero sus libros de lectura. No llega a la altivez porque como bien lo escribe en su ¿ensayo?, ¿crónica?, ¿narración?, bueno, en el texto llamado El amor en Shakesperare: “Quien miente se miente. Quien roba se roba. Quien engaña se engaña”.
Insisto en que es un libro extraño pero tan bien escrito, que engancha. Y en él, su autor reafirma lo que le he escuchado decir en tantas ocasiones, que se escribe para sentir placer o mejor dicho, para que no se extinga esa llama de la vida que intentamos no se apague y que guarecemos con las manos. Y como es ocioso buscar el significado de todas las cosas quizá es mejor aprender a decirlas con otras combinaciones y una vez encontradas, atreverse a pronunciarlas.
Este libro pudo ser una glosa de bitácoras o una antología. Pero más bien son las “princesas” de Marco Tulio Aguilera Garramuño porque es el que es a pesar de sí mismo. Y escribo que son “princesas” a partir de la jerga periodística, que denomina así a la primera nota, la más importante de la edición, la que resalta sobre las hermanas y las primas que la acompañan en la primera plana, la que no se acuerda de las parientas arrimadas que la mano de un editor mezquino puso en los interiores, rasurada y sin foto.
“Princesas” de Marco Tulio Aguilera Garramuño son los relatos, el diario de viajes, la crítica a sus mayores y a sus menores, la encantadora hamaca en la que permite el vaivén de la melancolía, el mapa para detectar el amor en los clásicos, la fábula, la verdad traspasada con la aguja de la ficción y el ensayo.Maelström. Agujero negro, qué libro tan presumido y tan raro. Ajá, imagino el rostro malicioso del escritor basquetbolista llamado Marco Tulio Aguilera Garramuño cuando practica su deporte favorito: descubrir que alguien lo está leyendo. Entonces adopta la postura de tres cuartos y con el rabillo del ojo se percata de la página y como es tan memorioso, prepara la cita adecuada. Según la víctima, será la cita, que en su caso aplica en las dos acepciones: el nombre femenino y el sustantivo femenino.
Voy a tratar de ser un buen narrador para explicar el deporte de las citas de este relator que, cuando ejerce periodismo, se hace llamar Mister Colombias. Si el señor está frente a una muchacha hermosa, hermosa tiene que ser como describen a las mujeres los poemas cubanos o los brasileños, entonces Mister Colombias se pone su traje de fauno y adopta la cita de nombre femenino: “acuerdo o compromiso entre dos personas acerca del lugar día y hora en que se encontrarán para verse o tratar algún asunto.” Como se dice en la banqueta; “con estos ojos lo he cachado yo.”
Si el pez muerde el anzuelo, campanas al vuelo: habrá un cuento. Si el pájaro no pica, todo se queda en “…aquella imagen perfecta de la inocencia velozmente defenestrada”, que se lee en un subrayado que hice al texto El sentido de la melancolía.
Pero si el rabo del ojo de Mister Colombias lleva información a su cerebro que se trata de un hombre y además feo, el señor se toma la molestia de concretar la cita de sustantivo femenino: “mención, nota o alusión”; pero si además se percata que el interesado sabe leerlo, hay un plus: suele regalarle un libro de los escritos por él, por supuesto.
Y como yo soy feo, me concreto a finalizar con una cita a Marco Tulio Aguilera Garramuño; dos, mejor dicho:
“¿Cómo lo hiciste, Señor? Ah, rufiancillo, cuántas cosas sabes que ignoramos los hombres, gusanos coronados”.
“El diablo es la mejor astucia de Dios. Su mejor cómplice”.
Omar Piña
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